Cual es errónea Salga o Zalga?
La palabra correcta es Salga. Sin Embargo Zalga se trata de un error ortográfico.
El Error ortográfico detectado en el termino zalga es que hay un Intercambio de las letras s;z con respecto la palabra correcta la palabra salga
Errores Ortográficos típicos con la palabra Salga
Cómo se escribe salga o zalga?
Cómo se escribe salga o salja?

la Ortografía es divertida
Algunas Frases de libros en las que aparece salga
La palabra salga puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 1692
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... --Está bien--exclamó después de larga pausa.--Esto es cuestión de ser hombres, o de no serlo: de meterse en la ciudad, y salga lo que saliere, o de marcharse a dormir. ...
En la línea 3086
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -Que no entre hasta que yo no haya salido, y cuando yo salga, vos le abrís. ...
En la línea 8075
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -Sí -dijo D'Artagnan-, hasta que salga. ...
En la línea 8392
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -Eso está muy bien -respondió D'Artagnan -; pero estoy harto de tener que temer, cuando bebo bebidas frías, que el vino salga de la bodega de Milady. ...
En la línea 9399
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Sí, porque apenas salga de aquí diré todo, diré la violencia que habéis usado contra mí, diré mi cautividad. ...
En la línea 99
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Pero esto importa poco a nuestro cuento; basta que en la narración dél no se salga un punto de la verdad. ...
En la línea 132
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Yendo, pues, caminando nuestro flamante aventurero, iba hablando consigo mesmo y diciendo: -¿Quién duda sino que en los venideros tiempos, cuando salga a luz la verdadera historia de mis famosos hechos, que el sabio que los escribiere no ponga, cuando llegue a contar esta mi primera salidad tan de mañana, desta manera?: «Apenas había el rubicundo Apolo tendido por la faz de la ancha y espaciosa tierra las doradas hebras de sus hermosos cabellos, y apenas los pequeños y pintados pajarillos con sus arpadas lenguas habían saludado con dulce y meliflua armonía la venida de la rosada aurora, que, dejando la blanda cama del celoso marido, por las puertas y balcones del manchego horizonte a los mortales se mostraba, cuando el famoso caballero don Quijote de la Mancha, dejando las ociosas plumas, subió sobre su famoso caballo Rocinante, y comenzó a caminar por el antiguo y conocido campo de Montiel». ...
En la línea 1664
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Porque quien oyere decir a vuestra merced que una bacía de barbero es el yelmo de Mambrino, y que no salga de este error en más de cuatro días, ¿qué ha de pensar, sino que quien tal dice y afirma debe de tener güero el juicio? La bacía yo la llevo en el costal, toda abollada, y llévola para aderezarla en mi casa y hacerme la barba en ella, si Dios me diere tanta gracia que algún día me vea con mi mujer y hijos. ...
En la línea 2811
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... -Yo soy el que tengo de serviros y acompañaros -respondió don Quijote-, y agradezco mucho la merced que se me hace y la buena opinión que de mí se tiene, la cual procuraré que salga verdadera, o me costará la vida, y aun más, si más costarme puede. ...
En la línea 143
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Llegamos por la tarde a casa de don Juan Fuentes, rico propietario territorial, pero que no conoce personalmente a ninguno de mis acompañantes. Cuando un forastero se acerca a una casa, hay que guardar algunas ceremonias de etiqueta. Se pone al paso el caballo, se recita un Ave María, y no es cortés echar pie a tierra antes de que alguien salga de la casa y os diga que os apeéis; la respuesta estereotipada del propietario es: Sin pecado concebida. Se entra en la casa entonces, y se habla de generalidades durante algunos minutos; luego se pide hospitalidad para aquella noche, lo cual se concede siempre, por supuesto. El forastero come con la familia y le dan un aposento, donde hace la cama con las mantas de su recado (o silla de las Pampas). ...
En la línea 8754
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... —Salga usted, salga usted, y por mí no tema. ...
En la línea 1707
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... - Zarpará lo más tarde mañana al amanecer… . Tal vez salga hoy, y tendrá usted que moverse mucho para obtener un buen camarote y trasladar su equipaje. ...
En la línea 1791
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Una de las cosas a que Maximiliano daba más importancia para poner en ejecución su plan redentorista era que Fortunata le amara, porque sin esto la sublime obra iba a tener sus dificultades. Si Fortunata se prendaba de él, aunque se prendara por lo moral, que es la menor cantidad de amor posible, no era tan difícil que él la convirtiera al bien por la atracción de su alma. De esta necesidad de amor previo emanaba la insistencia con que Maximiliano le preguntaba a su ídolo si le quería ya algo, si le iba queriendo. Algunas veces contestaba ella que sí con esa facilidad mecánica y rutinaria de los niños aplicados que se saben la lección; otras veces, más sincera y reflexiva, respondía que el cariño no depende de la voluntad ni menos de la razón, y por esto acontece que una mujer, que no tiene pelo de tonta, se enamorisca de cualquier pelagatos, y da calabazas a las personas decentes. Aseguraba estar muy agradecida a Maximiliano por lo bien que se había portado con ella, y de aquella gratitud saldría, con el trato, el querer. Según Rubín, el orden natural de las cosas en el mundo espiritual establece que el amor nazca del agradecimiento, aunque también nace de otros padres. El corazón le decía, como él dice las cosas, a la calladita, que Fortunata le había de querer de firme; y esperaba con paciencia el cumplimiento de esta dulce profecía. Sin embargo, no las tenía todas consigo, porque como se dan casos de que salga fallido lo que el corazón anuncia, pasaba el pobre chico horas de verdadera angustia, y a solas en su casa, se metía en unos cálculos muy hondos para averiguar el estado de los sentimientos de su querida. Rápidamente pasaba de la duda más cruel a las afirmaciones terminantes. Tan pronto pensaba que no le quería ni pizca, como que le empezaba a querer, y todo era discutir y analizar palabras, gestos y actos de ella, interpretándolos de una manera o de otra. «¿Por qué me dijo tal o cual cosa? ¿Qué querría expresar con aquella reticencia?… Y aquella carcajadita, ¿qué significaba?… Ayer, cuando me abrió la puerta, no me dijo nada… Pero cuando me marché díjome que me abrigara bien». ...
En la línea 2579
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Se le franquearon todas las puertas, abriéndolas de par en par y resguardándose tras las hojas de ellas, como se abren las puertas del toril para que salga la fiera a la plaza. La última que cambió algunas palabras con ella fue Fortunata, que la siguió hasta el vestíbulo movida de lástima y amistad, y aún quiso arrancarle alguna declaración de arrepentimiento. Pero la otra estaba ciega y sorda; no se enteraba de nada, y dio a su amiga tal empujón, que si no se apoya en la pared cae redonda al suelo. ...
En la línea 3621
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Pasearon un buen ratito, sin que tuvieran ningún encuentro desagradable. Dos días después, don Evaristo no fue a verla, y en su lugar llegó el criado con una breve esquelita, llamándola. El señor había pasado muy mala noche, y el médico le había ordenado que se quedase en la cama. Corrió allá Fortunata muy afligida, y le vio incorporado en el lecho, afectando tranquilidad y alegría. «No es nada de particular—le dijo, haciéndola sentar a su lado—. El médico se empeña en que no salga. Pero no estoy mal; casi casi estoy mejor que los días pasados. Sólo que como no tengo costumbre de encamarme… Desde que pasé la fiebre amarilla en Cuba hace cuarenta años, no sabía yo lo que son sábanas a las cuatro de la tarde. ¡Qué ganas tenía de verte! Anoche me entró como una angustia… Creí que me moría sin dejarte arreglada una vida práctica, esencialmente práctica. Por lo que pueda tronar, te voy a decir lo que desde hace días tengo pensado. Verás qué plan. Al principio puede que te escueza un poco; pero… no hay otro remedio, no hay otro remedio». ...
En la línea 4627
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —Yo creo—dijo doña Lupe con expresión avariciosa—, que Pepe Samaniego va a hacer un gran negocio. Madrid está por explotar. Todo consiste en tener pesquis. ¡Oh!, pues en el ramo de Farmacia, Dios mío, hay una verdadera mina. Yo estoy bregando con Maxi para que invente, para que salga por ahí con su poco de panacea. Pero nos hemos vuelto todos muy morales y muy rigoristas. Vean por qué esta nación no adelanta, y los extranjeros nos explotan llevándose todo el dinero. ...
En la línea 281
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... –¡Ah, cuánto he esperado esta dulce hora!, y he que llega demasiado tarde, y me veo privado de esta ocasión tan codiciada. ¡pero apresuraos, apresuraos!, que otros hagan este feliz oficio, ya que a mí se me niega. Doy mi gran sello en comsión: elige tú los lores que han de componerla, y andad a vuestro trabajo. ¡Apresúrate! Antes que salga el sol y se ponga de nuevo, tráeme su cabeza para que yo la vea. ...
En la línea 846
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... –Me gusta tu valor, en verdad, pero no comparto tu juicio. Bastantes palizas y vapuleos se lleva uno en esta vida, sin que salga de su camino para provocarlos. Pero procedamos en paz. Yo le creo a tu padre. No dudo que sea capaz de mentir, no dudo que mienta cuando llega la ocasión, porque los mejores de nosotros lo hacemos; pero aquí no hay nada que lo valga. Un hombre sensato no malgasta en tonto una mercancía tan valiosa como es la mentira. Pero vámonos de aquí; y puesto que te ha dado por renunciar a pedir limosna, ¿en qué nos ocuparemos? ¿Robaremos cocinas? ...
En la línea 2068
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... –¡Bueno, basta!, ¡basta!, ¡basta! ¡Esto no se puede tolerar! ¡Vienes a consultarme, a mí, y tú empiezas por discutirme mi propia existencia, después el derecho que tengo a hacer de ti lo que me dé la real gana, sí, así como suena, lo que me dé la real gana, lo que me salga de… ...
En la línea 1491
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —En lugar de intentar el asalto de la quinta, esperemos a que salga el lord. Ya verás cómo no está mucho tiempo en estos lugares. ...
En la línea 1806
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —Le ruega que salga en seguida de la quinta y se vaya a Victoria. Teme que el Tigre de la Malasia con sus ochenta piratas se lance sobre la quinta. ...
En la línea 2845
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -¡Mil diantres! -exclamó el canadiense-, yo sí sé lo que ha pasado. El Nautilus ha tocado y, a juzgar por su inclinación, no creo que salga de ésta como la primera vez en el estrecho de Torres. ...
En la línea 1297
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... — Pues bien, señor Pip, creo que cuanto antes salga usted de aquí, puesto que ha de ser un caballero, mejor será. Queda convenido en que lo hará usted de hoy en ocho días, y, mientras tanto, recibirá usted mis señas impresas. Una vez esté en Londres, podrá tomar un coche de alquiler en cualquier cochera y dirigirse a mi casa. Observe que no expreso opinión, ni en un sentido ni en otro, acerca de la misión que he aceptado. Me pagan por ello y por eso lo hago. Ahora fíjese usted en lo que acabo de decir. Fíjese mucho. ...
En la línea 674
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... —¡Ah! ¡El maldito! ¿Saldrá pronto? —decía irritada la abuela—. ¡Dejaré mi piel, pero permaneceré aquí hasta que salga! ¡Tiene la culpa ese maldito croupier de pelo ondulado! Alexei Ivanovitch, pon dos federicos a la vez. Pones tan poco que no valdrá la pena cuando el “cero” salga. ...
En la línea 417
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -Yo tengo que salir ahora a unos asuntos… Después cogeré el primer tren que salga. Adiós, señora -añadió ceremoniosamente: y dio dos pasos hacia la puerta. ...
Te vas a reir con las pifia que hemos hemos encontrado cambiando las letras s;z
Reglas relacionadas con los errores de s;z
Las Reglas Ortográficas de la S
Se escribe s al final de las palabras llanas.
Ejemplos: telas, andamos, penas
Excepciones: alférez, cáliz, lápiz
Se escriben con s los vocablos compuestos y derivados de otros que también se escriben con esta letra.
Ejemplos: pesar / pesado, sensible / insensibilidad
Se escribe con s las terminaciones -esa, -isa que signifiquen dignidades u oficios de mujeres.
Ejemplos: princesa, poetisa
Se escriben con s los adjetivos que terminan en -aso, -eso, -oso, -uso.
Ejemplos: escaso, travieso, perezoso, difuso
Se escribe con s las terminaciones -ísimo, -ísima.
Ejemplos: altísimo, grandísima
Se escribe con s la terminación -sión cuando corresponde a una palabra que lleva esa letra, o cuando otra palabra derivada lleva -sor, -sivo, -sible,-eso.
Ejemplos: compresor, compresión, expreso, expresivo, expresión.
Se escribe s en la terminación de algunos adjetivos gentilicios singulares.
Ejemplos: inglés, portugués, francés, danés, irlandés.
Se escriben s con las sílabas iniciales des-, dis-.
Ejemplos: desinterés, discriminación.
Se escribe s en las terminaciones -esto, -esta.
Ejemplos: detesto, orquesta.
Las Reglas Ortográficas de la Z
Se escribe z y no c delante de a, o y u.
Se escriben con z las terminaciones -azo, -aza.
Ejemplos: pedazo, terraza
Se escriben con z los sustantivos derivados que terminan en las voces: -anza, -eza, -ez.
Ejemplos: esperanza, grandeza, honradez
La X y la S

El Español es una gran familia
Más información sobre la palabra Salga en internet
Salga en la RAE.
Salga en Word Reference.
Salga en la wikipedia.
Sinonimos de Salga.
Palabras parecidas a salga
La palabra restregones
La palabra poniendo
La palabra tropa
La palabra aguardando
La palabra descontento
La palabra mandaba
La palabra saqueo
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