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La palabra pauza
Cómo se escribe

Comó se escribe pauza o pausa?

Cual es errónea Pausa o Pauza?

La palabra correcta es Pausa. Sin Embargo Pauza se trata de un error ortográfico.

El Error ortográfico detectado en el termino pauza es que hay un Intercambio de las letras s;z con respecto la palabra correcta la palabra pausa

Más información sobre la palabra Pausa en internet

Pausa en la RAE.
Pausa en Word Reference.
Pausa en la wikipedia.
Sinonimos de Pausa.

Errores Ortográficos típicos con la palabra Pausa

Cómo se escribe pausa o pauza?


la Ortografía es divertida

Algunas Frases de libros en las que aparece pausa

La palabra pausa puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 1692
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... --Está bien--exclamó después de larga pausa.--Esto es cuestión de ser hombres, o de no serlo: de meterse en la ciudad, y salga lo que saliere, o de marcharse a dormir. ...

En la línea 849
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Cahusac corrió hacia aquel de los guardias que había matado Aramis, se apoderó de su acero y quiso volver a D'Artagnan; pero en su camino se encontró con Athos, que durante aquella pausa de un ins tante que le había procurado D'Artagnan había recuperado el aliento y que, por temor a que D'Artagnan le matase a su enemigo, quería volver a empezar el combate. ...

En la línea 1293
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... El burgués hizo una nueva pausa y continuó:-Mi mujer es costurera de la reina, señor, y no carece ni de prudencia ni de belleza. ...

En la línea 7602
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -Su Eminencia hizo una pausa y prosiguió-. ...

En la línea 3896
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Repetí mi pregunta con voz más fuerte, cuando después de una larga pausa alzó un poco los ojos, aunque sin mirarme a la cara, y dijo que creía que yo estaba en la idea de que me iba a acompañar hasta Finisterre, y que, si era así, lo sentía mucho, por ser cosa imposible de cumplir, pues ignoraba completamente el camino, y además era incapaz de hacer un viaje tan largo por tan mal terreno, no siendo ya el hombre que antaño había sido, y que él estaba comprometido a llevar aquel mismo día a Pontevedra a un caballero que le aguardaba. ...

En la línea 4391
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Después de una breve pausa, empezamos a escalar la vertiente opuesta, menos escarpada que la otra, y en pocos minutos llegamos a la cima. ...

En la línea 4612
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Después de una pausa que no fuí capaz de romper, porque estaba atónito de asombro, y casi me imaginaba que tenía delante una aparición, el chepudo avanzó un poco y con voz suave y argentina dijo: «_Señor_ caballero, ¿ha sido usted quien ha traído este libro a las Asturias?» Me figuré que aquellos señores eran las autoridades civiles de la población que venían a arrestarme, y, poniéndome en pie, repuse: «Sí, por cierto: yo he sido, y es una gloria para mí haberlo hecho. ...

En la línea 8632
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Hizo una pausa el Magistral para observar si Ana subía con dificultad aquella pendiente que le ponía en el camino. ...

En la línea 10275
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Tras una pausa preguntó, con tono quejumbroso: —¿Ha leído usted eso? —¿Qué es eso? —Kempis, la Imitación de Jesucristo. ...

En la línea 10924
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Y después de una pausa, pensaba el Magistral: Y en último caso, ello dirá. ...

En la línea 15458
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Hubo una pausa —. ...

En la línea 212
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Hizo una pausa, para añadir con desaliento: ...

En la línea 742
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Hizo don Manuel una pausa mientras parecía retroceder con su pensamiento a través de la Historia. ...

En la línea 1573
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Hizo una pausa, añadiendo poco después, como si intentase consolarlo: ...

En la línea 1857
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... —Esa señora—repuso después de larga pausa—debe de estar ya lejos de Roma en los presentes momentos. Me dijo que se marchaba hoy… ¡Ay querido Claudio! La vida cambia incesantemente y nosotros también Ya sabe usted que la existencia es a modo de rueda, y cuando nos Imaginamos ir siempre hacia arriba, en una ascensión sin término, nos vemos sabeza abajo, ...

En la línea 844
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Hubo una larga pausa. Mientras Popito hablaba, su amante, con la vista baja, parecía reflexionar. ...

En la línea 850
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... - Pues bien -continuó Ra-Ra con entusiasmo después de una larga pausa-, ese anciano lo sabe; ese guerrero escapado a la venganza de las mujeres prepara la resurrección de un mundo de honor caballeresco y de heroísmo, comunicando sus conocimientos a los jóvenes. ...

En la línea 1051
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Se hizo un silencio profundo en toda la asamblea. Lo mismo los senadores que el público de las tribunas, esperaban anhelantes la revelación del gran descubrimiento del poeta, transmitido por el más temible de los oradores. Mas de mil pechos jadeaban oprimidos por la emoción; el interés hacia respirar a todos con dificultad. Nadie apartaba sus ojos del tribuno, que parecía haber crecido repentinamente. Al fin, después de una larga pausa dramática, su voz resonó en el majestuoso silencio. ...

En la línea 1201
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Aquí Gurdilo se lanzó rencorosamente contra Momaren, describiéndolo sin dar su nombre, relatando sus desgracias domésticas, su lucha con Popito, su odio contra el gigante, por creerle cómplice de Ra-Ra. Hasta los senadores mas amigos del Padre de los Maestros rieron francamente cuando el senador fue relatando, con una cómica exageración, todo lo ocurrido en la tertulia literaria. La imagen de los dos poetas cayendo envueltos por el salivazo del gigante provocó risas tan enormes, que el orador se vio obligado a una larga pausa. Fueron muchos los que empezaron a ver en aquel coloso, tenido por estúpido, una bestia chusca, graciosa por sus brusquedades y merecedora de cierta piedad. ...

En la línea 1109
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Durante la breve pausa que siguió a los últimos conceptos de Guillermina, el infeliz hombre cayó en su conciencia como en un pozo, y allí se vio tal cual era realmente, despojado de los trapos de oropel en que su amor propio le envolvía; pensó lo que otras veces había pensado, y se dijo en sustancia: «Si soy un verídico mulo, un buen Juan que no sabe matar un mosquito; y esta diabla de santa tiene dentro el cuerpo al Pae Eterno». ...

En la línea 1110
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Guillermina no le quitaba los ojos, que con los guiños se volvían picarescos. Era una maravilla cómo le adivinaba los pensamientos. Parece mentira, pero no lo es, que después de otra pausa solemne, dijo la Pacheco estas palabras: ...

En la línea 1373
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Nada ocurrió en la cena digno de contarse. Todo fue alegría sin nubes, y buen apetito sin ninguna desazón. El pícaro del Delfín hacía beber a Aparisi y a Ruiz para que se alegraran, porque uno y otro tenían un vino muy divertido, y al fin consiguió con el Champagne lo que con el Jerez no había conseguido. Aparisi, siempre que se ponía peneque, mostraba un entusiasmo exaltado por las glorias nacionales. Sus jumeras eran siempre una fuerte emersión de lágrimas patrióticas, porque todo lo decía llorando. Allí brindó por los héroes de Trafalgar, por los héroes del Callao y por otros muchos héroes marítimos; pero tan conmovido el hombre y con los músculos olfatorios tan respingados, que se creería que Churruca y Méndez Núñez eran sus papás y que olían muy mal. A Ruiz también le daba por el patriotismo y por los héroes; pero inclinándose a lo terrestre y empleando un cierto tono de fiereza. Allí sacó a Tetuán y a Zaragoza poniendo al extranjero como chupa de dómine, diciendo, en fin, que nuestro porvenir está en África, y que el Estrecho es un arroyo español. De repente levantose Estupiñá el grande, copa en mano, y no puede formarse idea de la expectación y solemnísimo silencio que precedieron a su breve discurso. Conmovido y casi llorando, aunque no estaba ajumao, brindó por la noble compañía, por los nobles señores de la casa y por… aquí una pausa de emoción y una cariñosa mirada a Jacinta… y porque la noble familia tuviera pronto sucesión, como él esperaba… y sospechaba… y creía. ...

En la línea 1432
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —Por Dios, no me digas eso —murmuró Jacinta, después de una pausa en que quiso hablar y no pudo. ...

En la línea 470
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... 'Heme aquí convertido en caballero del Reino de los Sueños y de las Sombras. Es una situación peregrina y extraña en verdad para un hombre tan positivo como yo. No quiero reírme, de ninguna manera, ¡Dios me libre!, porque esta, que para mí es tan falto de substancia, es real para él. Y para mí en cierto modo tampoco es una falsedad, porque refleja verdaderamente el espíritu dulce y generoso de este chico.' Y terminó, después de una pausa: '¡Ah! ¡Si me llamara con mi hermoso título delante de gentes! ¡Qué singular contraste entre mi gloria y mi porte! Pero no me importa: llámeme como quiera y como le agrade, que yo estaré contento.' ...

En la línea 1047
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... Cuando llamaron a la mujer a declarar ante el juez de paz, juró que el preso que se hallaba en la barra era la persona que había cometido el hurto. Como nadie podía demostrar lo contrario, el rey quedó convicto. Se deshizo el envoltorio, y cuando su contenido resultó ser un cerdito aderezado, el juez se mostró perplejo, mientras Hendon palidecía y sentía pasar por su cuerpo una corriente eléctrica de pavor, mas el rey permaneció inperterrito en la ignorancia. Meditó el juez durante una pausa siniestra, y luego se volvió a la mujer, preguntándole: ...

En la línea 1159
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... Al oír la voz de Miles, la dama se turbó levemente, sus mejillas se tiñeron de rubor, y tembló todo su cuerpo. Permaneció inmóvil durante una emocionante pausa de segundos, y, al fin, levantó la cabeza y clavó sus ojos en los de Hendon, con mirada apagada y asustada. De su rostro desvanecióse la sangre gota a gota, sin dejar más que una palidez de muerte; y al fin dijo la dama, con voz tan muerta coma el rostro: ...

En la línea 1160
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... –No le conozco–. Dio media vuelta, ahogando un suspiro y un sollozó, y salió temblando del aposento. Miles Hendon se dejó caer en una silla y se cubrió la cara con las manos. Después de una pausa, preguntó su hermano a los criados: ...

En la línea 411
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... Hizo una pausa y añadió: ...

En la línea 658
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... El cual fue memorable para mí, porque me hizo cambiar en gran manera. Pero siempre ocurre así en cualquier vida. Imaginémonos que de ella se segrega cualquier día, y piénsese en lo diferente que habría sido el curso de aquella existencia. Es conveniente que el lector haga una pausa al leer esto, y piense por un momento en la larga cadena de hierro o de oro, de espinas o de flores, que jamás le hubiera rodeado a no ser por el primer eslabón que se formó en un día memorable. ...

En la línea 1162
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... — ¿Y quieres ser un caballero para vengarte de sus insultos, o para conquistarla?—me preguntó Biddy tranquilamente después de una pausa. ...

En la línea 1310
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... — Pues bien — dijo éste —. Pip es un caballero afortunado, y Dios le bendiga en su nuevo estado. Biddy dejó caer su labor de costura y le miró. Joe seguía cogiéndose las rodillas y miró también. Yo devolví la mirada a ambos y, después de una pausa, los dos me felicitaron; pero en sus palabras había cierta tristeza que comprendí muy bien. ...

En la línea 119
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Marmeladof hizo una nueva pausa, profundamente conmovido. En ese momento invadió la taberna un grupo de bebedores en los que ya había hecho efecto la bebida. En la puerta del establecimiento resonaron las notas de un organillo, y una voz de niño, frágil y trémula, entonó la Petite Ferme. La sala se llenó de ruidos. El tabernero y los dos muchachos acudieron presurosos a servir a los recién llegados. Marmeladof continuó su relato sin prestarles atención. Parecía muy débil, pero, a medida que crecía su embriaguez, se iba mostrando más expansivo. El recuerdo de su último éxito, el nuevo empleo que había conseguido, le había reanimado y daba a su semblante una especie de resplandor. Raskolnikof le escuchaba atentamente. ...

En la línea 197
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Sí, una fortuna ‑respondió firmemente tras una pausa. ...

En la línea 708
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Tras una pausa, preguntó: ...

En la línea 1287
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Piotr Petrovitch se sintió profundamente herido por la aspereza de Raskolnikof, pero no lo dejó entrever. Se preguntaba a qué obedecía aquella actitud. Hubo una pausa que duró no menos de un minuto. Raskolnikof, que para contestarle se había vuelto ligeramente hacia él, empezó de súbito a examinarlo fijamente, con cierta curiosidad, como si no hubiese tenido todavía tiempo de verle o como si de pronto hubiese descubierto en él algo que le llamara la atención. Incluso se incorporó en el diván para poder observarlo mejor. ...

En la línea 934
del libro Fantina Los miserables Libro 1
del afamado autor Victor Hugo
... - Diréis que podría presentar mi dimisión, pero eso no basta. Dimitir es un acto honorable. Yo he faltado, merezco un castigo y debo ser destituido. -Después de una pausa, agregó-: Señor alcalde, el otro día fuisteis muy severo conmigo injustamente; sedlo hoy con justicia. ...

En la línea 1154
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... Artegui hizo breve pausa. ...


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Reglas relacionadas con los errores de s;z

Las Reglas Ortográficas de la S

Se escribe s al final de las palabras llanas.
Ejemplos: telas, andamos, penas
Excepciones: alférez, cáliz, lápiz

Se escriben con s los vocablos compuestos y derivados de otros que también se escriben con esta letra.
Ejemplos: pesar / pesado, sensible / insensibilidad

Se escribe con s las terminaciones -esa, -isa que signifiquen dignidades u oficios de mujeres.
Ejemplos: princesa, poetisa

Se escriben con s los adjetivos que terminan en -aso, -eso, -oso, -uso.
Ejemplos: escaso, travieso, perezoso, difuso

Se escribe con s las terminaciones -ísimo, -ísima.
Ejemplos: altísimo, grandísima

Se escribe con s la terminación -sión cuando corresponde a una palabra que lleva esa letra, o cuando otra palabra derivada lleva -sor, -sivo, -sible,-eso.
Ejemplos: compresor, compresión, expreso, expresivo, expresión.

Se escribe s en la terminación de algunos adjetivos gentilicios singulares.
Ejemplos: inglés, portugués, francés, danés, irlandés.

Se escriben s con las sílabas iniciales des-, dis-.
Ejemplos: desinterés, discriminación.

Se escribe s en las terminaciones -esto, -esta.
Ejemplos: detesto, orquesta.

Las Reglas Ortográficas de la Z

Se escribe z y no c delante de a, o y u.

Se escriben con z las terminaciones -azo, -aza.

Ejemplos: pedazo, terraza

Se escriben con z los sustantivos derivados que terminan en las voces: -anza, -eza, -ez.

Ejemplos: esperanza, grandeza, honradez

La X y la S


Te vas a reir con las pifia que hemos hemos encontrado cambiando las letras s;z

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La palabra poniendo
La palabra tropa
La palabra aguardando
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