Cómo se escribe.org.es

La palabra morribundo
Cómo se escribe

Comó se escribe morribundo o moribundo?

Cual es errónea Moribundo o Morribundo?

La palabra correcta es Moribundo. Sin Embargo Morribundo se trata de un error ortográfico.

La falta ortográfica detectada en la palabra morribundo es que se ha eliminado o se ha añadido la letra r a la palabra moribundo

Más información sobre la palabra Moribundo en internet

Moribundo en la RAE.
Moribundo en Word Reference.
Moribundo en la wikipedia.
Sinonimos de Moribundo.

Errores Ortográficos típicos con la palabra Moribundo

Cómo se escribe moribundo o morribundo?
Cómo se escribe moribundo o morivundo?


El Español es una gran familia


Mira que burrada ortográfica hemos encontrado con la letra r

Reglas relacionadas con los errores de r

Las Reglas Ortográficas de la R y la RR

Entre vocales, se escribe r cuando su sonido es suave, y rr, cuando es fuerte aunque sea una palabra derivada o compuesta que en su forma simple lleve r inicial. Por ejemplo: ligeras, horrores, antirreglamentario.

En castellano no es posible usar más de dos r

Algunas Frases de libros en las que aparece moribundo

La palabra moribundo puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 1950
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... A los pocos días de la partida de estos amigos, abandonó su retiro de Cádiz para ir a Jerez. Le llamaba un moribundo, un camarada de los buenos tiempos. ...

En la línea 171
del libro El cuervo
del afamado autor Leopoldo Alias Clarín
... A ésta le hablaba de la vida, de la salud del moribundo, como cosa que volvería probablemente. ...

En la línea 175
del libro El cuervo
del afamado autor Leopoldo Alias Clarín
... Entraba en la alcoba del moribundo sin miedo, ni aspavientos, ni escrúpulos de monja, como él decía. ...

En la línea 178
del libro El cuervo
del afamado autor Leopoldo Alias Clarín
... Nadie como él para engañar al moribundo con las esperanzas de la vida, si eran oportunas, dado el carácter del enfermo. ...

En la línea 201
del libro El cuervo
del afamado autor Leopoldo Alias Clarín
... Ello era allá, a las altas horas de la noche; el moribundo, algo lejos; por medio, puertas y pasillos; la habitación donde se velaba, más caliente, gracias al fuego de la estufa o del brasero y a la transpiración de los cuerpos; el humo de los cigarros se cortaba en la atmósfera; se hablaba en voz baja; pero algunos por ejemplo, Cuervo, roncaban al hablar, dejaban escapar gruñidos y silbidos, válvulas por donde se iba el aire, la fuerza de la salud rebosando en los fornidos hombrachones. ...

En la línea 5473
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -Menos pronto que las mujeres -respondió Porthos-; porque, en fin, señora, yo puedo decir que he sido víctima, cuando herido, moribundo, me he visto abandonado a los cirujanos; yo, el vástago de una familia ilustre, que me habíia fiado de vuestra amistad, he estado a punto de morir de mis heridas, primero; y de hambre después, en un mal albergue de Chantilly, y eso sin que vos os hayáis dignado responder una sola vez a las ardientes cartas que os he escrito. ...

En la línea 7364
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Planchet y Fourreau, pálidos como muertos trataban de ayudarlo; pero era evidente que cualquier ayuda resultaba inútil: todos los rasgos del moribundo estaban crispados por la agonía. ...

En la línea 7373
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -Porel Evangelio -exclamó D'Artagnan precipitándose hacia el moribundo-, os juro queignoraba que ese vino estuviese envenena do y que yo iba a beber como vos. ...

En la línea 10699
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... A la luz de una lámpara vio a una mujer envuelta en un manto de color oscuro sentada en un escabel, junto a un fuego moribundo: sus codos estaban apoyados sobre una mala mesa, y apoyaba su cabeza en sus dos manos blancas como el marfil. ...

En la línea 1979
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Es muy fácil de encontrar, pues el moribundo me hizo una descripción tan minuciosa del escondite, que, una vez en Compostela, sin dificultad alguna pondría la mano en él; muchas veces he estado ya a punto de emprender el viaje, pero siempre ha venido algo imprevisto a estorbármelo. ...

En la línea 2849
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... En esa casa se educaron muchos de aquellos sacerdotes medio extranjeros, pálidos, sonrientes, que a hurtadillas recorrían en todas direcciones la verde Inglaterra; ocultos en misteriosos albergues, en el seno de los bosques, soplaban sobre el moribundo rescoldo del papismo, sin otra esperanza y acaso sin otro deseo que el de perecer descuartizados por las sangrientas manos del verdugo, entre el griterío de una plebe tan fanática como ellos; sacerdotes como Bedingfield y Garnet, y tantos otros cuyo nombre se ha incorporado a las gestas de su país. ...

En la línea 5435
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Esto lo hice para significar que el trato quedaba roto y que sacudía el polvo de mis zapatos; arrojé sobre el Conde la mirada peculiar de los cocineros scirotas cuando se sienten insultados, y, dilatando mi boca por ambos lados hasta cerca de las orejas, descolgué la mochila y me fuí, cantando al marcharme la canción del antiguo Demos, quien, moribundo, pedía la comida y agua para lavarse las manos: Ὁ ἥλιος ἐβασίλευε, κι᾽ ὁ Δῆμος διατάζει. ...

En la línea 10949
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Vetusta era un pueblo moribundo. ...

En la línea 11327
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... —gritaba desde su alcoba el borracho moribundo. ...

En la línea 11376
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Aquel honor inesperado puso al moribundo muy despierto, Carraspique, sin saludar a don Pompeyo, que se quedó, siempre cruzado de brazos, a la puerta de la alcoba, se colocó a la cabecera de Barinaga en compañía de un clérigo, el cura de la parroquia. ...

En la línea 11437
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... —¡El pan del cuerpo! —gritó con supremo esfuerzo el moribundo, irritado cuando podía —. ...

En la línea 1210
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Empezaron a mostrarse inquietos en el curso del día los allegados al Pontífice. El palafrenero del duque había sido encontrado al amanecer en la llamada plazoleta de los Hebreos, cerca del sitio donde se despidieron los dos hermanos, herido tan gravemente que apenas podía hablar. El caballo del duque, con silla y riendas, erraba por las calles inmediatas. Interrogado el moribundo, respondió dificultosamente que había seguido a su señor hasta la expresada plazoleta, y allí le había ordenado que esperase una hora y se volviera solo al Vaticano si no le veía aparecer en dicho tiempo. Y no pudo explicar cómo lo habían sorprendido y herido de muerte durante la mencionada espera. ...

En la línea 1718
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... A pesar de hallarse moribundo, este hombre extraordinario tenía la lucidez y la energía sobrehumanas de ordenar todo lo preciso para hacer frente al doble desastre: la desaparición de Alejandro VI y su propia agonía. ...

En la línea 1721
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Mandatos de tal clase los aceptaba don Micalet como si le invitasen a una fiesta. Espada en mano, exigió la llave del tesoro al camarlengo encargado de su custodia, ahuyentando luego a cuchilladas a otros funcionarios papales. Con tal fervor servía a su amigo y amo, que se llevó a las habitaciones del duque moribundo, no sólo las arcas llenas de dinero, sino también muchas joyas valiosas de la Santa Sede. ...

En la línea 1852
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Según contó Enciso, había preparado Figueras rápidamente su viaje, y al tomar el tren se imaginaba encontrar en Roma moribundo a Claudio. Este tuvo, no obstante, la sospecha de que también debía haber influido en tal resolución el hecho de vivir él en la Ciudad Eterna. ¡Ver una vez más las Estancias de los Borgias, con los restos de la azulejeria de Manises encargada ñor Alejandro VI!… ...

En la línea 1381
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Golbasto, el gran poeta nacional, había sido encontrado por unos pescadores, poco antes de la salida del sol, tendido en la playa sobre la línea divisoria del agua y la arena. Lo habían conducido moribundo a su vivienda, pero a la hora en que aparecieron dichas ediciones los médicos mostraban esperanzas de salvarle la vida. ...

En la línea 889
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —Seguía al baronet Rosenthal. Lord Guillonk supo que el que había recogido moribundo era el terrible Tigre de la Malasia y, de acuerdo con el baronet y el gobernador de Victoria, preparó una emboscada. ...

En la línea 1699
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Un sacerdote ‑repitió el moribundo, tras una breve pausa. ...

En la línea 1715
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... En esto se oyó un nuevo ruido de pasos. La multitud que llenaba el vestíbulo se apartó y apareció un sacerdote de cabellos blancos. Venía a dar la extremaunción al moribundo. Le seguía un agente de la policía. El doctor le cedió su puesto, después de haber cambiado con él una mirada significativa. Raskolnikof rogó al médico que no se marchara todavía. El doctor accedió, encogiéndose de hombros. ...

En la línea 1716
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Se apartaron todos del herido. La confesión fue breve. El moribundo no podía comprender nada. Lo único que podía hacer era emitir confusos e inarticulados sonidos. ...

En la línea 1725
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... El moribundo acababa de recibir la extremaunción. Catalina Ivanovna se acercó al lecho de su esposo. El sacerdote se apartó y antes de retirarse se creyó en el deber de dirigir unas palabras de consuelo a Catalina Ivanovna. ...


la Ortografía es divertida

Palabras parecidas a moribundo

La palabra carnal
La palabra empiece
La palabra aplacar
La palabra convencer
La palabra aceptaba
La palabra piensan
La palabra crueldades

Webs amigas:

VPO en Santa-Cruz-de-Tenerife . Becas de Aragón . Ciclos Fp de Administración y Finanzas en Cadiz . - Benalmádena Hotel Sol y Miel