La palabra Sucede ha sido usada en la literatura castellana en las siguientes obras.
Memoria De Las Islas Filipinas. de Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra
Viaje de un naturalista alrededor del mundo de Charles Darwin
La Regenta de Leopoldo Alas «Clarín»
Fortunata y Jacinta de Benito Pérez Galdós
Niebla de Miguel De Unamuno
Sandokán: Los tigres de Mompracem de Emilio Salgàri
Crimen y castigo de Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
Fantina Los miserables Libro 1 de Victor Hugo
Un viaje de novios de Emilia Pardo Bazán
Por tanto puede ser considerada correcta en Español.
Puedes ver el contexto de su uso en libros en los que aparece sucede.
Estadisticas de la palabra sucede
Sucede es una de las palabras más utilizadas del castellano ya que se encuentra en el Top 5000, en el puesto 1845 según la RAE.
Sucede tienen una frecuencia media de 51.88 veces en cada libro en castellano
Esta clasificación se basa en la frecuencia de aparición de la sucede en 150 obras del castellano contandose 7885 apariciones en total.
Errores Ortográficos típicos con la palabra Sucede
Cómo se escribe sucede o zucede?
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Sucede en la wikipedia.
Sinonimos de Sucede.

El Español es una gran familia
Algunas Frases de libros en las que aparece sucede
La palabra sucede puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 225
del libro Memoria De Las Islas Filipinas.
del afamado autor Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
... Los fletes no pueden esceder de un peso por arroba, lo que se acredita por las conducciones hechas hasta aqui, de modo que se hallan naturalmente establecidos los elementos de un gran ramo de comercio entre Filipinas y España, sin que se advierta sobre este punto necesidad de otra precaucion que la de que la hoja de tabaco de Manila sea precisamente conducida dentro de cajones emplomados y cerrados herméticamente, como se trasporta el té de China, á fin de que no se disipe su aroma ni disminuya su fuerza, como sucede al de la Habana y otros en las navegaciones. ...
En la línea 237
del libro Memoria De Las Islas Filipinas.
del afamado autor Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
... La falta de incremento de esta renta pende principalmente de no hallarse estendida por todas las provincias de las Islas, como deberia estarlo, para igualar la condicion de los naturales, destruir el contrabando, y evitar por este medio hagan otras bebidas nocivas á su salud, segun sucede con el rom ó aguardiente de caña, ó miel de azúcar, mistelas y otros brevajes que hacen poco saludables. ...
En la línea 249
del libro Memoria De Las Islas Filipinas.
del afamado autor Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
... Tal sucede, por ejemplo, en la contaduría y tesorería jeneral de ejército y hacienda pública, las primeras oficinas, como se ha dicho: el contador y tesorero jeneral son dos jefes que recaudan, administran y distribuyen juntos, ligados mancomunadamente y en el ramo informativo los liga igual mancomunidad, segun antiquísimas instrucciones, las que si en su oríjen y muchos años despues pudieron ser útiles y buenas, ya son defectuosas y aun perjudiciales, porque este método atrasa el servicio, y da lugar y oríjen á disputas, disensiones y aun escándalos entre ambos jefes, como en mi tiempo lo he visto; por lo que la separacion de estas oficinas y su establecimiento en nueva planta y forma, marcando á cada uno sus atribuciones, es de tal urjencia y necesidad, que seria molesto y aun tiempo perdido detenerse á demostrar una verdad de que el Gobierno debe tener datos precisos y exactos; y por lo que tengo entendido que ya se ocupó de esto en otro tiempo, y hoy deben estar separadas esas oficinas; mas no teniendo una certeza de ello, he emitido mi pobre parecer en el particular. ...
En la línea 262
del libro Memoria De Las Islas Filipinas.
del afamado autor Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
... Solo los jefes deberian tener cada uno un escribiente aventajado para copiar correctamente sus trabajos; pero que todas las mesas tengan una, y algunas dos plazas de escribientes, y ademas, como sucede en alguna oficina, haya mesas, que podremos llamar de trabajos jenerales, puesto que se juntan seis, ocho y aun mas á copiar, como mesa de escuela, no solo es chocante, sino engorroso y perjudicial, por las sumas que sus sueldos absorven. ...
En la línea 5223
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Miren también un nuevo caso que ahora sucede, quizá no visto jamás. ...
En la línea 5297
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Don Quijote, que los vio tan atentos a mirarle, sin que ninguno le hablase ni le preguntase nada, quiso aprovecharse de aquel silencio, y, rompiendo el suyo, alzó la voz y dijo: -Buenos señores, cuan encarecidamente puedo, os suplico que no interrumpáis un razonamiento que quiero haceros, hasta que veáis que os disgusta y enfada; que si esto sucede, con la más mínima señal que me hagáis pondré un sello en mi boca y echaré una mordaza a mi lengua. ...
En la línea 7127
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Verdad es que si tal vez me sucede que me den la vaquilla, corro con la soguilla; quiero decir que como lo que me dan, y uso de los tiempos como los hallo; y quienquiera que hubiere dicho que yo soy comedor aventajado y no limpio, téngase por dicho que no acierta; y de otra manera dijera esto si no mirara a las barbas honradas que están a la mesa. ...
En la línea 386
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Llegamos después de cerrar la noche a la posta, sita en las márgenes del río Tapalguen. Al cenar, según algunas palabras que oigo decir, me estremezco repentinamente de horror pensando que como uno de los platos favoritos del país: ternera sin acabar de formarse. Era puma: la carne de este animal es muy blanca y tiene gusto a ternera. Mucho se han burlado del doctor Shaw por haber dicho que «la carne del león es muy estimada y que por su color y sabor se parece mucho a la carne de ternera». Así sucede ciertamente con el puma. Los gauchos difieren de opinión en cuanto al jaguar; pero todos ellos dicen que el gato es un manjar excelente. ...
En la línea 532
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Cuando el Beagle se encontraba en la desembocadura del Plata, observé varias veces que los mástiles y las cuerdas se cubrían de hilos de la Virgen. Un día (el 1.0 de noviembre de 1832) me ocupaba con toda atención de este fenómeno. El tiempo desde hacía algunos días estaba hermoso y despejado, y por la mañana estaba llena la atmósfera de esas telas o vedijas, como en los mejores días de otoño sucede en Inglaterra. El barco se encontraba entonces a 60 millas (96 kilómetros) de la tierra en la dirección de una brisa constante, aunque muy ligera. Estos hilos de la Virgen sostenían un gran número de arañas pequeñas o de color oscuro y como de un décimo de pulgada de longitud. Debería haber muchos millares de ellas sobre el buque. En el momento del contacto con la arboladura descansaba la arañita siempre sobre un solo hilo, y-nunca sobre la vedija o masa coposa, masa al parecer producida por un entrecruzamiento de hilos diferentes. Todas estas arañas pertenecían a la misma especie; las había de los dos sexos, y algunas jóvenes; siendo estas últimas más pequeñas y de color más oscuro. No daré la descripción de esta araña, contentándome con hacer constar que no me parecía hallarse comprendida en el número de los géneros descritos por Latreille. En cuanto llegaba el pequeño aeronauta, se ponía a trabajar, corriendo en todas direcciones, descolgándose a lo largo de un hilo y subiendo por el mismo camino; otras veces se ocupaban en construir una telilla muy irregular entre las cuerdas del barco. Esta araña corre con facilidad por la superficie del agua. Si se la hostiliza, levanta las dos patas delanteras en actitud de atender. Al llegar, parece siempre muy alterada, y bebe con avidez las gotas de agua que logra encontrar. Strack ha observado el mismo fenómeno. ...
En la línea 547
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Salto inmediatamente en tierra. Desembarcar por primera vez en un país tiene siempre un interés muy vivo, y mucho más cuando, como sucede aquí, presenta el paisaje caracteres especiales y muy marcados. A la altura de 200 a 300 pies, sobre algunas masas de pórfido, se extiende una llanura inmensa, carácter particular de la Patagonia. Esta llanura es perfectamente plana, y su superficie se compone de cantos rodados mezclados con una tierra blancuzca. De trecho en trecho, manchones de hierba parda y coriácea, y algunos, aunque pocos, arbustillos espinosos. El clima es seco y agradable, y rara vez oscurecido por las nubes el hermoso cielo azul. Cuando nos encontramos en medio de una de estas llanuras desiertas y miramos hacia el interior del país, limitan nuestra vista las desigualdades de otra planicie un poco más elevada; pero todo es también llano, todo árido y desolado. En todas las demás direcciones parece que la mirada se levanta de la superficie recalentada y el horizonte resulta confuso. ...
En la línea 582
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ¿Cómo explicar la extinción del caballo? ¿Han faltado los pastos en esas llanuras recorridas después por millones de caballos descendientes de los animales importados por los españoles? ¿Han acaparado las especies nuevamente introducidas el alimento de las grandes razas anteriores? ¿Podemos creer que el capibara haya monopolizado los alimentos del toxodon, el guanaco de los macranchinia, los pequeños desdentados actuales, los de sus numerosos prototipos gigantescos? No hay de seguro, en la larga historia del mundo, fenómeno más extraño que las inmensas exterminaciones, tan a menudo repetidas, de sus habitantes. Si examinamos, no obstante, este problema bajo otro punto de vista, parecerá tal vez menos oscuro. Olvidamos demasiado lo poco que conocernos las condiciones de existencia de cada animal; no pensamos que algún freno trabaja constantemente para impedir la multiplicación demasiado rápida de todos los seres organizados que viven en estado natural. Por término medio, la cantidad de alimento permanece constante; la propagación de los animales tiende, por el contrario, a establecerse en proporción geométrica Pueden demostrarse los sorprendentes efectos de esta rapidez de propagación por lo que sucede con los animales europeos que han recobrado la vida salvaje en América Todo animal en estado natural se reproduce con regularidad; y sin embargo, en una especie fijada por largo tiempo, se hace necesariamente imposible un gran crecimiento en número, y es preciso que obre un freno de esta o de la otra manera. Es, sin embargo, muy raro que podamos decir, con certeza, hablando de tal o cual especie, en qué período de la vida, o en qué época del año, o en qué intervalos, cortos o largos, comienza a obrar este freno o cuál es su verdadera naturaleza. De aquí proviene, sin duda, que tan poco nos sorprende el ver que de dos especies muy semejantes por sus costumbres sea una muy rara y la otra abundante en la misma región, o que una especie abunda en una región, y otra que ocupa la misma posición en la economía de la naturaleza abunda en una región próxima que difiere muy poco por sus condiciones generales. Si se pregunta la causa de estas modificaciones, inmediatamente se contesta que provienen de ligeras diferencias en el clima, en la alimentación o en el número de enemigos. Pero rara vez podemos, aun admitiendo que podamos alguna, indicar la causa precisa y el modo de acción del freno. ...
En la línea 15081
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... No sé qué es esto; siempre sucede lo mismo. ...
En la línea 15163
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... ramerilla hipócrita? —¿Pero qué sucede, señor? ¡hable usted claro y pronto! —gritó Mesía impaciente, más interesado en el asunto de lo que su amigo podía suponer. ...
En la línea 15165
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... ¿Qué sucede? Mucho. ...
En la línea 16001
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... —Sí, señor, con Crespo; ¿pero qué sucede? Hace tanto tiempo. ...
En la línea 3556
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Como lo que debe suceder sucede, y no hay bromas con la realidad, las cosas vinieron y ocurrieron conforme a los deseos de D. Evaristo González Feijoo. Bien sabía él que no podía ser de otro modo, a menos que aquella mujer estuviese loca. ¿Qué salida tenía fuera de la propuesta por él? Ninguna. ¿Qué honradez era aquella que apetecía, no sabiendo trabajar, no queriendo volver con su marido y no teniendo malditas ganas de irse a un yermo a comer raíces? Moraleja: Lo que tenía que llegar, por la sucesión infalible de las necesidades humanas, llegó. «Y para que veas si sé yo hacer las cosas y me intereso por ti—le dijo un día D. Evaristo tuteándola ya—; me propongo evitar el escándalo por ti y por mí. Pondré singular cuidado en que ignore esto Juan Pablo Rubín, que fue quien me presentó a ti, en la calle, ¿te acuerdas?, y de ahí viene nuestro dichoso conocimiento. Estas relaciones las hemos de esconder y reservar hasta donde sea humanamente posible. Verás qué bien vamos a estar. Yo te enseñaré a ser práctica, y cuando pruebes el ser práctica, te ha de parecer mentira que hayas hecho en tu vida tantísimas tonterías contrarias a la ley de la realidad». ...
En la línea 4223
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —No diga usted más—manifestó Guillermina con cierta solemnidad—. Me basta. Lo creo. Si usted me hubiera dicho lo contrario, yo le habría pedido que hiciese todo lo posible por devolver a esa pobrecilla la tranquilidad, eso es. Pero si no hay nada, me guardo mi súplica por ahora; únicamente me permito hacerla de un modo condicional, ¿qué le parece a usted?, mirando a lo futuro, y para el caso de que lo que ahora no sucede, sucediera mañana o pasado. ...
En la línea 5385
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Tanta sabiduría impresionó a Maxi, que al punto se desató a charlar con Ido del Sagrario, pues no era otro el docto amigo de Izquierdo, y estuvieron poniendo comentarios a los trágicos sucesos del 93. «Porque mire usted, cuando el pueblo se desmanda, los ciudadanos se ven indefensos, y francamente, naturalmente, buena es la libertad; pero primero es vivir. ¿Qué sucede? Que todos piden orden. Por consiguiente, salta el dictador, un hombre que trae una macana muy grande, y cuando empieza a funcionar la macana, todos la bendicen. O hay lógica o no hay lógica. Vino, pues, Napoleón Bonaparte, y empezó a meter en cintura a aquella gente. Y que lo hizo muy bien, y yo le aplaudo, sí señor, yo le aplaudo». ...
En la línea 2066
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... –¡Esto ya es demasiado –decía yo paseándome por mi despacho–, esto pasa de la raya! Esto no sucede más que… ...
En la línea 2235
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... –Pues lo mismo –me contestó–, exactamente lo mismo sucede con eso que usted llama entes de ficción; es fácil darnos ser, acaso demasiado fácil, y es fácil, facilísimo, matarnos, acaso demasiadamente demasiado fácil, pero ¿resucitamos?, no hay quien haya resucitado de veras a un ente de ficción que de veras se hubiese muerto. ¿Cree usted posible resucitar a don Quijote? –me preguntó. ...
En la línea 318
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —¿Qué me sucede? —se preguntaba—. ¿Me vuelve el delirio? ...
En la línea 1384
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —Se alejan —murmuró—. Veré qué sucede en la casa de lord James. ¡Si pudiera ver un solo instante a Mariana, me iría más tranquilo! ...
En la línea 1577
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —¿Qué le sucede? —preguntó Yáñez. Alguien se acerca al mono. ...
En la línea 1693
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —¿Qué sucede? —preguntó Sandokán, echando mano a su fusil al ver el rostro alterado del malayo. ...
En la línea 1469
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Se equivoca usted. Le he hecho esa pregunta por decir algo. ¿Es que no puede uno preguntar… ? Pero ¿qué le sucede? ...
En la línea 2470
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Conservan su vida, triunfantes. Sí, esto les sucede a algunos, y entonces… ...
En la línea 3231
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... »Otro día, dejándose llevar de su espíritu burlón, trata de divertirse a costa de alguien que sospecha de él. Finge palidecer de espanto, pero he aquí que representa su papel con demasiada propiedad, que su palidez es demasiado natural, y esto será otro indicio. Por el momento, su interlocutor podrá dejarse engañar, pero, si no es un tonto, al día siguiente cambiará de opinión. Y el imprudente cometerá error tras error. Se meterá donde no le llaman para decir las cosas más comprometedoras, para exponer alegorías cuyo verdadero sentido nadie dejará de comprender. Incluso llegará a preguntar por qué no lo han detenido todavía. ¡Je, je, je… ! Y esto puede ocurrir al hombre más sagaz, a un psicólogo, a un literato. La naturaleza es un espejo, el espejo más diáfano, y basta dirigir la vista a él. Pero ¿qué le sucede, Rodion Romanovitch? ¿Le ahoga esta atmósfera tal vez? ¿Quiere que abra la ventana? ...
En la línea 3532
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑¿Los hijos? ¿Ha dicho usted los hijos? ‑exclamó Andrés Simonovitch, estremeciéndose como un caballo de guerra que oye el son del clarín‑. Desde luego, es una cuestión social de la más alta importancia, estamos de acuerdo, pero que se resolverá mediante normas muy distintas de las que rigen ahora. Algunos llegan incluso a no considerarlos como tales, del mismo modo que no admiten nada de lo que concierne a la familia… Pero ya hablaremos de eso más adelante. Ahora analicemos tan sólo la cuestión de los cuernos. Le confieso que es mi tema favorito. Esta expresión baja y grosera difundida por Pushkin no figurará en los diccionarios del futuro. Pues, en resumidas cuentas, ¿qué es eso de los cuernos? ¡Oh, qué aberración! ¡Cuernos… ! ¿Por qué? Eso es absurdo, no lo dude. La unión libre los hará desaparecer. Los cuernos no son sino la consecuencia lógica del matrimonio legal, su correctivo, por decirlo así… , un acto de protesta… Mirados desde este punto de vista, no tienen nada de humillantes. Si alguna vez… , aunque esto sea una suposición absurda… , si alguna vez yo contrajera matrimonio legal y llevara esos malditos cuernos, me sentiría muy feliz y diría a mi mujer: «Hasta este momento, amiga mía, me he limitado a quererte; pero ahora te respeto por el hecho de haber sabido protestar… » ¿Se ríe… ? Eso prueba que no ha tenido usted valor para romper con los prejuicios… ¡El diablo me lleve… ! Comprendo perfectamente el enojo que supone verse engañado cuando se está casado legalmente; pero esto no es sino una mísera consecuencia de una situación humillante y degradante para los dos cónyuges. Porque cuando a uno le ponen los cuernos con toda franqueza, como sucede en las uniones libres, se puede decir que no existen, ya que pierden toda su significación, e incluso el nombre de cuernos. Es más, en este caso, la mujer da a su compañero una prueba de estimación, ya que le considera incapaz de oponerse a su felicidad y lo bastante culto para no intentar vengarse del nuevo esposo… ¡El diablo me lleve… ! Yo me digo a veces que si me casase, si me uniese a una mujer, legal o libremente, que eso poco importa, y pasara el tiempo sin que mi mujer tuviera un amante, se lo llevaría yo mismo y le diría: «Amiga mía, te amo de veras, pero lo que más me importa es merecer tu estimación.» ¿Qué le parece? ¿Tengo razón o no la tengo? ...
En la línea 203
del libro Fantina Los miserables Libro 1
del afamado autor Victor Hugo
... - Veamos: ¿qué hay? ¿Qué sucede? ¿Nos amenaza algún peligro? ...
En la línea 182
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... Todo este diálogo pasaba en discreto tono, a media voz, inclinados el uno hacia el otro ambos interlocutores, con misterioso y casi amante silabeo. El testigo de vista, silencioso, recostado en un ángulo, imponía a la plática de los esposos, plática llana y corriente, cierta intimidad y secreto que acrecentaban su atractivo, dándole visos de tierno coloquio. Las mismas cosas, dichas en alto, serían indiferentes y sencillas por demás. De ordinario sucede así, que no sean las palabras importantes en sí mismas, sino por el tono con que se pronuncian y el lugar en que se colocan, a la manera de menudas piedrecillas que incrustadas convenientemente en la labor de mosaico, ya dibujan un árbol, ya una casa, ya un rostro. ...
En la línea 285
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -¡Mire usted! -añadió ella meneando grave y reflexiva la cabeza-; ¡y yo que pensaba que una mujer en casándose tenía quien la acompañase y defendiese! ¡Quien la diese protección y sombra! Pues si esto sucede a las veinticuatro horas no completas… No completas. ¡Bien estamos! ...
En la línea 286
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -De seguro… de seguro que su marido de usted está más disgustado por lo ocurrido que usted misma. Crea usted que algo sucede que no sabemos, y que explicará la conducta de ese señor… Miranda. ¿O tendría usted algún antecedente, algún motivo para sospechar que… que la quiso abandonar? ...
En la línea 586
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -En eso yerra usted, hija -dijo Artegui soltándole la mano con uno de sus lánguidos movimientos de autómata-. Es lo contrario lo que sucede. Cuando nace y se engendra la tristeza de alguna causa, puede desaparecer si la causa cesa; pero si la tristeza brota espontáneamente como esas malas hierbas y esos juncos que usted ve al borde del pantano; si está en nosotros; si forma la esencia de nuestro ser mismo; si no se encuentra aquí ni allí solamente, sino en todas partes; si ninguna cosa de la tierra alcanza a darle alivio, entonces… créame usted, niña, el enfermo está desahuciado. No hay esperanza. ...

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