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La palabra perderse
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la palabra perderse

La palabra Perderse ha sido usada en la literatura castellana en las siguientes obras.
La Bodega de Vicente Blasco Ibañez
Los tres mosqueteros de Alejandro Dumas
Memoria De Las Islas Filipinas. de Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra
Viaje de un naturalista alrededor del mundo de Charles Darwin
La Regenta de Leopoldo Alas «Clarín»
A los pies de Vénus de Vicente Blasco Ibáñez
Niebla de Miguel De Unamuno
Veinte mil leguas de viaje submarino de Julio Verne
Crimen y castigo de Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
Julio Verne de La vuelta al mundo en 80 días
Por tanto puede ser considerada correcta en Español.
Puedes ver el contexto de su uso en libros en los que aparece perderse.

Estadisticas de la palabra perderse

Perderse es una de las 25000 palabras más comunes del castellano según la RAE, en el puesto 8219 según la RAE.

Perderse aparece de media 0.99 veces en cada libro en castellano.

Esta es una clasificación de la RAE que se basa en la frecuencia de aparición de la perderse en las obras de referencia de la RAE contandose 151 apariciones .

Errores Ortográficos típicos con la palabra Perderse

Cómo se escribe perderse o perrderrse?
Cómo se escribe perderse o perderze?


la Ortografía es divertida


El Español es una gran familia

Algunas Frases de libros en las que aparece perderse

La palabra perderse puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 1699
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... Y los grupos comenzaron a desfilar en dirección opuesto a la ciudad; a perderse en la penumbra, sin querer oír los insultos de Juanón y los más exaltados. ...

En la línea 1922
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... Le _habían soltado_, le dejaban vivir libremente, sabiendo, sin duda, que en ninguna parte encontraría un rincón para hacer su nido; que sus palabras iban a perderse sin eco en el silencio del terror. ...

En la línea 1957
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... ¡Qué de esfuerzos inútiles! ¡Cuántos sacrificios estériles!... ¡Y la herencia de tanto trabajo parecía perderse para siempre! Las nuevas generaciones desconocían a los viejos, se negaban a recibir de sus brazos, fatigados y débiles, el fardo de odios y esperanzas. ...

En la línea 9901
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... A cada ruido que oía, el ingenuo puritano creía reconocer los pasos y la voz de Milady viniendo a arrojarse en sus brazos para acusarse y perderse con él. ...

En la línea 360
del libro Memoria De Las Islas Filipinas.
del afamado autor Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
... Resulta de lo dicho que la renta por todos sus gastos anuales solo pagaba un 25 por 100 de administracion, trecientos pesos por razon de casa, y cien pesos para un escribiente: estos datos deben no perderse de vista. ...

En la línea 3178
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... No se admiraban de ver cautivos libres, ni moros cautivos, porque toda la gente de aquella costa está hecha a ver a los unos y a los otros; pero admirábanse de la hermosura de Zoraida, la cual en aquel instante y sazón estaba en su punto, ansí con el cansancio del camino como con la alegría de verse ya en tierra de cristianos, sin sobresalto de perderse; y esto le había sacado al rostro tales colores que, si no es que la afición entonces me engañaba, osaré decir que más hermosa criatura no había en el mundo; a lo menos, que yo la hubiese visto. ...

En la línea 3477
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Y, en lo que toca a la consolación de Sancho Panza, mi escudero, yo confío de su bondad y buen proceder que no me dejará en buena ni en mala suerte; porque, cuando no suceda, por la suya o por mi corta ventura, el poderle yo dar la ínsula, o otra cosa equivalente que le tengo prometida, por lo menos su salario no podrá perderse; que en mi testamento, que ya está hecho, dejo declarado lo que se le ha de dar, no conforme a sus muchos y buenos servicios, sino a la posibilidad mía. ...

En la línea 6627
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Con este ruido, furia y alboroto llegaron donde Sancho estaba, atónito y embelesado de lo que oía y veía; y, cuando llegaron a él, uno le dijo: -¡Ármese luego vuestra señoría, si no quiere perderse y que toda esta ínsula se pierda! -¿Qué me tengo de armar -respondió Sancho-, ni qué sé yo de armas ni de socorros? Estas cosas mejor será dejarlas para mi amo don Quijote, que en dos paletas las despachará y pondrá en cobro; que yo, pecador fui a Dios, no se me entiende nada destas priesas. ...

En la línea 7305
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... En resolución: don Gregorio queda en hábito de mujer entre mujeres, con manifiesto peligro de perderse, y yo me veo atadas las manos, esperando, o, por mejor decir, temiendo perder la vida, que ya me cansa.» Éste es, señores, el fin de mi lamentable historia, tan verdadera como desdichada; lo que os ruego es que me dejéis morir como cristiana, pues, como ya he dicho, en ninguna cosa he sido culpante de la culpa en que los de mi nación han caído. ...

En la línea 534
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Un día en Santa Fe pude observar mejor hechos análogos. Una araña que tendría próximamente tres décimos de pulgada de longitud, y muy parecida a una Citigrada, se posó en la parte superior de ese poste; de improviso hiló cuatro o cinco hilos que brillaban al sol y parecían rayos de luz divergentes, pero no rectos, sino más bien anudados, como hebras de seda agitadas por el viento. Estos hilos tenían cerca de un metro de longitud y se elevaban alrededor de la araña, que de repente abandonó el poste, siendo muy pronto arrastrada hasta perderse de vista. Hacía mucho calor y la atmósfera parecía estar en completa calma, aunque el aire no puede nunca estar en tan absoluto reposo que no ejerza acción sobre un tejido tan delicado como un hilo de araña. Si durante un día caluroso se observa la sombra de un objeto proyectada sobre 4 Las moscas que acompañan a un barco por espacio de varios días, dejan de verse tan pronto como se pasa de un puerto a otro. ...

En la línea 1590
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... sde tiempo atrás me prometía un gran placer con este espectáculo, pero me resulta en definitiva un desencanto; a primera vista parece aquello el océano; pero no tardo en descubrir desigualdades del terreno en la dirección norte. rasgo más saliente del cuadro son los ríos, que al salir el sol brillan como hilos de plata, hasta perderse en lontananza ...

En la línea 1835
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... ene de Guasco; acostumbrado a viajar por la cordillera, pensaba poder volver con facilidad a Copiapó; pero no tardó en perderse en un laberinto de montañas, de donde no acertaba a salir ...

En la línea 5645
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Pero ¡ay! esto era perderse. ...

En la línea 9831
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Ya que él quería perderse, allí estaba ella para salvarle. ...

En la línea 10556
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Afortunadamente él tenía arte para todo: sabría ser místico, hasta donde hiciera falta, perderse en las nubes sin olvidar la tierra. ...

En la línea 13793
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Y soltando el brazo de don Víctor corrió, levantando un poco la falda de la matinée que vestía, hasta perderse en la obscuridad de la bóveda. ...

En la línea 432
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Ella misma buscó la deseada explicación, alegando una ligera jaqueca para no salir de su casa. Prefería pasar la tarde en el jardín, ocupando un profundo sillón de junco, relleno de cojines pintarrajeados, en la parte más alta de aquella sucesión de mesetas floridas que iba a perderse entre las rocas de la costa. ...

En la línea 1247
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... Apenas pisó la calle y se encontró con el cielo sobre la cabeza y las gentes que iban y venían, cada cual a su negocio o a su gusto y que no se fijaban en él, involuntariamente por supuesto, ni le hacían caso, por no conocerle sin duda, sintió que su yo, aquel yo del « ¡yo soy yo!» se le iba achicando, achicando y se le replegaba en el cuerpo y aun dentro de este buscaba un rinconcito en que acurrucarse y que no se le viera. La calle era un cinematógrafo y él sentíase cinematográfico, una sombra, un fantasma. Y es que siempre un baño en muchedumbre humana, un perderse en la masa de hombres que iban y venían sin conocerle ni percatarse de él, le produjo el efecto mismo de un baño en naturaleza abierta a cielo abierto, y a la rosa de los vientos. ...

En la línea 1182
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... El Nautilus se presentó en la entrada del estrecho más peligroso del mundo, cuya travesía evitan hasta los más audaces navegantes. Es el estrecho que afrontó Luis Paz de Torres a su regreso de los mares del Sur, en la Melanesia, y en el que las corbetas encalladas de Dumont d'Urville estuvieron a punto de perderse por completo en 1840. El Nautilus, superior a todos los peligros del mar, se disponía, sin embargo, a desafiar a los arrecifes de coral. ...

En la línea 1457
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -El Nautilus no ha encallado- me respondió fríamente el capitán Nemo-. El Nautilus está hecho para reposar en el lecho de los mares, y yo no tendré que emprender las penosas maniobras que hubo de hacer Dumont d'Urville para sacar a flote sus barcos. El Astrolabe y la Zelée estuvieron a punto de perderse, pero mi Nautilus no corre ningún peligro. Mañana, en el día y a la hora señalados, la marea lo elevará suavemente y reemprenderá su navegación a través de los mares. ...

En la línea 2058
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Hubo de emplearse palancas de gran potencia para izar al dugongo a la plataforma. Pesaba casi cinco mil kilogramos. Se le despedazó bajo los ojos del canadiense, que no quiso perderse ningún detalle de la operación. ...

En la línea 2363
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... En medio de los dédalos de piedras que surcaban el fondo del Atlántico, el capitán Nemo avanzaba sin vacilación. Conocía la oscura ruta. No cabía duda de que la había recorrido a menudo y que no temía perderse. Yo le seguía con una confianza inquebrantable. Me parecía ser uno de los genios del mar, y al verlo andar ante mí, admiraba su alta estatura que se recortaba en negro sobre el fondo luminoso del horizonte. ...

En la línea 3402
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Se había aclarado el inquietante misterio del día anterior. Y lo más notable era que había estado a punto de perderse por un hecho tan insignificante. Aquel hombre únicamente podía haber revelado que él, Raskolnikof, había ido allí para alquilar una habitación y hecho ciertas preguntas sobre las manchas de sangre. Por consiguiente, esto era todo lo que Porfirio Petrovitch podía saber; es decir, que tenía conocimiento de su acceso de delirio, pero de nada más, a pesar de su «arma psicológica de dos filos». En resumidas cuentas, que no sabía nada positivo. De modo que, si no surgían nuevos hechos (y no debían surgir), ¿qué le podían hacer? Aunque llegaran a detenerle, ¿cómo podrían confundirle? Otra cosa que podía deducirse era que Porfirio acababa de enterarse de su visita a la vivienda de las víctimas. Antes de ver al peletero no sabía nada. ...

En la línea 1582
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... Entretanto, todos los viajeros habían abandonado el tren. Las ruedas de los vagones estaban manchadas de sangre. De los cubos y de los ejes colgaban informes despojos de carne. Se veían por la llanura largos rastros encarnados, hasta perderse de vista. Los últimos indios desaparecían entonces por el sur hacia el rio Republican. ...

Más información sobre la palabra Perderse en internet

Perderse en la RAE.
Perderse en Word Reference.
Perderse en la wikipedia.
Sinonimos de Perderse.

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