La palabra Galera ha sido usada en la literatura castellana en las siguientes obras.
La Biblia en España de Tomás Borrow y Manuel Azaña
El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra
A los pies de Vénus de Vicente Blasco Ibáñez
Fortunata y Jacinta de Benito Pérez Galdós
Por tanto puede ser considerada correcta en Español.
Puedes ver el contexto de su uso en libros en los que aparece galera.
Estadisticas de la palabra galera
Galera es una de las 25000 palabras más comunes del castellano según la RAE, en el puesto 19866 según la RAE.
Galera aparece de media 3.07 veces en cada libro en castellano.
Esta es una clasificación de la RAE que se basa en la frecuencia de aparición de la galera en las obras de referencia de la RAE contandose 467 apariciones .
Errores Ortográficos típicos con la palabra Galera
Cómo se escribe galera o galerra?
Cómo se escribe galera o jalera?

la Ortografía es divertida

El Español es una gran familia
Algunas Frases de libros en las que aparece galera
La palabra galera puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 5606
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Ahora voy a Galicia a expensas del Gobierno, como si perteneciera de nuevo a la Guardia suiza: voy en coche de mulas, quiero decir, en _galera_. ...
En la línea 2923
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... En este viaje se tomó la galera que se llamaba La Presa, de quien era capitán un hijo de aquel famoso cosario Barbarroja. ...
En la línea 2926
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Era tan cruel el hijo de Barbarroja, y trataba tan mal a sus cautivos, que, así como los que venían al remo vieron que la galera Loba les iba entrando y que los alcanzaba, soltaron todos a un tiempo los remos, y asieron de su capitán, que estaba sobre el estanterol gritando que bogasen apriesa, y pasándole de banco en banco, de popa a proa, le dieron bocados, que a poco más que pasó del árbol ya había pasado su ánima al infierno: tal era, como he dicho, la crueldad con que los trataba y el odio que ellos le tenían. ...
En la línea 2940
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Dígolo porque su suerte le trujo a mi galera y a mi banco, y a ser esclavo de mi mesmo patrón; y, antes que nos partiésemos de aquel puerto, hizo este caballero dos sonetos, a manera de epitafios, el uno a la Goleta y el otro al fuerte. ...
En la línea 7235
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... El cuatralbo, que estaba avisado de su buena venida, por ver a los dos tan famosos Quijote y Sancho, apenas llegaron a la marina, cuando todas las galeras abatieron tienda, y sonaron las chirimías; arrojaron luego el esquife al agua, cubierto de ricos tapetes y de almohadas de terciopelo carmesí, y, en poniendo que puso los pies en él don Quijote, disparó la capitana el cañón de crujía, y las otras galeras hicieron lo mesmo, y, al subir don Quijote por la escala derecha, toda la chusma le saludó como es usanza cuando una persona principal entra en la galera, diciendo: ''¡Hu, hu, hu!'' tres veces. ...
En la línea 357
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... — Aquellos años—continuó el canónigo—fueron de gran miseria en el reino de Valencia, a causa de una larga sequía. Los campos estaban abrasados. Hasta la Albufera perdió parte de sus aguas, muriendo toda la pesca que se refugia en dicha laguna… Cuantos podían tomar pasaje en una galera y otros muchos a pie, se marchaban a Italia, buscando el amparo de dos compatriotas: uno, rey en Nápoles; otro, Papa en Roma. ...
En la línea 387
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Aquí, los cardenales Barbo y Borgia abandonaron a Pedro Luis, ordenando a la escolta que lo acompañase hasta Ostia, donde debía embarcar en una galera, a la que se habían enviado dos días antes sus bagajes y su dinero. Todos los soldados se negaron a ir más lejos, no queriendo proteger la fuga de este poderoso caído en desgracia y empezaron a desbandarse. ...
En la línea 388
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Ni un solo caballerizo se quedó con él, por miedo a sufrir su misma suerte. Obligado a marchar solo, Pedro Luis llegó a Ostia sin ningún accidente; pero la galera que había fletado con anticipación no le aguardaba. Había huido con su equipaje y su dinero. Tuvo que tomar una simple barca para ganar Civitavecchia, refugiándose en la fortaleza de dicho puerto, donde murió seis meses después a causa, sin duda, de tantas emociones. ...
En la línea 904
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... El cardenal Juliano de la Rovere fue cínicamente a reconciliarse con Alejandro VI, sentándose a su mesa él y Virginio Orsini, por ordenarlo así el monarca de Nápoles. Virginio entregó treinta y cinco mil ducados a cambio del señorío feudal de las tierras de la iglesia, ocupadas por él. Todos quedaron amigos, y Juan de Borja se embarcó en una galera española con séquito de príncipes y gran cantidad de alhajas, para ir a Valencia y casarse allá con la prima de Fernando el Católico. ...
En la línea 4422
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —Y usted… —añadió, saliendo a la puerta—, bien comprenderá que debe retirarse. Hágame el favor… Quizás todo habría concluido de un modo pacífico; pero la Delfina se levantó de repente, poseída de la rabia de paloma que en ocasiones le entraba. ¡Ánimas benditas! De un salto salió al gabinete. Estaba amoratada de tanto llorar y de tantísima cólera como sentía… No podía hablar… se ahogaba. Tuvo que hacer como que escupía las palabras para poder decir con gritos intermitentes: «¡Bribona… infame, tiene el valor de creerse!… no comprende que no se la ha mandado… a la galera, porque la justicia… porque no hay justicia… Y usted… (por Guillermina) no sé cómo consiente, no sé cómo ha podido creer… ¡Qué ignominia!… Esta mujerzuela aquí, en esta casa… ¡qué afrenta!… ¡Ladrona… !». ...
En la línea 5457
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Como iba más aprisa que él, pronto se aumentó la distancia que les separaba. En vez de seguir por la calle de Atocha para tomar por la de Cañizares, como parecía natural (este era el itinerario que usaba Maxi), la joven se metió por el oscuro callejón del Salvador. En la sombra del Ministerio de Ultramar la esperaba un hombre que la detuvo un instante: diéronse las manos y siguieron juntos. «Hola, hola—se dijo Maxi acechando—, ¿belenes tenemos?». Y viéndoles ir por el callejón adelante, una idea o más bien sospecha encendió en él vivísima curiosidad. Siguiéndoles a cierta distancia, se cercioró al punto de lo que antes fuera presunción, y la certidumbre produjo en su alma violentísima sacudida. «Es él, ese infame… La espera; van juntos… y toman la vía más solitaria… Luego, son amantes… ¡Engañar a una pobre mujer… un hombre casado!… ». Determinose en él con poderosa fuerza el rencor de otros tiempos, aquel rencor concentrado y sutil que era como un virus ponzoñoso, tan pronto manifiesto como latente, y que al derramarse por todo su ser, producía tantos y tan distintos fenómenos cerebrales. Al propio tiempo se desbordaba en el alma del desdichado joven un sentimiento quijotesco de la justicia, no tal como la estiman las leyes y los hombres, sino como se ofrece a nuestro espíritu, directamente emanada de la esencia divina. «Esto lo tolera y aun lo aplaude la sociedad… Luego, es una sociedad que no tiene vergüenza. ¿Y qué defensa hay contra esto? En las leyes ninguna. ¡Ay, Dios mío, si tuviera aquí un revólver, ahora mismo, ahora mismo, sin titubear un instante, le pegaba un tiro por la espalda y le partía el corazón! No merece que se le mate por delante. ¡Traidor, miserable, ladrón de honras! ¡Y esa tonta que se deja engañar!… Pero ella no merece la muerte, sino la galera, sí señor, la galera… ». ...
Más información sobre la palabra Galera en internet
Galera en la RAE.
Galera en Word Reference.
Galera en la wikipedia.
Sinonimos de Galera.
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