La palabra Mataron ha sido usada en la literatura castellana en las siguientes obras.
La Biblia en España de Tomás Borrow y Manuel Azaña
El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra
Viaje de un naturalista alrededor del mundo de Charles Darwin
Fortunata y Jacinta de Benito Pérez Galdós
Crimen y castigo de Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
Por tanto puede ser considerada correcta en Español.
Puedes ver el contexto de su uso en libros en los que aparece mataron.
Estadisticas de la palabra mataron
Mataron es una de las 25000 palabras más comunes del castellano según la RAE, en el puesto 9014 según la RAE.
Mataron aparece de media 8.84 veces en cada libro en castellano.
Esta es una clasificación de la RAE que se basa en la frecuencia de aparición de la mataron en las obras de referencia de la RAE contandose 1343 apariciones .
Errores Ortográficos típicos con la palabra Mataron
Cómo se escribe mataron o matarron?
Más información sobre la palabra Mataron en internet
Mataron en la RAE.
Mataron en Word Reference.
Mataron en la wikipedia.
Sinonimos de Mataron.

la Ortografía es divertida
Algunas Frases de libros en las que aparece mataron
La palabra mataron puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 4173
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... ¿Quién conoce a los ingleses mejor que Antonio de la Trava? ¿Quién tiene más motivos para conocerlos? ¿No ha tripulado sus barcos, no ha comido su galleta, y no estaba junto a Nelson cuando le mataron de un tiro? Al oírle, el _alcalde_ se enfureció. ...
En la línea 7301
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Dio luego traza el rey de que yo volviese a España en este bergantín y que me acompañasen dos turcos de nación, que fueron los que mataron vuestros soldados. ...
En la línea 251
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... El Beagle no había llegado aún; por tanto, nos pusimos en marcha para volver; pero nuestros caballos estaban fatigados y no tuvimos más remedio que vivaquear en el llano. Por la mañana habíamos matado a un armadillo; aunque es un ejemplar excelente si se le asa dentro de su mismo caparazón, para dos hombres hambrientos no había con eso dos refacciones de sustancia, almuerzo y comida. En el sitio donde tuvimos que detenernos para pasar la noche estaba el suelo cubierto por una capa de sulfato de sosa; por consiguiente, allí no había agua. Sin embargo, un gran número de roedores pequeños lograban hallar-su subsistencia; y durante la mitad de la noche oí al tucutuco su llamada habitual, precisamente debajo de mi cabeza. Teníamos muy malos caballos; estaban tan rendidos al día siguiente por no haber tenido nada para beber, que nos vimos obligados a apearnos y seguir a pie el camino. Hacia mediodía, nuestros perros mataron un cabrito, que hicimos asar. Comí poco, pero enseguida me entró una sed intolerable. Sufría tanto más cuanto que por obra de lluvias recientes encontrábamos a cada instante charquitos de agua cristalina, pero de la cual era imposible beber ni una sola gota. Apenas llevaba unas veinte horas sin agua y sólo me había expuesto al sol muy poco tiempo; sin embargo, sentía una gran debilidad. ¿Cómo se puede sobrevivir dos o tres días en las mismas circunstancias? Eso es lo que no puedo imaginar. Sin embargo, debo reconocer que mi guía estaba imperturbable y parecía extrañarse mucho de que en mí produjese tal efecto un día de privación. ...
En la línea 337
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... También me dieron algunos detalles acerca de un encuentro que hubo en Cholechel unas cuantas semanas antes del que acabo de hablar. Cholechel es un puesto de mucha importancia, por ser sitio de paso para los caballos; por eso se estableció allí durante algún tiempo el cuartel general de una división del ejército. Cuando las tropas llegaron por vez primera a ese lugar, encontraron allí una tribu de indios y mataron a 20 ó 30. Escapose el cacique de un modo que sorprendió a todo el mundo. Los principales indios tienen siempre a mano, para una necesidad apremiante, uno ó dos caballos escogidos. El cacique montó uno de esos caballos de reserva (un viejo caballo blanco), llevándose consigo a su hijo aún de tierna edad. El caballo no tenía silla ni brida. Para evitar las balas, el indio montó como suelen hacerlo sus compatriotas, es decir, con un brazo alrededor del cuello del animal y sólo una pierna encima de él. Suspenso así de un lado, viósele acariciar la cabeza de su caballo y hablarle. Los españoles se encarnizaron en persecución suya; el comandante cambió tres veces de cabalgadura, pero en vano. El viejo indio y su hijo consiguieron escaparse y, por consiguiente, conservar su libertad.. ...
En la línea 5986
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Al mirar a su hijo, la llama de su ira se avivó más. «¡Decir que no es hijo de su padre… ! ¡Qué infamia! La despedazaría sin compasión ninguna. ¡Inocente!, ¡tan chiquito y ya le quieren deshonrar! Pero no le deshonrarán, no, porque aquí está su madre para defenderle; y al que me diga que este no es el hijo de la casa, le saco los ojos. Él no puede haberlo dicho… A mí me la soltó, pero fue así como en broma. Él no puede haberlo dicho, y si yo supiera que lo había dicho, juro por esta cruz (haciéndola con los dedos y besándola), por esta cruz en que te mataron, Cristo mío, juro que le he de aborrecer… pero aborrecerle de cuajo, no de mentirijillas… ¡Ay, Dios mío! (echándose en la cama, acongojadísima); si le dicen esta mentira tan gorda a Guillermina y a Jacinta, ¿la creerán?… Puede que sí… Todo lo malo se cree, y lo malo que de mí se diga, se cree más… Pero no, puede que no lo crean… Es muy atroz el embuste. Esto no lo puede creer nadie, no puede ser, no puede ser, y primero creerán que el mundo se vuelve del revés, y que el día se hace noche, y el sol luna, y el agua fuego. Y si alguien lo creyera, él lo desmentiría; estoy segura de que lo desmentiría. Yo no he faltado, yo no he faltado (alzando la voz), y quien diga que yo he faltado, miente, y merece que se le arranque la lengua con unas tenazas de hierro echando fuego. Quieren que yo me pierda; pero por más que hagan esos perros, no me quitarán, Dios mío, que yo sea tan ángel como otra cualquiera. Que rabien, que rabien, porque lo seré, lo seré». ...
En la línea 1601
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Aquí mataron a la vieja y a su hermana. Allí había un charco de sangre. ...
En la línea 3117
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Por Lisbeth. La mataron a hachazos. ...

El Español es una gran familia
Busca otras palabras en esta web
Palabras parecidas a mataron
La palabra fusilar
La palabra pretendiente
La palabra titula
La palabra pescadores
La palabra ribera
La palabra toscos
La palabra echaran
Webs Amigas:
Becas de Ciclos Formativos en La Rioja . Ciclos Fp de Automoción en Murcia . Ciclos Fp de Administración y Finanzas en Zaragoza . - Córdoba Hotel Lineros 38