Cómo se escribe.org.es

La palabra habla
Cómo se escribe

la palabra habla

La palabra Habla ha sido usada en la literatura castellana en las siguientes obras.
La Bodega de Vicente Blasco Ibañez
El cuervo de Leopoldo Alias Clarín
Los tres mosqueteros de Alejandro Dumas
Memoria De Las Islas Filipinas. de Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
La Biblia en España de Tomás Borrow y Manuel Azaña
El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra
Viaje de un naturalista alrededor del mundo de Charles Darwin
La Regenta de Leopoldo Alas «Clarín»
A los pies de Vénus de Vicente Blasco Ibáñez
El paraíso de las mujeres de Vicente Blasco Ibáñez
Fortunata y Jacinta de Benito Pérez Galdós
El príncipe y el mendigo de Mark Twain
Niebla de Miguel De Unamuno
Sandokán: Los tigres de Mompracem de Emilio Salgàri
Veinte mil leguas de viaje submarino de Julio Verne
Crimen y castigo de Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
El jugador de Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
Fantina Los miserables Libro 1 de Victor Hugo
Un viaje de novios de Emilia Pardo Bazán
Por tanto puede ser considerada correcta en Español.
Puedes ver el contexto de su uso en libros en los que aparece habla.

Estadisticas de la palabra habla

La palabra habla es una de las palabras más comunes del idioma Español, estando en la posición 812 según la RAE.

Habla es una palabra muy común y se encuentra en el Top 500 con una frecuencia media de 109.19 veces en cada obra en castellano

El puesto de esta palabra se basa en la frecuencia de aparición de la habla en 150 obras del castellano contandose 16597 apariciones en total.

Errores Ortográficos típicos con la palabra Habla

Cómo se escribe habla o havla?
Cómo se escribe habla o abla?

Más información sobre la palabra Habla en internet

Habla en la RAE.
Habla en Word Reference.
Habla en la wikipedia.
Sinonimos de Habla.


la Ortografía es divertida


El Español es una gran familia

Algunas Frases de libros en las que aparece habla

La palabra habla puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 142
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... --Ya sabes mi resolución, Fermín--dijo Dupont antes de entrar en la oficina.--Te quiero por tu familia y porque casi hemos sido compañeros de infancia. Además, eres como un hermano de mi primo Luis. Pero ya me conoces; Dios sobre todo: por él soy capaz de abandonar a mi familia. Si no estás contento en mi casa, habla; si te parece escaso el sueldo, dilo. Contigo no regateo, porque me eres simpático a pesar de tus necedades. Pero no me faltes el domingo a la misa de la casa: aléjate del chiflado de Salvatierra y todos los perdidos que se juntan con él. Y si no haces esto, nos veremos las caras, ¿sabes, Fermín? Tú y yo acabaremos mal. ...

En la línea 288
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... Su dueño se salvó después de una semana transcurrida entre la vida y la muerte. El señor Fermín había traído de Jerez un médico, gran amigo de Salvatierra, un compañero de la época heroica, acostumbrado a esta clase de lances. Tuvo delirios que le hacían gritar con el terror de la pesadilla, y cuando después de largos desvanecimientos desentornaba los ojos, veía a María de la Luz sentada junto a la cama, inclinando sobre él su cabeza, como si buscase en su aliento la llegada de la reacción vital que habla de salvarle. ...

En la línea 313
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... --Ese es el _Chivo_--decía con el orgullo de un príncipe que habla de sus grandes generales.--Un hombre a quien le arrastran las borlas por el suelo. Entre tiros y cuchilladas tiene más de cincuenta cicatrices en el pellejo. ...

En la línea 1494
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... --Una verdadera revolución, hijo. Anda en todo esto un forastero, un muchacho al que llaman el _Madrileño_, que habla de matar a los ricos y repartirse los tesoros de la ciudad. La gente parece loca: todos creen que mañana van a triunfar y que se acaba la miseria. El _Madrileño_ emplea el nombre de Salvatierra, como si obrase por orden suya, y muchos afirman, como si le hubieran visto, que don Fernando está escondido en Jerez y se presentará en el momento de la revolución. ¿Qué sabes tú de esto?... ...

En la línea 362
del libro El cuervo
del afamado autor Leopoldo Alias Clarín
... Y vuelve el coro a cantar, a cantar los terrores de la muerte; terrores de que no habla la letra, a que nadie atiende, pero de que hablan las voces cavernosas, el canto llano, el aparato fúnebre. ...

En la línea 478
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... ¿Habíais habla do de mí en voz alta?-Sí, señor, sinduda cometí esa imprudencia; qué queréis, un nombre como el vuestro debía servirme de escudo en el camino. ...

En la línea 545
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... ¿Creéis que porque habéis oído al señor de Tréville hablarnos un poco bruscamente hoy, se nos puede tratar como él nos habla? Desengañaos, compañero; vos no sois el señor de Tréville. ...

En la línea 876
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... ¡Escuchadle! ¡Se diría que habla de unacomunidad religiosa! En verdad, mi querido capitán, me dan ganas de quitaros vuestro despacho y dárselo a la señorita de Chemerault , a quien he prometido una abadía. ...

En la línea 982
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... El señor de Tréville, acompañado de los cuatro jóvenes, se enca minó pues hacia el Louvre; pero, para gran asombro del capitán de los mosqueteros, le anunciaron que el rey habla ido a montería del ciervo en el bosque de Saint- Germain. ...

En la línea 99
del libro Memoria De Las Islas Filipinas.
del afamado autor Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
... o Que los letrados que hayan servido á satisfaccion del Gobierno sus alcaldías por la escala establecida, se les atienda el mérito contraido en la carrera para ocupar las plazas vacantes que ocurran en la audiencia del territorio, y sean en ellas colocados con preferencia á otro cualquiera aspirante, como la justicia exije, y recomiendan varias leyes de Indias, que tratan sobre premios de servicios, que pueden y deben entenderse lo mismo en el caso de que se habla [13]. ...

En la línea 545
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... El Monte Moro de que habla Borrow en este capítulo y describe después en el VI es Montemôr, o Montemayor. ...

En la línea 838
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... EL RECTOR.—¿Qué es lo que oigo? ¿Usted, inglés y protestante, habla con admiración de Ignacio de Loyola? YO.—Nada diré respecto de la doctrina de los jesuítas, porque, como acaba usted de decir, soy protestante; pero estoy dispuesto a sostener que no hay en el mundo gente a quien, en general, pueda encomendársele con más confianza la educación de la juventud. ...

En la línea 1267
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Eso fué lo único que entendí de toda su habla, que era muy cerrada. ...

En la línea 1646
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... —Ya que habla usted de eso—dije yo—, ¿y si su acento me descubriese también quién es usted? —No puede ser—replicó mi compañero—; usted no sabe nada de mí, ni puede saberlo. ...

En la línea 322
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Ahí anda el señor Reinaldos de Montalbán con sus amigos y compañeros, más ladrones que Caco, y los doce Pares, con el verdadero historiador Turpín; y en verdad que estoy por condenarlos no más que a destierro perpetuo, siquiera porque tienen parte de la invención del famoso Mateo Boyardo, de donde también tejió su tela el cristiano poeta Ludovico Ariosto; al cual, si aquí le hallo, y que habla en otra lengua que la suya, no le guardaré respeto alguno; pero si habla en su idioma, le pondré sobre mi cabeza. ...

En la línea 329
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Todas las aventuras del castillo de Miraguarda son bonísimas y de grande artificio; las razones, cortesanas y claras, que guardan y miran el decoro del que habla con mucha propriedad y entendimiento. ...

En la línea 3533
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Vuestra merced mire cómo habla, señor barbero; que no es todo hacer barbas, y algo va de Pedro a Pedro. ...

En la línea 3711
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Miróle el cabrero, y, como vio a don Quijote de tan mal pelaje y catadura, admiróse y preguntó al barbero, que cerca de sí tenía: -Señor, ¿quién es este hombre, que tal talle tiene y de tal manera habla? -¿Quién ha de ser -respondió el barbero- sino el famoso don Quijote de la Mancha, desfacedor de agravios, enderezador de tuertos, el amparo de las doncellas, el asombro de los gigantes y el vencedor de las batallas? -Eso me semeja -respondió el cabrero- a lo que se lee en los libros de caballeros andantes, que hacían todo eso que de este hombre vuestra merced dice; puesto que para mí tengo, o que vuestra merced se burla, o que este gentil hombre debe de tener vacíos los aposentos de la cabeza. ...

En la línea 143
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Llegamos por la tarde a casa de don Juan Fuentes, rico propietario territorial, pero que no conoce personalmente a ninguno de mis acompañantes. Cuando un forastero se acerca a una casa, hay que guardar algunas ceremonias de etiqueta. Se pone al paso el caballo, se recita un Ave María, y no es cortés echar pie a tierra antes de que alguien salga de la casa y os diga que os apeéis; la respuesta estereotipada del propietario es: Sin pecado concebida. Se entra en la casa entonces, y se habla de generalidades durante algunos minutos; luego se pide hospitalidad para aquella noche, lo cual se concede siempre, por supuesto. El forastero come con la familia y le dan un aposento, donde hace la cama con las mantas de su recado (o silla de las Pampas). ...

En la línea 343
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Sin embargo, el jesuita Falcorer, cuyas noticias suelen ser tan correctas, habla de este insignificante riachuelo como de un río que tiene sus fuentes al pie de la Cordillera. Creo que, en efecto, nace allí, pues el gaucho me afirma que ese río se desborda todos los años a mediados del estío, en la misma época que el Colorado; pues bien, esos desbordamientos sólo pueden provenir de la fusión de las nieves de los Andes. Pero es muy improbable que un río tan insignificante como el Sauce, en el momento en que lo vi, cruce toda la anchura del continente; además, si en esta estación no fuese sino el residuo de un gran río, sus aguas estarían cargadas de sal, como se ha visto en tantos casos y en tan numerosos países. Por consiguiente, las aguas claras y limpias que corren por su cauce durante el invierno debemos atribuirlas a los manantiales existentes alrededor de la sierra Ventan. Creo que los llanos de la Patagonia, como los de Australia, están cruzados por muchas corrientes de agua, que sólo en ciertas épocas desempeñan funciones de ríos. Así es probable que suceda con el río que desemboca en el puerto de Desire; y lo mismo con el río Chupat, en las orillas del cual han encontrado escorias celulares los oficiales encargados de levantar el plano de sus márgenes. ...

En la línea 420
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Pago el alquiler del caballo que he montado, a razón de 31 leguas recorridas; y aun cuando ha hecho mucho calor, no siento demasiada fatiga. Cuando el capitán Head habla de jornadas de 50 leguas en un día, no creo que se refiera a una distancia equivalente a 150 millas inglesas; en todo caso, las 31 leguas que he recorrido sólo representaban 76 millas inglesas (122 kilómetros) en línea recta; y me parece que, en un país tan llano como este, si se añaden cuatro millas por los rodeos se está muy cerca de la verdad. ...

En la línea 440
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Recordando el geólogo las inmensas oscilaciones de nivel sufridas por la corteza terrestre durante los últimos períodos, no temeré indicar el reciente levantamiento de la meseta mexicana (o, lo que es más probable, el hundimiento reciente de las tierras del archipiélago de las Indias occidentales) como causa de la separación zoológica actual entre ambas Américas. El carácter sudamericano de los mamíferos 6 de la Indias occidentales parece indicar que este archipiélago formaba parte del continete 5 Esta es la división geográfica adoptada por Lichrenstein, Swainson, Erichson y Richardson. La sección del país pasando el corte por Veracruz y Acapulco, dada por Humboldt en el Ensayo político acerca del reino de Nueva España, prueba cuán inmensa barrera forma la meseta de México. El doctor Richardson, en su admirable informe de la zoología de la América del Norte, leído en la Asociación Británica (1837, pág. 157), habla de la entidad entre un animal mexicano y el Symetherex prehensilis, y añade: «No pudo probar que la analogía esté demostrada en absoluto; pero, de ser así, esto sería, ya que no un ejemplo único, a lo menos un ejemplo casi único de un animal roedor común en la América meridional y en la América septentrional. ...

En la línea 1519
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... El hombre que no habla con mujeres se suele conocer en que habla mucho de la mujer en general; pero los amigotes de Ozores ni esto hacían; eran pinos solitarios del Norte que no suspiraban por ninguna palmera del Mediodía. ...

En la línea 1519
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... El hombre que no habla con mujeres se suele conocer en que habla mucho de la mujer en general; pero los amigotes de Ozores ni esto hacían; eran pinos solitarios del Norte que no suspiraban por ninguna palmera del Mediodía. ...

En la línea 4138
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... ¿Se me habla de extravíos del gusto? Eso es lo excepcional. ...

En la línea 5099
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... —Pero ¿qué han visto? ¿Qué pueden decir esos miserables? ¿cómo se habla de estas cosas en una tertulia de señoras? ¿cómo entiende esta gente el respeto a las cosas sagradas? —¡Ta, ta, ta, ta! Envidia, pura envidia. ...

En la línea 175
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... La filosofía de este humanista evocaba la imagen de una carrera sin freno, entre alaridos jocundos, después de la cautividad de varios siglos en que habla vivido el pensamiento. Era el Evangelio del placer, la satisfacción de todos los apetitos, el salto alegre sobre cuantas barreras habían levantado la disciplina y la honestidad. El adulterio debía admitirse como algo natural, según Valla, siempre que fuese ordenado y discreto; la comunidad de mujeres resultaba de acuerdo con la Naturaleza. Sólo era prudente evitar el adulterio y el desorden en los deleites cuando representasen algún peligro. ...

En la línea 204
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... — Ya la han justificado muchos historiadores, demostrando la falsedad de los crímenes y vicios que le atribuyeron; pero esto no impide que la gente ignorante continúe sin conocer otra figura que la antigua, la creada por la mentira, y cada vez que en los diarios se habla de una envenenadora célebre, nunca falta un periodista ignorante o un lector bodoque que diga: ...

En la línea 304
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Se componía de veinticinco naves, con mil marineros, cinco mil soldados y trescientos cañones. Este milagro naval lo había conseguido Calixto por sus propias tuerzas. El rey de Francia, Carlos VII, abusaba de su entusiasmo, lo mismo que el de Nápoles. En vano le recordó la historia de San Luis, héroe de las Cruzadas. El descendiente del santo rey se quedó con todo el dinero recogido, dedicando a guerrear contra los ingleses y napolitanos cuantos buques habla juntado en Francia el Pontífice para su expedición. ...

En la línea 406
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Bostezaba en medio de un aburrimiento color de rosa, contando cada mañana al despertar, con anticipado cansancio, todas las fiestas, siempre idénticas, a las que tendría que asistir, siguiendo a Rosaura. Además, ¡ aquellas gentes felices y aburridas le mismo que él, considerándolo como un semejante suyo, sin sospechar que pudiese sentir aspiraciones superiores a la de sus hartazgos materiales!… Y así continuaría, sin saber hasta cuándo esclavo de un amor que le habla dado cumplidas todas sus ilusiones y empezaba a pesarle con la gravitación abrumadora de todo lo que no puede ya reservarnos la sorpresa de un mañana completamente nuevo. ...

En la línea 598
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... - No; me lo enseñó mi madre, que lo hablaba tan bien como el doctor. En mi familia era tradicional el conocimiento de esta lengua. El profesor Flimnap se interesa por mi porque conoció a mi madre y a otros de mi casa. Pero como el hecho de haber sido amigo de los míos casi representa un delito, el doctor me protege ocultamente y nunca habla de mis padres. ...

En la línea 658
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... - Gentleman, -dijo-, tengo que darle una buena noticia. El Padre de los Maestros, que rara vez se digna visitar a los personajes más importantes de nuestra República, vendrá esta tarde a verle. No habla bien nuestro idioma y lo lee también con cierta vacilación; pero yo estaré presente para servir de traductor entre los dos. Quiso en el primer momento que la entrevista fuese en la Universidad, y para ello habría tenido usted que entrar en el edificio pasando una pierna por encima de los tejados, y después la segunda pierna, hasta quedar de pie en el patio central. Pero el arquitecto universitario se ha opuesto, temiendo por la integridad de los techos, que son algo viejos. Seguramente se habría llevado usted con sus rodillas algunos aleros, y en este momento la Universidad no está para nuevos gastos. Como Momaren es amigo del gobierno, el implacable Gurdilo se opone en el Senado a todo proyecto de aumento de nuestra subvención. Además, yo he demostrado al Padre de los Maestros que es mucho más cómodo subir en su litera hasta lo alto de esta mesa, donde podrá conversar con el Gentleman-Montaña horas enteras. También resulta mejor para usted que obligarle a permanecer encogido en un patio, sin atreverse a hacer el más leve movimiento por miedo a irrogar perjuicios costosos. ...

En la línea 339
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Una tarde fueron a comer a un bodegón de Triana, porque decía Juanito que era preciso conocer todo de cerca y codearse con aquel originalísimo pueblo, artista nato, poeta que parece pintar lo que habla, y que recibió del Cielo el don de una filosofía muy socorrida, que consiste en tomar todas las cosas por el lado humorístico, y así la vida, una vez convertida en broma, se hace más llevadera. Bebió el Delfín muchas cañas, porque opinaba con gran sentido práctico que para asimilarse a Andalucía y sentirla bien en sí, es preciso introducir en el cuerpo toda la manzanilla que este pueda contener. Jacinta no hacía más que probarla y la encontraba áspera y acídula, sin conseguir apreciar el olorcillo a pero de Ronda que dicen que tiene aquella bebida. ...

En la línea 486
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Guillermina entraba en aquella casa como en la suya, sin etiqueta ni cumplimiento alguno. Ya tenía su lugar fijo en el gabinete de Barbarita, una silla baja; y lo mismo era sentarse que empezar a hacer media o a coser. Llevaba siempre consigo un gran lío o cesto de labor, calábase los anteojos, cogía las herramientas, y ya no paraba en toda la noche. Hubiera o no en las otras habitaciones gente de cumplido, ella no se movía de allí ni tenía que ver con nadie. Los amigos asiduos de la casa, como el marqués de Casa-Muñoz, Aparisi o Federico Ruiz, la miraban ya como se mira lo que está siempre en un mismo sitio y no puede estar en otro. Los de fuera y los de dentro trataban con respeto, casi con veneración, a la ilustre señora, que era como una figurita de nacimiento, menuda y agraciada, la cabellera con bastantes canas, aunque no tantas como la de Barbarita, las mejillas sonrosadas, la boca risueña, el habla tranquila y graciosa, y el vestido humildísimo. ...

En la línea 707
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —Es lo más inofensivo que te puedes figurar. Siempre que va a casa de Joaquín, le pinchamos para que hable de la adúuultera. Su demencia es que su mujer se la pega con un grande de España. Fuera de eso, es razonable y muy veraz en cuanto habla. ¿De qué provendrá esto, Dios mío? Lo que tú dices, el no comer. Este hombre ha sido también autor de novelas, y de escribir tanto adulterio, no comiendo más que judías, se le reblandeció el cerebro. ...

En la línea 724
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —¿Qué dice usted, hombre? ¿De quién habla usted?—indicó Jacinta sospechando que Ido se electrizaba. Y en efecto, creyó notar síntomas de temblor en el párpado. ...

En la línea 501
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... –¡Habla, aborto de Satanás, o es llegada tu última hora! –rugió el soldado, dando tan salvaje salto hacia el mozo, que éste perdió unos instantes el habla, de espanto y sorpresa–. ¿Dónde está el muchacho? ...

En la línea 673
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... –Si puedes alegar algo en tu favor, habla. ...

En la línea 896
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... La madre de las niñas recibió bondadosamente al rey, y se mostró llena de compasión, porque su desamparo y su razón, al parecer perturbada, conmovieron su corazón de mujer. Era viuda y pobre, conocía las penas demasiado de cerca para no compadecerse de los infortunados. Pensó que el demente niño se había extraviado alejándose de sus amigos y deudos, y así quiso averiguar de dónde venía, para poder dar pasos encaminados a devolverlo; mas todas sus referencias a las aldeas y lugares vecinas, y todas sus preguntas en el mismo sentido, no dieron resultado, porque en la cara del niño y en sus respuestas bien se notaba, que las cosas a que se refería la buena mujer, no le eran familiares. El rey hablaba con gravedad y sencillez de asuntos de la corte, y mas de una vez ahogaron su habla los sollozos al mencionar al difunto rey, su padre; pero siempre que la conversación cambiaba y versaba sobre materias menos elevadas, el niño perdía interés y permanecía en silencio. ...

En la línea 1077
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... El pobre alguacil, tomado de sorpresa, se quedó al pronto sin habla, mas luego empezó a proferir amenazas. Hendon, sin alterarse, esperó con paciencia hasta que se le acabó la cuerda, y luego dijo: ...

En la línea 201
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... –Vamos, habla, Liduvina… ¡por la memoria de mi madre!… ...

En la línea 388
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... –En efecto, señora –dijo, como quien habla desde otro mundo, Augusto–, el primer paso es verse y conocerse… ...

En la línea 676
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... –¡Y la felicidad también es teórica! –exclamó Augusto, compungido y como quien habla consigo mismo, y luego–: He decidido sacrificarme a la felicidad de Eugenia y he pensado en un acto heroico. ...

En la línea 884
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... –¡No, no, Augusto, no, no! No hemos perdido el sentido moral, y Elena, que es como sabes profundamente religiosa, acata, aunque a regañadientes, los designios de la Providencia y se resigna a ser madre. Y será buena madre, no me cabe de ello duda, muy buena madre. Pero es tal el sentimiento del ridículo en ella, que para ocultar su estado, para encubrir su embarazo, la creo capaz de cosas que… En fin, no quiero pensar en ello. Por de pronto, hace ya una semana que no sale de casa; dice que le da vergüenza, que se le figura que van a quedarse todos mirándola en la calle. Y ya habla de que nos vayamos, de que si ella ha de salir a tomar el aire y el sol cuando esté ya en meses mayores, no ha de hacerlo donde haya gentes que la conozcan y que acaso vayan a felicitarla por ello. ...

En la línea 681
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —¿De quién habla, mi capitán? -preguntó sorprendido el malayo. ...

En la línea 826
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —Ella no es inglesa, Yáñez. Me habló de un mar más azul y más bello que el nuestro que baña las costas de su patria; me habló de una tierra cubierta de flores que domina un volcán humeante, de un paraíso terrestre donde se habla una lengua armoniosa que nada tiene de común con la inglesa. ...

En la línea 2184
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —¿Quién habla del Tigre? —preguntó la voz. Sandokán se estremeció y un relámpago de alegría brilló en sus ojos. Aquella voz no le era desconocida. ...

En la línea 1699
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -Sí, ya que estos pobres pescadores no pueden resistir mucho tiempo bajo el agua. El inglés Perceval, en la descripción de su viaje a Ceilán, habla de un cafre que resistía cinco minutos bajo el agua, pero esto no es digno de crédito. Sé que algunos llegan a resistir hasta cincuenta y siete segundos, e incluso los hay que permanecen ochenta y siete segundos. Pero son muy pocos los que pueden aguantar tanto, y cuando salen echan sangre por la nariz y los oídos. Yo creo que la media de tiempo que los pescadores pueden soportar es de treinta segundos. Durante ese tiempo, se apresuran a meter en una pequeña red todas las ostras perlíferas que pueden arrancar. Pero generalmente estos pescadores no llegan a viejos. Su vista se debilita y sus ojos se ulceran, sus cuerpos se cubren de llagas. Y con frecuencia sufren ataques de apoplejía bajo el agua. ...

En la línea 2128
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -El amigo Conseil -respondió plácidamente el interrogado -no tiene nada que decir. Está absolutamente desinteresado. Al igual que el señor y que su camarada Ned, es soltero. Ni mujer, ni hijos, ni parientes le esperan. Está al servicio del señor, piensa como el señor, habla como él, y por eso, y sintiéndolo mucho, no debe contarse con él para formar mayoría. Dos personas tan sólo están en presencia: el señor, de un lado, y Ned Land, de otro. Dicho esto, el amigo Conseil escucha y está dispuesto a marcar los tantos. ...

En la línea 2432
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -Muy bien -dijo Ned Land-. Yo acepto la explicación, pero siento mucho, por nuestro propio interés, que la abertura de que habla el señor profesor no se haya producido por encima del nivel del mar. ...

En la línea 3124
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -No. Otro obispo, Pontoppidan de Berghem, habla igualmente de un pulpo sobre el que podía maniobrar un regimiento de caballería. ...

En la línea 454
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑¡Alto! A la Naturaleza se la corrige, se la dirige. De lo contrario, los prejuicios nos aplastarían. No tendríamos ni siquiera un solo gran hombre. Se habla del deber, de la conciencia, y no tengo nada que decir en contra, pero me pregunto qué concepto tenemos de ellos. Ahora voy a hacerte otra pregunta. ...

En la línea 1733
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑¡No me comprende usted! ‑exclamó Catalina Ivanovna con una mezcla de irritación y desaliento‑. ¿Por qué me han de indemnizar? Ha sido él el que, en su inconsciencia de borracho, se ha arrojado bajo las patas de los caballos. Por otra parte, ¿de qué sostén habla usted? Él no era un sostén para nosotros, sino una tortura. Se lo bebía todo. Se llevaba el dinero de la casa para malgastarlo en la taberna. Se bebía nuestra sangre. Su muerte ha sido para nosotros una ventura, una economía. ...

En la línea 2056
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... «Posee un arte especial para hacer bien las cosas ‑pensó la madre‑. Y ¡cuán nobles son sus impulsos! ¡Con qué sencillez y delicadeza ha puesto fin al incidente de ayer con su hermana! Le ha bastado tenderle la mano mientras le miraba afectuosamente… ¡Qué ojos tiene! Todo su rostro es hermoso. Incluso más que el de Dunetchka. ¡Pero, Dios mío, qué miserablemente vestido va! Vaska, el empleado de Atanasio Ivanovitch, viste mejor que él… ¡Ah, qué a gusto me arrojaría sobre él, lo abrazaría… y lloraría! Pero me da miedo… , sí, miedo. ¡Está tan extraño! ¡Tan finamente como habla, y yo me siento sobrecogida! Pero, en fin de cuentas, ¿qué es lo que temo de él?» ...

En la línea 2061
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... «Nos habla como por pura cortesía ‑pensó Dunetchka‑. Hace las paces y presenta sus excusas como si cumpliera una simple formalidad o dijese una lección aprendida de memoria.» ...

En la línea 417
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Segunda: ¿Qué influencia ejerce este francés sobre Paulina? A una sola palabra suya hace todo lo que él quiere, ha escrito una carta e incluso me ha dirigido un “ruego”. Cierto que desde el principio sus relaciones me han parecido siempre un enigma. Pero, no obstante, en estos últimos tiempos noté en ella una aversión pronunciada y casi desprecio hacia él, y él por su parte lo ignora y se muestra poco cortés. Me he fijado ya en todo eso. Paulina misma me habla de su aversión. Se le han escapado palabras significativas… Él la domina, la tiene esclavizada… ...

En la línea 422
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... —¡Oh, oh, no todos! Por otra parte, tampoco vale la pena que se sepa. Nadie habla ya de ello. ...

En la línea 648
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... La abuela, al principio, estuvo mirando a los puntos. Me hacia en voz baja breves preguntas: “¿Quién es ése? ¿Y aquél? …” Se interesó especialmente por un joven que, al extremo de la mesa, jugaba fuerte y habla ganado, según se decía, cuarenta mil francos que tenía amontonados ante él en oro y billetes. ...

En la línea 1148
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... —¡Paulina! ¿por qué habla usted así? —exclamé, con reproche—. ¿Soy, acaso, Des Grieux? ...

En la línea 1234
del libro Fantina Los miserables Libro 1
del afamado autor Victor Hugo
... - Habla alto. A mí se me habla alto. ...

En la línea 1263
del libro Fantina Los miserables Libro 1
del afamado autor Victor Hugo
... - ¡Dios mío, señor alcalde! -dijo cuando recuperó el habla-. Yo os creía… ...

En la línea 1034
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -Fonda de la Alavesa, señores… Se habla español… criados españoles también… se da cocido… calle de Saint Honoré, el sitio más céntrico… ...

En la línea 1140
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -Descanse usted -dijo con dulcísima voz Artegui, hablando blandamente, como se habla a los niños-. Apoye usted la cabeza en el almohadón… ¿Quiere usted té… , alguna cosa? ¿Se siente usted mejor? ...

Busca otras palabras en esta web

Palabras parecidas a habla

La palabra sobrenatural
La palabra incredulidad
La palabra alarde
La palabra rebelde
La palabra indignaba
La palabra debo
La palabra existiesen

Webs Amigas:

Ciclos Fp de informática en Gran Canaria . Guia de Zaanse Schans Amsterdam . Ciclos formativos en Cantabria . - Corporativa Hoteles Ibersol Corporativa