La palabra Conejos ha sido usada en la literatura castellana en las siguientes obras.
La Barraca de Vicente Blasco Ibañez
La Biblia en España de Tomás Borrow y Manuel Azaña
El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra
Viaje de un naturalista alrededor del mundo de Charles Darwin
La Regenta de Leopoldo Alas «Clarín»
Fortunata y Jacinta de Benito Pérez Galdós
Por tanto puede ser considerada correcta en Español.
Puedes ver el contexto de su uso en libros en los que aparece conejos.
Estadisticas de la palabra conejos
Conejos es una de las 25000 palabras más comunes del castellano según la RAE, en el puesto 14720 según la RAE.
Conejos aparece de media 4.66 veces en cada libro en castellano.
Esta es una clasificación de la RAE que se basa en la frecuencia de aparición de la conejos en las obras de referencia de la RAE contandose 708 apariciones .
Errores Ortográficos típicos con la palabra Conejos
Cómo se escribe conejos o conejoz?
Cómo se escribe conejos o sonejos?
Cómo se escribe conejos o conegos?
Más información sobre la palabra Conejos en internet
Conejos en la RAE.
Conejos en Word Reference.
Conejos en la wikipedia.
Sinonimos de Conejos.

El Español es una gran familia
Algunas Frases de libros en las que aparece conejos
La palabra conejos puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 1897
del libro La Barraca
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... Cloqueaban las gallinas, cantaba el gallo, saltaban los conejos por las sinuosidades de un gran montón de leña tierna, y vigilados por los dos hijos pequeños de Teresa, flotaban los ánades en la vecina acequia y correteaban las manadas de polluelos por los rastrojos, piando incesantemente, moviendo sus cuerpecillos sonrosados, cubiertos apenas de fino plumón. ...
En la línea 2082
del libro La Barraca
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... Los amos, conejos miedosos, se habían vuelto ahora lobos intratables. ...
En la línea 5735
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Ahora está deshabitado, salvo por los conejos, que se crían en abundancia entre la hierba frondosa y en las ruinas, y por las águilas y buitres que anidan en lo alto de las torres. ...
En la línea 5759
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Era cosa frecuente que los pobres labriegos de aquellos contornos, con deseos de adquirir Testamentos, pero sin dinero para comprarlos, nos llevasen a casa, para cambiarlos por libros, varios artículos de valor equivalente; por ejemplo, conejos, fruta y cebada; y yo tenía por regla no desairarlos nunca, ya que nos llevaban cosas útiles para nuestro consumo personal o para el de los caballos. ...
En la línea 6237
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... -Vuestra merced tiene razón, señor gobernador -respondió el médico-; y así, es mi parecer que vuestra merced no coma de aquellos conejos guisados que allí están, porque es manjar peliagudo. ...
En la línea 586
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... CAPITULO IX SUMARIO: El Santa Cruz.- Expedición por el curso superior del río.- Indios.- Inmensas corrientes de lavas basálticas.- Fragmentos no transportados por el río.- Excavaciones del valle. Costumbres del cóndor.- La Cordillera.- Bloques erráticos gigantescos.- Ruinas indias.- Vuelta al barco.- Las islas Falkland- Caballos salvajes, toros, conejos.- Zorro parecido al lobo.- Fuego conservado con huesos.- Modo de cazar el ganado salvaje.- Geología.- Acarreos de piedras.- Escenas de violencia.- Pájaro bobo.- Ocas.- Huevos de los pólipos. Animales compuestos. ...
En la línea 629
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... También el conejo ha sido introducido con tan buen éxito, que abunda en muchos puntos de la isla. Sin embargo, como el caballo, no se encuentra en ciertas regiones, porque no ha atravesado la gran cadena de colinas que corta en dos la isla, ni aun se hubiera extendido hasta la base de estas colinas si, como me han dicho los gauchos, no se hubiesen traído algunas colonias a estos sitios. No hubiese sospechado que estos animales, indígenas del África septentrional, hubieran podido vivir en un clima tan húmedo como el de estas islas y donde el sol brilla tan poco que el trigo no madura sino raras veces. Se asegura que en Suecia, país que habría podido considerarse como más favorable al conejo, no puede vivir al aire libre. Además, los primeros pares importados han tenido que luchar contra enemigos preexistentes como los zorros y algunos grandes halcones. Los naturalistas franceses han considerado la variedad negra del conejo como una especie distinta, y la han llamado Lepus magellanicus. Se cree que Magallanes hablaba de esta especie cuando trataba de los animales que llamaba conejos; pero entonces aludía a un pequeño cavy que los españoles designan todavía con este nombre. Los gauchos se burlan del que les dice que la especie negra difiere de la especie gris, y añaden que en todo caso no ha extendido su habitación más allá que esta otra especie; sostienen además que nunca se encuentran una de las dos especies aisladas, que emparejan juntas y que los jóvenes son abigarrados. Yo poseo en la actualidad un ejemplar de estos abigarrados jóvenes que tienen en la cabeza manchas muy diferentes de las que describen los sabios franceses. Esta circunstancia demuestra cuánta prudencia han de tener los naturalistas para la adopción de nuevas especies; pues el mismo Cuvier, examinando el cráneo de estos conejos, ha creído probable que constituyese dos especies distintas. ...
En la línea 629
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... También el conejo ha sido introducido con tan buen éxito, que abunda en muchos puntos de la isla. Sin embargo, como el caballo, no se encuentra en ciertas regiones, porque no ha atravesado la gran cadena de colinas que corta en dos la isla, ni aun se hubiera extendido hasta la base de estas colinas si, como me han dicho los gauchos, no se hubiesen traído algunas colonias a estos sitios. No hubiese sospechado que estos animales, indígenas del África septentrional, hubieran podido vivir en un clima tan húmedo como el de estas islas y donde el sol brilla tan poco que el trigo no madura sino raras veces. Se asegura que en Suecia, país que habría podido considerarse como más favorable al conejo, no puede vivir al aire libre. Además, los primeros pares importados han tenido que luchar contra enemigos preexistentes como los zorros y algunos grandes halcones. Los naturalistas franceses han considerado la variedad negra del conejo como una especie distinta, y la han llamado Lepus magellanicus. Se cree que Magallanes hablaba de esta especie cuando trataba de los animales que llamaba conejos; pero entonces aludía a un pequeño cavy que los españoles designan todavía con este nombre. Los gauchos se burlan del que les dice que la especie negra difiere de la especie gris, y añaden que en todo caso no ha extendido su habitación más allá que esta otra especie; sostienen además que nunca se encuentran una de las dos especies aisladas, que emparejan juntas y que los jóvenes son abigarrados. Yo poseo en la actualidad un ejemplar de estos abigarrados jóvenes que tienen en la cabeza manchas muy diferentes de las que describen los sabios franceses. Esta circunstancia demuestra cuánta prudencia han de tener los naturalistas para la adopción de nuevas especies; pues el mismo Cuvier, examinando el cráneo de estos conejos, ha creído probable que constituyese dos especies distintas. ...
En la línea 3467
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Liebres, conejos, perdices, arceas, salmones, truchas, capones, gallinas, acudían mal de su grado a la cocina del Marqués, como convocados a nueva Arca de Noé, en trance de diluvio universal. ...
En la línea 8879
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Pero la caza antes no era más que un ejercicio de hombre primitivo para el aragonés; cazaba sin saber lo que eran las perdices, ni las liebres y conejos, por dentro; Frígilis estudiaba la fauna y la flora del país de camino que cazaba, y además meditaba como filósofo de la naturaleza. ...
En la línea 1858
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Cuando doña Lupe llamó a la puerta, su sobrino le abrió, y pasmose ella de que estuviera en pie todavía. «¡Qué despabilado está el tiempo!» dijo la señora con cierto retintín, que hizo estremecer al joven, limpiando súbitamente su espíritu de toda idea de independencia, como se limpia de sombras un farol cuando aparece dentro de él la llama del gas. Al oír la campanilla, acudió la chica dando traspiés y restregándose los ojos. Doña Lupe no dijo más que: «a la cama todo Cristo». Era muy tarde y Papitos tenía que madrugar. El sobrino y la cocinerita entraron sin hacer ruido en sus respectivas madrigueras, como los conejos cuando oyen los pasos del cazador. ...

la Ortografía es divertida
Busca otras palabras en esta web
Palabras parecidas a conejos
La palabra estacas
La palabra zumbaban
La palabra ajuar
La palabra hacendosa
La palabra antiguas
La palabra maltrechos
La palabra loza
Webs Amigas:
Ciclos formativos en Girona . Ciclos formativos en Cáceres . Ciclos formativos en Ciudad Real . - Hotel Park Plaza Suites