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La palabra acemos
Cómo se escribe

Comó se escribe acemos o hacemos?

Cual es errónea Hacemos o Acemos?

La palabra correcta es Hacemos. Sin Embargo Acemos se trata de un error ortográfico.

La falta ortográfica detectada en la palabra acemos es que se ha eliminado o se ha añadido la letra h a la palabra hacemos

Más información sobre la palabra Hacemos en internet

Hacemos en la RAE.
Hacemos en Word Reference.
Hacemos en la wikipedia.
Sinonimos de Hacemos.


la Ortografía es divertida

Algunas Frases de libros en las que aparece hacemos

La palabra hacemos puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 1741
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... --Podéis diros donde queráis; ¡pa lo que hacemos!... Yo a tomar el fresco. ...

En la línea 7404
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -En fin ¿qué hacemos? -dijo el joven. ...

En la línea 7993
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -Es muy simple -respondió Athos-:tan pronto como el enemi go esté al alcance del mosquete, nosotros hacemos fuego;si continúa avanzando, nosotros volvemos a hacer fuego; hacemos fuego mientras tengamos los fusiles cargados; si lo que quede de la tropa quiere todavía subir al asalto, dejamos a los asaltantes bajar hasta el foso, y entonces les echamos encima de la cabeza ese lienzo de muralla que sólo está en pie por un milagro de equilibrio. ...

En la línea 7993
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -Es muy simple -respondió Athos-:tan pronto como el enemi go esté al alcance del mosquete, nosotros hacemos fuego;si continúa avanzando, nosotros volvemos a hacer fuego; hacemos fuego mientras tengamos los fusiles cargados; si lo que quede de la tropa quiere todavía subir al asalto, dejamos a los asaltantes bajar hasta el foso, y entonces les echamos encima de la cabeza ese lienzo de muralla que sólo está en pie por un milagro de equilibrio. ...

En la línea 8102
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... ¿Qué diablos hacemos, señores?-¿Nos hemos olvidado algo? -preguntó Aramis. ...

En la línea 1676
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Vivimos muy apartados, sin embargo, y nos hacemos pasar por pobres, incluso por miserables; pero en ciertas ocasiones, en nuestras fiestas, una vez cerradas y atrancadas las puertas, y después de soltar los perros fieros en el corral, comemos en vajillas como ya las quisiera para sí la Reina de España, y hacemos las abluciones en salvillas de plata modeladas y repujadas antes del descubrimiento de América, aunque vayamos siempre groseramente vestidos y nuestras comidas sean de ordinario muy modestas. ...

En la línea 4185
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... —Pero ¿qué hacemos con este otro individuo?—preguntó el _alcalde_ de Finisterre—. ...

En la línea 4914
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Las espadas de Toledo no han sido nunca tan buenas como las que hacemos ahora. ...

En la línea 3799
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Por la cual vos damos licencia y facultad para que, por tiempo y espacio de diez años, cumplidos primeros siguientes, que corran y se cuenten desde el día de la fecha de esta nuestra cédula en adelante, vos, o la persona que para ello vuestro poder hobiere, y no otra alguna, podáis imprimir y vender el dicho libro que desuso se hace mención; y por la presente damos licencia y facultad a cualquier impresor de nuestros reinos que nombráredes para que durante el dicho tiempo le pueda imprimir por el original que en el nuestro Consejo se vio, que va rubricado y firmado al fin de Hernando de Vallejo, nuestro escribano de Cámara, y uno de los que en él residen, con que antes y primero que se venda lo traigáis ante ellos, juntamente con el dicho original, para que se vea si la dicha impresión está conforme a él, o traigáis fe en pública forma cómo, por corretor por nos nombrado, se vio y corrigió la dicha impresión por el dicho original, y más al dicho impresor que ansí imprimiere el dicho libro no imprima el principio y primer pliego dél, ni entregue más de un solo libro con el original al autor y persona a cuya costa lo imprimiere, ni a otra alguna, para efecto de la dicha correción y tasa, hasta que antes y primero el dicho libro esté corregido y tasado por los del nuestro Consejo, y estando hecho, y no de otra manera, pueda imprimir el dicho principio y primer pliego, en el cual imediatamente ponga esta nuestra licencia y la aprobación, tasa y erratas, ni lo podáis vender ni vendáis vos ni otra persona alguna, hasta que esté el dicho libro en la forma susodicha, so pena de caer e incurrir en las penas contenidas en la dicha premática y leyes de nuestros reinos que sobre ello disponen; y más, que durante el dicho tiempo persona alguna sin vuestra licencia no le pueda imprimir ni vender, so pena que el que lo imprimiere y vendiere haya perdido y pierda cualesquiera libros, moldes y aparejos que dél tuviere, y más incurra en pena de cincuenta mil maravedís por cada vez que lo contrario hiciere, de la cual dicha pena sea la tercia parte para nuestra Cámara, y la otra tercia parte para el juez que lo sentenciare, y la otra tercia parte par el que lo denunciare; y más a los del nuestro Consejo, presidentes, oidores de las nuestras Audiencias, alcaldes, alguaciles de la nuestra Casa y Corte y Chancillerías, y a otras cualesquiera justicias de todas las ciudades, villas y lugares de los nuestros reinos y señoríos, y a cada uno en su juridición, ansí a los que agora son como a los que serán de aquí adelante, que vos guarden y cumplan esta nuestra cédula y merced, que ansí vos hacemos, y contra ella no vayan ni pasen en manera alguna, so pena de la nuestra merced y de diez mil maravedís para la nuestra Cámara. ...

En la línea 6849
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Uno dellos le respondió: -Señor, debajo destos lienzos están unas imágines de relieve y entabladura que han de servir en un retablo que hacemos en nuestra aldea; llevámoslas cubiertas, porque no se desfloren, y en hombros, porque no se quiebren. ...

En la línea 592
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... 20 de abril.- Pasamos de estas islas y avanzamos con más libertad. No hacemos, por término medio, más de 10 millas por día a vista de pájaro, lo que representa de 15 a 20 millas de camino, y eso a costa de grandes fatigas. A pesar del punto en que hemos vivaqueado la noche anterior, el país se convierte en una tierra incógnita; porque este es el lugar en que el capitán Stokes se detuvo. ...

En la línea 614
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... 5 de mayo.- Comenzamos a bajar el río antes del amanecer: el descenso se verifica con gran rapidez; hacemos de ordinario diez nudos por hora. En un día hemos recorrido lo que nos ha costado cinco días y medio de penoso trabajo cuando subíamos. ...

En la línea 694
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Al ver a estos salvajes, la primera pregunta que nos hacemos es: ¿De dónde proceden? ¿Quién puede haber decidido, quién ha forzado a una tribu de hombres a abandonar las hermosas regiones del norte, a seguir la cordillera, esa espina dorsal de América, a inventar y construir canoas que no emplean ni las tribus de Chile, ni las del Perú ni las del Brasil, y, por último, a ir a habitar uno de los países más inhospitalarios del mundo? Aunque todas estas reflexiones se presenten desde luego a nuestro ánimo, podemos estar seguros de que en su mayor parte no son fundadas. No hay ninguna razón para creer que el número de los fueguenses disminuye; ahora bien, sea cual fuere su felicidad, es bastante para que se adhieran a la vida. La naturaleza, haciendo omnipotente el hábito y hereditarios sus efectos, ha adaptado al fueguense al clima y a las producciones de su miserable país. ...

En la línea 888
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... ando cierra por completo la noche hacemos fuego bajo una cunita de bambúes; asamos nuestro charqui (trozo de vaca desecado), tomamos nuestro mate y nos sentimos satisfechos ...

En la línea 4724
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Y mientras se alejaba iba diciendo: —Y estos son los liberales que quieren hacemos felices. ...

En la línea 5108
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Si hacemos y acontecemos en palacio (doña Paula empezó a contar por los dedos); si nos comemos la diócesis; si entramos en el Provisorato desnudos y ahora somos los primeros accionistas del Banco; si tú cobras esto y lo otro; si nuestros paniaguados andan por ahí como esponjas recogiendo el oro y el moro, para venir a soltarlo en la alberca de casa; si el Obispo es un maniquí en nuestras manos; si vendemos cera, si vendemos aras, si tú hiciste cambiar las de todas las parroquias del Obispado para que te compraran a ti las nuevas; si don Santos se arruina por culpa nuestra y no del aguardiente; si tú robas a los que piden dispensas; si te comes capellanías; si yo cobro diezmos y primicias en toda la diócesis; si. ...

En la línea 15190
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... —¿Qué hacemos, Álvaro, qué hacemos? —Es muy sencillo. ...

En la línea 15190
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... —¿Qué hacemos, Álvaro, qué hacemos? —Es muy sencillo. ...

En la línea 478
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Además, le revelaré que todos estos hombres forzudos son descendientes de los militares y los personajes masculinos que monopolizaban el poder antes de la Revolución. Ahora viven aparte, formando una casta especial, y, ¿por qué no decirlo?, están sometidos a la esclavitud, y solo la muerte puede librarles de ella. No lo hacemos por venganza, sino por necesidad y conveniencia. Ya le dije que nuestra Revolución (semejante en esto a todas las revoluciones de los hombres) ha tenido que valerse de ciertos medios antihumanos, que benefician a la mayoría. La casta de los vencidos vigorosos se reproduce de un modo alarmante, como todo lo que pertenece a un género inferior. Pero no crea que nos infunde miedo. Nuestra ciencia ha encontrado el medio de extirpar a estos hombres la memoria y la ambición. Los hijos resultan más estúpidos y más forzudos que los padres. Pasadas unas cuantas generaciones, estas máquinas de músculos, sin iniciativa ni voluntad, resultarán perfectas. ...

En la línea 3849
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Doña Lupe permaneció un rato en la sala, sin moverse del sillón en que se sentara al entrar, con el manto puesto, la mano en la mejilla, pensando en lo mismo. No había vuelto aún de su asombro, ni volvería en mucho tiempo. Fortunata, de cuya casa venía, le había dado mil duros para que se los colocara del modo que lo creyera más conveniente… y sin querer admitir recibo… Al pronto sospechó la señora de Jáuregui si serían falsos los billetes… pero ¡quia, si eran más legítimos que el sol! Tal prueba de confianza le llegaba al alma, porque no sólo era confianza en su honradez, sino en su talento para hacer producir dinero al dinero… Pues además, Fortunata, en el curso de la conversación, había dado a entender que tenía acciones del Banco, sin decir cuántas. ¿De dónde había salido esta riqueza? Quizás Juanito Santa Cruz… quizás Feijoo… Lo más particular era que doña Lupe, por impulsos de tolerancia que habían surgido bruscamente en su espíritu, se esforzaba en suponer a aquel caudal una procedencia decente. ¡Fascinación que la moneda ejerce en ciertos caracteres, porque para estos lo bueno tiene que tener buen origen!… «¿Y por qué no ha de ser verdad todo eso del arrepentimiento?… —se decía—. Lo que no me explico es una cosa… El primer día me dijo Feijoo que estaba miserable… pero miserable, y comiéndose sus ahorros. ¡Pues si son estas las sobras… ! En fin, doblemos la hoja; pongámonos en un punto de vista imparcial, y no hagamos juicios temerarios antes de tener datos seguros. ¿Quién se atreve a condenar a un semejante sin oírlo? Sería una crueldad, una injusticia. Eso de que siempre hayamos de pensar mal, me parece una barbaridad… Pero me estoy aquí ensimismada, y si tardo, quizás no encuentre en su casa a D. Francisco… Él dirá qué hacemos con todo este guano». ...

En la línea 5363
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Para tener compañía y servicio, tomó por criada a una niña, hija de una de las placeras amigas de Segunda. Llamábase Encarnación y parecía muy formalita. Su ama le leyó la cartilla el primer día, diciéndole: «Mira, si algún sujeto que tú no conoces, por ejemplo, un señorito flaco, de mal color, así un poco alborotado, te pregunta en la calle si vivo yo aquí, dices que no. No abras nunca la puerta a ninguna persona que no sea de casa. Llaman, miras, y vienes y me dices: 'Señorita, es un hombre o una mujer de estas y estas señas'. Conque fíjate bien en lo que te mando. Tu tía te habrá hecho la misma recomendación. Si no nos obedeces, ¿sabes lo que hacemos? Pues cogerte y mandarte a la cárcel. Y no creas que te van a sacar: allí te estarás lo menos, lo menos, tres años y medio». ...

En la línea 5668
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Agotó el buen amigo toda su lógica para arrancarle aquella idea, sin adelantar nada. «Y por fin—dijo tomando el tono festivo y maleante que empleara con Maxi en otra ocasión—, ¿para qué hacemos caso de lo que diga ese desventurado?… ¡Ay qué románticas y qué súpitas… semos! Mi amigo Rubín, con esas apariencias que ahora tiene de hombre de seso, está más tocati que nunca. Todo lo dice al revés, y el otro día me sostenía que doña Desdémona es una mujer hermosa. Me parece que si seguimos por ese camino, tendré que traerme acá la vara… ». ...

En la línea 6072
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Las tres señoras dijeron a un tiempo: «¿y qué hacemos ahora?». Entablose discusión breve sobre el punto a que llevarían aquella adquisición preciosa. Guillermina cortó las dificultades, proponiendo que le llevaran a su casa. Se dieron órdenes a Estupiñá para que fuesen conducidas también al domicilio de la santa las tres mujeronas entre las cuales sería elegida, a toda conciencia, la que había de criar al mono del Cielo. ...

En la línea 846
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... –Me gusta tu valor, en verdad, pero no comparto tu juicio. Bastantes palizas y vapuleos se lleva uno en esta vida, sin que salga de su camino para provocarlos. Pero procedamos en paz. Yo le creo a tu padre. No dudo que sea capaz de mentir, no dudo que mienta cuando llega la ocasión, porque los mejores de nosotros lo hacemos; pero aquí no hay nada que lo valga. Un hombre sensato no malgasta en tonto una mercancía tan valiosa como es la mentira. Pero vámonos de aquí; y puesto que te ha dado por renunciar a pedir limosna, ¿en qué nos ocuparemos? ¿Robaremos cocinas? ...

En la línea 736
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... –Bueno, señorito, ¿hacemos la cuenta? ...

En la línea 1183
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... Al sentir unos lametones en la mano exclamó: «Ah, ¿ya estás aquí, Orfeo? Tú como no hablas no mientes, y hasta creo que no te equivocas, que no te mientes. Aunque, como animal doméstico que eres, algo se te habrá pegado del hombre… No hacemos más que mentir y darnos importancia. La palabra se hizo para exagerar nuestras sensaciones a impresiones todas… acaso para creerlas. La palabra y todo género de expresión convencional, como el beso y el abrazo… No hacemos sino representar cada uno su papel. ¡Todos personas, todos caretas, todos cómicos! Nadie sufre ni goza lo que dice y expresa y acaso cree que goza y sufre; si no, no se podría vivir. En el fondo estamos tan tranquilos. Como yo ahora aquí, representando a solas mi comedia, hecho actor y espectador a la vez. No mata más que el dolor físico. La única verdad es el hombre fisiológico, el que no habla, el que no miente … » ...

En la línea 1183
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... Al sentir unos lametones en la mano exclamó: «Ah, ¿ya estás aquí, Orfeo? Tú como no hablas no mientes, y hasta creo que no te equivocas, que no te mientes. Aunque, como animal doméstico que eres, algo se te habrá pegado del hombre… No hacemos más que mentir y darnos importancia. La palabra se hizo para exagerar nuestras sensaciones a impresiones todas… acaso para creerlas. La palabra y todo género de expresión convencional, como el beso y el abrazo… No hacemos sino representar cada uno su papel. ¡Todos personas, todos caretas, todos cómicos! Nadie sufre ni goza lo que dice y expresa y acaso cree que goza y sufre; si no, no se podría vivir. En el fondo estamos tan tranquilos. Como yo ahora aquí, representando a solas mi comedia, hecho actor y espectador a la vez. No mata más que el dolor físico. La única verdad es el hombre fisiológico, el que no habla, el que no miente … » ...

En la línea 1458
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... En la calle acercósele un mendigo diciéndole: «¡Una limosna, por Dios, señorito, que tengo siete hijos… !» «¡No haberlos hecho!», le contestó malhumorado Augusto. «Ya quisiera yo haberle visto a usted en mi caso –replicó el mendigo, añadiendo–: y ¿qué quiere usted que hagamos los pobres si no hacemos hijos… para los ricos?» « Tienes razón –replicó Augusto–, y por filósofo, ¡ahí va, toma!» , y le dio una peseta, que el buen hombre se fue al punto a gastar a la taberna próxima. ...

En la línea 647
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —Tienes razón. ¿Qué hacemos ahora? ...

En la línea 1103
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —¡Se enreda la madeja! —-dijo el portugués—. ¿Qué hacemos? ...

En la línea 2918
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑¿Por qué han de regresar ustedes al pueblo? ‑exclamó el estudiante, dejándose llevar de buen grado del entusiasmo que se había apoderado de él‑. ¿Qué harán ustedes en ese villorrio? Deben ustedes permanecer aquí todos juntos, pues son indispensables el uno al otro, no me lo negarán. Por lo menos, deben quedarse aquí una temporada. En lo que a mí concierne, acéptenme como amigo y como socio y les aseguro que montaremos un negocio excelente. Escúchenme: voy a exponerles mi proyecto con todo detalle. Es una idea que se me ha ocurrido esta mañana, cuando nada había sucedido todavía. Se trata de lo siguiente: yo tengo un tío (que ya les presentaré y que es un viejo tan simpático como respetable) que tiene un capital de mil rublos y vive de una pensión que le basta para cubrir sus necesidades. Desde hace dos años no cesa de insistir en que yo acepte sus mil rublos como préstamo con el seis por ciento de interés. Esto es un truco: lo que él desea es ayudarme. El año pasado yo no necesitaba dinero, pero este año voy a aceptar el préstamo. A estos mil rublos añaden ustedes mil de los suyos, y ya tenemos para empezar. Bueno, ya somos socios. ¿Qué hacemos ahora? ...


El Español es una gran familia


Mira que burrada ortográfica hemos encontrado con la letra h

Reglas relacionadas con los errores de h

Las Reglas Ortográficas de la H

Regla 1 de la H Se escribe con h todos los tiempos de los verbos que la llevan en sus infinitivos. Observa estas formas verbales: has, hay, habría, hubiera, han, he (el verbo haber), haces, hago, hace (del verbo hacer), hablar, hablemos (del verbo hablar).

Regla 2 de la H Se escriben con h las palabras que empiezan con la sílaba hum- seguida de vocal. Observa estas palabras: humanos, humano.

Se escriben con h las palabras que empiezan por hue-. Por ejemplo: huevo, hueco.

Regla 3 de la H Se escriben con h las palabra que empiezan por hidro- `agua', hiper- `superioridad', o `exceso', hipo `debajo de' o `escasez de'. Por ejemplo: hidrografía, hipertensión, hipotensión.

Regla 4 de la H Se escriben con h las palabras que empiezan por hecto- `ciento', hepta- `siete', hexa- `seis', hemi- `medio', homo- `igual', hemat- `sangre', que a veces adopta las formas hem-, hemo-, y hema-, helio-`sol'. Por ejemplo: hectómetro, heptasílaba, hexámetro, hemisferio, homónimo, hemorragia, helioscopio.

Regla 5 de la H Los derivados de palabras que llevan h también se escriben con dicha letra.

Por ejemplo: habilidad, habilitado e inhábil (derivados de hábil).

Excepciones: - óvulo, ovario, oval... (de huevo)

- oquedad (de hueco)

- orfandad, orfanato (de huérfano)

- osario, óseo, osificar, osamenta (de hueso)

Errores Ortográficos típicos con la palabra Hacemos

Cómo se escribe hacemos o hacemoz?
Cómo se escribe hacemos o acemos?

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