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La palabra prronunciarr
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Comó se escribe prronunciarr o pronunciar?

Cual es errónea Pronunciar o Prronunciarr?

La palabra correcta es Pronunciar. Sin Embargo Prronunciarr se trata de un error ortográfico.

La falta ortográfica detectada en la palabra prronunciarr es que se ha eliminado o se ha añadido la letra r a la palabra pronunciar

Errores Ortográficos típicos con la palabra Pronunciar

Cómo se escribe pronunciar o prronunciarr?
Cómo se escribe pronunciar o pronunziar?

Reglas relacionadas con los errores de r

Las Reglas Ortográficas de la R y la RR

Entre vocales, se escribe r cuando su sonido es suave, y rr, cuando es fuerte aunque sea una palabra derivada o compuesta que en su forma simple lleve r inicial. Por ejemplo: ligeras, horrores, antirreglamentario.

En castellano no es posible usar más de dos r


Mira que burrada ortográfica hemos encontrado con la letra r


El Español es una gran familia

Algunas Frases de libros en las que aparece pronunciar

La palabra pronunciar puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 2337
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -En realidad, monseñor -respondió el mercero-, he oído pronunciar todos esos nombres. ...

En la línea 8512
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... El oficial presidía todos estos detalles con la misma calma que cons tantemente le había visto Milady, sin pronunciar una palabra y haciéndose obedecer con un gesto de su mano o a un toque de silbato. ...

En la línea 8557
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Por mucho que fuera el poder que tuviera sobre sí misma, Milady no pudo impedirestremecerse, y como al pronunciar las últimas palabras que había dicho, lord de Winter había puesto la mano en el brazo de su hermana, ese estremecimiento no se le escapó. ...

En la línea 9815
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -¿Vos no exigiréis? -dijo Buckingham mirando a Felton con asom bro y haciendo hincapié en cada una de las sílabas de las tres palabras que acababa de pronunciar. ...

En la línea 956
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... La mujer escuchó muy atenta, con las manos devotamente juntas, hasta el fin de la oración, y después me miró con asombro, al parecer, pero sin pronunciar palabra por donde yo pudiera colegir si lo dicho por mí le había o no desagradado. ...

En la línea 1113
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Sin pronunciar palabra asió del ramal de la mula, y entrándose por la puerta de la ciudad, nos llevó por una calle muy sucia, llena de gente embozada también en largas capas. ...

En la línea 1118
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Al oír mi respuesta afirmativa, preguntó al guarda cómo se había atrevido a cometer la insolencia de poner las manos en el equipaje sin orden superior, y severamente le mandó atar de nuevo las maletas y cargarlas en la mula, como lo hizo, en efecto, sin pronunciar palabra. ...

En la línea 6295
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... A los andaluces, en general, los tienen en muy baja estimación los demás españoles, y aun los de mejor posición tropiezan con dificultades para ser admitidos en las tertulias respetables de Madrid, donde si logran entrar, son invariablemente ridiculizados por los gestos y ademanes absurdos en que se complacen, por su inclinación a la jactancia, sus exageraciones, su curioso acento y la manera incorrecta de pronunciar el castellano. ...

En la línea 2763
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Ronzal parecía gallego cuando quería pronunciar en perfecto castellano. ...

En la línea 878
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... - Inconvenientes de la gloria -dijo Flimnap, bajando los ojos como avergonzado de su deserción-. Mi deseo era acompañarle, pero ahora soy un personaje popular; según parece, estoy de moda gracias a usted, y los señores del gobierno municipal quieren que vaya con ellos al templo de los rayos negros para pronunciar un discurso en honor de nuestra sabia libertadora. Todos los años escogen a la mujer más celebre para que haga este panegírico. Ahora me toca a mi, y no me atrevo a renunciar a una distinción tan extraordinaria. ...

En la línea 1038
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Los periodistas le dieron una noticia que resultó la peor de todas. Gurdilo había anunciado su deseo de pronunciar un discurso en el Senado a propósito del Hombre-Montaña apenas se abriese la sesión. Tal vez el temible orador estaba ya hablando a estas horas. ...

En la línea 1430
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Parpadeó el gigante oyendo estas noticias, pero sin pronunciar una palabra de comentario. No hubiera podido tampoco decirla aunque tal fuese su voluntad, porque el profesor siguió su relato de la sublevación de los hombres. ...

En la línea 2130
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Iba a decir náufraga; pero temiendo no pronunciar bien palabra tan difícil, la guardó para otra ocasión, diciendo para sí: «No metamos la pata sin necesidad». ...

En la línea 2221
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —A visitar a tu… no puedo pronunciar ciertas palabras. Me parece indecoroso que yo vaya allá, a pesar de todos esos proyectos de legía eclesiástica que le vais a dar. ...

En la línea 3401
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Fortunata estaba tan absorta y aterrada, que no podía pronunciar palabra alguna. ...

En la línea 3957
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —Apuesto a que no—replicó la Dura—. ¡Qué mujer!… El día que me quiso sacar de esos indinos protestantes, me entró el toque y la insulté… ¡Qué mala fui!… (Iba a soltar un terno; pero se contuvo, porque le estaba absolutamente prohibido pronunciar palabras feas, siendo esto para ella un gran martirio, a causa de la poca variedad de términos de su habitual lenguaje)… Y ella, como si le dijeran niña bonita… ...

En la línea 2119
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... Reunió todas sus fuerzas para pronunciar una palabra que nunca había salido de sus labios, y ordenó la retirada. ...

En la línea 817
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... No había acabado Ned Land de pronunciar estas últimas palabras, cuando súbitamente se hizo la oscuridad, una oscuridad absoluta. El techo luminoso se apagó, y tan rápidamente que mis ojos sintieron una sensación dolorosa, análoga a la que produce el paso contrario de las profundas tinieblas a la luz más brillante. ...

En la línea 902
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Así pasaron cinco días sin que cambiara la situación. Cada mañana subía yo a la plataforma y oía pronunciar esa frase al mismo individuo. ...

En la línea 2175
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Sin pronunciar una palabra, le miraba. El capitán Nemo cogió uno a uno los lingotes y los colocó metódicamente en el cofre de hierro hasta llenarlo por completo. Yo evalué su peso en más de mil kilogramos de oro, es decir, en unos cinco millones de francos. ...

En la línea 3376
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... De nuevo estábamos aprisionados, como obligados testigos del siniestro drama que se fraguaba. Apenas tuvimos tiempo para reflexionar. Refugiados en mi camarote, nos mirábamos sin pronunciar una sola palabra. Me sentía dominado por un profundo estupor, incapaz de pensar. Me hallaba en ese penoso estado que precede a la espera de una espantosa detonación. Esperaba, escuchaba, con todo mi ser concentrado en el oído. ...

En la línea 87
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... Mi hermana se arrojó hacia mí y me cogió por el cabello, limitándose a pronunciar estas espantosas palabras: ...

En la línea 103
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... En aquel momento, Joe aumentó en gran manera mi curiosidad, esforzándose en abrir mucho la boca para ponerla en la forma debida a fin de pronunciar una palabra que a mí me pareció que debía ser «malhumor». Por consiguiente, señalé a la señora Joe y dispuse los labios de manera como si quisiera preguntar: «¿Ella?» Pero Joe no quiso oírlo, y de nuevo volvió a abrir mucho la boca para emitir silenciosamente una palabra que, pese a mis esfuerzos, no pude comprender. ...

En la línea 163
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... «¡Rodeadle, muchacho!» Y siente cómo le ponen encima las manos, aunque todo eso no exista. Por eso anoche creí ver varios pelotones que me perseguían y oí el acompasado ruido de sus pasos. Pero no vi uno, sino un centenar. Y en cuanto a cañonazos… Vi estremecerse la niebla ante el cañón, hasta que fue de día claro. Pero ese hombre… - añadió después de las palabras que acababa de pronunciar en voz alta, olvidando mi presencia -. ¿Has notado algo en ese hombre? ...

En la línea 279
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... El sargento se despidió cortésmente de las damas y se separó del señor Pumblechook como de un amigo muy querido, aunque sospecho que no habría apreciado en tan alto grado los méritos de aquel caballero en condiciones más áridas, en vez del régimen húmedo de que había gozado. Sus hombres volvieron a tomar las armas de fuego y salieron. El señor Wopsle, Joe y yo recibimos la orden de ir a retaguardia y de no pronunciar una sola palabra en cuanto llegásemos a los marjales. Cuando ya estuvimos en el frío aire de la tarde y nos dirigíamos rápidamente hacia el objeto de nuestra excursión, yo, traicioneramente, murmuré al oído de Joe: ...

En la línea 785
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Al pronunciar estas palabras experimentaba un placer indescriptible. ...

En la línea 909
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Raskolnikof cogió en silencio el pliego de texto alemán y los tres rublos y se marchó sin pronunciar palabra. Rasumikhine le siguió con una mirada de asombro. Cuando llegó a la primera esquina, Raskolnikof volvió repentinamente sobre sus pasos y subió de nuevo al alojamiento de su amigo. Ya en la habitación, dejó el pliego y los tres rublos en la mesa y volvió a marcharse, sin desplegar los labios. ...

En la línea 1175
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... »A la mañana siguiente, o sea dos después del crimen ‑continuó Duchkhine‑, apareció Nicolás en mi establecimiento. Había bebido, pero no demasiado, de modo que podía comprender lo que se le decía. Se sentó en un banco sin pronunciar palabra. En aquel momento sólo había en la taberna otro cliente, que dormía en un banco, y mis dos muchachos. ...

En la línea 1521
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Lo había dicho también en voz baja y se había apartado de Raskolnikof. Éste palideció horriblemente y sus ojos fulguraban. Su labio superior temblaba convulsivamente. Se acercó a Zamiotof tanto como le fue posible y empezó a mover los labios sin pronunciar palabra. Así estuvo treinta segundos. Se daba perfecta cuenta de lo que hacía, pero no podía dominarse. La terrible confesión temblaba en sus labios, como días atrás el cerrojo en la puerta, y estaba a punto de escapársele. ...

En la línea 26
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... —A poco que uno se respete —continué—, se experimenta una gran molestia. En París, en el Rin, incluso en la misma Suiza, las mesas de los hoteles están hasta tal punto llenas de polacos y de sus buenos amigos los franceses que a un buen ruso no le es posible pronunciar una palabra. ...

En la línea 512
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Al ver a la abuela el general, de pronto, se quedó estupefacto, abrió la boca y no llegó a pronunciar una frase. La contemplaba con las pupilas dilatadas… como fascinado por la mirada de un basilisco. La abuela le examinaba también, inmóvil, con aire de triunfo, provocativo y burlón. Se observaron así durante unos diez segundos, en medio de un profundo silencio. Des Grieux se sintió primeramente aniquilado, pero pronto su rostro reflejó una inquietud extrema. La señorita Blanche, con las cejas levantadas, la boca abierta, miraba estúpidamente a la abuela. La mirada de Paulina expresaba asombro y duda extraordinarios; de pronto se puso pálida como la cera y al cabo de un instante la sangre afluyó a su rostro coloreándole las mejillas. ¡Sí, aquélla era verdaderamente una catástrofe para todo el mundo! ...

En la línea 855
del libro Fantina Los miserables Libro 1
del afamado autor Victor Hugo
... Fantina, al oír la voz de Javert tembló y soltó el picaporte, como suelta un ladrón sorprendido el objeto robado. A la voz de Magdalena se volvió, y sin pronunciar una palabra, sin respirar siquiera, su mirada pasó de Magdalena a Javert, de Javert a Magdalena, según hablaba uno a otro. ...

En la línea 1018
del libro Fantina Los miserables Libro 1
del afamado autor Victor Hugo
... Independientemente del objetivo severo y religioso que se proponía en sus acciones, todo lo que había hecho hasta aquel día no había tenido más fin que el de ahondar una fosa para enterrar en ella su nombre. Lo que siempre había temido en sus horas de reflexión, en sus noches de insomnio, era oír pronunciar ese nombre; se decía que eso sería el fin de todo; que el día en que ese nombre reapareciera, haría desaparecer su nueva vida, y quién sabe si también su nueva alma. La sola idea de que esto ocurriera lo hacía temblar. ...

En la línea 585
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -¡Lo ve usted! -acertó a pronunciar por fin, buscando en los ángulos de su boca la sonrisa, y hallándola a duras penas-. De modo que ya pasaron todas esas ideas sin fundamento, que son como los castillos de naipes que me hacía padre siendo yo chiquita; soplaba, y, ¡patatás!, al suelo. ...

En la línea 692
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -Sí, mucho, mucho… -ceceó rápidamente Gonzalvo, que solía al pronunciar comerse dos o tres letras de cada palabra, repitiendo en cambio la palabra misma dos o tres veces, lo que hacía galimatías peregrino, sobre todo cuando hablaba colérico, barajando o suprimiendo vocablos enteros: ...

En la línea 703
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... Cual si a aquella voz vibrante se despertase la memoria del desdichado hijo, volvió pies atrás, fue derecho a Lucía, y sin pronunciar palabra cogiole las dos manos, y las prensó entre las suyas, con enérgico y mudo apretón. Así se estuvieron breves segundos sin acertar a decirse una frase de despedida. Lucía quiso hablar; pero parecíale que un dogal muy suave, de seda, se ceñía a su garganta, estrangulándola cada vez más. De improviso la soltó Artegui; ella respiró, adosándose a la pared, aturdida… Cuando miró en torno, no estaba en la habitación sino Gonzalvo, que leía entre dientes el telegrama, olvidado por su dueño sobre la mesa. ...

En la línea 817
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... La risa de la anémica se volvió tos, una tosecilla que le rascaba la garganta y la sofocaba, obligándola a sentarse en un banco rústico de los muchos que en el parque había. Lucía le dio blandos golpecitos en las espaldillas, y permaneció silenciosa, no queriendo pronunciar palabra que torciese el giro de la conversación. Sus ojos interrogaban. ...

En la línea 541
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... Picaporte se volvía todo ojos y orejas. Mister Fogg aguardaba pacientemente sin pronunciar una sola palabra. ...

En la línea 1006
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... Al pronunciar estas palabras 'ocho días', Fix sentía latir su corazón de gozo. ¡Ocho días! ¡Fogg detenido ocho días en Hong Kong! Había tiempo de recibir el mandamiento. En fin, la suerte se declaraba en favor del representante de la ley. ...

En la línea 1583
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... Mister Fogg permanecía quieto y cruzado de brazos. Tenía que adoptar una grave resolución. Mistress Aouida lo miraba sin pronunciar una palabra… Comprendió él esta mirada. Si su criado estaba prisionero, ¿no debía intentarlo todo para librarlo de los indios? ...

En la línea 1587
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... Con esta resolución, Phileas Fogg se sacrificaba por entero. Acababa de pronunciar su ruina. Un día tan sólo de atraso, le hacía faltar a la salida del vapor en Nueva York, y perdía la apuesta irrevocablemente; pero no vaciló ante la idea de cumplir con su deber. ...


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Más información sobre la palabra Pronunciar en internet

Pronunciar en la RAE.
Pronunciar en Word Reference.
Pronunciar en la wikipedia.
Sinonimos de Pronunciar.

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