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La palabra prraderras
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Comó se escribe prraderras o praderas?

Cual es errónea Praderas o Prraderras?

La palabra correcta es Praderas. Sin Embargo Prraderras se trata de un error ortográfico.

La falta ortográfica detectada en la palabra prraderras es que se ha eliminado o se ha añadido la letra r a la palabra praderas

Más información sobre la palabra Praderas en internet

Praderas en la RAE.
Praderas en Word Reference.
Praderas en la wikipedia.
Sinonimos de Praderas.

Errores Ortográficos típicos con la palabra Praderas

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Cómo se escribe praderas o praderaz?


la Ortografía es divertida

Algunas Frases de libros en las que aparece praderas

La palabra praderas puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 1920
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Hacia el Oeste, al pie de la colina en que se alza Madrid, un canal corre durante unas cuantas leguas paralelo al Manzanares, del que le separan fértiles y amenas praderas. ...

En la línea 3008
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Desde X a León, ocho leguas de camino, el país mejoró rápidamente; cruzamos varios arroyos, y a veces atravesábamos praderas exuberantes. ...

En la línea 3146
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Rodaba el sol por lo alto del firmamento, despidiendo de su orbe de fuego rayos gloriosísimos, y la atmósfera vibraba con su resplandor; pero la sombra de los árboles templaba su fuerza, o la hacían inofensiva la vivificante frescura que subía del agua o las suaves brisas que a intervalos murmuraban en las praderas, «aireando la mejilla y levantando el cabello» del viajero. ...

En la línea 3159
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... En aquellas horas no hubiera ambicionado yo mejor destino que el de ser pastor o cazador en las praderas o en las montañas de Bembibre. ...

En la línea 397
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Exactamente el mismo hecho se ha observado en las praderas de la América del Norte7, donde hierbas comunes y rudas, de cinco a seis pies de altura, se transforman en césped en cuanto se introducen allí animales en suficiente número. No soy bastante botánico para pretender decir si la transformación proviene de introducirse nuevas especies, de modificaciones en el crecimiento de las mismas hierbas o de disminuir número proporcional. También le chocó mucho a Azara ese cambio de aspecto; además se 7 Véase la descripción de las praderas por M. Atwater, en Silliman. N. A. Journal, tomo I, pág. 117. ...

En la línea 1011
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... nque sólo nos hallamos a unas cuantas millas al sur de Santiago ya el clima es mucho más húmedo; y encontramos praderas naturales, que no necesitan riego. ...

En la línea 8844
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Frígilis prefería mojarse a campo raso, y arrastraba consigo a Quintanar lejos de Vetusta, cerca del mar, a las praderas y marismas solitarias de Palomares y Roca Tajada, donde fatigaban el monte y la llanura, persiguiendo perdices y chochas en lo espeso de los altozanos nemorosos; y en las planicies escuetas, melancólicos y quejumbrosos alcaravanes, nubes de estorninos, tordos de agua, patos marinos, y bandadas obscuras de peguetas diligentes. ...

En la línea 15795
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... El verde de los pinares y de los laureles y de algunos naranjos de las huertas, sobre el verde más claro de las praderas en declive, limpias y como recortadas con tijeras, alegraba la cumbre resaltando bajo el cielo lechoso y entre las paredes blancas, que se comían toda la luz del día, difusa y como cernida a través de las nubes delgadas. ...

En la línea 1034
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... El lance no había interrumpido nuestra marcha. Durante unas dos horas, continuamos caminando tanto por llanuras arenosas como por praderas de sargazos que atravesábamos penosamente. No podía ya más de cansancio, cuando distinguí una vaga luz que a una media milla rompía la oscuridad de las aguas. Era el fanal del Nautilus. Antes de veinte minutos debíamos hallarnos a bordo y allí podría respirar a gusto, pues tenía ya la impresión de que mi depósito empezaba a suministrarme un aire muy pobre en oxígeno. Pero no contaba yo al pensar así que nuestra llegada al Nautilus iba a verse ligeramente retrasada por un encuentro inesperado. ...

En la línea 1602
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Una ligera pendiente nos condujo a un fondo accidentado, a una profundidad de unas quince brazas. Aquel fondo difería mucho del que había visitado durante mi primera excursión bajo las aguas del océano Pacífico. Ni arena fina, ni praderas submarinas, ni bosques pelágicos. Reconocí inmediatamente la maravillosa región a que nos conducía aquel día el capitán Nemo. Era el reino del coral. ...

En la línea 2393
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... En efecto, el Nautilus navegaba a unos diez metros tan sólo del suelo formado por la llanura de la Atlántida. Corría como un globo impulsado por el viento por encima de las praderas terrestres; pero más apropiado sería decir que nos hallábamos en aquel salón como en el vagón de un tren expreso. Los primeros planos que pasaban ante nuestros ojos eran rocas fantásticamente recortadas, bosques de árboles pasados del reino vegetal al mineral y cuyas inmóviles siluetas parecían gesticular bajo el agua. Había también grandes masas pétreas alfombradas de ascidias y de anémonas, entre las que ascendían largos hidrófitos verticales, y bloques de lava extrañamente moldeados que atestiguaban el furor de las expansiones plutónicas. ...

En la línea 2465
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... El mar de los Sargazos, hablando propiamente, cubre toda la parte sumergida de la Atlántida. Algunos autores han llegado incluso a mantener que las espesas hierbas de las que está sembrado las ha arrancado de las praderas de ese antiguo continente. Es más probable, sin embargo, que esas masas herbáceas, algas y fucos, arrancadas de las orillas de Europa y América, hayan sido arrastradas hasta esa zona por el Gulf Stream. Ésa fue una de las razones que llevaron a Colón a suponer la existencia de un nuevo mundo. Cuando los navíos del audaz explorador llegaron al mar de los Sargazos, navegaron no sin dificultad en medio de estas hierbas que detenían su marcha, con gran espanto de las tripulaciones, y perdieron tres semanas en atravesarlas. ...

En la línea 1403
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... Alrededor del lago, la campiña estaba admirablemente cultivada, porque los mormones entienden bien los trabajos de la tierra; ranchos y corrales para los animales domésticos, campos de trigo, maiz sorgo; praderas de exhuberante vegetación; en todas partes setos de rosales silvestres, matorrales de acacias y de euforbios; tal hubiera sido el aspecto de esa comarca seis meses más tarde; pero entonces el suelo estaba cubierto por una delgada capa de nieve que lo emblanquecía ligeramente. ...

En la línea 1668
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... Como se ve, era un trineo aparejado en balandra. Durante el invierno, en la llanura helada, cuando los trenes se ven detenidos por las nieves, esos vehículos hacen travesías muy rápidas, de una a otra estación. Están, por lo demás, muy bien aparejados, quizá mejor que un balandro, que está expuesto a volcar, y con viento en popa corren por las praderas, con rapidez igual, si no superior a la de un expreso. ...


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Las Reglas Ortográficas de la R y la RR

Entre vocales, se escribe r cuando su sonido es suave, y rr, cuando es fuerte aunque sea una palabra derivada o compuesta que en su forma simple lleve r inicial. Por ejemplo: ligeras, horrores, antirreglamentario.

En castellano no es posible usar más de dos r


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