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La palabra enogo
Cómo se escribe

Comó se escribe enogo o enojo?

Cual es errónea Enojo o Enogo?

La palabra correcta es Enojo. Sin Embargo Enogo se trata de un error ortográfico.

El Error ortográfico detectado en el termino enogo es que hay un Intercambio de las letras g;j con respecto la palabra correcta la palabra enojo

Más información sobre la palabra Enojo en internet

Enojo en la RAE.
Enojo en Word Reference.
Enojo en la wikipedia.
Sinonimos de Enojo.


la Ortografía es divertida

Algunas Frases de libros en las que aparece enojo

La palabra enojo puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 4182
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Comenzó entonces, a pesar del enojo del _alcalde_, a examinarme de inglés. ...

En la línea 7235
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Al cabo, llevó la conversación a la propaganda del Evangelio, y oí con satisfacción que, durante su permanencia en Tánger, había distribuido considerable cantidad de Biblias entre los naturales que hablaban árabe, y que muchos hombres doctos, o _talibs_, habían leído con gran interés el volumen sagrado, y que esa propaganda, hecha, es cierto, con mucha precaución, no había suscitado ningún sentimiento de disgusto ni enojo. ...

En la línea 251
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Y, en diciendo esto, arremetió con la lanza baja contra el que lo había dicho, con tanta furia y enojo que, si la buena suerte no hiciera que en la mitad del camino tropezara y cayera Rocinante, lo pasara mal el atrevido mercader. ...

En la línea 848
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Y si no fuese porque imagino..., ¿qué digo imagino?, sé muy cierto, que todas estas incomodidades son muy anejas al ejercicio de las armas, aquí me dejaría morir de puro enojo. ...

En la línea 959
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... -Así es -respondió don Quijote-, y no hay que hacer caso destas cosas de encantamentos, ni hay para qué tomar cólera ni enojo con ellas; que, como son invisibles y fantásticas, no hallaremos de quién vengarnos, aunque más lo procuremos. ...

En la línea 1224
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Y eran -si no lo has, ¡oh lector!, por pesadumbre y enojo- seis mazos de batán, que con sus alternativos golpes aquel estruendo formaban. ...

En la línea 7948
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Y capaz de hacerlo como lo decía debía de ser, porque tenía mucho talento y muchas cosas que explicar; pero ella, ella era la que caía de lo alto a lo mejor, la que volvía a aquel enojo, a la aridez que le secaba el alma en aquel instante. ...

En la línea 9210
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Miró a Visita con torvo ceño y echándose a adivinar exclamó con enojo: —¡Estamos mal!. ...

En la línea 15416
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Pero la astuta moza, que sabía contenerse, cuando era por su bien, se reprimió, y cambiando el tono, y el estilo se disculpó, disimuló el enojo, y dijo que todo estaba perfectamente, y que ella misma pediría la soldada, y se iría tan contenta, no a la fonda, sino a otra casa; una proporción que tenía, y que no podía decir todavía cuál era. ...

En la línea 738
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Aquel día, el demonio lo hizo, estaba Juan mucho peor de su catarro. Era el enfermo más impertinente y dengoso que se pudiera imaginar. Pretendía que su mujer no se apartara de él, y notando en ella una tristeza que no le era habitual, decíale con enojo: «¿Pero qué tienes, qué te pasa, hija? Vaya, pues me gusta… Estoy yo aquí hecho una plasta, aburrido y pasando las de Caín, y te me vienes tú ahora con esa cara de juez. Ríete, por amor de Dios». Y Jacinta era tan buena, que al fin hacía un esfuerzo para aparecer contenta. El Delfín no tenía paciencia para soportar las molestias de un simple catarro, y se desesperaba cuando le venía uno de esos rosarios de estornudos que no se acaban nunca. Empeñábase en despejar su cabeza de la pesada fluxión sonándose con estrépito y cólera. ...

En la línea 944
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Le miraba con más lástima que enojo, y con cierta tranquilidad relativa, como se miran los males ya muy añejos y conocidos. ...

En la línea 2092
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Un metro cúbico de gas se precipitó a la boca con tanta violencia, que Nicolás tuvo que ponerse tieso para darle salida franca, y a pesar de lo furioso que estaba, supo cuidar de que la mano desempeñara su obligación. Doña Lupe también parecía indignada, aunque si se hubiera ido a examinar bien el interior de la digna señora, se habría visto que en medio del enojo que su dignidad le imponía, nacía tímidamente un sentimiento extraño de regocijo por aquella misma independencia de su sobrino. ¡Si sería efectivamente un hombre, un carácter entero… ! Siempre le disgustó a ella que fuera tan encogido y para poco. ¿Por qué no se había de alegrar de ver en él un rasgo siquiera de personalidad árbitra de sí misma? «Hay que ver por dónde sale este demonches de chico—pensaba con cierta travesura—. ¡Y qué geniazo va sacando!». ...

En la línea 2529
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Y se retiró a su celda. Casi casi se dieron un encontronazo Sor Facunda alejándose y Sor Marcela que al corrillo se acercaba, dando balances y golpeando el suelo duramente con su pie de madera. Su semblante descompuesto por la ira estaba más feo que nunca; con la prisa que traía apenas podía respirar, y las primeras frases le salieron de la boca desmenuzadas por el enojo: «Ya, ya sabemos… ¡San Antonio!… bribona… parece mentira… ¡Ay, Dios mío!, si es para volverse loca… ». ...

En la línea 4889
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Siempre hacía este movimiento con timidez. A veces, incluso se abstenía de hacerlo, por temor a que él rechazara su mano, pues le parecía que Rodia la tomaba a la fuerza. En algunas de sus visitas incluso daba muestras de enojo y no abría la boca mientras ella estaba a su lado. Había días en que la joven temblaba ante su amigo y se separaba de él profundamente afligida. Esta vez, por el contrario, sus manos permanecieron largo rato enlazadas. Rodia dirigió a Sonia una rápida mirada y bajó los ojos sin pronunciar palabra. Estaban solos. Nadie podía verlos. El guardián se había alejado. De súbito, sin darse cuenta de lo que hacía y como impulsado por una fuerza misteriosa Raskolnikof se arrojó a los pies de la joven, se abrazó a sus rodillas y rompió a llorar. En el primer momento, Sonia se asustó. Mortalmente pálida, se puso en pie de un salto y le miró, temblorosa. Pero al punto lo comprendió todo y una felicidad infinita centelleó en sus ojos. Sonia se dio cuenta de que Rodia la amaba: sí, no cabía duda. La amaba con amor infinito. El instante tan largamente esperado había llegado. ...

En la línea 272
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Me hace usted perder la razón. ¿Imagina que temo el escándalo? ¿El enojo de usted? ¡Qué me importan a mí el escándalo y su enojo! La amo sin esperanza y sé que luego la amaría mucho más. Si la mato, tendré que matarme yo también. Pues bien, me mataré lo más tarde posible, a fin de sentir lejos de usted ese dolor intolerable. ¿Quiere saber una cosa increíble? La amo cada día más, lo que es casi imposible. ...

En la línea 272
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Me hace usted perder la razón. ¿Imagina que temo el escándalo? ¿El enojo de usted? ¡Qué me importan a mí el escándalo y su enojo! La amo sin esperanza y sé que luego la amaría mucho más. Si la mato, tendré que matarme yo también. Pues bien, me mataré lo más tarde posible, a fin de sentir lejos de usted ese dolor intolerable. ¿Quiere saber una cosa increíble? La amo cada día más, lo que es casi imposible. ...

En la línea 877
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Y a pesar del enojo que me causaba su modo de jugar, resolví callarme y no darle más consejos inútiles. ...

En la línea 670
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -Señor Gonzalvo -respondió Artegui recatando el enojo bajo un tono glacial-, muy amigos nos habremos vuelto desde que no nos vemos. En Madrid… ...

En la línea 673
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -No, espere usted -gritó Artegui levantándose y asiéndole de una manga sin ceremonia, al ver que volvía la espalda. Ya que ha entrado usted aquí sin más ni más, es preciso que sepa usted que no me coge en ninguna aventura escandalosa, ni de eso nace mi enojo por su importunidad. ...


Te vas a reir con las pifia que hemos hemos encontrado cambiando las letras g;j

Reglas relacionadas con los errores de g;j

Las Reglas Ortográficas de la G

Las palabras que contienen el grupo de letras -gen- se escriben con g.

Observa los ejemplos: origen, genio, general.

Excepciones: berenjena, ajeno.

Se escriben con g o con j las palabras derivadas de otra que lleva g o j.

Por ejemplo: - de caja formamos: cajón, cajita, cajero...

- de ligero formamos: ligereza, aligerado, ligerísimo...

Se escriben con g las palabras terminadas en -ogía, -ógico, -ógica.

Por ejemplo: neurología, neurológico, neurológica.

Se escriben con g las palabras que tienen los grupos -agi-, -igi. Por ejemplo: digiere.

Excepciones: las palabras derivadas de otra que lleva j. Por ejemplo: bajito (derivada de bajo), hijito

(derivada de hijo).

Se escriben con g las palabras que empiezan por geo- y legi-, y con j las palabras que empiezan por

eje-. Por ejemplo: geografía, legión, ejército.

Excepción: lejía.

Los verbos cuyos infinitivos terminan en -ger, -gir se escriben con g delante de e y de i en todos sus

tiempos. Por ejemplo: cogemos, cogiste (del verbo coger); elijes, eligieron (del verbo elegir).

Excepciones: tejer, destejer, crujir.

Las Reglas Ortográficas de La J

Se escriben con j las palabras que terminan en -aje. Por ejemplo: lenguaje, viaje.

Se escriben con j los tiempos de los verbos que llevan esta letra en su infinitivo. Por ejemplo:

viajemos, viajáis (del verbo viajar); trabajábamos, trabajemos (del verbo trabajar).

Hay una serie de verbos que no tienen g ni j en sus infinitivos y que se escriben en sus tiempos

verbales con j delante de e y de i. Por ejemplo: dije (infinitivo decir), traje (infinitivo traer).


El Español es una gran familia

Errores Ortográficos típicos con la palabra Enojo

Cómo se escribe enojo o henojo?
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