Cómo se escribe.org.es

La palabra adecuada
Cómo se escribe

la palabra adecuada

La palabra Adecuada ha sido usada en la literatura castellana en las siguientes obras.
Memoria De Las Islas Filipinas. de Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
Fortunata y Jacinta de Benito Pérez Galdós
Veinte mil leguas de viaje submarino de Julio Verne
Fantina Los miserables Libro 1 de Victor Hugo
Por tanto puede ser considerada correcta en Español.
Puedes ver el contexto de su uso en libros en los que aparece adecuada.

Estadisticas de la palabra adecuada

Adecuada es una de las palabras más utilizadas del castellano ya que se encuentra en el Top 5000, en el puesto 2300 según la RAE.

Adecuada tienen una frecuencia media de 41.69 veces en cada libro en castellano

Esta clasificación se basa en la frecuencia de aparición de la adecuada en 150 obras del castellano contandose 6337 apariciones en total.

Errores Ortográficos típicos con la palabra Adecuada

Cómo se escribe adecuada o hadecuada?
Cómo se escribe adecuada o adekuada?

Algunas Frases de libros en las que aparece adecuada

La palabra adecuada puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 310
del libro Memoria De Las Islas Filipinas.
del afamado autor Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
... Aunque esta materia parece ajena de este papel, no es asi, y los lectores se convencerán de esta verdad, sabiendo que desde el arzobispo y tres obispos sufragáneos, hasta el último párroco, tienen todos una asignacion ó sueldo fijo, que cobran, como cualquier otro empleado del Gobierno, de las cajas de la hacienda nacional: por lo tanto si se fuese á tratar de sus facultades, jurisdiccion y atribuciones, seguramente que este no era el lugar mas á propósito para ello; pero cuando nada se va á decir sobre tales puntos, y únicamente se los va á considerar como unos partícipes que son en la distribucion de los caudales públicos, ninguna ocasion mas adecuada para tratar la materia que al concluir la 2. ...

En la línea 933
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... La vanidad de Platón cayó de golpe cuando más se remontaba, y no encontrando aplicación adecuada a su personalidad, se estrelló en la conciencia de su estolidez. «Yo… para tirar de un carromato—pensó—. Después dejó caer la varonil y gallarda cabeza sobre el pecho y estuvo meditando un rato sobre el por qué de su perra suerte. Ido permaneció completamente insensible a la lisonja que le soltara su amigo, y tenía la imaginación sumergida en sombrío lago de tristezas, dudas, temores y desconfianzas. A Izquierdo le roía el pesimismo. La carga de la bebida en su estómago no tuvo poca parte en aquel desaliento horrible, durante el cual vio desfilar ante su mente los treinta años de fracasos que formaban su historia activa… Lo más singular fue que en su tristeza sentía una dulce voz silbándole en el oído: «Tú sirves para algo… no te amontones… ». Mas no se convencía, no. «Al que me dijera —pensaba—, cuál es la judía cosa pa que sirve este piazo de hombre, le querría, si es caso, más que a mi padre». Aquel desventurado era como otros muchos seres que se pasan la mayor parte de la vida fuera de su sitio, rodando, rodando, sin llegar a fijarse en la casilla que su destino les ha marcado. Algunos se mueren y no llegan nunca; Izquierdo debía llegar, a los cincuenta y un años, al puesto que la Providencia le asignara en el mundo, y que bien podríamos llamar glorioso. Un año después de lo que ahora se narra estaba ya aquel planeta errante, puedo dar fe de ello, en su sitio cósmico. Platón descubrió al fin la ley de su sino, aquello para que exclusiva y solutamente servía. Y tuvo sosiego y pan, fue útil y desempeñó un gran papel, y hasta se hizo célebre y se lo disputaban y le traían en palmitas. No hay ser humano, por despreciable que parezca, que no pueda ser eminencia en algo, y aquel buscón sin suerte, después de medio siglo de equivocaciones, ha venido a ser, por su hermosísimo talante, el gran modelo de la pintura histórica contemporánea. Hay que ver la nobleza y arrogancia de su figura cuando me lo encasquetan una armadura fina, o ropillas y balandranes de raso, y me lo ponen haciendo el duque de Gandía, al sentir la corazonada de hacerse santo, o el marqués de Bedmar ante el Consejo de Venecia, o Juan de Lanuza en el patíbulo, o el gran Alba poniéndoles las peras a cuarto a los flamencos. Lo más peregrino es que aquella caballería, toda ignorancia y rudeza, tenía un notable instinto de la postura, sentía hondamente la facha del personaje, y sabía traducirla con el gesto y la expresión de su admirable rostro. ...

En la línea 1645
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Mientras él efectuaba sus observaciones por medio del sextante, uno de los marineros del Nautilus -el mismo que nos había acompañado en nuestra excursión submarina a la isla de Crespo -vino a limpiar los cristales del fanal. Eso me hizo observar con atención la instalación del aparato cuya potencia se centuplicaba gracias a los anillos lenticulares, dispuestos como los de los faros, que mantenían su luz en la orientación adecuada. La lámpara eléctrica estaba concebida para su máximo rendimiento posible. En efecto, su luz se producía en el vacío, lo que aseguraba su regularidad a la vez que su intensidad. El vacío economizaba también el deterioro de los filamentos de grafito sobre los que va montado el arco luminoso. Y esa economía era importante para el capitán Nemo, que no hubiera podido renovar con facilidad sus filamentos. El deterioro de éstos en esas condiciones era mínimo. ...

En la línea 1650
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... La salud de todos se mantenía en un estado muy satisfactorio. La dieta de a bordo era perfectamente adecuada a nuestras necesidades, y yo me habría pasado muy bien sin las variantes que en ella introducía Ned Land por espíritu de protesta. Además, en aquella temperatura constante no había que temer el más mínimo catarro. Por otra parte, la dendrofilia, ese madrepórico que se conoce en Provenza con el nombre de «hinojo marino», de la que había una buena reserva a bordo, habría suministrado, con la carne de sus pólipos, una pasta excelente para la tos. ...

En la línea 1257
del libro Fantina Los miserables Libro 1
del afamado autor Victor Hugo
... Una tumba adecuada ...


El Español es una gran familia


la Ortografía es divertida

Más información sobre la palabra Adecuada en internet

Adecuada en la RAE.
Adecuada en Word Reference.
Adecuada en la wikipedia.
Sinonimos de Adecuada.

Busca otras palabras en esta web

Palabras parecidas a adecuada

La palabra jurisdiccion
La palabra cobran
La palabra fijo
La palabra fraude
La palabra lavaderos
La palabra deducidos
La palabra colonias

Webs Amigas:

Guia Alhambra de Granada . Ciclos Fp de Administración y Finanzas en Guipúzcoa . Ciclos Fp de Administración y Finanzas en Burgos . - Hotel Sun and Beach en Fuerteventura