Cual es errónea Reconocieron o Reconozieron?
La palabra correcta es Reconocieron. Sin Embargo Reconozieron se trata de un error ortográfico.
El Error ortográfico detectado en el termino reconozieron es que hay un Intercambio de las letras c;z con respecto la palabra correcta la palabra reconocieron
Más información sobre la palabra Reconocieron en internet
Reconocieron en la RAE.
Reconocieron en Word Reference.
Reconocieron en la wikipedia.
Sinonimos de Reconocieron.

la Ortografía es divertida
Algunas Frases de libros en las que aparece reconocieron
La palabra reconocieron puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 5382
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Envióse gente a pie y a caballo a recorrer la comarca, y antes de una semana descubrieron a los muchachos cerca de la cueva, abandonados por sus guardianes, que cogieron miedo al enterarse de la resolución con que los buscaban; no tardaron en detenerlos, sin embargo, y los muchachos reconocieron a sus secuestradores. ...
En la línea 6176
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Me reconocieron al momento, y veinte pares de piernas salieron corriendo en el acto en busca de la profetisa, que no tardó en presentarse en la casa donde habíamos entrado a almorzar. ...
En la línea 2321
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Después que se reconocieron, callaron un rato, trabajando las dos con igual ahínco. Un tanto fatigadas se sentaron en el suelo, y entonces Mauricia, arrastrándose hasta llegar junto a su compañera, le dijo: ...
En la línea 3699
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... La mejoría se acentuó tanto, que D. Evaristo atreviose a salir de noche, y lo primero que hizo fue ir en busca de Juan Pablo. No le encontró en el Suizo Viejo. Allí estaban Villalonga, Juanito Santa Cruz, Zalamero, Severiano Rodríguez, el médico Moreno Rubio, Sánchez Botín, Joaquín Pez y otros que tenían constituida la más ingeniosa y regocijada peña que en los cafés de Madrid ha existido. Habían hecho un reglamento humorístico, del cual cada uno de los socios tenía su ejemplar en el bolsillo. De aquellas célebres mesas habían salido ya un ministro, dos subsecretarios y varios gobernadores. Aunque era amigo de algunos, no quiso Feijoo acercarse, y se fue a una mesa lejana. Junto a él, los ingenieros de Caminos hablaban de política europea, y más acá los de Minas disputaban sobre literatura dramática. No lejos de estos, un grupo de empleados en la Contaduría central se ocupaba con gran calor de pozos artesianos, y dos jueces de primera instancia, unidos a un actor retirado, a un empresario de caballos para la Plaza de Toros y a un oficial de la Armada, discutían si eran más bonitas las mujeres con polisón o sin él. Después llamó la atención de D. Evaristo la facha de un hombre que iba por entre las mesas, el cual sujeto más bien parecía momia animada por arte de brujería. «Yo conozco esta cara—se dijo Feijoo—. ¡Ah! ya; es el que llamábamos Ramsés II, el pobre Villaamil que sólo necesitaba dos meses para jubilarse». Acercose tímidamente este desgraciado a Villalonga, que ya estaba levantado para marcharse; y en actitud cohibida, echando los ojos fuera del casco, le habló de algo que debía ser los maldecidos dos meses. Jacinto alzaba los hombros, respondiéndole con benevolencia quejumbrosa. Parecía decirle: «¡Yo, qué más quisiera… ! He hecho todo lo posible… Veremos… he dado una nota… Crea usted que por mí no queda… Si, ya sé, dos meses nada más… ». Un instante después Ramsés II pasó junto a D. Evaristo, deslizándose por entre las mesas y sillas como sombra impalpable. Llamole por su nombre verdadero Feijoo, y acercose el otro a la mesa, inclinando, para ver quién le llamaba, su cara amarilla, requemada por el sol de Cuba y Filipinas. Se reconocieron. Villaamil, invitado por su amigo, dobló su esqueleto para sentarse, y tomó café… con más leche que café… «¡Ah!, ¿buscaba usted a Juan Pablo? Pues del salto se ha ido al café de Zaragoza. Dice que le cargan los ingenieros… ». ...
En la línea 1138
del libro Fantina Los miserables Libro 1
del afamado autor Victor Hugo
... Todos quedaron helados con esa voz, tan lastimoso era su acento. Las miradas se volvieron hacia el sitio de donde saliera. En el lugar destinado a los espectadores privilegiados había un hombre que acababa de levantarse y, atravesando la puertecilla que lo separaba del tribunal, se había parado en medio de la sala. El presidente, el fiscal, veinte personas lo reconocieron y exclamaron a la vez: ...
En la línea 1577
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... Pero cuando los viajeros se contaron en el andén de la estación, reconocieron que fantaban algunos, y entre otros el valiente francés, cuyo denuedo acababa de salvarlos. ...
Reglas relacionadas con los errores de c;z
Las Reglas Ortográficas de la Z
Se escribe z y no c delante de a, o y u.
Se escriben con z las terminaciones -azo, -aza.
Ejemplos: pedazo, terraza
Se escriben con z los sustantivos derivados que terminan en las voces: -anza, -eza, -ez.
Ejemplos: esperanza, grandeza, honradez
La X y la S
Te vas a reir con las pifia que hemos hemos encontrado cambiando las letras c;z

El Español es una gran familia
Errores Ortográficos típicos con la palabra Reconocieron
Cómo se escribe reconocieron o rreconocierron?
Cómo se escribe reconocieron o reconozieron?
Palabras parecidas a reconocieron
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La palabra escalo
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La palabra ulteriores
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La palabra procedido
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