Cómo se escribe.org.es

La palabra baila
Cómo se escribe

la palabra baila

La palabra Baila ha sido usada en la literatura castellana en las siguientes obras.
La Regenta de Leopoldo Alas «Clarín»
Fortunata y Jacinta de Benito Pérez Galdós
Por tanto puede ser considerada correcta en Español.
Puedes ver el contexto de su uso en libros en los que aparece baila.

Estadisticas de la palabra baila

Baila es una de las 25000 palabras más comunes del castellano según la RAE, en el puesto 12669 según la RAE.

Baila aparece de media 5.7 veces en cada libro en castellano.

Esta es una clasificación de la RAE que se basa en la frecuencia de aparición de la baila en las obras de referencia de la RAE contandose 867 apariciones .

Errores Ortográficos típicos con la palabra Baila

Cómo se escribe baila o vaila?

Más información sobre la palabra Baila en internet

Baila en la RAE.
Baila en Word Reference.
Baila en la wikipedia.
Sinonimos de Baila.


la Ortografía es divertida

Algunas Frases de libros en las que aparece baila

La palabra baila puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 12304
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Pero poco a poco se acostumbra al agua, es decir, al salón, y ya está allí muy tranquilo, y baila y dice galanterías en unos párrafos tan largos y complicados, que nadie se los agradece. ...

En la línea 14853
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... En la más obscura de las galerías, en un rincón, amontonados estaban los demás compañeros de broma; Edelmira y Paco espalda con espalda, como se baila a veces la muñeira, sobre todo en el teatro, medían sus fuerzas. ...

En la línea 3599
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Y otro día, subiendo la escalera, notaba que casi la subía más con los brazos que con las piernas, pues tenía que ampararse del pasamanos, haciendo mucha fuerza en él. «Esto va por la posta. Si me descuido, no tengo tiempo ni de dejar a esta infeliz bien defendida de los pillos y de las propias debilidades de su carácter. ¡Pobre chulita! Hay que mirar mucho cómo la dejo, porque esta al son que la tocan baila. Lo que se me ha ocurrido para asegurarla contra incendios, es decir, contra los rasgos de todas clases, quizás no le guste; de fijo que no le gustará. Pero ya irá comprendiendo que no hay otro camino… ¡Ay de mí, que aún me falta un tramo! Dios nos asista. ¡Quién me había de decir a mí… !». ...

En la línea 4434
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... En tal situación siente vivos impulsos de salir a la calle; se levanta, se viste, pero no está segura de haberse quitado la venda. Sale, se dirige a la calle de la Magdalena, y se para ante el escaparate de la tienda de tubos, obedeciendo a esa rutina del instinto por la cual, cuando tenemos un encuentro feliz en determinado sitio, volvemos al propio sitio creyendo que lo tendremos por segunda vez. ¡Cuánto tubo!, llaves de bronce, grifos, y multitud de cosas para llevar y traer el agua… Detiénese allí mediano rato viendo y esperando. Después sigue hacia la plaza del Progreso. En la calle de Barrionuevo, se detiene en la puerta de una tienda donde hay piezas de tela desenvueltas y colgadas haciendo ondas. Fortunata las examina, y coge algunas telas entre los dedos para apreciarlas por el tacto. «¡Qué bonita es esta cretona!». Dentro hay un enano, un monstruo, vestido con balandrán rojo y turbante, alimaña de transición que se ha quedado a la mitad del camino darwinista por donde los orangutanes vinieron a ser hombres. Aquel adefesio hace allí mil extravagancias para atraer a la gente, y en la calle se apelmazaban los chiquillos para verle y reírse de él. Fortunata sigue y pasa junto a la taberna en cuya puerta está la gran parrilla de asar chuletas, y debajo el enorme hogar lleno de fuego. La tal taberna tiene para ella recuerdos que le sacan tiras del corazón… Entra por la Concepción Jerónima; sube después por el callejón del Verdugo a la plaza de Provincia; ve los puestos de flores, y allí duda si tirar hacia Pontejos, a donde la empuja su pícara idea, o correrse hacia la calle de Toledo. Opta por esta última dirección, sin saber por qué. Déjase ir por la calle Imperial, y se detiene frente al portal del Fiel Contraste a oír un pianito que está tocando una música muy preciosa. Éntranle ganas de bailar, y quizás baila algo: no está segura de ello. Ocurre entonces una de estas obstrucciones que tan frecuentes son en las calles de Madrid. Sube un carromato de siete mulas ensartadas formando rosario. La delantera se insubordina metiéndose en la acera, y las otras toman aquello por pretexto para no tirar más. El vehículo, cargado de pellejos de aceite, con un perro atado al eje, la sartén de las migas colgando por detrás, se planta, a punto que llega por detrás el carro de la carne con los cuartos de vaca chorreando sangre, y ambos carreteros empiezan a echar por aquellas bocas las finuras de costumbre. No hay medio de abrir paso, porque el rosario de mulas hace una curva, y dentro de ella es cogido un simón que baja con dos señoras. Éramos pocos… A poco llega un coche de lujo con un caballero muy gordo. Que si pasas tú, que si te apartas, que sí y que no. El carretero de la carne pone a Dios de vuelta y media. Palo a las mulas, que empiezan a respingar, y una de estas coces coge la portezuela del simón y la deshace… Gritos, leña, y el carromatero empeñado en que la cosa se arregla poniendo a Dios, a la Virgen, a la hostia y al Espíritu Santo que no hay por dónde cogerlos. ...


El Español es una gran familia

Busca otras palabras en esta web

Palabras parecidas a baila

La palabra recluta
La palabra jaquet
La palabra bailaban
La palabra bailaba
La palabra wals
La palabra respectiva
La palabra descuidadas

Webs Amigas:

Ciclos formativos en Ourense . Ciclos Fp de Automoción en Castellon . giralda de Sevilla . - Hotel Hotel las Piramides en Costa del sol