La palabra Procurarse ha sido usada en la literatura castellana en las siguientes obras.
Memoria De Las Islas Filipinas. de Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
Fortunata y Jacinta de Benito Pérez Galdós
Crimen y castigo de Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
El jugador de Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
Julio Verne de La vuelta al mundo en 80 días
Por tanto puede ser considerada correcta en Español.
Puedes ver el contexto de su uso en libros en los que aparece procurarse.
Estadisticas de la palabra procurarse
La palabra procurarse no es muy usada pues no es una de las 25000 palabras más comunes del castellano según la RAE

la Ortografía es divertida

El Español es una gran familia
Algunas Frases de libros en las que aparece procurarse
La palabra procurarse puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 323
del libro Memoria De Las Islas Filipinas.
del afamado autor Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
... Tales son los fundamentos que puedo suministrar sobre la administracion y distribucion de la hacienda pública en Filipinas, y me persuado que (aun cuando mal coordinados y no muy completos, porque la cortedad de mis luces no da de sí otra cosa, la estrechez con que me he propuesto redactarlos no admite mayores digresiones, y el habérseme estraviado algunos papeles interesantes, me impiden suministrar mas datos) presentan noticias de alguna importancia para que se pueda formar alguna idea del mérito de aquellas Islas, y el Gobierno tomar algunas medidas sobre la reforma que el estado de las Islas Filipinas demanda para felicidad de ellas, estension y fomento de sus rentas, y establecer justas economías, conteniendo se aumenten los empleados, y procurando reducirlos á los puramente precisos é indispensables, si se han de hacer los ahorros posibles, que si en todos tiempos deben procurarse, en los actuales de escasez y penuria por lo atrasado del estado, es mas recomendable, preciso y necesario todo jénero de economía justa y racional. ...
En la línea 4440
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Aquella noche hizo Maxi mil extravagancias, y a la mañana siguiente se puso tan encalabrinado y vidrioso, que no se le podía aguantar. «Hay que tener mucha paciencia—dijo doña Lupe a Fortunata—. ¿Sabes lo que te aconsejo? Que no le lleves la contraria en nada. Hay que decirle a todo que sí, sin perjuicio de hacer lo que se deba. El pobrecito está mal. Me ha dicho esta mañana Ballester que tiene algo de reblandecimiento cerebral. Dios nos tenga de su mano». Sentía Fortunata vivos deseos de salir a la calle, y no sabía qué pretexto inventar para procurarse escapatorias. Ofrecíase a hacer compras de que doña Lupe tenía necesidad, e inventaba menesteres que motivaran una salidita. La taimada viuda de Jáuregui comprendió que una sujeción absoluta sería perjudicial, y empezó a darle libertad. Un día le leyó la cartilla en estos términos: «Puedes salir; no eres una chiquilla y ya sabes lo que haces. Yo creo que no nos darás ningún disgusto, y que has de mirar por el decoro de la familia lo mismo que miro yo. La dignidad, hija, la dignidad es lo primero». Pero doña Lupe empezaba a hacérsele horriblemente antipática, y por nada del mundo le habría hecho una confidencia. Hablando con verdad, lo que más disgustada tenía a doña Lupe era, no que Fortunata saliese, sino que no le comunicase nada de lo que pensaba o sentía. El pensar que tal vez estaría a la sazón la señora de Rubín jugando una gran trastada al decoro de la familia, la mortificaba, sí, pero no tanto como el ver que no la consultaba ni le pedía consejo sobre aquello desconocido y oscuro que sin duda le ocurría. «El tapujito es lo que me revienta. Como yo lo descubra va a ser sonada. En hora maldita entró aquí esta loquinaria. No, yo nunca la tragué, el Señor es testigo… siempre me dio la cara. El ganso de Nicolás fue quien lo echó a perder tomándolo por lo religioso… Si al menos se llegara a mí y me dijera: «tía, yo me veo en este conflicto, yo he faltado o voy a faltar, o puede que falte si no me atajan… ». Demasiado sabe ella que con este mundo que yo tengo y con lo bien que discurro, gracias a Dios, le abriría camino para poner a salvo el honor de la familia. Pero no… la muy bestia se empeña en gobernarse sola, ¿y qué hará?… Alguna barbaridad, pero gorda. Si no, allá lo veremos». ...
En la línea 437
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Es una mujer única. En su casa siempre puede uno procurarse dinero. Es rica como un judío y podría prestar cinco mil rublos de una vez. Sin embargo, no desprecia las operaciones de un rublo. Casi todos los estudiantes tenemos tratos con ella. Pero ¡qué miserable es! ...
En la línea 456
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Para colmo de desgracias, una mañana su príncipe desapareció no se sabe cómo. Ella debía una aterradora cuenta en el hotel. La señorita Zelma de Barberini —se había metamorfoseado en Zelma—se entregó a la más sombría desesperación. Gritaba y sollozaba por todo el hotel, y en su furia desgarraba sus vestidos. Pero vivía en el hotel un conde polaco —todos los polacos que viajan… son condes—, y la señorita Zelma, desgarrando sus vestidos y arañando su rostro con sus bellas uñitas sonrosadas, le produjo cierta impresión. Entablaron conversación y durante la comida ya se había ella consolado. Por la noche, él apareció en el casino dándole el brazo. La señorita Blanche sonreía, según su costumbre, y sus modales eran más desenvueltos. Se agregó en seguida a esta categoría de fervientes a la ruleta que, al acercarse al tapete verde, empujan con el hombro a un jugador para procurarse sitio. Es la especialidad de esas damas. Ya lo habrá usted notado, sin duda. ...
En la línea 1264
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... Mister Fogg escuchó esta relación con frialdad y sin responder, y después abrió a su criado un crédito suficiente para procurarse a bordo un traje más conveniente. Menos de una hora después, el honrado mozo, después de quitarse las alas y la nariz, y de mudar de ropa, no conservaba ya nada que recordase al sectario del dios Tingú. ...
Más información sobre la palabra Procurarse en internet
Procurarse en la RAE.
Procurarse en Word Reference.
Procurarse en la wikipedia.
Sinonimos de Procurarse.
Errores Ortográficos típicos con la palabra Procurarse
Cómo se escribe procurarse o prokurarse?
Cómo se escribe procurarse o prrocurrarrse?
Cómo se escribe procurarse o procurarze?
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