Cómo se escribe.org.es

La palabra huida
Cómo se escribe

la palabra huida

La palabra Huida ha sido usada en la literatura castellana en las siguientes obras.
La Bodega de Vicente Blasco Ibañez
Los tres mosqueteros de Alejandro Dumas
El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra
Viaje de un naturalista alrededor del mundo de Charles Darwin
La Regenta de Leopoldo Alas «Clarín»
A los pies de Vénus de Vicente Blasco Ibáñez
Veinte mil leguas de viaje submarino de Julio Verne
Crimen y castigo de Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
La llamada de la selva de Jack London
Por tanto puede ser considerada correcta en Español.
Puedes ver el contexto de su uso en libros en los que aparece huida.

Estadisticas de la palabra huida

Huida es una de las 25000 palabras más comunes del castellano según la RAE, en el puesto 7317 según la RAE.

Huida aparece de media 11.53 veces en cada libro en castellano.

Esta es una clasificación de la RAE que se basa en la frecuencia de aparición de la huida en las obras de referencia de la RAE contandose 1753 apariciones .

Algunas Frases de libros en las que aparece huida

La palabra huida puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 1897
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... El mocetón estaba triste, desalentado. Hablando con el viejo en la puerta de la casucha, miraba adentro con cierta inquietud, como si temiese la aparición de María de la Luz. En la huida a la sierra, Fermín se lo había contado todo... todo. ...

En la línea 10867
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Milady, durante el trayecto, había conseguido soltar la cuerda que ataba sus pies; al llegar a la orilla, saltó con ligereza a tierra y tomó la huida. ...

En la línea 1972
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Por esto determinaron de mostrarse, y, al movimiento que hicieron de ponerse en pie, la hermosa moza alzó la cabeza, y, apartándose los cabellos de delante de los ojos con entrambas manos, miró los que el ruido hacían; y apenas los hubo visto, cuando se levantó en pie, y, sin aguardar a calzarse ni a recoger los cabellos, asió con mucha presteza un bulto, como de ropa, que junto a sí tenía, y quiso ponerse en huida, llena de turbación y sobresalto; mas no hubo dado seis pasos cuando, no pudiendo sufrir los delicados pies la aspereza de las piedras, dio consigo en el suelo. ...

En la línea 1974
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... No hay para qué os pongáis en tan impertinente huida, porque ni vuestros pies lo podrán sufrir ni nosotros consentir. ...

En la línea 5139
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Preguntáronle a Julio César, aquel valeroso emperador romano, cuál era la mejor muerte; respondió que la impensada, la de repente y no prevista; y, aunque respondió como gentil y ajeno del conocimiento del verdadero Dios, con todo eso, dijo bien, para ahorrarse del sentimiento humano; que, puesto caso que os maten en la primera facción y refriega, o ya de un tiro de artillería, o volado de una mina, ¿qué importa? Todo es morir, y acabóse la obra; y, según Terencio, más bien parece el soldado muerto en la batalla que vivo y salvo en la huida; y tanto alcanza de fama el buen soldado cuanto tiene de obediencia a sus capitanes y a los que mandarle pueden. ...

En la línea 1727
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... go el ruido subterráneo que precede al terremoto, pero los gritos de las señoras, el aturdimiento de los criados, la huida precipitada de muchas personas hacia la puerta, me impiden distinguir la dirección de la sacudida ...

En la línea 1878
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... entonces también, el próximo llano, perdida la causa de su fertilidad con la huida del río, quedó convertido en verdadero desierto. ...

En la línea 16479
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Recordando todo esto, Frígilis trató como un zapato a Mesía aquella noche memorable en que le intimó la huida. ...

En la línea 997
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Al enterarse Carlos VIII de la desaparición del cardenal, montó en cólera, considerando esta tuga como una afrenta para él. Su indignación aún fue en aumento al ser registrados los dieciocho carros cubiertos con fundas blasonadas, que no se habían movido de Velletri por ignorar sus conductores la huida de su amo, viéndose que sólo contenían sacos de tierra y piedras. Esto demostró la premeditación de dicha fuga, y cuando una partida de jinetes fue en busca de los otros carros que se habían detenido en la jornada anterior, por rotura de sus ruedas, resultaron tan invisibles como el cardenal de Valencia. ...

En la línea 1002
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... En el mismo Velletri sufrió Carlos otra molestia. Al día siguiente de la huida de César se le presentaron unos embajadores españoles, enviados por Fernando el Católico, para protestar contra su expedición a Nápoles y la ocupación de las fortalezas del Papa. Al fin llegaba para Alejandro el apoyo de su amigo el rey español, aunque sólo fuese en forma» de protesta diplomática. ...

En la línea 1214
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Con gran sorpresa por mi parte, el capitán Nemo me concedió su autorización con toda facilidad, sin tan siquiera exigirme la promesa de nuestro retorno a bordo. Cierto es que una huida a través de las tierras de la Nueva Guinea era demasiado peligrosa y no sería yo quien aconsejase a Ned Land intentarla. Más valía ser prisionero a bordo del Nautilus que caer entre las manos de los naturales de la Papuasia. ...

En la línea 1340
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... En efecto, los dos amigos se entregaron a una batida por los matorrales de los que levantaron un grupo de canguros que salieron dando saltos sobre sus patas elásticas. Pero su huida no fue tan rápida como para evitar que las balas eléctricas no detuvieran a algunos en su carrera. ...

En la línea 1362
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Ned Land no se había resignado a abandonar sus provisiones, y pese a la inminencia del peligro, no emprendió la huida sin antes coger su cerdo y sus canguros. ...

En la línea 2135
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -Eso es muy sensato -respondió el canadiense-. Pero su observación es aplicable a toda tentativa de huida, ya sea dentro de dos años o de dos días. Luego la cuestión continúa siendo ésta; si se presenta una ocasión favorable, hay que aprovecharla. ...

En la línea 4224
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑No, usted no huirá. Un mujik huiría; un revolucionario de los de hoy, también, pues se le pueden inculcar ideas para toda la vida. Pero usted ha dejado de creer en su teoría. ¿Para qué ha de huir? ¿Qué ganaría usted huyendo? Y ¡qué vida tan horrible la del fugitivo! Para vivir hace falta una situación determinada, fija, y aire respirable. ¿Encontraría usted ese aire en la huida? Si huyese usted, volvería. Usted no puede pasar sin nosotros. Si lo hiciera encarcelar, para un mes o dos, por ejemplo, o tal vez para tres, un buen día, téngalo presente, vendría usted de pronto y confesaría. Vendría usted aun sin darse cuenta. Estoy seguro de que decidirá usted someterse a la expiación. Ahora no me cree usted, pero lo hará, porque la expiación es una gran cosa, Rodion Romanovitch. No se extrañe de oír hablar así a un hombre que ha engordado en el bienestar. El caso es que diga la verdad… , y no se burle usted. Estoy profundamente convencido de lo que acabo de decirle. Mikolka tiene razón. No, usted no huirá, Rodion Romanovitch. ...

En la línea 337
del libro La llamada de la selva
del afamado autor Jack London
... Los yeehat estaban bailando en torno a los restos de la choza de ramas cuando oyeron el espantoso rugido y vieron venírseles encima a un animal como nunca habían visto otro igual. Era Buck, furioso ciclón viviente, que se lanzaba contra ellos poseído de frenesí destructivo. Saltó sobre el que más destacaba (era el jefe de los yeehat) y le hizo un amplio desgarrón en la garganta, hasta que la yugular destrozada se convirtió en una fuente de sangre. No se entretuvo en acosar a la víctima, sino que prosiguió mordiendo indiscriminadamente, y al siguiente brinco le desgarró la garganta a un segundo hombre. No había forma de detenerlo. Metido entre ellos, mordía, rasgaba, destrozaba, en un aterrador movimiento continuo que desafiaba las flechas que le arrojaban. De hecho, tan increíblemente rápidos eran sus movimientos y tan amontonados estaban los indios, que eran ellos los que se herían con las flechas unos a otros. Y un cazador joven que lanzó un venablo a Buck en pleno salto, se lo clavó a otro cazador con tanta fuerza, que se le quedó clavado en la espalda. Entonces el pánico se apoderó de los yeehat que escaparon despavoridos al bosque proclamando en la huida el advenimiento del Espíritu del Mal. ...


El Español es una gran familia


la Ortografía es divertida

Más información sobre la palabra Huida en internet

Huida en la RAE.
Huida en Word Reference.
Huida en la wikipedia.
Sinonimos de Huida.

Errores Ortográficos típicos con la palabra Huida

Cómo se escribe huida o uida?

Busca otras palabras en esta web

Palabras parecidas a huida

La palabra nieblas
La palabra llevarle
La palabra salvarle
La palabra impacientaba
La palabra perra
La palabra matan
La palabra huye

Webs Amigas:

Ciclos Fp de informática en Salamanca . Ciclos Fp de Automoción en Gran Canaria . Ciclos Fp de Automoción en Ourense . - Hotel en Doñana Macia Doñana