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La palabra veintiziete
Cómo se escribe

Comó se escribe veintiziete o veintisiete?

Cual es errónea Veintisiete o Veintiziete?

La palabra correcta es Veintisiete. Sin Embargo Veintiziete se trata de un error ortográfico.

El Error ortográfico detectado en el termino veintiziete es que hay un Intercambio de las letras s;z con respecto la palabra correcta la palabra veintisiete


la Ortografía es divertida

Algunas Frases de libros en las que aparece veintisiete

La palabra veintisiete puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 5844
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Así y todo, vendió veintisiete en menos de diez minutos. ...

En la línea 3883
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... ¿Cómo tenía ella veintisiete años y jamás había oído esto? No se había atrevido a preguntárselo al Magistral, pero tiempo habría. ...

En la línea 4427
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Tenía veintisiete años, la juventud huía; veintisiete años de mujer eran la puerta de la vejez a que ya estaba llamando. ...

En la línea 4427
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Tenía veintisiete años, la juventud huía; veintisiete años de mujer eran la puerta de la vejez a que ya estaba llamando. ...

En la línea 1696
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Un plan tan vastísimo no podía realizarse durante el Pontificado de su padre, que ya contaba setenta y dos años; pero él sólo tenía veintisiete, y recordando las grandes victorias conseguidas en los últimos tres años, bien podía forjarse la esperanza de triunfar antes de la madurez de su vida. ...

En la línea 1896
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Su mujer, la inflamable doña Sancha, había fallecido en 1606, luego que César la hizo sacar del castillo de Sant' Angelo, donde estaba encerrada por orden de su suegro el Papa, enviándola a Nápoles. Al morir, aún no había cumplido veintisiete años. ...

En la línea 1224
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —Tela. —¿Para camisas mías? Si tengo… creo que son veintisiete docenas. ...

En la línea 2054
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Hubiera hurgado doña Lupe a su sobrino mayor para que le relevase la causa de su tristeza; pero como presumía fuese cosa de política, no quiso tocar este punto delicado por no armar camorra con Juan Pablo, que era o había sido carlista, al paso que doña Lupe era liberal, cosa extraña, liberal en toda la extensión de la palabra. Después de servir a D. Carlos en una posición militar administrativa, Rubín había sido expulsado del Cuartel Real. Sus íntimos amigos le oyeron hablar de calumnias y de celadas traidoras; pero nada se sabía concretamente. Dejaba escapar de su pecho exclamaciones de ira, juramentos de venganza y apóstrofes de despecho contra sí mismo. «¡Bien merecido lo tengo por meterme con esa gente!». Cuando llegó a Madrid echado de la corte de D. Carlos, fue a casa de su tía, según costumbre antigua; pero apenas paraba en la casa. Dormía fuera, comía también fuera, casi siempre en los cafés o en casa de alguna amiga, y doña Lupe se desazonaba juzgando con razón que semejante vida no se ajustaba a las buenas prácticas morales y económicas. De repente, el misántropo volvió al Norte, diciendo que regresaría pronto, y mientras estuvo fuera se supo la muerte de Melitona Llorente. La primera noticia que de la herencia tuvo Juan Pablo diósela su tía paterna por una carta que le dirigió a Bayona. Preparábase a volver a España, y la carta aquella con la noticia que llevaba aceleró su vuelta. Entró por Santander, se fue a Zaragoza por Miranda y de allí a Molina de Aragón. Diez días estuvo en esta villa, donde ninguna dificultad de importancia le ofreció la toma de posesión del caudal heredado. Este ascendía a unos treinta mil duros entre inmuebles y dinero dado a rédito sobre fincas; y descontadas las mandas y los derechos de traslación de dominio, quedaban unos veintisiete mil duros. Cada hermano cobraría nueve mil. Juan Pablo, al llegar a Madrid, escribió a Nicolás para que también viniese, con objeto de estar reunidos los tres hermanos y tratar de la partición. ...

En la línea 1486
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... –¡Cuerpo de mí! ¡Éste mi mendigo! ¡Éste mi lunático! Éste es aquel a quien yo iba a enseñarle lo que era grandeza, en mi casa de setenta habitaciones y veintisiete criados! ¡Éste es el que no había conocido nunca más que andrajos por vestido, puntapiés por consuelo y bazofias por alimento! ¡Éste es el que yo adopté y al qué haría respetable! ¡Si Dios me diera un saco para esconder la cabeza! ...

En la línea 3070
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... El infortunado Conseil se las había visto con un torpedo de la más peligrosa especie, la cumana. Este extraño animal, en un medio conductor como es el agua, fulmina a los peces a varios metros de distancia, tan grande es la potencia de su órgano eléctrico cuyas dos superficies principales no miden menos de veintisiete pies cuadrados. ...

En la línea 3129
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -Nada, nada en todo cuanto pasa de los límites de la verosimilitud para desbordarse en la fábula o la leyenda. No obstante, la imaginación de los que cuentan estas historias requiere si no una causa, al menos un pretexto. No puede negarse que existen pulpos y calamares de gran tamaño, aunque inferior sin embargo al de los cetáceos. Aristóteles comprobó las dimensiones de un calamar que medía tres metros diez. Nuestros pescadores ven con frecuencia piezas de una longitud superior a un metro ochenta. Los museos de Trieste y de Montpellier conservan esqueletos de pulpos que miden dos metros. Además, según el cálculo de los naturalistas, uno de estos animales, de seis pies de largo, debería tener tentáculos de veintisiete metros, lo que basta y sobra pará hacer de ellos unos monstruos formidables. ...

En la línea 1912
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Alrededor de una hora después, volvieron a oírse pasos en el corredor y de nuevo golpearon la puerta. Esta vez las dos mujeres habían esperado con absoluta confianza la segunda visita de Rasumikhine, cuya palabra ya no ponían en duda. En efecto, era él y le acompañaba Zosimof. Éste no había vacilado en dejar la reunión para ir a ver al enfermo. Sin embargo, Rasumikhine había tenido que insistir para que accediera a visitar a las dos mujeres: no se fiaba de su amigo, cuyo estado de embriaguez era evidente. Pero pronto se tranquilizó, e incluso se sintió halagado, al ver que, en efecto, se le esperaba como a un oráculo. Durante los diez minutos que duró su visita consiguió devolver la confianza a Pulqueria Alejandrovna. Mostró gran interés por el enfermo, pero habló en un tono reservado y austero, muy propio de un médico de veintisiete años llamado a una consulta de extrema gravedad. Ni se permitió la menor digresión, ni mostró deseo alguno de entablar relaciones más íntimas y amistosas con las dos mujeres. Como apenas entró advirtiera la belleza deslumbrante de Avdotia Romanovna, procuró no prestarle la menor atención y dirigirse exclusivamente a la madre. Todo esto le proporcionaba una extraordinaria satisfacción. ...

En la línea 1110
del libro Fantina Los miserables Libro 1
del afamado autor Victor Hugo
... Hacía veintisiete años había visto lo mismo; veía reaparecer en toda su horrible realidad las escenas monstruosas de su pasado. ...


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Reglas relacionadas con los errores de s;z

Las Reglas Ortográficas de la S

Se escribe s al final de las palabras llanas.
Ejemplos: telas, andamos, penas
Excepciones: alférez, cáliz, lápiz

Se escriben con s los vocablos compuestos y derivados de otros que también se escriben con esta letra.
Ejemplos: pesar / pesado, sensible / insensibilidad

Se escribe con s las terminaciones -esa, -isa que signifiquen dignidades u oficios de mujeres.
Ejemplos: princesa, poetisa

Se escriben con s los adjetivos que terminan en -aso, -eso, -oso, -uso.
Ejemplos: escaso, travieso, perezoso, difuso

Se escribe con s las terminaciones -ísimo, -ísima.
Ejemplos: altísimo, grandísima

Se escribe con s la terminación -sión cuando corresponde a una palabra que lleva esa letra, o cuando otra palabra derivada lleva -sor, -sivo, -sible,-eso.
Ejemplos: compresor, compresión, expreso, expresivo, expresión.

Se escribe s en la terminación de algunos adjetivos gentilicios singulares.
Ejemplos: inglés, portugués, francés, danés, irlandés.

Se escriben s con las sílabas iniciales des-, dis-.
Ejemplos: desinterés, discriminación.

Se escribe s en las terminaciones -esto, -esta.
Ejemplos: detesto, orquesta.

Las Reglas Ortográficas de la Z

Se escribe z y no c delante de a, o y u.

Se escriben con z las terminaciones -azo, -aza.

Ejemplos: pedazo, terraza

Se escriben con z los sustantivos derivados que terminan en las voces: -anza, -eza, -ez.

Ejemplos: esperanza, grandeza, honradez

La X y la S


Te vas a reir con las pifia que hemos hemos encontrado cambiando las letras s;z

Errores Ortográficos típicos con la palabra Veintisiete

Cómo se escribe veintisiete o veinticiete?
Cómo se escribe veintisiete o veintiziete?
Cómo se escribe veintisiete o beintisiete?

Más información sobre la palabra Veintisiete en internet

Veintisiete en la RAE.
Veintisiete en Word Reference.
Veintisiete en la wikipedia.
Sinonimos de Veintisiete.

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