Cómo se escribe.org.es

La palabra tenja
Cómo se escribe

Comó se escribe tenja o tenga?

Cual es errónea Tenga o Tenja?

La palabra correcta es Tenga. Sin Embargo Tenja se trata de un error ortográfico.

El Error ortográfico detectado en el termino tenja es que hay un Intercambio de las letras j;g con respecto la palabra correcta la palabra tenga

Errores Ortográficos típicos con la palabra Tenga

Cómo se escribe tenga o tenja?


la Ortografía es divertida

Algunas Frases de libros en las que aparece tenga

La palabra tenga puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 1697
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... --¡El que sea hombre, y tenga vergüenza, que me siga!--continuó Juanón a grandes gritos, sin saber ciertamente adonde conducir a los compañeros. ...

En la línea 2154
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Buckingham apoyó con pasión sus labios sobre aquel la bella ma no; luego, al alzarse, dijo:-Si antes de seis meses no estoy muerto, os habré visto, señora, aunque tenga que desquiciar el mundo para ello. ...

En la línea 3223
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Temo que de volver a mi casa tenga algún mal encuentro. ...

En la línea 3489
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -Señor -dijo-mientras lo tenga así, no gritará, de eso estoy seguro; pero tan pronto como lo suelte, volverá a gritar. ...

En la línea 3603
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Quizá esa persona los tenga aún en sus manos. ...

En la línea 1316
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... ¡Oh madre de los gitanos! LA GITANA VIEJA.—Porque ya es tiempo de que la _chabí_ pierda su _lacha_ y tenga un _ro_. ...

En la línea 1884
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Poco después de formarse el ministerio moderado fuí a verle, y le dije que «entonces o nunca era la ocasión de hacer un esfuerzo en favor mío.» «Lo haré—me respondió con tono áspero, porque siempre habla con aspereza, lo mismo a los amigos que a los enemigos—; pero tenga usted paciencia unos cuantos días; estamos ahora muy ocupados. ...

En la línea 2028
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Y tenga usted por seguro que si se lo mandan, empezarán a hacer fuego sin mirar dónde dan. ...

En la línea 2475
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Su muerte ocurrió de singular manera: un día tomó el hombre la bolsa de su dinero, y después de contarlo le dijo a su mujer: «Con el viaje del inglés y la venta de la _jaca_ he hecho noventa y cinco duros; a poca suerte que tenga, puedo doblarlos arriesgándolos en el contrabando. ...

En la línea 37
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Si de la amistad y amor que Dios manda que se tenga al enemigo, entraros luego al punto por la Escritura Divina, que lo podéis hacer con tantico de curiosidad, y decir las palabras, por lo menos, del mismo Dios: Ego autem dico vobis: diligite inimicos vestros. ...

En la línea 225
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... -No hará tal -replicó don Quijote-: basta que yo se lo mande para que me tenga respeto; y con que él me lo jure por la ley de caballería que ha recebido, le dejaré ir libre y aseguraré la paga. ...

En la línea 244
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Y así, con gentil continente y denuedo, se afirmó bien en los estribos, apretó la lanza, llegó la adarga al pecho, y, puesto en la mitad del camino, estuvo esperando que aquellos caballeros andantes llegasen, que ya él por tales los tenía y juzgaba; y, cuando llegaron a trecho que se pudieron ver y oír, levantó don Quijote la voz, y con ademán arrogante dijo: -Todo el mundo se tenga, si todo el mundo no confiesa que no hay en el mundo todo doncella más hermosa que la emperatriz de la Mancha, la sin par Dulcinea del Toboso. ...

En la línea 432
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... De mí sé decir que me he de quejar del más pequeño dolor que tenga, si ya no se entiende también con los escuderos de los caballeros andantes eso del no quejarse. ...

En la línea 169
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... El hombre que me los había proporcionado me afirmó que se encuentran gran número de ellos ciegos. Un ejemplar que conservé en espíritu de vino, hallábase en ese estado; Mr. Reed piensa que su ceguera proviene de una inflamación de la membrana nisctitante. Estando vivo el animal, puse un dedo a media pulgada de su cabeza y no lo vio; sin embargo, se dirigía por la estancia casi tan bien como los otros. Dadas las costumbres estrictamente subterráneas del tucutuco, la ceguera, aun siendo tan común, no puede ser para él una grave desventaja; sin embargo, parece extraño que un animal, sea cual fuere, tenga un órgano sujeto a alterarse con tanta frecuencia. Lamarck hubiera sacado mucho partido de este hecho, si lo hubiese conocido cuando discutía (probablemente con más verdad de la que por lo común se encuentra en él) la ceguera adquirida gradualmente por el Aspalax7, un roedor que vive debajo de tierra, y por el 6 En las márgenes del río Negro, en la Patagonia septentrional, hay un animal que tiene las mismas costumbres. ...

En la línea 407
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Las casas, cuyos aposentos dan todos a un patio pequeño muy bonito, no suelen tener más que un piso coronado por una azotea con asientos, donde los habitantes acostumbran a estar por el verano. En el centro de la ciudad está la plaza, alrededor de la cual se ven los edificios públicos, la fortaleza, la catedral, etc.; antes de la revolución, también estaba allí el palacio de los virreyes. El conjunto de esos edificios presenta magnífico golpe de vista, aun cuando ninguno de ellos tenga pretensiones de arquitectura bella. ...

En la línea 469
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Pretende ser muy amigo de los ingleses; pero sostiene que sólo obtuvieron la victoria de Trafalgar porque compraron a los capitanes españoles, y que el único acto de valentía ejecutado en aquella jornada fue el del almirante español ¿No es característico esto? ¡Un hombre que prefiere creer que sus compatriotas son los traidores más abominables a pensar que sean cobardes o torpes! 18y 19 de octubre.- Seguimos bajando lentamente este río magnífico; la corriente no nos ayuda nada. Encontramos muy pocos barcos. Parece realmente desdeñarse aquí uno de los dones más preciosos de la naturaleza: esta magnífica vía de comunicación, un río donde por buques podrían relacionarse dos países, uno de clima templado y en el cual abundan ciertos productos mientras otros faltan por completo; otro con un clima tropical y un suelo que (a creer a M. Bonpland, el mejor de todos los jueces) quizá no tenga igual en el mundo por su fertilidad. ¡Cuán otro hubiera sido este río, si colonos ingleses hubiesen tenido la suerte de remontar los primeros el río de la Plata! ¡Qué magníficas ciudades ocuparían hoy sus orillas! Hasta la muerte de Francia, dictador del Paraguay, estos dos países permanecen tan separados cual si estuviesen en los dos extremos del globo. Pero violentas revoluciones, violentas proporcionalmente a la tranquilidad tan poco natural que hoy reina allí, desgarrarán al Paraguay cuando el viejo tirano sanguinario ya no exista. Este país tendrá que aprender, como todos los estados españoles de la América del Sur, que una república no puede sustituir en tanto que no se apoye en hombres que respeten los principios de la justicia y el honor. ...

En la línea 598
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... El basalto es pura y simplemente lava que ha corrido bajo el mar; pero han debido producirse las erupciones en gran escala. En efecto, en el punto en que primero hemos observado esta formación tiene 120 pies de espesor. ¡Cuál no será el grueso de esta capa en la cordillera! No tengo ningún dato que me permita decirlo, pero la plataforma alcanza allí una altura aproximada de 3.000 pies sobre el nivel del mar. Por consiguiente, debemos buscar el origen de esta capa en las montañas de esta gran cadena; y bien dignos son de tal origen estos torrentes de lava que han corrido a una distancia de 100 millas sobre el lecho tan poco inclinado del mar. No hay más que echar una ojeada sobre los cantiles de basalto de los dos lados opuestos del valle para convencerse de que en otro tiempo no debieron ser más que un solo bloque. ¿Cuál es el agente que ha arrastrado a una distancia tan excesivamente larga una masa sólida de roca tan dura, y con un espesor de 300 pies y en una anchura que varía de poco menos de dos hasta cuatro millas? Por más que el río tenga tan poca potencia cuando se trata de acarrear fragmentos, aunque sean de poco volumen, hubiera podido ejercer en el transcurso de los tiempos una erosión gradual; efecto cuya importancia sería difícil de determinar. Pero en el caso que nos ocupa, además del poco alcance de un agente de esta naturaleza, podría darse una serie de excelentes razones para sostener que un brazo de mar ha atravesado en otras épocas este valle. Sería superfluo en esta obra detallar los argumentos que inducen a esta conclusión, sacados de la forma y de la naturaleza de los terrenos, que afectan la disposición de gigantescas escaleras y que ocupan los dos lados del valle; de la manera como el fondo de éste se extiende en una llanura en forma de bahía cerca de los Andes, llanura entrecortada por colinas de arena, y de algunas conchas marinas que se encuentran en el lecho del río. Si no tuviera limitado el espacio de que puedo disponer, demostraría que en otro tiempo atravesaba la América meridional en este punto un estrecho parecido al de Magallanes, y que, como éste, unía el océano Atlántico al océano Pacífico. Pero no por eso dejaremos de preguntar: ¿Cómo ha sido arrastrado el basalto sólido? Los antiguos geólogos hubieran llamado en su auxilio la acción violenta de alguna espantosa catástrofe; pero tan suposición, en este caso, sería inadmisible; porque las mismas mesetas dispuestas en gradas y llevando en su superficie conchas existentes en la actualidad, mesetas que bordean la larga extensión de las costas de la Patagonia, rodean también el valle del Santa Cruz. ...

En la línea 3649
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Visita encogió los hombros, y después de pasar algo amargo que tenía en la garganta, dijo con voz ronca y rápida: —Que lo tenga. ...

En la línea 4685
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... ¿Qué tiene que ver que al señor Barinaga, al bueno de don Santos, se le haya metido en la cabeza que su comercio de quincalla y cera va a menos por una competencia imaginaria que, según él, le hace el Provisor? ¿Qué tiene que ver eso, alma de cántaro, con que el bazar, como lo llama, de La Cruz Roja, tenga sótanos y el Magistral sea comerciante aunque lo prohíban los cánones y el Código de comercio? Sea usted liberal, que eso no es ofender a Dios, pero no sea usted un boquirroto y mire más lo que dice. ...

En la línea 5294
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... ¿A que mi señor don Fermín no aconseja a ningún padre que tenga cuatro hijas como cuatro soles, que las haga monjas una por una a todas, como si fueran los carneros de Panurgo? El Magistral no pudo menos de sonreír, recordando que los carneros de Panurgo no habían sido monjas ni frailes. ...

En la línea 6595
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Como tenga usted fuerza. ...

En la línea 556
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... —Únicamente Enciso tiene tanta gente en su palacio. Tal vez tenga más, pues convida a todos los cardenales… Pero él es rico, y gracias a su dinero, que le permite dar banquetes casi a diario, puede creerse un gran diplomático y un verdadero escritor. ...

En la línea 1766
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... —Cuando el duque esté libre—contestaba Mirafuente—y me escriba, le obedeceré. Mientras el Papa lo tenga preso, su firma carece de valor para mí. ...

En la línea 1278
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... - Pero mientras llega ese momento -continuó Popito- el teme por la vida de usted, gentleman, y le recomienda que no tenga confianza en ninguno de los que le rodean. ...

En la línea 1320
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... - Sobre todo, gentleman, tenga cuidado mientras duerme. También le pueden matar durante su sueño. ...

En la línea 670
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Jacinta entró con un plato en la mano. Tras ella vino Blas con el mismo velador en que había almorzado el señorito, un cubierto, servilleta, panecillo, copa y botella de vino. Miró estas cosas Ido con estupor famélico, no bien disimulado por la cortesía, y le entró una risa nerviosa, señal de hallarse próximo a la plenitud de aquel estado que llamaba eléctrico. La Delfina se volvió a sentar junto a su marido y miraba entre espantada y compasiva al desgraciado D. José. Este dejó en el suelo las carteras y el claque, que no se cerraba nunca, y cayó sobre las chuletas como un tigre… Entre los mascullones salían de su boca palabras y frases desordenadas: «Agradecidísimo… Francamente, habría sido falta de educación desairar… No es que tenga apetito, naturalmente… He almorzado fuerte… ¿pero cómo desairar? Agradecidísimo… ». ...

En la línea 740
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —Pues pegarme un tiro, mamá. Yo no puedo aguantar esto. Mientras más me sueno, más abrumada tengo la cabeza. Estoy harto de beber aguas. ¡Demonio con las aguas! No quiero más brebajes. Tengo el estómago como una charca. ¡Y me dicen que tenga paciencia! Cualquier día tengo yo paciencia. Mañana me echo a la calle. ...

En la línea 758
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —Mira, hijita, cordera; cuando venga La Correspondencia, me la leerás. Tengo ganas de saber cómo se desenvuelve Salmerón. Luego me leerás La Época. ¡Qué buena eres! Te estoy mirando y me parece mentira que tenga yo por mujer a un serafín como tú. Y que no hay quien me quite esta ganga… ¡Qué sería de mí sin ti… enfermo, postrado… ! ...

En la línea 865
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... «Es peinadora… Está aprendiendo con una vecina maestra. Ya tiene algunas parroquianas. Pero no le pagan, naturalmente… Es una sosona, y como no le pongan los cuartos en la mano, no hay de qué. Yo le digo que no sea panoli y que tenga genio; pero… ya usted la ve. Como su padre, que el día que no le engaña uno le engañan dos». ...

En la línea 1142
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... –¡Dios tenga piedad de mí! ¡Muertos! ¡Los dos muertos! Muertos los dignos y vivo el indigno, que soy yo. ¡Ah! Te lo imploro. No me digas que lady Edith ha muerto también… ...

En la línea 182
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... A la piadosa mención de su madre Augusto dejó las cartas sobre la mesa, y su espíritu quedó un momento en suspenso. Muchas veces su madre, aquella dulce señora, hija del infortunio, le había dicho: « Yo no puedo vivir ya mucho, hijo mío; tu padre me está llamando. Acaso le hago a él más falta que a ti. Así que yo me vaya de este mundo y te quedes solo en él tú cásate, cásate cuanto antes. Trae a esta casa dueña y señora. Y no es que yo no tenga confianza en nuestros antiguos y fieles servidores, no. Pero trae ama a la casa. Y que sea ama de casa, hijo mío, que sea ama. Hazla dueña de tu corazón, de tu bolsa, de tu despensa, de tu cocina y de tus resoluciones. Busca una mujer de gobierno, que sepa querer… y gobernarte.» ...

En la línea 2010
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... –Que tenga valor para hacerlo –me contestó. ...

En la línea 2025
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... –No se exalte usted así, señor de Unamuno –me replicó–, tenga calma. Usted ha manifestado dudas sobre mi existencia… ...

En la línea 2065
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... –Siéntese y tenga calma. ¿O es que cree usted, amigo don Miguel, que sería el primer caso en que un ente de ficción, como usted me llama, matara a aquel a quien creyó darle ser… ficticio? ...

En la línea 423
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —¡Vuela! —exclamó espoleando con furia al animal—. ¡Tengo que demostrarle a ese oficialillo impertinente de lo que soy capaz! ¡No será él quien ofrezca la piel del tigre a lady Mariana, aunque tenga que hacerme triturar! ...

En la línea 443
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —Tanto, que por usted me sería posible todo. La amo con ese amor que lleva a realizar milagros y delitos a la vez. Póngame a prueba; hable y le obedeceré como un esclavo. ¿Quiere que sea rey para darle un trono? ¡Lo seré! ¿Quiere que yo, que la amo hasta la locura, me vuelva a mis tierras? ¡Me iré, aunque tenga que condenar a mi corazón a un eterno martirio! ¿Quiere que me mate delante de usted? ¡Me mataré! ¡Hable, milady, hable! ...

En la línea 496
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —¿Y si rechaza al pirata? —exclamó—. ¡No es posible, no es posible! ¡Aunque tenga que poner fuego a Labuán, será mía! ...

En la línea 698
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —¡Mariana! —exclamaba en su insomnio—. ¡Daría la mitad de mi sangre por estar todavía a su lado! ¿Qué angustias la atormentarán en estos momentos? ¡Me ha de creer vencido, herido, muerto tal vez! Pero esta noche saldré de esta isla maldita, llevándome su promesa. Volveré, aun cuando tenga que traer conmigo hasta el último de mis hombres y tenga que dar la lucha contra todas las fuerzas de Labuán. ...

En la línea 1707
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -A propósito, señor Aronnax, espero que no tenga usted miedo a los tiburones. ...

En la línea 2134
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -Sin embargo, quiero hacer una observación, una sola. Es menester que la ocasión sea seria. Es preciso que nuestra primera tentativa de evasión tenga éxito, pues si se aborta, no tendremos la oportunidad de hallar una segunda ocasión, y el capitán Nemo no nos perdonará. ...

En la línea 202
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... — Es verdad - dijo el tío Pumblechook -. Ha dado usted en el clavo. Hay muchos asuntos excelentes para quien sabe emplearlos. Esto es lo que se necesita. Un hombre que tenga juicio no ha de pensar mucho para encontrar un asunto apropiado, si para ello tiene la sal necesaria. - Y después de un corto intervalo de reflexión añadió -. Fíjese usted en el cerdo. Ahí tiene usted un asunto. Si necesita usted un asunto, fíjese en el cerdo. ...

En la línea 385
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... — También me alegro yo - replicó -. Y estoy satisfecho de pensar así. ¿Qué me importa que tenga la cara roja o un hueso más o menos? ...

En la línea 676
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... —Pase porque tenga usted esa costumbre - contestó el desconocido -, pero por una vez puede prescindir de ella. Dígame si quiere beber, señor Gargery. ...

En la línea 1078
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... — ¡Dios mío! — exclamó mi hermana gritando —. ¡Y que tenga que oír estos insultos de ese Orlick! ¡En mi propia casa! ¡Yo, una mujer casada! ¡Y con mi marido al lado! ¡Oh! ¡Oh! ...

En la línea 234
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... »Procuraré vivir cerca de vosotros, pues aún tengo que decirte lo más agradable, Rodia. Precisamente por serlo lo he dejado para el final de la carta. Has de saber, querido hijo, que seguramente nos volveremos a reunir los tres muy pronto, y podremos abrazarnos tras una separación de tres años. Está completamente decidido que Dunia y yo nos traslademos a Petersburgo. No puedo decirte la fecha exacta de nuestra salida, pero puedo asegurarte que está muy próxima: tal vez no tardemos más de ocho días en partir. Todo depende de Piotr Petrovitch, que nos avisará cuando tenga casa. Por ciertas razones, desea que la boda se celebre cuanto antes, lo más tarde antes de la cuaresma de la Asunción. ...

En la línea 250
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... «Cierto ‑prosiguió, cazando al vuelo los pensamientos que cruzaban su imaginación‑, cierto que para conocer a un hombre es preciso observarlo largo tiempo y de cerca, pero el carácter del señor Lujine es fácil de descifrar. Lo que más me ha gustado es el calificativo de hombre de negocios y eso de que parece bueno. ¡Vaya si lo es! ¡Encargarse de los gastos de transporte del equipaje, incluso el gran baúl… ! ¡Qué generosidad! Y ellas, la prometida y la madre, se ponen de acuerdo con un mujik para trasladarse a la estación en una carreta cubierta (también yo he viajado así). Esto no tiene importancia: total, de la casa a la estación sólo hay noventa verstas. Después se instalarán alegremente en un vagón de tercera para recorrer un millar de verstas. Esto me parece muy natural, porque cada cual procede de acuerdo con los medios de que dispone. Pero usted, señor Lujine, ¿qué piensa de todo esto? Ella es su prometida, ¿no? Sin embargo, no se ha enterado usted de que la madre ha pedido un préstamo con la garantía de su pensión para atender a los gastos del viaje. Sin duda, usted ha considerado el asunto como un simple convenio comercial establecido a medias con otra persona y en el que, por lo tanto, cada socio debe aportar la parte que le corresponde. Ya lo dice el proverbio: 'El pan y la sal, por partes iguales; los beneficios, cada uno los suyos'. Pero usted sólo ha pensado en barrer hacia dentro: los billetes son bastante más caros que el transporte del equipaje, y es muy posible que usted no tenga que pagar nada por enviarlo. ¿Es que no ven ellas estas cosas o es que no quieren ver nada? ¡Y dicen que están contentas! ¡Cuando pienso que esto no es sino la flor del árbol y que el fruto ha de madurar todavía! Porque lo peor de todo no es la cicatería, la avaricia que demuestra la conducta de ese hombre, sino el carácter general del asunto. Su proceder da una idea de lo que será el marido, una idea clara… ...

En la línea 996
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑¿Que no necesitas dinero? Hermano, eso es una solemne mentira. Sé muy bien que el dinero te hace falta… Le ruego que tenga un poco de paciencia. Esto no es nada… Tiene sueños de grandeza. Estas cosas le ocurren incluso cuando su salud es perfecta. Usted es un hombre de buen sentido. Entre los dos le ayudaremos, es decir, le llevaremos la mano, y firmará. ¡Hala, vamos! ...

En la línea 1334
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Pues no ‑replicó Rasumikhine‑. En eso, tú y todo el mundo estáis equivocados. Yo estoy seguro de que es un inexperto, de que éste es su primer crimen. Si nos imaginamos un plan bien urdido y un criminal experimentado, nada tiene explicación. Para que la tenga, hay que suponer que es un principiante y admitir que sólo la suerte le ha permitido escapar. ¿Qué no podrá hacer el azar? Es muy posible que no previera ningún obstáculo. ¿Y cómo lleva a cabo el robo? Busca en la caja donde la vieja guardaba sus trapos, coge unos cuantos objetos que no valen más de treinta rublos y se llena con ellos los bolsillos. Sin embargo, en el cajón superior de la cómoda se ha encontrado una caja que contenía más de mil quinientos rublos en metálico y cierta cantidad de billetes. Ni siquiera supo robar. Lo único que supo hacer fue matar. ¡Lo dicho: un principiante! Perdió la cabeza, y si no lo han descubierto no lo debe a su destreza, sino al azar. ...

En la línea 358
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... —General —le contesté, con una flema que debió parecerle insoportable—. No se puede detener a nadie por escándalo antes de que lo haya dado. No he tenido todavía ninguna explicación con el barón y usted ignora completamente de qué manera intento liquidar el asunto. Deseo solamente dilucidar la suposición, ofensiva para mí, de que me hallo bajo tutela, que una persona tenga autoridad sobre mi libre albedrío. No tiene usted razón para alarmarse ni preocuparse de ese modo. ...

En la línea 401
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... —Pero yo no iré personalmente a buscarle —contesté con gran flema—. Usted se equivoca, señor Des Grieux. Todo eso pasará con el mayor decoro de lo que usted imagina. Iré ahora mismo a ver a Mr. Astley para rogarle que me sirva de mediador, de segundo, si usted lo prefiere. Es muy amigo mío y seguramente no se negará. Irá a casa del barón y el barón tendrá que recibirle; aunque yo sea un outchitel, y tenga aspecto de “Subalterno”, de individuo sin apoyo. Mr. Astley, nadie lo ignora, es sobrino de un lord auténtico, lord Pabroke, el cual se encuentra aquí. Esté seguro de que el barón se mostrará muy cortés con Mr. Astley y que le escuchará. Y si no le escuchara, Mr. Astley se considerará ofendido (ya sabe usted lo suspicaces que son los ingleses), y enviará al barón uno de sus amigos, pues él tiene muy buenos amigos. Las cosas, como usted ve, pueden tomar un aspecto distinto del que usted creía. ...

En la línea 1012
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Al entrar vi que estaba en el centro de la habitación, con las piernas separadas, la cabeza baja, y hablando solo, en voz alta. En cuanto me hubo visto se lanzó hacia mí, casi gritando, de modo que retrocedí instintivamente y quise huir. Pero me cogió las manos y me llevó hacia el diván. Sentóse allí, y a mí me hizo sentar en una butaca ante él, y, sin soltar mis manos, con labios pálidos y temblorosos, con lágrimas en sus ojos, dijo con voz suplicante: —¡Alexei Ivanovitch, sálveme! ¡Sálveme, tenga piedad de mí! ...

En la línea 1014
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... “¡Tenga piedad, tenga piedad!” Finalmente pude entender que esperaba de mí algo así como un consejo. O más exactamente, que abandonado de todos, angustiado, desesperado, se había acordado de mí y me llamaba con el único fin de hablar, de hablar sin descanso. ...

En la línea 897
del libro Fantina Los miserables Libro 1
del afamado autor Victor Hugo
... - He sido una pecadora, pero cuando tenga a mi hija a mi lado sabré que Dios me ha perdonado. Sentiré su bendición cuando Cosette esté conmigo, porque ella es un ángel. ...

En la línea 432
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -Es usted una niña -pronunció él en grave tono-, una niña que no tiene obligación de saber lo que acontece en el mundo. Yo, que lo he visto… más de lo que quisiera, sería imperdonable en no desengañarla. El mundo es un conjunto de ojos, oídos y bocas, que se cierran para lo bueno y se abren para lo malo gustosísimas. Mi compañía le hace a usted ahora más daño que provecho. Si su marido de usted no tiene un criterio excepcional -y no hay razón para que lo tenga-, maldita la gracia que le hará encontrarla a usted tan acompañada. ...

En la línea 630
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -No sé qué tenga de particular cuanto a usted acontece: antes tiene mucho de vulgar y sencillo. Se queda atrás su marido de usted; y yo, que por casualidad la encuentro entonces, la acompaño hasta que él venga. Ni más ni menos. No hagamos novela. ...

En la línea 712
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -Es preciso que tenga usted tino con su hermanita. Que no tome más baños. ...

En la línea 1049
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -Porque… ¿no sabe la señorita? ¡Pues si fue el señorito Ignacio quien me colocó aquí! Como la Alavesa se trajo a Juanilla, que es prima hermana mía… y a mí me daba, vamos, tanta tristeza de ver corretear las columnas guiris por aquellos picachos adonde solo subíamos, con la ayuda de Dios, los mozos del país y las fieras de los montes… y en fin, que me moría de pena en aquella estación… le escribí una carta al señorito… aún vivía su madre, ¡en gloria la tenga Dios! y me recomendó a la Alavesa… y aquí me tiene usted, tan campante… ...

En la línea 842
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... -¿Pensáis que mister Fogg tenga también mucha prisa en tomar el vapor de Yokohama? ...

En la línea 1362
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... El 'Pacific Railroad' tiene muchas ramificaciones en su trayecto por los estados de Iowa, Kansas, Colorado y Oregón. Al salir de Omaha, marcha por la orilla izquierda del río 'Platter' atraviesa los terrenos de Laramie y las montañas Wahsatch, da vuelta al lago Salado, llega a 'Lake Salt City', capital de los mormones, penetra en el valle de la Tuilla, recoite el desierto americano, los montes de Cedar y Humboldt, el río Humboldt, la Sierra Nevada, y baja por Sacramento hasta el Pacífico, sin que este trazado tenga pendientes mayores de doce pies por mil aun en el trayecto de las montañas Rocosas. ...


El Español es una gran familia

Reglas relacionadas con los errores de j;g

Las Reglas Ortográficas de La J

Se escriben con j las palabras que terminan en -aje. Por ejemplo: lenguaje, viaje.

Se escriben con j los tiempos de los verbos que llevan esta letra en su infinitivo. Por ejemplo:

viajemos, viajáis (del verbo viajar); trabajábamos, trabajemos (del verbo trabajar).

Hay una serie de verbos que no tienen g ni j en sus infinitivos y que se escriben en sus tiempos

verbales con j delante de e y de i. Por ejemplo: dije (infinitivo decir), traje (infinitivo traer).

Las Reglas Ortográficas de la G

Las palabras que contienen el grupo de letras -gen- se escriben con g.

Observa los ejemplos: origen, genio, general.

Excepciones: berenjena, ajeno.

Se escriben con g o con j las palabras derivadas de otra que lleva g o j.

Por ejemplo: - de caja formamos: cajón, cajita, cajero...

- de ligero formamos: ligereza, aligerado, ligerísimo...

Se escriben con g las palabras terminadas en -ogía, -ógico, -ógica.

Por ejemplo: neurología, neurológico, neurológica.

Se escriben con g las palabras que tienen los grupos -agi-, -igi. Por ejemplo: digiere.

Excepciones: las palabras derivadas de otra que lleva j. Por ejemplo: bajito (derivada de bajo), hijito

(derivada de hijo).

Se escriben con g las palabras que empiezan por geo- y legi-, y con j las palabras que empiezan por

eje-. Por ejemplo: geografía, legión, ejército.

Excepción: lejía.

Los verbos cuyos infinitivos terminan en -ger, -gir se escriben con g delante de e y de i en todos sus

tiempos. Por ejemplo: cogemos, cogiste (del verbo coger); elijes, eligieron (del verbo elegir).

Excepciones: tejer, destejer, crujir.


Te vas a reir con las pifia que hemos hemos encontrado cambiando las letras j;g

Más información sobre la palabra Tenga en internet

Tenga en la RAE.
Tenga en Word Reference.
Tenga en la wikipedia.
Sinonimos de Tenga.

Palabras parecidas a tenga

La palabra salga
La palabra pausa
La palabra restregones
La palabra poniendo
La palabra tropa
La palabra aguardando
La palabra descontento

Webs amigas:

Ciclos formativos en Cantabria . Guia de Nerja . Ciclos Fp de informática en Álava . - Hotel en Nerja