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La palabra pasaje
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la palabra pasaje

La palabra Pasaje ha sido usada en la literatura castellana en las siguientes obras.
Los tres mosqueteros de Alejandro Dumas
La Biblia en España de Tomás Borrow y Manuel Azaña
El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra
Viaje de un naturalista alrededor del mundo de Charles Darwin
La Regenta de Leopoldo Alas «Clarín»
A los pies de Vénus de Vicente Blasco Ibáñez
Fortunata y Jacinta de Benito Pérez Galdós
Veinte mil leguas de viaje submarino de Julio Verne
Grandes Esperanzas de Charles Dickens
Crimen y castigo de Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
Julio Verne de La vuelta al mundo en 80 días
Por tanto puede ser considerada correcta en Español.
Puedes ver el contexto de su uso en libros en los que aparece pasaje.

Estadisticas de la palabra pasaje

Pasaje es una de las 25000 palabras más comunes del castellano según la RAE, en el puesto 6101 según la RAE.

Pasaje aparece de media 14.43 veces en cada libro en castellano.

Esta es una clasificación de la RAE que se basa en la frecuencia de aparición de la pasaje en las obras de referencia de la RAE contandose 2194 apariciones .

Más información sobre la palabra Pasaje en internet

Pasaje en la RAE.
Pasaje en Word Reference.
Pasaje en la wikipedia.
Sinonimos de Pasaje.


la Ortografía es divertida


El Español es una gran familia

Algunas Frases de libros en las que aparece pasaje

La palabra pasaje puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 8524
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -Esa persona, hela aquí, señora -dijo el oficial descubriendo el pasaje y colocándose en actitud de respeto y sumisión. ...

En la línea 645
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... En ocasiones, el lector acudía a mí en demanda de explicación de algún pasaje que no entendía bien, por referirse a determinados textos de la Escritura, ya que ninguno de la cuadrilla había visto nunca el Antiguo ni el Nuevo Testamento. ...

En la línea 5699
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Borrow, citando de memoria, escribe: «Cervantes sneered Spain’s chivalry away.» El pasaje de Byron es: Cervantes smiled Spain’s chivalry away; A single laugh demolish’d the right arm Of his own country;—seldom since that day Has Spain had heroes. ...

En la línea 6527
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Tomé pasaje a su bordo hasta Gibraltar, pues ya nada tenía que hacer en Cádiz; mis asuntos en la aduana estaban al cabo concluídos gracias a Mr. ...

En la línea 6704
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Afirmó que el barco partiría sin falta a la tarde siguiente para Tánger, y ajusté con él mi pasaje. ...

En la línea 6529
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... -Digo yo, pues, agora -replicó Sancho- que deste hombre aquella parte que juró verdad la dejen pasar, y la que dijo mentira la ahorquen, y desta manera se cumplirá al pie de la letra la condición del pasaje. ...

En la línea 398
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... pregunta cuál es el motivo de la aparición inmediata, en todos los senderos que conducen a una choza recién construida, de plantas que no crecen en las cercanías. En otro pasaje dice8: «Estos caballos (salvajes) tienen la manía de preferir los caminos y el borde de las carreteras para depositar sus excrementos; montones de ellos se encuentran en esos lugares». Pero, ¿no es eso una explicación del hecho? ¿No se producen así líneas de terreno ricamente abonado, que sirven de comunicación a través de inmensas regiones? Junto a Guardia encontramos el límite meridional de dos plantas europeas que se han hecho extraordinariamente comunes. El hinojo abunda en los revestimientos de los hoyos en las cercanías de Buenos Aires, Montevideo y otras ciudades. Pero el cardo9 aún se ha difundido mucho más: se le encuentra en estas latitudes a los dos lados de la cordillera, en todo el ancho del continente. Lo he hallado en sitios casi desiertos de Chile, de Entre Ríos y de la banda oriental. Sólo en este último país, hartas millas cuadradas (probablemente muchos centenares), están cubiertas por una masa de estas plantas armadas de pinchos, en sitios donde no pueden penetrar hombres ni animales. ...

En la línea 451
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... 12 de octubre.- Tenía el propósito de ir más lejos en mi excursión; pero, no hallándome muy bien de salud me veo obligado a tomar pasaje a bordo de una balandra o barco de un solo mástil, de unas cien toneladas, que zarpa para Buenos Aires. No haciendo buen tiempo, anclamos pronto el mismo día, atándonos a una rama de árbol al borde de una isla. El Paraná está lleno de islas destruidas y renovadas constantemente. El capitán del barco recuerda haber visto desaparecer algunas, de las mayores, formarse otras luego y cubrirse de rica vegetación. Esas islas se componen de arena barrosa, sin el más pequeño guijarro: en la época de mi viaje, su superficie estaba a unos cuatro pies sobre el nivel del agua; pero se inundaban durante los desbordamientos periódicos del río. Todas presentan el mismo carácter: están cubiertas por numerosos sauces y algunos otros árboles unidos por una gran variedad de plantas trepadoras, lo cual forma una espesura impenetrable. Estas espesuras sirven de refugio a los capibaras y jaguares. El temor de encontrar a este último animal destruye todo el 9 Viajes, tomo 1, pág. 374. ...

En la línea 727
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Por la tarde nos hicimos a la vela para regresar al Beagle, y esta vez, no por el canal, sino bordeando la costa meridional. Nuestros barcos estaban muy cargados y la mar de leva, por lo cual no dejó de ofrecer peligros el pasaje. El 7 por la tarde, reingresamos a bordo de nuestro buque, después de una ausencia de veinte días; habiendo recorrido durante este tiempo 300 millas (480 kilómetros) en barcos descubiertos. ...

En la línea 2897
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... fícil es 4 He tenido la fortuna de encontrar el siguiente pasaje en una Memoria de Mr ...

En la línea 1562
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Pasaba esto mientras seguía leyendo; aún estaba aturdida, casi espantada por aquella voz que oyera dentro de sí, cuando llegó al pasaje en donde el santo refiere que paseándose él también por un jardín oyó una voz que le decía Tole, lege y que corrió al texto sagrado y leyó un versículo de la Biblia. ...

En la línea 4777
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... El Magistral al recordar este pasaje del discurso del Arcipreste se acordó también de que él se había puesto como una amapola. ...

En la línea 7930
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Y en tanto que el dedo índice de la mano derecha frotaba dos prominencias pequeñas y redondas del artístico bajo-relieve, que representaba a las hijas de Lot en un pasaje bíblico, él, sin pensar en esto, es claro, procuraba arrancar a las tinieblas de su ignorancia el secreto que tanto le importaba: ¿con quién soñaba la Regenta? ¿Era una persona determinada. ...

En la línea 9428
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Don Víctor llegó a creer que a Mesía ya no le importaban en el mundo más negocios que los de él, los de Quintanar, y sin miedo de aburrirle, tardes enteras le tenía amarrado a su brazo, dando vueltas por las tablas temblonas del salón, parándose a cada pasaje interesante del relato o siempre que había una duda que consultar con el amigo. ...

En la línea 677
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Varios centenares de caballeros y estudiantes componían ahora el cortejo del legado. Todos se dirigieron al puerto tan alegres «que parecían iban a bodas», según expresión de un cronista contemporáneo. Los del nuevo cortejo y los del antiguo, llegado con el cardenal, se embarcaron en dos navíos venecianos, cuyos capitanes hacían pagar de un modo abusivo el precio del pasaje. ...

En la línea 986
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... César había abandonado a Orvieto al ver la plaza libre de sitiadores, y, adelantándose a éstos con uno de aquellos golpes sorprendentes que empleó luego en sus campañas, estaba otra, vez al lado de su padre. El aconsejó la única medida enérgica que se podía adoptar, y el 7 de enero. Alejandro y sus cardenales abandonaron en secreto el Vaticano por el pasaje subterráneo que une éste al castillo de Sant' Angelo, refugiándose en dicha fortaleza, como si pretendieran defenderse desesperadamente. ...

En la línea 990
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Volvía Alejandro, por el mismo pasaje secreto, desde el castillo a su Palacio, recibiendo con gran majestad a Carlos VIII. Hizo tanta impresión en el joven monarca este Pontífice, al que veía por primera vez, y lo sedujo luego con tan agradables palabras en la intimidad, que ya no habló de su investidura de Nápoles, contentándose con dejar dicho asunto para otra ocasión. ...

En la línea 1197
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Mostrábase el joven cardenal de Valencia muy reservado en sus amores. Nunca fueron conocidos por indiscreciones suyas. Sancha estaba instalada en el palacio Aleria, cercano al castillo, comunicándose con éste por un pasaje subterráneo semejante al que unía dicha fortaleza y los jardines del Vaticano. Pero César Borgia se preocupaba de la gloria y la riqueza, bases del poder, con preferencia a las voluptuosidades carnales. Sus luchas con los hombres le atraían más que las dulzuras amorosas. Dirigía la nueva fortificación del castillo de Sant' Angelo para que resultase un refugio inexpugnable si otra vez venían invasores a atacar al Papado en su capital. Y poco a poco las relaciones entre estos dos grandes apasionados fueron menos frecuentes, apartándose atraído por nuevos afectos. ...

En la línea 3902
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Refirió entonces Maxi un pasaje curiosísimo y reciente de la historia de la tal Mauricia, que había sido contado aquella misma tarde, después de la cura, por el Sr. de Aparisi, uno de los que solían ir de tertulia a la botica. «Pues esa buena pieza, en una de las tremendas borrascas que le produce el maldito vicio, fue recogida de la calle por los protestantes, que tienen su capilla y casa en las Peñuelas». Enterose doña Guillermina, la señora esa que pide para los huérfanos de la calle de Alburquerque, y lo mismo fue saberlo, que volarse… Vean ustedes. Plantose en la casa de los protestantes a reclamar a la tarasca. Tun, tun… ¿quién?… yo… Y salió el pastor, que es uno que llaman D. Horacio, que tiene el pelo colorado y ralo, como barbas de maíz; salió también la pastora, su mujer, que es una tal doña Malvina… buenas personas los dos, porque lo protestante no quita lo decente. Entre paréntesis, se distinguen por su independencia en el vestir. Doña Malvina le hace las levitas a D. Horacio, y D. Horacio le arregla los sombreros a doña Malvina. Total, que estos inglesones lo entienden: no gastan un cuarto en sastres ni modistas. Pero voy al cuento. Los pastores se las tuvieron tiesas, y doña Guillermina más tiesas todavía. Religión frente a religión, la cosa se iba poniendo fea. Los protestantes decían que la mujer aquella les había pedido limosna y protección; doña Guillermina lo negaba, acusándoles de haberla sonsacado y de haber ido a buscarla a su propia casa. D. Horacio dijo que nones y que haría valer sus derechos luteranos ante el mismo Tribunal Supremo; amoscose la otra, y doña Malvina sacó el libro de la Constitución, a lo que replicó Guillermina que ella no entendía de constituciones ni de libros de caballerías. Por fin, acudió la católica al Gobernador, y el Gobernador mandó que saliese Mauricia del poder de Poncio Pilatos, o sea de D. Horacio. ...

En la línea 4542
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Poco después de esto, dijo Maxi que se quería acostar. Fortunata encendió luz, y él fue hacia la alcoba, arrastrando los pies como un viejo. Mientras su mujer le desnudaba, el pobre chico la sorprendió con estas palabras, que a ella le parecieron infernal inspiración de un cerebro dado a los demonios: «Veremos si esta noche sueño lo mismo que soñé anoche. ¿No te lo he contado? Verás. Pues soñé que estaba yo en el laboratorio, y que me entretenía en distribuir bromuro potásico en papeletas de un gramo… a ojo. Estaba afligido, y me acordaba de ti. Puse lo menos cien papeletas, y después sentí en mí una sed muy rara, sed espiritual que no se aplaca en fuentes de agua. Me fui hacia el frasco del clorhidrato de morfina y me lo bebí todo. Caí al suelo, y en aquel sopor… Tú vete haciendo cargo… en aquel sopor se me apareció un ángel y me dijo, dice: 'José, no tengas celos, que si tu mujer está encinta, es por obra del Pensamiento puro… '. ¿Ves qué disparates? Es que ayer tarde trinqué la Biblia y leí el pasaje aquel de… ». ...

En la línea 4617
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Tocó la niña su pieza con no poca fatiga, a ratos aporreando las teclas como si las quisiera castigar por alguna falta que habían cometido, a ratos acariciándolas para que sonaran suavemente con ayuda de pedal, arqueando el cuerpo, ya de un lado, ya de otro, y poniendo cara afligida o de mal genio, según el pasaje. Parecía que los dedos eran bocas, y que estas bocas tenían hambre atrasada por las muchas notas que se comían. En ciertas escalas difíciles algunas notas se anticipaban a sus predecesoras y otras se quedaban rezagadas; pero cuando llegaba un efecto fácil, la pianista decía «aquí que no peco», y se indemnizaba de las pifias que cometiera antes. Durante el largo martirio de las teclas, las exclamaciones de admiración no cesaban. «¡Qué dedos los de esta chica!… Me río yo de Guelbenzu… ¡Y qué talento artístico, qué expresión!» decía el gran tuno de Ballester. ...

En la línea 5823
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —¡Tiologías!—gritó Fortunata exaltándose y moviendo los brazos como una actriz en pasaje de empeño—. Si tú hubieras tenido tanto así de dignidad, me habrías pegado un tiro… No lo has hecho. Mejor para mí. Y otra cosa te digo. Si hubieras tenido un adarme de sangre de hombre, cuando viste a ese y a esa, les habrías pegado seis tiros, dejándoles secos a los dos. Pero tú no tienes sangre. Esa santidad y esa cristiandad y esa pastelera razón son la horchata que tienes en las venas… ...

En la línea 2433
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -Pero, Ned, si ese pasaje no hubiera sido submarino, el Nautilus no habría podido entrar -dijo Conseil. ...

En la línea 2460
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... El Nautilus estaba ya en disposición de reemprender la marcha. Sin embargo, el capitán Nemo no dio ninguna orden. ¿Acaso quería esperar la noche y salir secretamente por su pasaje submarino? Tal vez. Fuera como fuese, al día siguiente, el Nautilus, habiendo dejado su puerto, navegaba por alta mar a algunos metros por debajo de las olas del Atlántico. ...

En la línea 1330
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... Joe y Biddy se mostraron amables y cariñosos cuando les hablé de nuestra próxima separación, pero tan sólo se refirieron a ella cuando yo lo hice. Después de desayunar, Joe sacó mi contrato de aprendizaje del armario del salón y ambos lo echamos al fuego, lo cual me dío la sensación de que ya estaba libre. Con esta novedad de mi emancipación fui a la iglesia con Joe, y pensé que si el sacerdote lo hubiese sabido todo, no habría leído el pasaje referente al hombre rico y al reino de los cielos. Después de comer, temprano, salí solo a dar un paseo, proponiéndome despedirme cuanto antes de los marjales. Cuando pasaba junto a la iglesia, sentí (como me ocurrió durante el servicio religioso por la mañana) una compasión sublime hacia los pobres seres destinados a ir allí un domingo tras otro, durante toda su vida, para acabar por yacer oscuramente entre los verdes terraplenes. Me prometí hacer algo por ellos un día u otro, y formé el plan de ofrecerles una comida de carne asada, plum-pudding, un litro de cerveza y cuatro litros de condescendencia en beneficio de todos los habitantes del pueblo. Antes había pensado muchas veces y con un sentimiento parecido a la vergüenza en las relaciones que sostuve con el fugitivo a quien vi cojear por aquellas tumbas. Éstas eran mis ideas en aquel domingo, pues el lugar me recordaba a aquel pobre desgraciado vestido de harapos y tembloroso, con su grillete de presidiario y su traje de tal. Mi único consuelo era decirme que aquello había ocurrido mucho tiempo atrás, que sin duda habría sido llevado a mucha distancia y que, además, estaba muerto para mí, sin contar con la posibilidad de que realmente hubiese fallecido. ...

En la línea 2856
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Perdone usted ‑dijo Lujine, temblando de cólera‑, pero si en mi carta he hablado extensamente de usted ha sido únicamente atendiendo a los deseos de su madre y de su hermana, que me rogaron que las informara de cómo le había encontrado a usted y del efecto que me había producido. Por otra parte, le desafío a que me señale una sola línea falsa en el pasaje al que usted alude. ¿Negará que ha gastado su dinero y que en esa familia hay un miembro indigno? ...

En la línea 3104
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Toma; busca ese pasaje y léemelo. ...

En la línea 251
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... -Señor cónsul- le dijo sin más preámbulo-, tengo poderosas presunciones para creer que nuestro hombre ha tomado pasaje a bordo del 'Mongolia'. ...

En la línea 913
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... -¡Enhorabuena! -exclamó Picaporte soltando una ruidosa carcajada-. Bien sabía yo que no podríais separaros de nosotros. ¡Venid a tomar vuestro pasaje, venid! ...

En la línea 923
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... Se pidieron dos botellas de Oporto, a las cuales hizo el francés mucho honor; mientras que Fix, más reservado, observaba a su compañero, con suma atención. Se habló de diferentes cosas, y sobre todo de la excelente idea que había tenido Fix al tomar pasaje en el 'Carnatic'. Y a propósito de este vapor cuya salida se anticipaba, Picaporte, después de vaciadas las botellas, se levantó para advertir a su amo. ...

En la línea 1092
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... - Caballero, habéis estado muy obsequioso ofreciendome pasaje; pero, aunque mis recuerdos no me permiten obrar con tanta holgura como vos, entiendo pagar mi escote… ...

Errores Ortográficos típicos con la palabra Pasaje

Cómo se escribe pasaje o pazaje?
Cómo se escribe pasaje o pasage?

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