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La palabra rrelatos
Cómo se escribe

Comó se escribe rrelatos o relatos?

Cual es errónea Relatos o Rrelatos?

La palabra correcta es Relatos. Sin Embargo Rrelatos se trata de un error ortográfico.

La falta ortográfica detectada en la palabra rrelatos es que se ha eliminado o se ha añadido la letra r a la palabra relatos

Más información sobre la palabra Relatos en internet

Relatos en la RAE.
Relatos en Word Reference.
Relatos en la wikipedia.
Sinonimos de Relatos.


la Ortografía es divertida

Algunas Frases de libros en las que aparece relatos

La palabra relatos puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 646
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Poco hay que decir respecto a la zoología de estas islas. Ya he descrito el buitre o Polyborus. Hay, además, halcones, búhos y algunos pajarillos terrestres; gran número de aves acuáticas, que si hemos de creer los relatos de los antiguos navegantes, eran antes mucho más numerosas todavía. Observaba yo un día un cuervo marino que gozaba con un pez que había cogido. Ocho veces sucesivas dejó escapar su presa sumergiéndose enseguida tras el desgraciado pez, y aunque estuviera el agua muy profunda volvía con él a la superficie. En el Jardín Zoológico he visto una nutria tratar a un pez de la misma manera, es decir, como los gatos juegan con los ratones, únicos ejemplos que conozco de tan refinada crueldad en la madre naturaleza. Otro día me coloqué entre un pájaro bobo (Attenodites termesa) y el agua, y me divertí mucho observando sus costumbres. Era un pájaro muy bravo y se batía conmigo para rechazarme; hasta que logró alcanzar el mar. Tenía que darle fuertes golpes para detenerlo: cuando avanzaba un paso no era posible hacerlo retroceder y tomaba un aspecto muy resuelto, curiosísimo de ver; movía la cabeza de derecha a izquierda, de la manera más extraña y como si no pudiera ver más que por la base y parte anterior de los ojos llámase de ordinario este pájaro, pájaro-burro, porque acostumbra cuando está a orillas del mar a echar la cabeza hacia atrás y prorrumpe en unos gritos que se parecen hasta confundirse a los rebuznos de un asno: al contrario, cuando está en el mar y no se le hostiga, lanza una nota profunda, solemne, que con frecuencia se oye por las noches. ...

En la línea 693
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Las diferentes tribus no tienen gobierno, ni jefe, y están rodeadas por otras tribus hostiles que hablan dialectos distintos. Están separadas unas de otras por un territorio neutral que permanece desierto; la principal causa de sus guerras perpetuas parece ser la dificultad que experimentan para proporcionarse alimentos. Todo el país no es más que una enorme masa de rocas abruptas, de colinas elevadas, de inútiles bosques, envueltos en brumas perpetuas y atormentados por tempestades incesantes. La tierra habitable se compone sólo de las piedras de la costa. Para encontrar alimento han de errar constantemente de playa en playa, y es tan escarpada la costa que no pueden cambiar de domicilio sino mediante sus miserables canoas. No pueden conocer las dulzuras del hogar doméstico, y menos aún las del afecto conyugal, porque el hombre no es más que el dueño brutal de su mujer o más bien de su esclava. ¡Qué acto se habrá cometido jamás tan horrible como aquel de que Byron fue testigo en la costa occidental! Vio a una desgraciada mujer recogiendo el cadáver sangriento de su hijo, a quien su marido había estrellado contra las rocas porque el niño había derramado un cesto de huevos de mar. ¿Hay, por lo demás, en su existencia nada que pueda desarrollar facultades intelectuales elevadas? ¿Necesitan imaginación, razón, ni juicio? Nada tienen que imaginar, nada que comparar, nada que decidir. Para despegar una lapa de las piedras, ni aun necesita emplear la astucia, esa ínfima facultad del espíritu. En cierto modo pueden compararse sus escasas facultades al instinto de los animales, puesto que no se aprovechan de la experiencia. Su producción más ingeniosa, la canoa, tan primitiva como es, no ha hecho ningún progreso durante los doscientos cincuenta años últimos; para convencernos de ello no tenemos más que abrir los relatos del viaje de Drake. ...

En la línea 717
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... nuestras lanchas. De todo lo que York había visto durante su viaje nada le había sorprendido tanto como un avestruz cerca de Maldonado; jadeando, en fuerza de su admiración, vino corriendo hacia Mr. Bynoe con el cual paseaba: «¡Oh Bynoe! ¡Oh! ¡pájaro, parece caballo!» Mucho les extrañaba a los indígenas, indudablemente, nuestra piel blanca, pero si hemos de creer los relatos de Mr. Low, el cocinero negro de un barco pescador les causó una sorpresa muchísimo mayor; se reunían tantos alrededor de aquel pobre muchacho que no consintió en adelante saltar nunca a tierra. Marchaba todo tan bien, que no dudaba yo en dar largos paseos, en compañía de algunos oficiales, por aquellas colinas y bosques circunvecinos. Sin embargo, el día 27 desaparecieron de improviso todas las mujeres y todos los niños. Tal desaparición nos produjo mayor inquietud por cuanto ni York, ni Jemmy pudieron decirnos la causa. Unos creían que la noche anterior habíamos asustado a los salvajes limpiando y descargando los fusiles; otros opinaban que todo dependía de que un salvaje viejo se había creído insultado porque un centinela le había impedido el paso; bien es verdad que el salvaje había escupido tranquilamente a la cara al centinela; demostrando por los gestos que después hizo junto a un camarada suyo, dormido, que le hubiera cortado con gusto la cabeza y se lo hubiese comido. Para evitar el peligro de una batalla que no hubiese dejado de ser fatal a tantos salvajes, pensó el capitán Fitz-Roy que lo mejor sería pasar la noche en un ansa inmediata. Matthews, con su valor sereno, tan natural en él, a pesar de que no parecía tener un carácter muy enérgico, resolvió quedarse con los fueguenses, que decían que no tenían nada que temer por sí mismos; y los dejamos en su aislamiento para pasar allí la primera noche. ...

En la línea 1536
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... En varios campos nevados encuentro el protococcus nivalis, o nieve roja que tan bien nos han dado a conocer los relatos de los viajeros árticos ...

En la línea 198
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... — Nadie tuvo interés en defenderlos luego de su muerte, cuando sus enemigos pudieron ejercer contra ellos una larguísima venganza. Los historiadores imparciales encontraron más cómodo llegar hasta, nuestros días copiándose unos a otros de un modo automático, sin examinar antes la autenticidad y veracidad de los relatos antiguos. Aún tenían los autores de la época de los Borgias la precaución o el escrúpulo de poner al frente de sus más injuriosas afirmaciones un se dice o un según cuentan. Los que llegaron después suprimieron este dubitativo, dando como indiscutibles todas las murmuraciones y calumnias de antesalas y plazuelas. ...

En la línea 328
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Una vez enfrascado en lo que él mismo llamaba su tema favorito, don Baltasar era incapaz de poner voluntariamente punto a sus relatos. Además, el presente día era el último que pasaba con su sobrino. ...

En la línea 574
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Venecia, Florencia y Nápoles eran de una riqueza considerable. Roma atraía el dinero de toda la Cristiandad. El juego causaba tantos estragos en las familias como el amor. Los novelistas a la moda extremaban los modelos que Boccaccio les había dejado en su cuentos, divirtiendo al público con relatos que ponían en ridículo el matrimonio y la familia. Empezaba el teatro en los alcázares de los soberanos italianos, y todas las comedias tenían por base anécdotas lascivas. ...

En la línea 2179
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... —Cosas de libros… cosas de libros… ¿Y qué no es cosa de libros, Domingo? ¿Es que antes de haber libros en una u otra forma, antes de haber relatos, de haber palabra, de haber pensamiento, había algo? ¿Y es que después de acabarse el pensamiento quedará algo? ¡Cosas de libros! ¿Y quién no es cosa de libros? ¿Conoces a don Miguel de Unamuno, Domingo? ...

En la línea 135
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Poco a poco, Ned se aficionó a hablar conmigo. A mí me gustaba mucho oírle el relato de sus aventuras en los mares polares. Narraba sus lances de pesca y sus combates, con una gran poesía natural. Sus relatos tomaban una forma épica que me llevaba a creer estar oyendo a un Homero canadiense cantando la Ilíada de las regiones hiperbóreas. ...

En la línea 606
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Probé de todo, más por curiosidad que por gula, mientras el capitán Nemo me encantaba con sus inverosímiles relatos. ...

En la línea 1140
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Bastante perplejo y dudando de si dar crédito a estos relatos, comunicados por periódicos poco dignos de confianza, Dumont d'Urvifie se decidió, sin embargo, a seguir los pasos de Dillon. ...

En la línea 2479
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Pasaron también grandes perros marinos, peces voraces donde los haya. Puede no darse crédito a los relatos de los pescadores, pero he aquí lo que dicen. Se han encontrado en el cuerpo de uno de estos animales una cabeza de búfalo y un ternero entero; en otro, dos atunes y un marinero uniformado; en otro, un soldado con su sable; en otro, por último, un caballo con su caballero. Todo esto, a decir verdad, no es artículo de fe. En todo caso, ninguno de esos animales se dejó atrapar en las redes del Nautilus y yo no pude verificar su voracidad. ...

En la línea 4849
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Pulqueria Alejandrovna bendijo de todo corazón el enlace de su hija con Rasumikhine, pero después de la boda aumentaron su tristeza y ensimismamiento. Para procurarle un rato agradable, Rasumikhine le explicó la generosa conducta de Rodia con el estudiante enfermo y su anciano padre, y también que había sufrido graves quemaduras por salvar a dos niños de un incendio. Estos dos relatos exaltaron en grado sumo el ya trastornado espíritu de Pulqueria Alejandrovna. Desde entonces no cesó de hablar de aquellos nobles actos. Incluso en la calle los refería a los transeúntes, en las tiendas, allí donde encontraba un auditor paciente empezaba a hablar de su hijo, del artículo que había publicado, de su piadosa conducta con el estudiante, del espíritu de sacrificio que había demostrado en un incendio, de las quemaduras que había recibido, etc. ...


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Las Reglas Ortográficas de la R y la RR

Entre vocales, se escribe r cuando su sonido es suave, y rr, cuando es fuerte aunque sea una palabra derivada o compuesta que en su forma simple lleve r inicial. Por ejemplo: ligeras, horrores, antirreglamentario.

En castellano no es posible usar más de dos r


Mira que burrada ortográfica hemos encontrado con la letra r

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