Cual es errónea Esplendor o Hesplendor?
La palabra correcta es Esplendor. Sin Embargo Hesplendor se trata de un error ortográfico.
La falta ortográfica detectada en la palabra hesplendor es que se ha eliminado o se ha añadido la letra h a la palabra esplendor
Más información sobre la palabra Esplendor en internet
Esplendor en la RAE.
Esplendor en Word Reference.
Esplendor en la wikipedia.
Sinonimos de Esplendor.

la Ortografía es divertida
Algunas Frases de libros en las que aparece esplendor
La palabra esplendor puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 1650
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... Miraban con ojos feroces a Jerez. El desquite de los pobres estaba próximo, y la ciudad blanca y risueña, la ciudad de los ricos, con sus bodegas y sus millones, iba a arder, iluminando la noche con el esplendor de su ruina. ...
En la línea 1187
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Algu nos retazos de un gran esplendor pasado se manifestaba aquí y allá en las paredes de este modesto alojamiento: era, por ejemplo, una espada, ricamente damasquinada, que remontaba por la forma a los tiem-pos de Francisco I y cuya empuñadura solamente, incrustada de pie dras preciosas, podía valer doscientas pistolas y que sin embargo, en sus momentos de mayor penuria, Athos no había consentido nunca en empeñar ni en vender. ...
En la línea 2066
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Buckingham vio aquella aparición en el cristal; lanzó un grito,¡era la reina!Ana de Austria tenía entonces veintiséis o veintisiete años, es de cir, se encontraba en todo el esplendor de su belleza. ...
En la línea 469
del libro Memoria De Las Islas Filipinas.
del afamado autor Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
... Ya he dicho que esto no es una contestacion directa al autor encubierto del folleto, y debo añadir que si insistiendo en sus doctrinas se dignase presentarse con franqueza y publicidad bajo su verdadero nombre, se le contestará en igual forma, por lo que este artículo se reduce despues de lo indicado, á manifestar lo poco cuerdo y acertado que andubo el tal callado autor en cuanto espresó relativo á Filipinas, cuando el menor dislate que sentó, fue el asegurar que dichas Islas son únicamente un monumento del antiguo esplendor de España, y una carga mas bien que no unas posesiones de utilidad para esta patria. ...
En la línea 492
del libro Memoria De Las Islas Filipinas.
del afamado autor Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
... Despues de lo manifestado de un modo tan claro y positivo sobre el producto cuantioso que dan esas provincias al estado, cubiertas todas sus cargas y atenciones, que no son pocas, económicas ni pequeñas, y de lo que á primera vista ofrece la vasta poblacion de las Islas, cualquiera podrá inferir su estima y cuantía, y de ello deducir que no solo Filipinas es un monumento del antiguo esplendor y poderío de la nacion española, sino tambien una posesion útil por mil conceptos y productiva en sumo grado; por lo que los que intenten deprimir la prosperidad, grande riqueza y valor incalculable de las provincias asiático-españolas, deben enmudecer á la vista de esta demostracion, si son españoles y aman las glorias de su patria, de esta patria desgraciada, digna de mejor suerte por tantos títulos; y de este modo contribuir á que recobre su dignidad y poderío en tanto ó mas alto grado todavía de como le tuvo en dias no muy lejanos aun cuando, sin segunda en sus triunfos, llegó á ser el asombro y la envidia de todas las naciones; no estando muy lejos el dia en que vuelva á recobrar su esplendor, si cuantos tenemos la dicha de nacer en el hermoso suelo español, apreciamos como es debido nuestro nombre, y solo pensamos en que antes que todo somos españoles. ...
En la línea 492
del libro Memoria De Las Islas Filipinas.
del afamado autor Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
... Despues de lo manifestado de un modo tan claro y positivo sobre el producto cuantioso que dan esas provincias al estado, cubiertas todas sus cargas y atenciones, que no son pocas, económicas ni pequeñas, y de lo que á primera vista ofrece la vasta poblacion de las Islas, cualquiera podrá inferir su estima y cuantía, y de ello deducir que no solo Filipinas es un monumento del antiguo esplendor y poderío de la nacion española, sino tambien una posesion útil por mil conceptos y productiva en sumo grado; por lo que los que intenten deprimir la prosperidad, grande riqueza y valor incalculable de las provincias asiático-españolas, deben enmudecer á la vista de esta demostracion, si son españoles y aman las glorias de su patria, de esta patria desgraciada, digna de mejor suerte por tantos títulos; y de este modo contribuir á que recobre su dignidad y poderío en tanto ó mas alto grado todavía de como le tuvo en dias no muy lejanos aun cuando, sin segunda en sus triunfos, llegó á ser el asombro y la envidia de todas las naciones; no estando muy lejos el dia en que vuelva á recobrar su esplendor, si cuantos tenemos la dicha de nacer en el hermoso suelo español, apreciamos como es debido nuestro nombre, y solo pensamos en que antes que todo somos españoles. ...
En la línea 1967
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... —Pues no comprendo por qué espera usted vivir hecho un _Herzog_ en su país, como no crea usted que los habitantes de Lucerna le mantendrán con esplendor a expensas del tesoro público, en consideración a servicios prestados al Papa y al Rey de España. ...
En la línea 3157
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Es verdad que, cuando yo pasé por allí, el luminar del cielo ardía en todo su esplendor, y las cosas, alumbradas por sus rayos, aparecían brillantes, prósperas y jocundas. ...
En la línea 4328
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Yo he visto los reales astilleros de Rusia y de Inglaterra; pero, en cuanto a la grandeza del plan y a la suntuosidad de la ejecución, no pueden ni por un momento compararse con estos maravillosos monumentos del extinguido esplendor naval de España. ...
En la línea 5374
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Los robos callejeros y el escalo no le satisfacían, y resolvió dar un gran golpe con el que esperaba ganar dinero suficiente para irse a vivir con lujo y esplendor a cualquier país extranjero. ...
En la línea 5704
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... ¡Oh tú, gloria y honor de cuantos visten las túnicas de acero y de diamante, luz y farol, sendero, norte y guía de aquellos que, dejando el torpe sueño y las ociosas plumas, se acomodan a usar el ejercicio intolerable de las sangrientas y pesadas armas! A ti digo ¡oh varón, como se debe por jamás alabado!, a ti, valiente juntamente y discreto don Quijote, de la Mancha esplendor, de España estrella, que para recobrar su estado primo la sin par Dulcinea del Toboso, es menester que Sancho, tu escudero, se dé tres mil azotes y trecientos en ambas sus valientes posaderas, al aire descubiertas, y de modo que le escuezan, le amarguen y le enfaden. ...
En la línea 104
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Un día me llamó la atención mucho una observación de Humboldt. El gran viajero alude a menudo «a los ligeros vapores que sin disminuir la transparencia del aire hacen más armoniosas las tintas y suavizan los contrastes». Este es un fenómeno que nunca observé en las zonas templadas. La atmósfera sigue transparente hasta una distancia de media milla a tres cuartos de milla; pero si se mira a mayor distancia, todos los colores se funden con una suavidad admirable en un tono gris algo azulado. El estado de la atmósfera había sufrido pocas modificaciones desde el amanecer a medio día, hora en que el fenómeno se manifestó en todo su esplendor, excepto en lo relativo a la sequedad de 70,5 a 1701a diferencia entre el punto de rocío y la temperatura. ...
En la línea 279
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Esa opinión de que por necesidad ha de ser muy abundante la vegetación allí donde existen los grandes cuadrúpedos, es tanto más notable cuanto que la recíproca está muy lejos de la verdad. Mr. Burchell me ha dicho que al llegar al Brasil nada le chocó tanto como el contraste entre el esplendor de la vegetación en la América del Sur y la pobreza ...
En la línea 2725
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... ando se penetra en esta especie de lago interior, es muy curioso y hasta hermoso el espectáculo, principalmente por el esplendor de los colores. el interior del lagoon el agua transparente, tranquila, poco profunda, descansa en casi toda su extensión sobre un fondo de arena blanca, de modo que cuando está iluminada por los rayos verticales del sol, afecta los más brillantes matices verdes; una línea de rompientes, cubiertas siempre de espuma, separa este lago tranquilo de las agitadas aguas del océano; por otra parte, las achatadas capas de los cocoteros interrumpen el azul del cielo. Quién no ha observado el encantador contraste que una nube blanca produce en el oscuro azul del cielo? Pues ese es el efecto de estos lagos en los cuales oscurecen acá y acullá los tintes brillantes del agua grupos de corales vivos. ...
En la línea 2298
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Pero además, ¿para qué engañarse a sí misma? No estaba en Vetusta, no podía estar en aquel pobre rincón la realidad del sueño, el héroe del poema, que primero se había llamado Germán, después San Agustín, obispo de Hiponax, después Chateaubriand y después con cien nombres, todo grandeza, esplendor, dulzura delicada, rara y escogida. ...
En la línea 2622
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Se había hecho amigo íntimo de Paquito Vegallana y, aunque de lejos, algo le tocaba del esplendor que irradiaba el célebre Mesía, flor y nata de los elegantes de Vetusta. ...
En la línea 5986
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Pisando aquellas alfombras, viéndose en aquellos espejos tan grandes como las puertas, hundiendo el cuerpo, voluptuosamente, en aquellas blanduras del lujo cómodo, ostentoso, francamente loco, pródigo y deslumbrador, el Magistral se sentía trasladado a regiones que creía adecuadas a su gran espíritu; él, lo pensaba con orgullo, había nacido para aquello; pero su madre codiciosa, la fortuna propia insuficiente para tanto esplendor, el estado eclesiástico, la necesidad de aparentar modestia y casi estrechez, le tenían alejado del ambiente natural. ...
En la línea 14119
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... nosotros gozamos; la limpieza, la corrección, la elegancia parecen allí obra de la naturaleza, y el follaje, el esplendor de su verdura, los susurros del aire discreto, la hermosura de la perspectiva, los vuelos graciosos de miles de pájaros, parecen importación del lujo; riqueza y naturaleza se juntan allí; el sol, cortesano del confort, alumbra más. ...
En la línea 240
del libro El Señor
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Le hicieron torcer a la derecha, levantaron una cortina; y en una alcoba pequeña, humilde, pero limpia, fresca, santuario de casta virginidad, en un lecho de hierro pintado, bajo una colcha de flores de color de rosa, vio la cabeza rubia que jamás se había atrevido a mirar a su gusto, y entre aquel esplendor de oro vio los ojos que le habían transformado el mundo mirándole sin querer. ...
En la línea 123
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Y don Baltasar entró en aquel jardín que Claudio llamaba la Venusberg, admirando su esplendor vegetal. Luego acogió con rebuscadas y melifluas palabras todas las amabilidades de la dueña de la casa. ...
En la línea 1168
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... La belleza morena picante de Sancha se armonizaba con el esplendor rublo y la hermosura tranquila de Lucrecia, cuyos encantos podían llamarse pasivos. Diversas por su temperamento, se parecían a causa del perpetuo desacuerdo en que vivían con sus esposos. Las dos se quejaban de falta de servicio marital: la una, por estar casada con un adolescente débil; la otra, por los vicios de Juan Sforza, que hacían presentir un pronto divorcio. ...
En la línea 1672
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Le parecía ridicula tal proposición, y pasaron por su memoria como personajes simpáticos César Borgia seguido de don Michelotto. ¡Estos eran hombres!… Representaban la brutalidad de la existencia humana con todo su esplendor trágico, sin hipocresías. ...
En la línea 1711
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... La señora Gillespie, mamá de todos ellos, estaba más bella que nunca, con ese esplendor de verano hermoso que proporciona la maternidad y un aterciopelamiento azucarado de fruto en plena sazón. ...
En la línea 1306
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... Hendon se conmovió. Las lágrimas fluyeron a sus ojos, pero, al mismo tiempo, la comicidad terrible de la situación, y de las circunstancias minó a tal grado su seriedad, que hizo lo que pudo para no mostrar ningún signo, de su regocijo interno. Verse de pronto, desnudo y manando sangre, elevado desde el cepo villano hasta la gran altura y esplendor de un condado, le parecía la última probabilidad en el terreno de lo grotesco. ...
En la línea 1344
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... La gran procesión siguió adelante, más y más, dejando atrás arcos triunfales, uno tras de otro, y pasando ante una pasmosa sucesión de tablados espectaculares y simbólicos, cada uno de los cuales tipificaba y exaltaba alguna virtud o talento o mérito del reyecito. 'En todo Cheapside, de cada cobertizo y de cada ventana pendían banderas y gallardetes, y los más ricos tapetes, paños y brocados de oro tapizaban las calles, muestras de la gran riqueza de las tiendas cercanas, y el esplendor de esta calle era igualado en otras, y en algunasincluso sobrepasado.' ...
En la línea 1366
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... A las siete sobreviene la primera interrupción de la amodorrada monotonía, porque, al dar la hora, la primera dama noble entra al crucero, vestida con tanto esplendor como Salomón, y es conducida a su lugar correspondiente por un oficial vestido de raso y terciopelo, en tanto que otro como él recoge la larga cola del vestido de la dama, la sigue y, cuando la dama se ha sentado, se la arregla sobre el regazo. Luego coloca el escabel conforme a los deseos de ella, después de lo cual pone su corona al alcance de su mano, para cuando llegue la ocasión de la coronación simultánea de los nobles. ...
En la línea 1368
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... Hemos visto que este conjunto de damas está sembrado de diamantes, y vemos también que constituye un maravilloso espectáculo, pero… , ahora estamos a punto de asombrarnos de verdad. Cerca de las nueve, de pronto se rasgan las nubes y una saeta de luz de sol hiende la tibia atmósfera y recorre lentamente las filas de damas, y cada, fila que toca se enciende con un delumbrante esplendor de fuegos multicolores, y a nosotros nos hormiguean hasta las puntas de los dedos con el estremecimiento eléctrico que nos atraviesa por la sorpresa y la belleza del espectáculo. Ahora un enviado especial de algún lejano rincón del Oriente entra con el cuerpo de embajadores extranjeros; cruza aquella barra de luz de sol, y nosotros retenemos el aliento, tan subyugante es el fulgor que irradia y centellea a su alrededor, pues está cubierto de piedras preciosas de pies a cabeza, y al más ligero movimiento derrama en tomo suyo una radiante danza de luces. ...
En la línea 98
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... En realidad, aquellas tristes salas están desprovistas de esplendor, y, en lo que se refiere al oro, no solamente no está amontonado sobre las mesas, sino que se le ve muy poco. ...
Reglas relacionadas con los errores de h
Las Reglas Ortográficas de la H
Regla 1 de la H Se escribe con h todos los tiempos de los verbos que la llevan en sus infinitivos. Observa estas formas verbales: has, hay, habría, hubiera, han, he (el verbo haber), haces, hago, hace (del verbo hacer), hablar, hablemos (del verbo hablar).
Regla 2 de la H Se escriben con h las palabras que empiezan con la sílaba hum- seguida de vocal. Observa estas palabras: humanos, humano.
Se escriben con h las palabras que empiezan por hue-. Por ejemplo: huevo, hueco.
Regla 3 de la H Se escriben con h las palabra que empiezan por hidro- `agua', hiper- `superioridad', o `exceso', hipo `debajo de' o `escasez de'. Por ejemplo: hidrografía, hipertensión, hipotensión.
Regla 4 de la H Se escriben con h las palabras que empiezan por hecto- `ciento', hepta- `siete', hexa- `seis', hemi- `medio', homo- `igual', hemat- `sangre', que a veces adopta las formas hem-, hemo-, y hema-, helio-`sol'. Por ejemplo: hectómetro, heptasílaba, hexámetro, hemisferio, homónimo, hemorragia, helioscopio.
Regla 5 de la H Los derivados de palabras que llevan h también se escriben con dicha letra.
Por ejemplo: habilidad, habilitado e inhábil (derivados de hábil).
Excepciones: - óvulo, ovario, oval... (de huevo)
- oquedad (de hueco)
- orfandad, orfanato (de huérfano)
- osario, óseo, osificar, osamenta (de hueso)
Mira que burrada ortográfica hemos encontrado con la letra h

El Español es una gran familia
Errores Ortográficos típicos con la palabra Esplendor
Cómo se escribe esplendor o hesplendor?
Cómo se escribe esplendor o esplendorr?
Cómo se escribe esplendor o ezplendor?
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