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La palabra decigualdades
Cómo se escribe

Comó se escribe decigualdades o desigualdades?

Cual es errónea Desigualdades o Decigualdades?

La palabra correcta es Desigualdades. Sin Embargo Decigualdades se trata de un error ortográfico.

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Más información sobre la palabra Desigualdades en internet

Desigualdades en la RAE.
Desigualdades en Word Reference.
Desigualdades en la wikipedia.
Sinonimos de Desigualdades.


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Te vas a reir con las pifia que hemos hemos encontrado cambiando las letras s;c

Reglas relacionadas con los errores de s;c

Las Reglas Ortográficas de la S

Se escribe s al final de las palabras llanas.
Ejemplos: telas, andamos, penas
Excepciones: alférez, cáliz, lápiz

Se escriben con s los vocablos compuestos y derivados de otros que también se escriben con esta letra.
Ejemplos: pesar / pesado, sensible / insensibilidad

Se escribe con s las terminaciones -esa, -isa que signifiquen dignidades u oficios de mujeres.
Ejemplos: princesa, poetisa

Se escriben con s los adjetivos que terminan en -aso, -eso, -oso, -uso.
Ejemplos: escaso, travieso, perezoso, difuso

Se escribe con s las terminaciones -ísimo, -ísima.
Ejemplos: altísimo, grandísima

Se escribe con s la terminación -sión cuando corresponde a una palabra que lleva esa letra, o cuando otra palabra derivada lleva -sor, -sivo, -sible,-eso.
Ejemplos: compresor, compresión, expreso, expresivo, expresión.

Se escribe s en la terminación de algunos adjetivos gentilicios singulares.
Ejemplos: inglés, portugués, francés, danés, irlandés.

Se escriben s con las sílabas iniciales des-, dis-.
Ejemplos: desinterés, discriminación.

Se escribe s en las terminaciones -esto, -esta.
Ejemplos: detesto, orquesta.


El Español es una gran familia

Algunas Frases de libros en las que aparece desigualdades

La palabra desigualdades puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 245
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Después de haber recorrido unas veinticinco millas, llegamos a un ancho cinturón de montecillos de arena que se extiende al este y al oeste hasta perderse de vista. Como esos montecillos de arena descansan sobre arcilla, pueden formarse pequeños estanques; y así suministran pequeños depósitos de agua dulce, muy preciosa en este país tan seco y árido. No se piensa lo suficiente en las inmensas ventajas que resultan las depresiones y elevaciones del suelo. Insignificantes desigualdades en la superficie de la llanura determinan la formación de las dos miserables fuentes que se encuentran en el largo trayecto entre los ríos Negro y Colorado; sin esas desigualdades, no se encontraría ni una sola gota de agua. Este cinturón de montecillos de arena tiene más de ocho millas de ancho; en algún período antiguo, ese cinturón formaba probablemente el límite del gran estuario por donde hoy corre el Colorado. En esta región, en la cual se ven a cada instante pruebas absolutas del reciente levantamiento del terreno, no pueden descuidarse estas observaciones aunque sólo se refieren a la geografía física del país. Después de haber atravesado ese espacio arenoso, llegamos por la noche a una de las paradas. ...

En la línea 482
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Recuerdo cuán llano me parecía entonces; pero hoy, después de haber galopado a través de las Pampas, me pregunto con sorpresa qué pudo inducirme a llamarlo llano. El territorio presenta una serie de ondulaciones, quizá sin importancia ninguna en sí, pero que no por eso dejan de ser verdaderas montañas si se comparan a las llanuras de Santa Fe. Estas desigualdades del terreno determinan la formación de arroyuelos que sostienen la abundancia y el admirable verdor del césped 17 de noviembre.- Después de atravesar el profundo y rápido Rosario y el pueblecillo de Colla, llegamos al medio día a la Colonia del Sacramento. En resumen: he recorrido 20 leguas á través de un país cubierto de árboles magníficos, pero con muy pocos habitantes ni ganado. Me invitan a pasar la noche en Colonia e ir a visitar al día siguiente una estancia donde hay algunas rocas calizas. La ciudad está edificada como Montevideo, encima de un promontorio pedregoso; es plaza fuerte, pero la ciudad y las fortificaciones han sufrido mucho durante la guerra con el Brasil. Esta ciudad es muy antigua; y la irregularidad de las calles, así como los bosquecillos de naranjos y de albérchigos que la rodean le dan un aspecto muy bonito. La iglesia es una ruina muy curiosa; transformada en polvorín, cayó sobre ella un rayo durante una de las tempestades tan frecuentes en el río de la Plata. La explosión destruyó dos tercios del edificio; la otra parte que sigue en pie es un curioso ejemplo de lo que puede la fuerza reunida de la pólvora y la electricidad Por la noche me paseo por las medio ruinosas murallas de esta ciudad, que representó un papel tan grande en la guerra con Brasil. Esa guerra tuvo deplorables consecuencias para este país, no tanto en sus efectos inmediatos como por haber sido origen de la creación de una multitud de generales y otros oficiales de todas graduaciones. Hay más generales (aunque sin sueldo) en las provincias unidas de la Plata que en el reino unido de la Gran Bretaña. Estos señores han aprendido a amar el poder y no tienen ninguna repulsión por batirse un poco. Por eso hay siempre muchos aficionados a promover trastornos y a derribar un gobierno que hasta ahora no se funda en bases muy sólidas. Sin embargo, aquí y en otras localidades he notado que empieza a tomarse con vivo interés la próxima elección presidencial; eso es buen síntoma para la prosperidad de este pequeño país. Los electores no exigen a sus representantes una educación esmerada. He oído decir a algunas personas discutir las cualidades de los diputados por Colonia, y decían que, «aunque no son comerciantes, todos ellos saben firmar». Creían que no es preciso pedirles más. ...

En la línea 547
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Salto inmediatamente en tierra. Desembarcar por primera vez en un país tiene siempre un interés muy vivo, y mucho más cuando, como sucede aquí, presenta el paisaje caracteres especiales y muy marcados. A la altura de 200 a 300 pies, sobre algunas masas de pórfido, se extiende una llanura inmensa, carácter particular de la Patagonia. Esta llanura es perfectamente plana, y su superficie se compone de cantos rodados mezclados con una tierra blancuzca. De trecho en trecho, manchones de hierba parda y coriácea, y algunos, aunque pocos, arbustillos espinosos. El clima es seco y agradable, y rara vez oscurecido por las nubes el hermoso cielo azul. Cuando nos encontramos en medio de una de estas llanuras desiertas y miramos hacia el interior del país, limitan nuestra vista las desigualdades de otra planicie un poco más elevada; pero todo es también llano, todo árido y desolado. En todas las demás direcciones parece que la mirada se levanta de la superficie recalentada y el horizonte resulta confuso. ...

En la línea 1590
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... sde tiempo atrás me prometía un gran placer con este espectáculo, pero me resulta en definitiva un desencanto; a primera vista parece aquello el océano; pero no tardo en descubrir desigualdades del terreno en la dirección norte. rasgo más saliente del cuadro son los ríos, que al salir el sol brillan como hilos de plata, hasta perderse en lontananza ...

En la línea 414
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Pasemos ahora a los Morenos, procedentes del valle de Mena, una de las familias más dilatadas y que ofrecen más desigualdades y contrastes en sus infinitos y desparramados miembros. Arnaiz y Estupiñá disputan, sin llegar a entenderse, sobre si el tronco de los Morenos estuvo en una droguería o en una peletería. En esto reina cierta oscuridad, que no se disipará mientras no venga uno de estos averiguadores fanáticos que son capaces de contarle a Noé los pelos que tenía en la cabeza y el número de eses que hizo cuando cogió la primera pítima de que la historia tiene noticia. Lo que sí se sabe es que un Moreno casó con una Isla-Bonilla a principios del siglo, viniendo de aquí la Casa de giro que del 19 al 35 estuvo en la subida de Santa Cruz junto a la iglesia, y después en la plazuela de Pontejos. Por la misma época hallamos un Moreno en la Magistratura, otro en la Armada, otro en el Ejército y otro en la Iglesia. La Casa de banca no era ya Moreno en 1870, sino Ruiz-Ochoa y Compañía, aunque uno de sus principales socios era don Manuel Moreno-Isla. Tenemos diferentes estirpes del tronco remotísimo de los Morenos. Hay los Moreno-Isla, los Moreno-Vallejo y los Moreno-Rubio, o sea los Morenos ricos y los Morenos pobres, ya tan distantes unos de otros que muchos ni se tratan ni se consideran afines. Castita Moreno, aquella presumida amiga de Barbarita en la escuela de la calle Imperial, había nacido en los Morenos ricos y fue a parar, con los vaivenes de la vida, a los Morenos pobres. Se casó con un farmacéutico de la interminable familia de los Samaniegos, que también tienen su puesto aquí. Una joven perteneciente a los Morenos ricos casó con un Pacheco, aristócrata segundón, hermano del duque de Gravelinas, y de esta unión vino Guillermina Pacheco a quien conoceremos luego. Ved ahora cómo una rama de los Morenos se mete entre el follaje de los Gravelinas, donde ya se engancha también el ramojo de los Trujillos, el cual venía ya trabado con los Arnaiz de Madrid y con los Bonillas de Cádiz, formando una maraña cuyos hilos no es posible seguir con la vista. ...

En la línea 517
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Había que oírla cuando volvió a aquella su primera visita a los barrios del Sur. «¡Qué desigualdades!—decía, desflorando sin saberlo el problema social—. Unos tanto y otros tan poco. Falta equilibrio y el mundo parece que se cae. Todo se arreglaría si los que tienen mucho dieran lo que les sobra a los que no poseen nada. ¿Pero qué cosa sobra?… Vaya usted a saber». Guillermina aseguraba que se necesita mucha fe para no acobardarse ante los espectáculos que la miseria ofrece. «Porque se encuentran almas buenas, sí—decía—; pero también mucha ingratitud. La falta de educación es para el pobre una desventaja mayor que la pobreza. Luego la propia miseria les ataca el corazón a muchos y se lo corrompe. A mí me han insultado; me han arrojado puñados de estiércol y tronchos de berza; me han llamado tía bruja… ». ...

Errores Ortográficos típicos con la palabra Desigualdades

Cómo se escribe desigualdades o decigualdades?
Cómo se escribe desigualdades o dezigualdadez?
Cómo se escribe desigualdades o desijualdades?

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La palabra arcilla
La palabra oeste
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La palabra desaparecen
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