Cómo se escribe.org.es

La palabra hinmensas
Cómo se escribe

Comó se escribe hinmensas o inmensas?

Cual es errónea Inmensas o Hinmensas?

La palabra correcta es Inmensas. Sin Embargo Hinmensas se trata de un error ortográfico.

La falta ortográfica detectada en la palabra hinmensas es que se ha eliminado o se ha añadido la letra h a la palabra inmensas

Más información sobre la palabra Inmensas en internet

Inmensas en la RAE.
Inmensas en Word Reference.
Inmensas en la wikipedia.
Sinonimos de Inmensas.


la Ortografía es divertida

Algunas Frases de libros en las que aparece inmensas

La palabra inmensas puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 1671
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... El tío _Zarandilla_ iba de un grupo a otro para satisfacer su curiosidad. Se había escapado de Matanzuela, riñendo con la vieja que quería impedirle el paso, desoyendo los consejos del aperador, que le recordaba que a sus años no estaba para aventuras. Quería ver de cerca lo que era una _rigolución_ de pobres; presenciar el bendito momento (si es que llegaba) en que los trabajadores de la tierra se quedasen con ella por riñones, partiéndola en pequeñas parcelas, poblando las inmensas y deshabitadas propiedades, realizando su ensueño. ...

En la línea 1940
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... Don Fernando le había descrito aquel paraíso. Bandas infinitas de caballos salvajes, que esperaban las piernas educadoras del jinete; extensiones inmensas de tierra sin dueño, sin tirano, aguardando la mano del hombre para expeler la vida que germinaba en sus entrañas. ¡Qué Edén mejor para un campesino animoso y fuerte, esclavo hasta entonces en cuerpo y alma de los que no trabajan!... ...

En la línea 959
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Legua y media llevaríamos andada, cuando una tromba de aire se desencadenó por el Norte, levantando inmensas nubes de polvo; felizmente, el huracán no nos daba de cara, pues en otro caso nos hubiera sido difícil seguir adelante, por su extremada violencia. ...

En la línea 1112
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... A mi mente acudieron con mucha fuerza las palabras de un poeta oriental: «Día tras día, y noche tras noche, me fatigaré en socorro de mis hermanos sin fortuna, como las lavanderas curten su faz al sol por limpiar unas ropas que no son suyas.» Cruzado el puente, llegamos a la puerta Norte de Badajoz, y de una especie de garita salió a nosotros un individuo tocado con un sombrero andaluz de copa puntiaguda, y embozado en una de esas inmensas capas, muy conocidas de cuantos han viajado por España, que sólo un español sabe llevar en forma que sienten bien. ...

En la línea 1548
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Ante mí se extendían inmensas planicies limitadas en la lejanía por montañas gigantescas, y a mis pies serpenteaba entre márgenes escarpadas la vena angosta y profunda del Tajo. ...

En la línea 2116
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Ninguno de nosotros verá el día de mañana.» De igual modo, el capitán informó a los demás pasajeros del peligro que corríamos y les dijo que se preparasen; ordenó luego cerrar las escotillas y que no se permitiese a nadie permanecer sobre cubierta; yo seguí en mi puesto, no obstante, casi ahogado por el agua de las inmensas olas que rompían contra el barco por barlovento y lo anegaban. ...

En la línea 28
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... costas. La dirección del viento en el instante de caer ese polvo, y el hecho de que siempre caiga durante el mes en que el harmattán eleva a inmensas alturas de la atmósfera espesas nubes de polvo, nos autorizan para afirmar que viene del África. Y, sin embargo (¡hecho muy singular!), aunque el profesor Ehrenberg conoce varias especies de infusorios peculiares del África, no encuentra ni una sola de esas especies en el polvo que le remití; por el contrario, encuentra en él dos especies que hasta ahora sólo se han descubierto en la América del Sur. Este polvo cae en tal cantidad, que todo lo ensucia a bordo y ofende a los ojos; algunas veces hasta oscurece la atmósfera, tanto, que se han perdido buques y estrellado contra la costa. Con frecuencia cae sobre barcos que navegan a varios centenares de millas de la costa de África, hasta más de 1.000 millas (1.600 kilómetros), y en puntos distantes más de 1.600 millas en dirección de norte a sur. Me ha sorprendido hallar en el polvo recogido a bordo de un barco, a 300 millas (480 kilómetros) de tierra, partículas de piedra de una milésima de pulgada cuadrada, mezcladas con materias más finas. En vista de ese hecho no cabe sorprenderse de la diseminación de los espórulos, mucho más pequeños y mucho más ligeros de las plantas criptógamas. ...

En la línea 94
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Todo el mundo ha oído elogiar la belleza del pasaje próximo a Botafogo. La casa donde yo vivía estaba al pie de la tan conocida montaña de Corcovado. Hase advertido con mucha razón que las colinas abruptamente cónicas caracterizan la formación que Humboldt designa con el nombre de gneiss-granito. Nada hay más chocante que el aspecto de esas inmensas masas redondas de roca pelada que se elevan desde el seno de la vegetación más exuberante. ...

En la línea 168
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... No se mueven durante la noche; se alimentan principalmente con las raíces de las plantas, y para encontrarlas hacen galerías inmensas. En todas partes se conoce a este animal, por un ruido muy particular que hace debajo del suelo. La persona que por vez primera oye este ruido se queda muy sorprendida: no es fácil decir de dónde viene y es imposible suponer quién lo causa. Ese ruido consiste en un gruñido nasal corto pero no muy fuerte, repetido rápidamente cuatro veces en el mismo tono6; se ha dado a este animal el nombre de tucutuco, para imitar el sonido que produce. Allí donde abunda este animal puede oírsele en todos los instantes del día, y a menudo exactamente debajo del sitio donde estamos. En un aposento los tucutucos se mueven despacio y con pesadez, lo cual parece depender de la acción de sus patas traseras; les es imposible saltar a la más pequeña altura vertical, por carecer de cierto ligamento la articulación del muslo. No tratan de escaparse; cuando están encolerizados o se asustan, dejan oír el tucutuco. Conservé algunos vivos y la mayor parte se domesticaron perfectamente desde el primer día, sin tratar de huir ni de morder; otros siguieron siendo ariscos un poco más tiempo. ...

En la línea 181
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Me he fijado mucho en un pájaro burlón (Mimus orpheus), llamado calandria por los habitantes; este ave deja oír un canto superior al de todas las demás aves del país, y también es casi la única de la América del Sur a quien he visto encaramarse para cantar. Puede compararse este canto al de la silvia o curruca, sólo que es más potente; algunas notas duras y muy altas se mezclan con un gorjeo muy agradable. No se le oye en primavera; durante las otras estaciones dista mucho de ser armonioso su penetrante grito. Cerca de Maldonado estas aves son muy atrevidas y muy poco ariscas; visitan en gran número- las casas de campo para arrancar pedazos a la carne colgada en las paredes o en postes; si otra ave, sea cual fuere, se aproxima a ellas para tomar parte en el festín, las calandrias la expulsan enseguida. Otra especie, próxima aliada de ésta (Mimus patagónica, de D'Orbigny), que habita en las inmensas llanuras desiertas de la Patagonia, es mucho más salvaje, y tiene un tono de voz un poco diferente. Paréceme curioso mencionar (lo cual prueba la importancia de las más ligeras diferencias entre las costumbres) que, habiendo visto esta segunda especie, y no juzgándola sino desde este punto de vista, creí que era diferente de la especie habitante en las cercanías de Maldonado. Habiendo adquirido luego un ejemplar, y comparado ambas especies sin gran esmero, pareciéronme tan absolutamente semejantes que cambié de opinión. Pues bien, Mr. Gould sostiene que son dos especies distintas, conclusión que concuerda con la leve diferencia de hábitos que Mr. Gould no conocía, sin embargo. ...

En la línea 392
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Lo único cierto es que Eulame volvió a Liliput, pero no en una simple barca, como la que le trajo a usted, Gentleman-Montaña. Al otro lado de la gran barrera de rocas y espumas levantada por nuestros dioses quedó, según cuentan los cronistas de aquella época, un buque de proporciones inmensas, un verdadero navío de gigantes. Un simple bote salvó el obstáculo de la muralla divina, trayendo hasta nuestras costas a Eulame y a un Hombre-Montaña viejo, seco de cuerpo, con barba blanca, que supongo debió ser su estudioso protector. ...

En la línea 1630
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... Diez minutos más tarde ya se veía el parao. Sus inmensas velas estaban desplegadas, y se oía el chocar del agua en la proa. Parecía un pájaro gigantesco deslizándose sobre el mar. ...

En la línea 1988
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... Dos cañonazos fueron la contestación. Habían visto la bandera de los tigres de Mompracem. El crucero apresuraba su marcha para lanzarse al abordaje del parco. Sin embargo, pronto debieron convencerse de que no era fácil perseguir a un velero como aquél. Aumentó el viento, y el barquito, con sus inmensas velas hinchadas como globos, parecía volar sobre las tranquilas aguas del mar. ...

En la línea 2215
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —¡Eso creo yo también! —exclamó Sandokán—. Otro en su lugar huiría con las inmensas riquezas que lleva en su parao, pero él no lo hará. Me quiere demasiado para traicionarme. ...

En la línea 1103
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Cuando el Nautilus emergió a la superficie pude ver en todo su desarrollo la isla de Clermont Tonnerre, baja y boscosa. Sus rocas madrepóricas fueron evidentemente fertilizadas por las lluvias y tempestades. Un día, alguna semilla arrebatada por el huracán a las tierras vecinas cayó sobre las capas calcáreas mezcladas con los detritus descompuestos de peces y de plantas marinas que formaron el mantillo. Una nuez de coco, llevada por las olas, llegó a estas nuevas costas. La semilla arraigó. El árbol creciente retuvo el vapor de agua. Nació un arroyo. La vegetación se extendió poco a poco. Algunos animales, gusanos, insectos, llegaron sobre troncos arrancados a las islas por el viento. Las tortugas vinieron a depositar sus huevos. Los pájaros anidaron en los jóvenes árboles. De esa forma, se desarrolló la vida animal y, atraído por la vegetación y la fertilidad, apareció el hombre. Así se formaron estas islas, obras inmensas de animales microscópicos. ...

En la línea 1673
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... A las ocho, el trineo estaba dispuesto a marchar. Los viajeros, casi puede decirse los pasajeros, tomaron asiento, muy envueltos en sus mantas de viaje. Las dos inmensas velas estaban izadas,y al impulso del viento el vehículo corría sobre la endurecida nieve a razón de cuarenta millas por hora. ...


El Español es una gran familia

Reglas relacionadas con los errores de h

Las Reglas Ortográficas de la H

Regla 1 de la H Se escribe con h todos los tiempos de los verbos que la llevan en sus infinitivos. Observa estas formas verbales: has, hay, habría, hubiera, han, he (el verbo haber), haces, hago, hace (del verbo hacer), hablar, hablemos (del verbo hablar).

Regla 2 de la H Se escriben con h las palabras que empiezan con la sílaba hum- seguida de vocal. Observa estas palabras: humanos, humano.

Se escriben con h las palabras que empiezan por hue-. Por ejemplo: huevo, hueco.

Regla 3 de la H Se escriben con h las palabra que empiezan por hidro- `agua', hiper- `superioridad', o `exceso', hipo `debajo de' o `escasez de'. Por ejemplo: hidrografía, hipertensión, hipotensión.

Regla 4 de la H Se escriben con h las palabras que empiezan por hecto- `ciento', hepta- `siete', hexa- `seis', hemi- `medio', homo- `igual', hemat- `sangre', que a veces adopta las formas hem-, hemo-, y hema-, helio-`sol'. Por ejemplo: hectómetro, heptasílaba, hexámetro, hemisferio, homónimo, hemorragia, helioscopio.

Regla 5 de la H Los derivados de palabras que llevan h también se escriben con dicha letra.

Por ejemplo: habilidad, habilitado e inhábil (derivados de hábil).

Excepciones: - óvulo, ovario, oval... (de huevo)

- oquedad (de hueco)

- orfandad, orfanato (de huérfano)

- osario, óseo, osificar, osamenta (de hueso)


Mira que burrada ortográfica hemos encontrado con la letra h

Errores Ortográficos típicos con la palabra Inmensas

Cómo se escribe inmensas o hinmensas?
Cómo se escribe inmensas o inmenzaz?

Palabras parecidas a inmensas

La palabra presenciar
La palabra escapado
La palabra supiese
La palabra dudaba
La palabra derribar
La palabra credulidad
La palabra arrojado

Webs amigas:

Ciclos formativos en Cuenca . Becas de Ciclos Formativos en Región de Murcia . Ciclos formativos en Cadiz . - Hotel Macia Condor en Granada