La palabra Vibraciones ha sido usada en la literatura castellana en las siguientes obras.
Viaje de un naturalista alrededor del mundo de Charles Darwin
La Regenta de Leopoldo Alas «Clarín»
Fortunata y Jacinta de Benito Pérez Galdós
Por tanto puede ser considerada correcta en Español.
Puedes ver el contexto de su uso en libros en los que aparece vibraciones.
Estadisticas de la palabra vibraciones
Vibraciones es una de las 25000 palabras más comunes del castellano según la RAE, en el puesto 14131 según la RAE.
Vibraciones aparece de media 4.92 veces en cada libro en castellano.
Esta es una clasificación de la RAE que se basa en la frecuencia de aparición de la vibraciones en las obras de referencia de la RAE contandose 748 apariciones .
Más información sobre la palabra Vibraciones en internet
Vibraciones en la RAE.
Vibraciones en Word Reference.
Vibraciones en la wikipedia.
Sinonimos de Vibraciones.

la Ortografía es divertida
Algunas Frases de libros en las que aparece vibraciones
La palabra vibraciones puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 1236
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... CAPITULO XIV SUMARIO: San Carlos, Chiloé.- El Osorno en erupción al mismo tiempo que el Aconcagua y el Coseguina.- Excursión a Cucao.Bosques impenetrables.- Valdivia- Indios.- Temblor de tierra.- Concepción.- Gran terremoto.- Rocas partidas.Aspecto de los pueblos antiguos.- El mar se pone negro y empieza hervir.- Dirección de las vibraciones.- Piedras torcidas.- Inmensa ola.- Elevación permanente del suelo.Area de los fenómenos volcánicos.- Relación entre las fuerzas eruptivas y las fuerzas elevadoras.- Causa de los terremotos.Elevación lenta de las cadenas de montañas. ...
En la línea 1362
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... llábame yo en la costa y me había echado a la sombra en el monte para descansar un rato. terremoto comenzó de repente y duró dos minutos; pero a mi compañero y a mí nos pareció mucho más largo. temblor del suelo era muy sensible; las ondulaciones parecían venir del este, otros sostuvieron que del sudoeste, lo que prueba cuán difícil es determinar la dirección de las vibraciones. hay gran dificultad para sostenerse de pie; a mi casi me produjo mareo el movimiento, que se parece mucho al de un buque entre olas muy cortas, o mejor dicho, como si se patinase en hielo muy blando que cediese al peso del cuerpo. ...
En la línea 1417
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... tas dos circunstancias parecen confirmar la opinión general de que las ondulaciones venían del sudoeste, dirección en la cual se oyeron también ruidos subterráneos. evidente que los muros construidos en la dirección del nordeste y sudeste, tenían sus extremos en los puntos de donde provenían las vibraciones, y por lo tanto mayores probabilidades de resistir al envite que los construidos en las direcciones nordeste y sudeste; porque éstos perdían en un instante su posición perpendicular en toda su longitud. efecto, las ondulaciones procedentes del sudeste debían formar olas en dirección noroeste sudeste que pasaban por debajo de los edificios ...
En la línea 1628
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Enfrente estaba el mar, que antes oía sin verlo; el mar, mucho mayor que visto desde el puerto, más pacífico, más solemne; desde allí las olas no parecían sacudidas violentas de una fiera enjaulada, sino el ritmo de una canción sublime, vibraciones de placas sonoras, iguales, simétricas, que iban de Oriente a Occidente. ...
En la línea 9414
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Ana, contenta de que la dejasen sola, de que la creyesen dormida o en sopor, repasaba en su conciencia aquellos pecados de que quería acusarse; era relator la memoria, fiscal la imaginación, y poco a poco, según las olas de salud subían en su marea, la enferma, perdido el terror con que despertara, oía la acusación con dulce curiosidad creciente; la idea del infierno se desvanecía, como mueren las vibraciones de una placa, lejos ya de las sensaciones de asco y terror; aquellas culpas recordadas, que eran la vida, la realidad ordinaria, pasaban por el cerebro de Ana como un alimento, daban calor, fuerza al ánimo, y, sin que el remordimiento se extinguiera, el relato adquiría más y más interés. ...
En la línea 9417
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Sin saber cómo, San Blas anunciaba la primavera; Ana esperaba ya aquellos días en que, con largos intervalos de mal tiempo, aparece un poco de luz que arranca vibraciones de alegría y resplandor al verde dormido de los campos vetustenses; aquellos días que son algo mejor que Abril y Mayo; su esperanza. ...
En la línea 14142
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Y sin embargo hay horas en que las vibraciones de las cosas me hablan de una música recóndita de ideas sentimientos. ...
En la línea 5114
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Iba a decir «¿y todo para qué?» pero se contuvo. Nunca le había sido tan grata la persona de su tía como aquella noche, y se sintió atraído hacia ella por fuerza irresistible. Por fin se fue la santa, y a poco, Moreno ordenó a su criado que se retirara. «Me acostaré dentro de un ratito—dijo el caballero—; pues aunque creo que he de dormir, todavía no tengo ni pizca de sueño. Me sentaré aquí y revisaré la lista de regalos, a ver si se me queda alguno. ¡Ah!, conviene no olvidar las mantas. La hermana de Morris se enfadará si no le llevo algo de mucho carácter… ». La idea de las mantas llevó a su mente, por encadenamiento, el recuerdo de algo que había visto aquella tarde. Al ir a la tienda de la Plaza Mayor en busca de aquel original artículo, tropezó con una ciega que pedía limosna. Era una muchacha, acompañada por un viejo guitarrista, y cantaba jotas con tal gracia y maestría, que Moreno no pudo menos de detenerse un rato ante ella. Era horriblemente fea, andrajosa, fétida, y al cantar parecía que se le salían del casco los ojos cuajados y reventones, como los de un pez muerto. Tenía la cara llena de cicatrices de viruelas. Sólo dos cosas bonitas había en ella: los dientes, que eran blanquísimos, y la voz pujante, argentina, con vibraciones de sentimiento y un dejo triste que llenaba el alma de punzadora nostalgia. «Esto sí que tiene carácter» pensaba Moreno oyéndola, y durante un rato tuviéronle encantado las cadencias graciosas, aquel amoroso gorjeo que no saben imitar las celebridades del teatro. La letra era tan poética como la música. ...
En la línea 6050
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Fortunata volvió a tener la llamarada en sus ojos, al modo de un reflejo de iluminación cerebral, y en su cuerpo vibraciones de gozo, como si entrara alborotadamente en ella un espíritu benigno. La voluntad y la palabra reaparecieron; pero sólo fue para decir: «Soy ángel… ¿no lo ve?… ». ...

El Español es una gran familia
Errores Ortográficos típicos con la palabra Vibraciones
Cómo se escribe vibraciones o vibrraciones?
Cómo se escribe vibraciones o vibracionez?
Cómo se escribe vibraciones o vibraziones?
Cómo se escribe vibraciones o vivraciones?
Cómo se escribe vibraciones o bibraciones?
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