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La palabra partidarioz
Cómo se escribe

Comó se escribe partidarioz o partidarios?

Cual es errónea Partidarios o Partidarioz?

La palabra correcta es Partidarios. Sin Embargo Partidarioz se trata de un error ortográfico.

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El Español es una gran familia

Reglas relacionadas con los errores de s;z

Las Reglas Ortográficas de la S

Se escribe s al final de las palabras llanas.
Ejemplos: telas, andamos, penas
Excepciones: alférez, cáliz, lápiz

Se escriben con s los vocablos compuestos y derivados de otros que también se escriben con esta letra.
Ejemplos: pesar / pesado, sensible / insensibilidad

Se escribe con s las terminaciones -esa, -isa que signifiquen dignidades u oficios de mujeres.
Ejemplos: princesa, poetisa

Se escriben con s los adjetivos que terminan en -aso, -eso, -oso, -uso.
Ejemplos: escaso, travieso, perezoso, difuso

Se escribe con s las terminaciones -ísimo, -ísima.
Ejemplos: altísimo, grandísima

Se escribe con s la terminación -sión cuando corresponde a una palabra que lleva esa letra, o cuando otra palabra derivada lleva -sor, -sivo, -sible,-eso.
Ejemplos: compresor, compresión, expreso, expresivo, expresión.

Se escribe s en la terminación de algunos adjetivos gentilicios singulares.
Ejemplos: inglés, portugués, francés, danés, irlandés.

Se escriben s con las sílabas iniciales des-, dis-.
Ejemplos: desinterés, discriminación.

Se escribe s en las terminaciones -esto, -esta.
Ejemplos: detesto, orquesta.

Las Reglas Ortográficas de la Z

Se escribe z y no c delante de a, o y u.

Se escriben con z las terminaciones -azo, -aza.

Ejemplos: pedazo, terraza

Se escriben con z los sustantivos derivados que terminan en las voces: -anza, -eza, -ez.

Ejemplos: esperanza, grandeza, honradez

La X y la S


Te vas a reir con las pifia que hemos hemos encontrado cambiando las letras s;z

Algunas Frases de libros en las que aparece partidarios

La palabra partidarios puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 4873
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Del nuevo Gobierno poco podía yo esperar: casi todos los hombres que lo formaban habían sido cortesanos o funcionarios del difunto rey Fernando, eran partidarios del absolutismo y no estaban en modo alguno dispuestos a hacer o permitir cosas que pudieran enojar a la Corte de Roma, a la que ansiaban tener contenta, esperando inducirla quizás a reconocer a la niña Isabel II, no como reina constitucional, sino como reina absoluta. ...

En la línea 5519
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... No pocos clérigos españoles eran partidarios de ese principio, o al menos se declaraban tales; algunos, por conveniencia propia sin duda, con la esperanza de aprovechar el espíritu de los tiempos para su medro personal; otros, hay que esperarlo, por convicción, por puro amor a las ideas. ...

En la línea 7745
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Es claro, dirían los partidarios de don Fermín, todo lo gasta en aguardiente, está siempre borracho y espanta la parroquia ¿cómo se quiere que el clero consuma los géneros de un perdido. ...

En la línea 9699
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Aburrido de tanta superficialidad subía al cuarto del crimen, a ver a los partidarios del azar. ...

En la línea 11573
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Guimarán no dejaba entrar en la sala más que a los espíritus fuertes, o por lo menos, si no tan fuertes como él, que eso era difícil, partidarios de dejar a un moribundo espirar en la confesión que le parezca, o sin religión alguna si lo considera conveniente. ...

En la línea 675
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Duraban muchos días los festejos y mascaradas, y una vez más el cardenal Borja abandonaba a Valencia para irse a Castilla, siendo recibido en Madrid con gran pompa y bajo palio, al lado del rey don Enrique, apellidado el Impotente, que iba a su izquierda. Se esforzaba el cardenal por inclinar al monarca a favor de la sucesión de su hermana, doña Isabel, contra las pretensiones de los partidarios de su hija única, apodada la Beltraneja, por creerla adulterina, ocasionándole todo esto grandes enemistades. Al fin conseguía que don Enrique hiciera las paces con su hermana y cuñado Fernando, y en julio de 1463 volvía de nuevo a Valencia, preparando su regreso a Roma. ...

En la línea 697
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Pronto se dio cuenta de que no era tan absoluto su poder como se lo había imaginado en el momento de la elección. El Pontífice tenía un hijo cerca de él, Pranceschetto Civo, deseoso de aprovechar la buena fortuna paternal para reunir dinero y entregarse a toda clase de desenfrenos. Como era extremadamente jugador y poco favorecido, por la suerte, intervenía en toda clase de negocios a cambio de valiosas comisiones. Mientras tanto, Inocencio VIII parecía preocuparse de la organización de una cruzada, lo mismo que sus antecesores pero sin éxito alguno. Su única victoria fue traer a Roma al príncipe turco Djem o Hixem, como decían los españoles. A la muerte del gran Mohamed, dos de sus hijos se habían disputado la corona imperial. Era Bayaceto quien sucedía al victorioso padre, y su hermano menor, Djem, que contaba con muchos partidarios, tenía que huir de Constantinopla, en 1482, para que aquél no lo suprimiese, buscando refugio entre los caballeros de San Juan, que ocupaban la isla de Rodas. El Gran Maestre de dicha orden veía en Djem un poderoso medio para tener en jaque a Bayaceto, y ajustaba, finalmente, con éste, un tratado, en virtud del cual los llamados caballeros de Rodas guardarían en custodia al pretendiente Djem, a condición de que el emperador turco no atacase su isla, pagando, además, con pretexto de la manutención de su hermano, un tributo anual de cuarenta y cinco mil ducados. ...

En la línea 756
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... —Cardenales como Borja, Sforza y Rovere—siguió diciendo Enciso—no eran una excepción. Casi todos los de entonces, a semejanza de los senadores de la antigua Roma vivían rodeados de una curia de parásitos, a más de sus numerosos sobrinos o hijos. Cabalgaban vistiendo traje guerrero, iban a diario con capa y espada, tenían en sus palacios una servidumbre de centenares de personas, aumentándola en caso de peligro con tropas de matones a sueldo. Los más ricos y mundanos capitaneaban una facción de partidarios de su nombre, porfiando entre ellos por quién desplegaría mayor esplendidez en las fiestas de Carnaval, costeando carros triunfales llenos de máscaras, orquestas y cantores para dar serenatas, o compañías de cómicos que representaban en medio de la calle, ante sus palacios. ...

En la línea 801
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... El resto de Italia se unía al entusiasmo de Roma. En Milán y Florencia hubo grandes regocijos públicos para celebrar el advenimiento del Papa español. Pudo influir en Milán el hecho de ser el cardenal Ascanio Sforza pariente del soberano milanos y gran amigo del nuevo Pontífice; pero Florencia se asoció Igualmente a dicho homenaje, y hasta en la República de Génova, patria de su enemigo Rovere, todos los que no eran partidarios de la mencionada familia recordaron con gratitud a Calixto III, saludando la elección de su sobrino. En Alemania afirmaban los cronistas que «el mundo tenia mucho que esperar de las virtudes del nuevo Pontífice», y el regente de Suecia le envió embajadores con un regalo de caballos magníficos y preciosas pieles. ...

En la línea 399
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Las viejas tropas, armadas con arcos y lanzas, se desbandaron, dando vivas a Eulame, al recibir la primera granizada de balas de sus partidarios. El Regenerador fue elevado entonces a la dignidad imperial, y empezó el periodo mas agitado, más sangriento e interesante de nuestra historia. ...

En la línea 512
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Hasta hay jóvenes que escriben, usurpando la pluma a las mujeres. Esto indigna a nuestros venerables personajes del tiempo de la Verdadera Revolución que aún no han muerto, los cuales son partidarios del método antiguo y proclaman la necesidad de que el hombre, para ser virtuoso, debe vivir metido en su casa y no saber leer. ...

En la línea 1269
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Vivían en los barrios miserables inmediatos al puerto. Entre los hombres envilecidos que el gobierno femenil empleaba como máquinas de trabajo eran muchos los que habían abierto sus ojos a la verdad, pero lo disimulaban fingiendo seguir en su antiguo embrutecimiento. Ra-Ra contaba con el auxilio de muchos partidarios, que se encargaban de mantenerle oculto. Del mismo modo que ella para librarse de las persecuciones iba vestida de mujer, su amante había abandonado el traje femenil, imitando la semidesnudez de los atletas condenados a las faenas rudas. La suciedad propia de su estado le servia para disimular su rostro. ...

En la línea 197
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Con la versatdidad inherente al espíritu humano, se pasó de un exceso al extremadamente opuesto. Los más fervientes partidarios de la empresa se convirtieron fatalmente en sus más ardientes detractores. La reacción subió desde los fondos del navío, desde los puestos de los pañoleros hasta los de la oficialidad, y, ciertamente, sin la muy particular obstinación del capitán Farragut, la fragata hubiese puesto definitivamente proa al Sur. ...

En la línea 193
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... Entretanto, los partidarios de Phileas Fogg se iban reduciendo en número; todo el mundo, y no sin razón, se volvía contra él; ya no lo tomaban sino a uno por ciento cincuenta, y aun por doscientos, cuando siete días después de su marcha un incidente completamente inesperado hizo que ya no se quisiera a ningún precio. ...

En la línea 1324
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... Aquella barahúnda se acercó a la escalera y afluyó sobre las primeras gradas. Uno de los partidarios era evidentemente rechazado, sin que los simples espectadores pudieran reconocer si la ventaja estaba de parte de Madiboy o de Kamerfield. ...

En la línea 1327
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... Pero el gentleman no terminó su frase. Detrás de él, desde aquella terraza precedida de las gradas, salieron espantosos alaridos. Se gritaba: '¡Hurra! ¡Hip! ¡Hip! Por Madiboy'. Era un tropel de electores que llegaba a la pelea tomando en flanco a los partidarios de Kamerfield. ...

Errores Ortográficos típicos con la palabra Partidarios

Cómo se escribe partidarios o parrtidarrios?
Cómo se escribe partidarios o partidarioz?

Más información sobre la palabra Partidarios en internet

Partidarios en la RAE.
Partidarios en Word Reference.
Partidarios en la wikipedia.
Sinonimos de Partidarios.

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