La palabra Vasta ha sido usada en la literatura castellana en las siguientes obras.
La Bodega de Vicente Blasco Ibañez
Los tres mosqueteros de Alejandro Dumas
La Biblia en España de Tomás Borrow y Manuel Azaña
Viaje de un naturalista alrededor del mundo de Charles Darwin
El paraíso de las mujeres de Vicente Blasco Ibáñez
Veinte mil leguas de viaje submarino de Julio Verne
Un viaje de novios de Emilia Pardo Bazán
Julio Verne de La vuelta al mundo en 80 días
Por tanto puede ser considerada correcta en Español.
Puedes ver el contexto de su uso en libros en los que aparece vasta.
Estadisticas de la palabra vasta
Vasta es una de las 25000 palabras más comunes del castellano según la RAE, en el puesto 12584 según la RAE.
Vasta aparece de media 5.76 veces en cada libro en castellano.
Esta es una clasificación de la RAE que se basa en la frecuencia de aparición de la vasta en las obras de referencia de la RAE contandose 876 apariciones .
Más información sobre la palabra Vasta en internet
Vasta en la RAE.
Vasta en Word Reference.
Vasta en la wikipedia.
Sinonimos de Vasta.

la Ortografía es divertida
Algunas Frases de libros en las que aparece vasta
La palabra vasta puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 1955
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... Los gañanes de Matanzuela bebían, formando un gran corro. Don Fernando, de pie en la puerta de la choza, contemplaba la vasta llanura, sin un hombre, sin una bestia, con la monótona soledad del domingo. ...
En la línea 7148
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Se trataba por tanto de destruir aquel último baluarte del calvinismo, levadura peli grosa a la que venían a mezclarse jncesantementefermentos de revuelta civil o de guerra extranjera,Españoles, ingleses, italianos descontentos, aventureros de cuálquier nación, soldados de fortuna de toda secta acudian a la primera llamada bajo las banderas delos protestantes y se organizaban como u na vasta asociación cuyas ramas divergían a capricho en todos los puntos de Europa. ...
En la línea 3345
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Nos alojamos en una vasta _posada_ extramuros de la ciudad, edificada en una elevación del terreno, desde donde se descubría una extensa vista hacia el Este. ...
En la línea 3846
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... La bahía es oblonga, y se mete mucho tierra adentro; es tan vasta, que mil navíos de línea pueden maniobrar en ella sin estorbarse. ...
En la línea 4114
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Nos encontramos a gran altura entre dos bahías, con la vasta soledad del mar delante de nosotros. ...
En la línea 4393
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... A las dos horas descendimos al borde de una vasta ensenada, y la costeamos hasta un sitio donde había muchos botes y lanchas volcados en la arena. ...
En la línea 423
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Por espacio de muchas leguas al norte y al sur de San Nicolás y de Rosario, la comarca es realmente llana. No puede acusarse de exagerado nada de lo que los viajeros escriben acerca de este nivel perfecto. Sin embargo, nunca he podido hallar un solo sitio donde girando con lentitud no haya distinguido objetos a una distancia más o menos grande; pues bien, eso prueba con plena evidencia una desigualdad en el suelo de la llanura. En el mar, cuando los ojos están a seis pies por encima de las olas, el horizonte está a 2 4/5 millas de distancia. De igual modo, cuanto más nivelada está una llanura, tanto más se aproxima el horizonte a estos límites estrechos; pues bien, en sentir mío, eso basta para destruir el aspecto de grandeza que se supone debe notarse en una vasta planicie. ...
En la línea 481
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... El siguiente día lo pasamos en la casa de postas de Cufre. El cartero llega por la noche con un día de retraso, a causa del desbordamiento del río Rosario. Ese retraso por descontado carecía de consecuencias; pues aunque había atravesado la mayor parte de las ciudades principales de la banda oriental, sólo traía dos cartas. Desde la casa donde habito hay unas vistas preciosas; una vasta superficie verde ondulada, y acá y allá el río de la Plata. Por supuesto ya no veo el país de la misma manera que a mi llegada. ...
En la línea 1105
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Obedeciendo sus indicaciones, un grupo de atletas había corrido a lo alto de la mesa para manejar la grúa que subía los alimentos. Ocupando su plato-ascensor pudo llegar a la vasta planicie de madera, sin necesidad de trotar por las fatigosas espirales. Los del gobierno municipal le acompañaron en su ascensión, mientras toda la escolta avanzaba por las tres patas de la mesa que se mantenían intactas. ...
En la línea 600
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -Sí, señor profesor. El mar provee a todas mis necesidades. Unas veces echo mis redes a la rastra y las retiro siempre a punto de romperse, y otras me voy de caza por este elemento que parece ser inaccesible al hombre, en busca de las piezas que viven en mis bosques submarinos. Mis rebaños, como los del viejo pastor de Neptuno, pacen sin temor en las inmensas praderas del océano. Tengo yo ahí una vasta propiedad que exploto yo mismo y que está sembrada por la mano del Creador de todas las cosas. ...
En la línea 998
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Seguíamos caminando por aquella vasta llanura que parecía no tener límites. Al cortar con la mano la masa líquida que se cerraba tras de mí, comprobé que la huella de mis pasos se borraba inmediatamente bajo la presión del agua. ...
En la línea 1647
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Estábamos surcando las aguas del océano Indico, vasta llanura líquida de una extensión de quinientos cincuenta millones de hectáreas, cuya transparencia es tan grande que da vértigo a quien se asoma a su superficie. ...
En la línea 1678
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Conseil no podía dar crédito a sus ojos y me interrogó sobre las causas del singular fenómeno. -Es lo que se llama un mar de leche -le respondí-, una vasta extensión de olas blancas que puede verse frecuentemente en las costas de Amboine y en estos parajes. ...
En la línea 48
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -Lleva usted razón… Dios sobre todo -aprobó el señor Joaquín, arrancando doliente suspiro de la vasta cavidad de su pecho. Esta noche, con el mal rato, la condenada asma va a darme qué hacer… Encuentro ya la respiración muy corta. Dormiré, si duermo, casi incorporado. ...
En la línea 59
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... Quiso el señor Joaquín, a su modo, educar bien a Lucía; y en efecto, hizo cuanto es posible para estropear la superior naturaleza de su hija, sin conseguirlo, tal era ella de buena. Impulsado, por una parte, por el deseo de dar a Lucía conocimientos que la realzasen, recelando, de otra, que se dijese por el pueblo en son de burla que el tío Joaquín aspiraba a una hija señorita, educola híbridamente, teniéndola como externa en un colegio, bajo la férula de una directora muy remilgada, que afirmaba saberlo todo. Allí enseñaron a Lucía a chapurrear algo el francés y a teclear un poco en el piano; ideas serias, perdone usted por Dios; conocimientos de la sociedad, cero; y como ciencia femenina -ciencia harto más complicada y vasta de lo que piensan los profanos-, alguna laborcica tediosa e inútil, amén de fea; cortes de zapatillas de pésimo gusto, pecheras de camisa bordadas, faltriqueras de abalorio… Felizmente el padre Urtazu sembró entre tanta tierra vana unos cuantos granitos de trigo, y la enseñanza religiosa y moral de Lucía fue, aunque sumaria, recta y sólida, cuanto eran fútiles sus estudios de colegio. Tenía el padre Urtazu más de moralista práctico que de ascético, y la niña tomó de él más documentos provechosos para la conducta, que doctrina para la devoción. De suerte que sin dejar de ser buena cristiana, no pasó a fervorosa. La completa placidez de su temperamento vedaba todo extremo de entusiasmo a su alma: algo había en aquella niña del reposo olímpico de las griegas deidades; ni lo terrenal ni lo divino agitaban la serena superficie del ánimo. Solía decir el padre Urtazu, adelantando el labio con su acostumbrado visaje: ...
En la línea 593
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -Murió años ha. Era vascongado, emigrado carlista, hombre de grande energía, de muchos ánimos: internáronle en Francia, viose pobre y solo, trabajó como se había batido… como un león, hasta llegar a poder establecer una vasta agencia de comercio, enriquecerse, adquirir en París casa propia, y casarse con mi madre, que es de una familia distinguida de Bretaña, legitimista también. No tuvieron más hijo que yo: me adoraron, sin descuidar mi educación ni excederse en mimos y locuras; estudié, vi mundo; dije que quería viajar, y me abrió mi madre su bolsa anchamente; tuve, hombre ya, algún capricho, muchos caprichos, y se cumplieron. He visto los Estados Unidos y el Oriente, sin hablar de Europa; paso los inviernos en París, y los veranos suelo visitar España; mi salud es buena y no soy viejo. Ya ve usted que soy lo que suele la gente denominar… un mimado de la fortuna, un hombre feliz. ...
En la línea 916
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... Era el Casino para Perico y Miranda, como para todos los ociosos de la colonia, casa y hogar durante la temporada termal. En conjunto el gran edificio se asemejaba a un concierto de voces que convidasen a la existencia rápida y fácil de nuestro siglo. El espacioso peristilo, la fachada principal con su vasta azotea, su jardinete reservado, donde vegetan en graciosas canastillas exóticas plantas, y sus ricos y caprichosos adornos renacientes de blanquísima sillería; las altas columnas de bruñido pórfido que el interior sustentan; las muelles butacas y los anchos divanes; los cupidillos traviesos (símbolo artístico de efímeros amores que suelen vivir el espacio de una quincena de aguas) que corren por la cornisa del gran salón de baile, o revolotean en el azul de los anchos recuadros del teatro; el oro prodigado en toques hábiles, como puntos de luz, o en luengos listones, como rayos de sol; las grandes ventanas de límpidos cristales, todo, en suma, ayudaba a la fantasía a representarse un templo ateniense, corregido y aumentado con los beneficios y goces de la civilización actual. Quien mirase el Casino por su fachada sur, podía ver desde luego el numen que allí recibía culto y sacrificios: la Ninfa de las aguas, inclinando la urna con graciosa actitud, mientras salen a sus pies de entre un cañaveral dos amorcillos, y uno de ellos, alzando una valva, recoge la sacra linfa que de la urna copiosamente fluye. Sacerdotes y flamines del templo de la Ninfa son los mozos del Casino, que a la menor señal, a un movimiento de labios, acuden tácitos y prontos con lo que se desea: cigarros, periódicos, papel, refrescos, hasta las aguas, que traen a escape, en un tanque vuelto boca abajo sobre un plato, a fin de que no pierdan su preciosa temperatura ni sus gases. ...
En la línea 1359
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... Nueva York y San Francisco están, por consiguiente, unidas por una cinta no interrumpida de metal, que no mide menos de tres mil setecientas ochenta y seis millas. Entre Omaha y el Pacífico, el ferrocarril cruza una región frecuentada todavía por los indios y las fieras, vasta extensión de territorio que los mormones comenzaron a colonizar en 1845, después de haber sido expulsados de lilinois. ...
En la línea 1939
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... Debemos renunciar a pintar la ansiedad en que vivió, durante tres días, todo ese mundo de la sociedad inglesa. ¿Se expidieron despachos a América, a Asia, para adquirir noticias de Phileas Fogg? Se envió a observar, de mañana y de tarde, la casa de Saville Row… Nada. La misma policía no sabía lo que había sido del 'detective' Fix, que se había, con tan mala fortuna, lanzado tras de equivocada pista, lo cual no impidió que las apuestas se empeñasen de nuevo en vasta escala. Phileas Fogg llegaba, cual si fuera caballo de carrera, a la última vuelta. Ya no se cotizaba a uno por ciento, sino por veinte, por diez, por cinco, y el viejo paralítico lord Alben nale lo tomaba a la par. ...

El Español es una gran familia
Errores Ortográficos típicos con la palabra Vasta
Cómo se escribe vasta o vazta?
Cómo se escribe vasta o basta?
Busca otras palabras en esta web
Palabras parecidas a vasta
La palabra diversa
La palabra moribundo
La palabra intentado
La palabra carnal
La palabra empiece
La palabra aplacar
La palabra convencer
Webs Amigas:
Ciclos formativos en Segovia . Ciclos formativos en Madrid . Ciclos Fp de Administración y Finanzas en Cadiz . - Hotel en Calella De Mar Neptuno