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La palabra ruta
Cómo se escribe

la palabra ruta

La palabra Ruta ha sido usada en la literatura castellana en las siguientes obras.
Los tres mosqueteros de Alejandro Dumas
La Biblia en España de Tomás Borrow y Manuel Azaña
Viaje de un naturalista alrededor del mundo de Charles Darwin
Sandokán: Los tigres de Mompracem de Emilio Salgàri
Veinte mil leguas de viaje submarino de Julio Verne
Crimen y castigo de Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
Un viaje de novios de Emilia Pardo Bazán
Por tanto puede ser considerada correcta en Español.
Puedes ver el contexto de su uso en libros en los que aparece ruta.

Estadisticas de la palabra ruta

Ruta es una de las palabras más utilizadas del castellano ya que se encuentra en el Top 5000, en el puesto 2983 según la RAE.

Ruta tienen una frecuencia media de 31.68 veces en cada libro en castellano

Esta clasificación se basa en la frecuencia de aparición de la ruta en 150 obras del castellano contandose 4815 apariciones en total.

Errores Ortográficos típicos con la palabra Ruta

Cómo se escribe ruta o rruta?


El Español es una gran familia

Algunas Frases de libros en las que aparece ruta

La palabra ruta puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 1854
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -No -dijo D'Artagnan -, no, lo confieso, es el azar el que me ha puesto en vuestra ruta; he visto una mujer llamar ala ventana de uno de mis amigos. ...

En la línea 2297
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Pero cuando vio que el coche tomaba la ruta de la Grè ve, cuando vio los techos picudos del Ayuntamiento, cuando el coche se adentró bajo la arcada, creyó que todo había terminado para él, quiso confesarse con el exento, y, tras su negativa, lanzó gritos tan lastime ros que el exento le anunció que, si seguía ensordeciéndole así, le pon dría una mordaza. ...

En la línea 3333
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -Cuatro hombres que viajan juntos serían sospechosos; D'Artagnan nos dará a cada uno sus instrucciones, yo partiré delante por la ruta de Boulogne para aclarar el camino; Athos partirá dos horas después por la de Amiens; Aramis nos seguirá por la de Noyon; en cuanto a D'Artagnan, partirá por la que quiera, con los vestidos de Plan chet, mientras Planchet nos seguirá vestido de D'Artagnan y con el uniforme de los guardias. ...

En la línea 3339
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Si muero, uno de vosotros la cogerá y continuaréis la ruta; si éste muere, le tocará a otro, y así sucesivamente; con tal que uno solo llegue, se habrá he cho lo que ha bía que hacer. ...

En la línea 1667
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... (Nota de Burke.) YO.—¿Y qué género de vida hace usted, y cuáles son sus medios de subsistencia? ABARBANEL.—Vivo sin dificultad alguna, como creo que vivieron mis antepasados, y como vivió, con toda certeza, mi padre, cuya misma ruta he seguido. ...

En la línea 2679
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... La ruta de Salamanca a Valladolid, a veces carril, a veces senda, es muy difícil de distinguir; no tardamos en perdernos, y anduvimos mucho más de lo que, en rigor, era necesario. ...

En la línea 3243
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Deseoso de entrar en Galicia, y pareciéndome que los caballos se habían hasta cierto punto repuesto del cansancio de la jornada anterior, montamos de nuevo y proseguimos nuestra ruta. ...

En la línea 3465
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Ibamos bajo los árboles muy altos y sombrosos, que bordean la ruta desde Betanzos hasta ya cerca de La Coruña. ...

En la línea 675
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... No tardó en serme imposible continuar el camino a través del bosque, y seguí, pues, a lo largo de un torrente. Al principio apenas podía dar un paso a causa de las cataratas y de los numerosos troncos de árboles caídos que cerraban el camino; pero pronto se ensanchó este lecho del torrente por el destrozo en sus orillas habían producido las inundaciones. Avancé lentamente por espacio de una hora siguiendo las rugosas y descarnadas orillas del torrente, y muy pronto compensaron todas mis fatigas la magnificencia y la belleza del panorama que contemplé. La profundidad sombría del barranco corría pareja con los signos de violencia que por todas partes se observaban. A un lado y otro se veían masas irregulares de rocas y árboles arrancados; otros de pie todavía, estaban podridos hasta el corazón y a punto de caer. Esta confusa masa de árboles robustos y árboles muertos me recordó los bosques de los trópicos, a pesar de la inmensa diferencia que los separa: en estas tristes soledades que ahora examino, parece que en lugar de la vida reina la muerte como soberana. Continué mi ruta a lo largo del torrente hasta un punto en que un gran derrumbamiento ha desprendido parte considerable del costado de una montaña; a partir de este lugar se hizo menos fatigosa la ascensión y alcancé pronto una elevación suficiente para poder examinar a gusto los bosques circundantes. Todos los árboles pertenecen a la misma especie, el Fagur betuloides, habiendo por excepción un corto número de especies diferentes de estos Fagur. Este árbol conserva sus hojas todo el año, pero presentan un color verde pardusco con un ligero tinte amarillo muy particular. Todo el paisaje reviste el mismo tono, lo que da un aspecto triste y sombrío; siendo muy raro que le den un poco de alegría los rayos del sol. ...

En la línea 736
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Jemmy se fue a acostar a tierra, pero volvió a la mañana siguiente y permaneció a bordo hasta el momento en que se dio a la vela el buque, lo que horrorizó a su mujer que no cesó de gritar hasta que volvió a su canoa. Salió cargado con una porción de objetos de gran valor para él. Todos sentimos alguna pena al pensar que estrechábamos su mano por última vez. No dudo que hoy será tan feliz, o más quizá que no hubiese salido nunca de su país. Todos debemos desear sinceramente que la noble esperanza del capitán Fitz-Roy se realice y que en gratitud a los numerosos sacrificios que por estos fueguenses ha hecho, algún marinero náufrago reciba auxilio y protección de los descendientes de Jemmy Button y de su tribu. Tan pronto Jemmy puso el pie en tierra encendió una hoguera en señal de última despedida, mientras que nuestro barco proseguía su ruta hacia alta mar. ...

En la línea 2270
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... 17 de noviembre.- Nuestro libro de ruta marca como fecha martes 17 en lugar de lunes 16 ...

En la línea 2641
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... 22 de enero.- Tomo el camino para volver a Sydney, pero siguiendo una ruta diferente llamada la liga del Lockyer que atraviesa un paisaje más montañoso y más pintoresco ...

En la línea 137
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —¿Qué ruta? —preguntó Patán. ...

En la línea 591
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... Lanzaron un último vistazo en derredor y continuaron su ruta hacia el oeste. ...

En la línea 649
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... Lanzaron un último vistazo en derredor y continuaron su ruta hacia el oeste. ...

En la línea 956
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... El parao, con el velamen reducido, avanzaba como una flecha, haciendo frente a los elementos desencadenados y sin desviarse una línea de la ruta bajo la férrea mano de Sandokán. ...

En la línea 1070
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Durante los días y las semanas siguientes, vi al capitán Nemo muy pocas veces. Su segundo echaba regularmente el punto, que se consignaba en la carta, de tal suerte que yo podía seguir exactamente la ruta del Nautílus. ...

En la línea 1114
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Aquel día era Navidad, y me pareció que Ned Land lamentaba vivamente que no se celebrara el Christmas, verdadera fiesta familiar de la que los protestantes son fanáticos observadores. Hacía ya ocho días que no veía al capitán Nemo cuando, el 27 por la mañana, entró en el gran salón, con ese aire del hombre que acaba de dejarle a uno hace cinco minutos. Estaba yo tratando de reconocer en el planisferio la ruta seguida por el Nautilus. El capitán se acercó, marcó con el dedo un punto del mapa y pronunció una sola palabra: ...

En la línea 1178
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Dos días después de haber atravesado el mar del Coral, el 4 de enero, avistamos las costas de la Papuasia. En esa ocasión, el capitán Nemo me notificó su intención de dirigirse al océano indico por el estrecho de Torres, sin darme más precisiones. Ned observó, complacido, que esa ruta nos acercaba a los mares europeos. ...

En la línea 1888
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Al día siguiente, 3º de enero, no había ninguna tierra a la vista cuando el Nautilus emergió a la superficie, en su ruta Norte Noroeste hacia el mar de Omán, que se extiende entre las penínsulas arábiga e indostánica y sirve de desembocadura al Golfo Pérsico. ...

En la línea 3155
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Ya entenderás más adelante. Tú has obrado como yo. Tú también has cruzado la línea. Has atentado contra ti; has destruido una vida… , tu propia vida, verdad es, pero ¿qué importa? Habrías podido vivir con tu alma y tu razón y terminarás en la plaza del Mercado. No puedes con tu carga, y si permaneces sola, te volverás loca, del mismo modo que me volveré yo. Ya parece que sólo conservas a medias la razón. Hemos de seguir la misma ruta, codo a codo. ¡Vente! ...

En la línea 310
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... No puso Lucía objeciones. Ignorante de la ruta, sintió placer singular en entregarse a la ajena experiencia. Callada, se inclinó a la ventanilla y siguió la línea escabrosa de la sierra, que se recortaba en el cielo despejado. El tren andaba más despacio cada vez: estaban llegando a una estación. ...

En la línea 385
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... Acontecía que los pícaros de los túneles se solazaban en taparles adrede los mejores puntos de vista de la ruta. Que aparecía un otero, risueño, un grupo de frondosos árboles, una amena vega, ¡paf! el túnel. Y se quedaban inmóviles al vidrio, sin osar hablar, ni moverse, cual si de pronto entrasen en una iglesia. Algo familiarizada Lucía ya con el calor, interesábanle mucho los accidentes de paisaje que a uno y otro lado del tren se extendían. Le agradaron las fábricas de fósforos, altas, enyesadas, limpias, con su gran letrero en la frente; y en Hernani batió palmas al divisar a la izquierda un magnífico parque inglés, con sus macizos de flores resaltando sobre el verde césped, y sus coníferas elegantes, de ramaje simétrico y péndulo. En Pasajes, tras de la monotonía fatigosa de las montañas reposaron al fin los ojos, viendo extenderse el mar azul, un tanto rizado, mientras los buques, fondeados en la bahía, se columpiaban con oscilación imperceptible, y una brisa marina, acre y salitrosa, estremecía las cortinillas de tafetán del coche, aventando el sudor de la frente de los cansados viajeros. Lucía se quedó embobada ante el Océano, nunca de ella visto hasta entonces, y cuando el túnel -de sopetón y sin pedir permiso- cubrió el espectáculo con negro velo, permaneció de codos en la ventanilla, absorta, las pupilas dilatadas, entreabiertos de admiración los labios. ...

En la línea 420
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -Lo natural, señora -pronunció con su ademán cansado el viajero-. Que sigo mi ruta; que voy a París. ...

En la línea 746
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... No era aburrimiento lo que tenía Miranda: era su mal del hígado, furiosamente exacerbado con el despecho de la ridícula aventura que cortó el viaje de novios. Sus sienes verdeaban, sus ojeras se teñían de matices amoratados, la bilis se infiltraba bajo la piel, y así como una casa nueva hace parecer más vetustas las que están a su lado, así la lozana juventud de Lucía acentuaba el deterioro del marido. Verificábase en Lucía la encantadora transición de niña a mujer; sus movimientos, más lentos y reposados, tenían mayor gracia; al paso que en él, la madurez se trocaba en vejez, más bien que por los años, por la ruina de la organización. Mostrábase Lucía con él tanto más afectuosa, cuanto más le veía roído por los achaques, y cuanto más notaba en su rostro las huellas del padecimiento cruel. No la arredraban ciertos despegos, ciertas durezas inexplicables de Miranda; servíale piadosa y filialmente, hablábale con dulzura, hacíale ella misma los remedios y le vendaba el pie lastimado, con la devoción con que vestiría a una santa imagen. Era feliz y hasta se conmovía, cuando él hallaba bien colocado el apósito. Al fin Miranda pudo andar sin riesgo. Las lujaciones duran poco, aunque en la edad de Miranda sean más tenaces. Diéronle de alta, y todos se dispusieron a tomar la ruta de Vichy. La estación adelantaba: estaban casi a mediados de Septiembre, y esperar más era exponerse a las persistentes lluvias de aquel clima. Por encargo de Miranda el ama del hotel escribió a la villa termal, encargando hospedaje. Con verbosidad enteramente francesa convenció a Miranda y a Perico de que debían alojarse en un chalet, por evitar a las damas la enojosa promiscuidad de la mesa redonda de hotel, y para que se encontrasen como en su propia casa. Repartido entre las dos familias, no sería exorbitante el coste y las ventajas muchas. Conviniéronse en ello, y Miranda hubo de pedir la cuenta del gasto hecho en el hotel, que le trajeron escrita en casi indescifrables garrapatos. Cuando logró entenderlos llamó al ama. ...


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Más información sobre la palabra Ruta en internet

Ruta en la RAE.
Ruta en Word Reference.
Ruta en la wikipedia.
Sinonimos de Ruta.

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