Cómo se escribe.org.es

La palabra hactividad
Cómo se escribe

Comó se escribe hactividad o actividad?

Cual es errónea Actividad o Hactividad?

La palabra correcta es Actividad. Sin Embargo Hactividad se trata de un error ortográfico.

La falta ortográfica detectada en la palabra hactividad es que se ha eliminado o se ha añadido la letra h a la palabra actividad

Errores Ortográficos típicos con la palabra Actividad

Cómo se escribe actividad o hactividad?
Cómo se escribe actividad o actibidad?

Algunas Frases de libros en las que aparece actividad

La palabra actividad puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 264
del libro el Cuervo
del afamado autor Leopoldo Alias Clarín
... Cuervo se daba arte para irritar en la viuda el sentido íntimo de la salud, del bienestar que busca expansión; las esperanzas lejanas, que se ofrecían por diabólica influencia a la imaginación de la enlutada, Cuervo las adivinaba y las traía a la actividad para darles fuerza plasmante, despojándolas de todo aspecto de remordimiento. ...

En la línea 270
del libro el Cuervo
del afamado autor Leopoldo Alias Clarín
... Pero aquí se luchaba menos; se iba con más franqueza a la seriedad del negocio, a la importancia de la vida llena de faenas, de actividad interesada; y sin escrúpulos y paráfrasis, se iba dejando en la sombra lo que estaba destinado al olvido. ...

En la línea 7461
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... El cardenal conocía la actividad y sobre todo el odio de Buckingham; si la liga que amenazaba a Francia triunfaba, toda su influencia estaba perdida; la política española y la po lítica austríaca tenían sus re presentantes en el gabinete del Louvre, donde aún no tenían más que partidarios; él, Richelieu, el ministro francés, el ministro nacional por excelencia, estaba perdido. ...

En la línea 10303
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Nuestros lectores ya saben cómo había sido reconocido por D'Ar tagnan, y cómo este reconocimiento, inspirando temores a los cuatro mosqueteros, habían dado nueva actividad a su viaje. ...

En la línea 10968
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Finalmente, alzó la cabeza, fijó su mirada de águila sobre aquella fisonomía leal, abierta, inteligente, leyó en aquel rostro surcado por las lágrimas todos los sufrimientos que había enjugado desde hacía un mes, y pensó por tercera o cuarta vez cuán to futuro tenía aquel muchacho de veintiún años, y qué recursos podría ofrecer a un buen amo su actividad, su valor y su ingenio. ...

En la línea 2034
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... La actividad, energía y valor que a veces han de desplegar en sus tareas informativas, son en verdad notables. ...

En la línea 2548
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Tenía los brazos largos y huesudos, y toda su persona daba la impresión de una gran actividad y de una fuerza no pequeña. ...

En la línea 3082
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... La figura aparece vestida con el traje nacional; pero desvía el rostro de la tierra de sus padres, y como ondea en la mano una especie de bandera, parece que está animando a todos los de su raza para que abandonen aquella región estéril y busquen en otros climas un campo más rico y vasto para su actividad y su energía. ...

En la línea 3416
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Contrastaban sobremanera con los soldados que nos escoltaron hasta allí, pobres muchachos de diez y seis a diez y ocho años, sin vigor ni actividad. ...

En la línea 41
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Hecho notable: todas las isletas que hay a gran distancia de un continente en el Pacífico, en el Atlántico o en el Océano Indico, excepto las islas Seychelles y este islote, están, según creo, compuestas de materias coralinas o de materias eruptivas. La naturaleza volcánica de estas islas oceánicas constituye evidentemente una extensión de la ley, por la cual una gran mayoría de los volcanes hoy en actividad están cerca de las costas o en islas en medio del mar, y resultan de las mismas causas, ya sean químicas o mecánicas. ...

En la línea 319
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Durante los otros once días siguientes, cuando todas las criaturas recobraron su actividad, elevóse la temperatura media a 14,40 ; y en el centro del día el termómetro señalaba de 15,50 a 21,10. Así, pues, un aumento de 70 Fahrenheit (3,90 centígrados) en la temperatura media, pero un aumento más considerable del calor máximo, bastaron para despertar todas las funciones de la vida. ...

En la línea 900
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Los Andes se me representaban bajo un aspecto enteramente distintos del que esperaba. límite inferior de las nieves es horizontal y los vértices iguales de la cadena parecen ser del todo paralelos hasta esa línea. Ԭo a largos intervalos, un grupo de puntas o un cono aislado, indica el emplazamiento de un antiguo cráter o un volcán todavía en actividad ...

En la línea 1080
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... sde un solo sitio vemos, pues, tres volcanes en actividad, que cada uno tiene unos 7.000 pies (2.100 metros) de elevación ...

En la línea 3028
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Necesitaba para que todo eso saliera a la superficie, para darse cuenta de ello, que fantasía más poderosa que la suya provocase la actividad de su cerebro; la elocuencia de Mesía, insinuante, corrosiva, era el incentivo más a propósito. ...

En la línea 4553
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... El doctor opina que la vida que llevas no es sana, que necesitas dar variedad a la actividad cerebral y hacer ejercicio, es decir, distracciones y paseos. ...

En la línea 5963
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Olvido era una joven delgada, pálida, alta, de ojos pardos y orgullosos; no tenía madre y hacía la vida de un idolillo próximamente, suponiendo actividad y conciencia en el ídolo. ...

En la línea 7358
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... ) Paula compró grandes partidas de vino y lo vendía al por mayor a los taberneros de Matalerejo; empezó bien el comercio gracias a su inteligencia, a su actividad. ...

En la línea 320
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Esta fue la postrera satisfacción del último cruzado. Hasta su muerte se mantuvo en una firme actividad a prueba de desilusiones; pero no conoció ya nuevas victorias. Sus Inesperados triunfos por mar y tierra no pudo explotarlos, falto de cooperación. Luchaba en medio de la indiferencia de los suyos, hostilizado sordamente por los príncipes cristianos y gran parte de su clero. Su dolor al verse solo le hacía decir: «La mies es grande y los obreros muy pocos.» ...

En la línea 322
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... — Nuestro Papa español llegaba demasiado tarde para la defensa de la Cristiandad. Era el último Pontífice de la Edad Media entusiasta y lleno de fe. Sus asombrosos y rápidos triunfos no los apreció nunca como resultado de su actividad personal. Los consideraba modestamente un efecto de las plegarias que dirigía a Dios y de las rogativas ordenadas n los pueblos cristianos, ya que sus príncipes no querían ayudarle. De no traicionarlo y robado descaradamente estos gobernantes, ¿quién sabe si el primero de los Borjas habría acabado por plantar otra vez la cruz sobre las murallas de Constantinopla? ...

En la línea 489
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Creyendo conocerlo en su justo valor, dejaba sin eco las burlas de muchos que acudían a sus fiestas y tomaban asiento a su mesa, para ridiculizar luego su fervorosa actividad literaria. Guardaba, con las páginas sin cortar, todos los libros impresos en grueso papel que le había regalado Enciso, con pomposas dedicatorias, llamándole eminentísimo poeta. No le interesaba conocer por segunda vez particularidades del Renacimiento italiano leídas en su adolescencia; pero declaraba sinceramente a este diplomático gratuito, ansioso de honores, una excelente persona, amable, tolerante, con afición al estudio y gran respeto a la inteligencia ajena, condiciones que lo colocaban por encima de la mayor parte de sus amigos y parásitos, vulgares de gustos, cobardes ante la novedad, con un pensamiento rutinario. ...

En la línea 605
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... De actividad infatigable, múltiple y contradictoria en sus acciones, como la mayor parte de los personajes del Renacimiento, dedicaba una mitad de su existencia a los placeres y otra a los negocios de Estado y a la devoción, pues los excesos del libertinaje iban unidos en él a la te de un sincero creyente. ...

En la línea 203
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Sin separarse el portavoz de la boca, empezó a rugir otra vez una serie de palabras desconocidas, que despertaron gran actividad en los linderos del bosque. ...

En la línea 397
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... ¡Las cosas que hizo Eulame en poco tiempo! Jamás se conoció en nuestra historia una actividad como la suya. El pueblo no pudo creer que fuese un hombre igual a los demás, y le tuvo por hijo de los dioses. Hasta la industria del país la modificó radicalmente en pocos meses. Implantó entre nosotros todos los progresos mecánicos que había visto en el mundo de los colosos. Nuestros ingenieros, que hasta entonces habían marchado a ciegas, moviéndose siempre dentro del mismo circulo, luego de escuchar las lecciones de Eulame vieron nuevos caminos abiertos ante sus ojos, y se lanzaron por ellos, haciendo descubrimientos con una rapidez vertiginosa, inventando casi instantáneamente lo que había costado tal vez largos años de meditación en el país de los gigantes. ...

En la línea 662
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... En vista de la conformidad del gigante, el catedrático fue hasta el borde de la mesa dando órdenes a gritos, y los atletas que maniobraban la grúa para subir los alimentos pusieron en actividad otra vez el plato que servía de ascensor. Una vez llegado este arriba, seis de los hombres forzudos cargaron con un libro del mismo tamaño que el cuaderno empleado por Gillespie para sus notas. ...

En la línea 1620
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... A la caída de la tarde, un fuerte deseo de actividad hizo salir a Edwin de esta inercia. Un gentleman debe al cadaver de la mujer amada algo más que una dolorosa contemplación. ...

En la línea 170
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Faltábale tiempo a la buena señora para dar parte a sus amigas del feliz suceso; no sabía hablar de otra cosa, y aunque desmadejada ya y sin fuerzas a causa del trabajo y de los alumbramientos, cobraba nuevos bríos para entregarse con delirante actividad a los preparativos de boda, al equipo y demás cosas. ¡Qué proyectos hacía, qué cosas inventaba, qué previsión la suya! Pero en medio de su inmensa tarea, no cesaba de tener corazonadas pesimistas, y exclamaba con tristeza: «¡Si me parece mentira!… ¡Si yo no he de verlo!… ». Y este presentimiento, por ser de cosa mala, vino a cumplirse al cabo, porque la alegría inquieta fue como una combustión oculta que devoró la poca vida que allí quedaba. Una mañana de los últimos días de Diciembre, Isabel Cordero, hallándose en el comedor de su casa, cayó redonda al suelo como herida de un rayo. Acometida de violentísimo ataque cerebral, falleció aquella misma noche, rodeada de su marido y de sus consternados y amantes hijos. No recobró el conocimiento después del ataque, no dijo esta boca es mía, ni se quejó. Su muerte fue de esas que vulgarmente se comparan a la de un pajarito. Decían los vecinos y amigos que había reventado de gusto. Aquella gran mujer, heroína y mártir del deber, autora de diez y siete españoles, se embriagó de felicidad sólo con el olor de ella, y sucumbió a su primera embriaguez. En su muerte la perseguían las fechas célebres, como la habían perseguido en sus partos, cual si la historia la rondara deseando tener algo que ver con ella. Isabel Cordero y D. Juan Prim expiraron con pocas horas de diferencia. ...

En la línea 271
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Al otro día, en las alturas de Tibidabo, viendo a sus pies la inmensa ciudad tendida en el llano, despidiendo por mil chimeneas el negro resuello que declara su fogosa actividad, Jacinta se dejó caer del lado de su marido y le dijo: ...

En la línea 388
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... La esposa dio un gran suspiro. No sabía por qué; pero tenía sobre su alma cierta pesadumbre, y en su rectitud tomaba para sí parte de la responsabilidad de su marido en aquella falta; porque falta había sin duda. Jacinta no podía considerar de otro modo el hecho del abandono, aunque este significara el triunfo del amor legítimo sobre el criminal, y del matrimonio sobre el amancebamiento… No podían entretenerse más en ociosas habladurías, porque pensaban irse a Cádiz aquella tarde y era preciso disponer el equipaje y comprar algunas chucherías. De cada población se habían de llevar a Madrid regalitos para todos. Con la actividad propia de un día de viaje, las compras y algunas despedidas, se distrajeron tan bien ambos de aquellos desagradables pensamientos, que por la tarde ya estos se habían desvanecido. ...

En la línea 479
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Para el vino, Plácido se entendía con los vinateros de la Cava Baja, que van a hacer sus compras a Arganda, Tarancón o a la Sagra, y se ponía de acuerdo con un medidor para que le tomase una partida de tantos o cuantos cascos, y la remitiese por conducto de un carromatero ya conocido. Ello había de ser género de confianza, talmente moro. El chocolate era una de las cosas en que más actividad y celo desplegaba Plácido, porque en cuanto Barbarita le daba órdenes ya no vivía el hombre. Compraba el cacao superior, el azúcar y la canela en casa de Gallo, y lo llevaba todo a hombros de un mozo, sin perderlo de vista, a la casa del que hacía las tareas. Los de Santa Cruz no transigían con los chocolates industriales, y el que tomaban había de ser hecho a brazo. Mientras el chocolatero trabajaba, Estupiñá se convertía en mosca, quiero decir que estaba todo el día dando vueltas alrededor de la tarea para ver si se hacía a toda conciencia, porque en estas cosas hay que andar con mucho ojo. ...

En la línea 923
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... –¡Bienvenido, oh rey! –exclamó el ermitaño con entusiasmo. Y afanándose con febril actividad, y sin dejar de susurrar 'bienvenido, bienvenido' arregló el banco, hizo sentar al rey junto al fuego, echó a éste algunos leños, y, finalmente, empezó a dar paseos con nervioso andar. ...

En la línea 1833
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Luego, siguiendo el ejemplo del capitán, me dejé poner la pesada esfera de cobre sobre la cabeza. Nuestros depósitos de aire entraron inmediatamente en actividad. ...

En la línea 1859
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Yo le observaba con una profunda atención. Realizaba sus maniobras con gran regularidad desde hacía ya media hora, sin que ningún peligro pareciera amenazarle. Iba yo familiarizándome con el espectáculo de su actividad, cuando, de repente, en un momento en que se hallaba arrodillado en el suelo, le vi hacer un gesto de espanto, levantarse y tomar impulso para subir a la superficie. La sombra gigantesca que apareció por encima del buceador me hizo comprender su espanto. Era la de un tiburón de gran envergadura que avanzaba diagonalmente, con la mirada encendida y las mandíbulas abiertas. ...

En la línea 2420
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -Sí. Estas minas se extienden bajo el agua como las minas de Newcastle. Revestidos de sus escafandras y pico en mano mis hombres van a extraer esta hulla. Como ve, no necesito tampoco de las minas de la tierra para su obtención. Al fabricar aquí el sodio, el humo producido por la combustión de la hulla que escapa por el orificio del cráter debe darle a esta montaña la apariencia de un volcán aún en actividad. ...

En la línea 2421
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -¿Podremos ver a sus hombres en actividad? ...

En la línea 1308
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Es algo muy complejo. Puedo equivocarme, pero creo haber observado una visión más clara, un espíritu más critico, por decirlo así, una actividad más razonada. ...

En la línea 1310
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑No digas tonterías ‑replicó Rasumikhine‑. El sentido de los negocios no nos llueve del cielo, sino que sólo lo podemos adquirir mediante un difícil aprendizaje. Y nosotros hace ya doscientos años que hemos perdido el hábito de la actividad… De las ideas ‑continuó, dirigiéndose a Piotr Petrovitch‑ puede decirse que flotan aquí y allá. Tenemos cierto amor al bien, aunque este amor sea, confesémoslo, un tanto infantil. También existe la honradez, aunque desde hace algún tiempo estemos plagados de bandidos. Pero actividad, ninguna en absoluto. ...

En la línea 1341
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑¿Cómo explicarlo? ‑le interrumpió Rasumikhine‑. Pues precisamente por esa falta de actividad razonada. ...

En la línea 3482
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑¿Qué quiere usted decir con eso de «más noble»? Yo no comprendo esas expresiones cuando se aplican a la actividad humana. Nobleza… , magnanimidad… Estos conceptos no son sino absurdas estupideces, viejas frases dictadas por los prejuicios y que yo rechazo. Todo lo que es útil a la humanidad es noble. Para mí sólo tiene valor una palabra: utilidad. Ríase usted cuanto quiera, pero es así. ...

En la línea 655
del libro Fantina Los miserables Libro 1
del afamado autor Victor Hugo
... En medio de esta actividad, de la cual era el eje, este hombre se enriquecía, pero, cosa extraña, parecía que no era ése su fin. Parecía que el señor Magdalena pensaba mucho en los demás y poco en sí mismo. En 1820 se le conocía una suma de seiscientos treinta mil francos colocada en la casa bancaria de Laffitte; pero antes de ahorrar estos seiscientos mil francos había gastado más de un millón para la aldea y para los pobres. ...

En la línea 276
del libro La llamada de la selva
del afamado autor Jack London
... Desengancharon a los diez perros del tiro y sujetaron a Buck al trineo con su propio arnés. El se había contagiado de la excitación reinante y sentía que, de alguna forma, debía realizar algo grande por John Thornton. Su espléndida apariencia suscitó murmullos de admiración. Se hallaba en perfecto estado, sin un gramo de grasa, y los sesenta kilos que pesaba eran otros tantos de coraje y fortaleza. El pelaje le brillaba con el fulgor de la seda. Sobre el cuello y los hombros, su melena se erizaba, aun si permanecía quieto, y estaba a punto de levantarse con cada movimiento, como si un exceso de vigor dotase de vida y actividad cada uno de sus pelos. El amplio pecho y las poderosas patas delanteras estaban en perfecta proporción con el resto del cuerpo, cuyos músculos resaltaban como firmes pliegues bajo la piel. Cuando unos hombres palparon aquellos músculos y proclamaron su férrea dureza, las apuestas bajaron a dos a uno. ...

En la línea 1361
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... En 1862 fue cuando, a pesar de la oposición de los diputados del Sur, que querían una línea más meridional, se fijó el trazado del ferrocarril entre los 41 y 42 grados de latitud. El presidente Lincoin, de tan sentida memoria, fijó, por sí mismo, en el Estado de Nebraska, la ciudad de Omaha, como cabeza de línea del nuevo camino. Los trabajos comenzaron en seguida, y se prosiguieron con esa actividad americana, que no es papelera ni oficinesca. La rapidez de la mano de obra no debía, en modo alguno, perjudicar la buena ejecución del camino. En el llano se avanzaba a razón de milla y media por día. Una locomotora, rodando sobre los raíles de la víspera, traía los del día siguiente y corría sobre ellos a medida que se iban colocando. ...


El Español es una gran familia


Mira que burrada ortográfica hemos encontrado con la letra h

Reglas relacionadas con los errores de h

Las Reglas Ortográficas de la H

Regla 1 de la H Se escribe con h todos los tiempos de los verbos que la llevan en sus infinitivos. Observa estas formas verbales: has, hay, habría, hubiera, han, he (el verbo haber), haces, hago, hace (del verbo hacer), hablar, hablemos (del verbo hablar).

Regla 2 de la H Se escriben con h las palabras que empiezan con la sílaba hum- seguida de vocal. Observa estas palabras: humanos, humano.

Se escriben con h las palabras que empiezan por hue-. Por ejemplo: huevo, hueco.

Regla 3 de la H Se escriben con h las palabra que empiezan por hidro- `agua', hiper- `superioridad', o `exceso', hipo `debajo de' o `escasez de'. Por ejemplo: hidrografía, hipertensión, hipotensión.

Regla 4 de la H Se escriben con h las palabras que empiezan por hecto- `ciento', hepta- `siete', hexa- `seis', hemi- `medio', homo- `igual', hemat- `sangre', que a veces adopta las formas hem-, hemo-, y hema-, helio-`sol'. Por ejemplo: hectómetro, heptasílaba, hexámetro, hemisferio, homónimo, hemorragia, helioscopio.

Regla 5 de la H Los derivados de palabras que llevan h también se escriben con dicha letra.

Por ejemplo: habilidad, habilitado e inhábil (derivados de hábil).

Excepciones: - óvulo, ovario, oval... (de huevo)

- oquedad (de hueco)

- orfandad, orfanato (de huérfano)

- osario, óseo, osificar, osamenta (de hueso)


la Ortografía es divertida

Más información sobre la palabra Actividad en internet

Actividad en la RAE.
Actividad en Word Reference.
Actividad en la wikipedia.
Sinonimos de Actividad.

Palabras parecidas a actividad

La palabra tendencias
La palabra rodeos
La palabra alcoba
La palabra ergo
La palabra alimentar
La palabra apuro
La palabra olvido

Webs amigas:

Ciclos formativos en Fuerteventura . Ciclos formativos en Tarragona . Guia Casablanca . - La Pineda Hotel Terramarina