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La palabra dezirme
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Comó se escribe dezirme o decirme?

Cual es errónea Decirme o Dezirme?

La palabra correcta es Decirme. Sin Embargo Dezirme se trata de un error ortográfico.

El Error ortográfico detectado en el termino dezirme es que hay un Intercambio de las letras c;z con respecto la palabra correcta la palabra decirme

Errores Ortográficos típicos con la palabra Decirme

Cómo se escribe decirme o decirrme?
Cómo se escribe decirme o dezirme?

Algunas Frases de libros en las que aparece decirme

La palabra decirme puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 1384
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -Acabad, pues, lo que habéis comenzado a decirme. ...

En la línea 1859
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -¡Aramis! ¿Quién es ése?-Vamos! ¿Vais a decirme que no conocéis a Aramis?-Es la primera vez que oigo pronunciar ese nombre. ...

En la línea 2082
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -Pero jamás me habéis dicho que no me amarais; y, realmente, decirme semejantes palabras, sería por parte de vuestra majestad una ingratitud demasiado grande. ...

En la línea 2092
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... ¿Os acordáis de la bella noche que hacía? ¡Cuán dulce y perfumado era el aire, cuán azul el cielo todo esmaltado de estrellas! ¡Ah! Aquella vez, señora, pude estar un instante a solas con vos; aquella vez vos estabais dispuesta a decirme todo: el aislamiento de vuestra vida, las penas de vuestro corazón. ...

En la línea 1898
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Escribió, además, una carta particular al duque y me la dió, encargándome que yo mismo se la entregase la primera vez que fuese a verle; y para remate de todo, me escribió y dirigió otra carta en la que me dispensaba el honor de decirme que me tenía en gran aprecio, y que su mayor placer sería que yo obtuviese el permiso tan buscado. ...

En la línea 3364
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... —_Señor patrón_—preguntó—, ¿me hace el favor de decirme dónde puedo comprar un poco de aceite? —En la casa lo hay—replicó el huésped—si es que necesita usted comprar; pero si, como es probable, supone usted que al vendérselo queremos ganar un _cuarto_, puede usted ir a comprarlo a la calle. ...

En la línea 5469
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Después de todo, acaso hubiera sido más ventajoso sacar el tesoro sin su ayuda, con tal que hubiese sido posible.» No sabía o no quiso decirme quiénes eran sus nuevos amigos, salvo que tenían muchísima influencia. ...

En la línea 6100
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... —Buen hombre—dije yo—, ¿qué significa esta ridícula aparición? Si tiene usted algo que decirme, despache pronto y váyase a sus asuntos. ...

En la línea 1886
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... No sé qué se fue, que, en acabando de decirme esto, se le llenaron los ojos de lágrimas y un nudo se le atravesó en la garganta, que no le dejaba hablar palabra de otras muchas que me pareció que procuraba decirme. ...

En la línea 1886
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... No sé qué se fue, que, en acabando de decirme esto, se le llenaron los ojos de lágrimas y un nudo se le atravesó en la garganta, que no le dejaba hablar palabra de otras muchas que me pareció que procuraba decirme. ...

En la línea 2007
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Y fue que una noche, estando yo en mi aposento con sola la compañía de una doncella que me servía, teniendo bien cerradas las puertas, por temor que, por descuido, mi honestidad no se viese en peligro, sin saber ni imaginar cómo, en medio destos recatos y prevenciones, y en la soledad deste silencio y encierro, me le hallé delante, cuya vista me turbó de manera que me quitó la de mis ojos y me enmudeció la lengua; y así, no fui poderosa de dar voces, ni aun él creo que me las dejara dar, porque luego se llegó a mí, y, tomándome entre sus brazos (porque yo, como digo, no tuve fuerzas para defenderme, según estaba turbada), comenzó a decirme tales razones, que no sé cómo es posible que tenga tanta habilidad la mentira que las sepa componer de modo que parezcan tan verdaderas. ...

En la línea 2430
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... »Calló, en diciendo esto, el virtuoso y prudente Lotario, y Anselmo quedó tan confuso y pensativo que por un buen espacio no le pudo responder palabra; pero, en fin, le dijo: »-Con la atención que has visto he escuchado, Lotario amigo, cuanto has querido decirme, y en tus razones, ejemplos y comparaciones he visto la mucha discreción que tienes y el estremo de la verdadera amistad que alcanzas; y ansimesmo veo y confieso que si no sigo tu parecer y me voy tras el mío, voy huyendo del bien y corriendo tras el mal. ...

En la línea 2133
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... varias personas pregunté si podrían decirme dónde depositaban los huevos estos lagartos, y todos me contestaron a una que ni sabían siquiera cómo se propagaban, por más que todos conocían muy bien los huevos de la especie terrestre; lo cual es bastante extraordinario teniendo en cuenta lo muy común que es la especie marina. ...

En la línea 15937
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Ya sé yo todo lo que tú puedes decirme, y mucho más. ...

En la línea 16215
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... y a decirme que la conciencia la había acusado, y que por medida perentoria de reparación. ...

En la línea 222
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —La respuesta fue coger el mantón, y decirme vamos. No podía salir por la Cava. Salimos por la zapatería que se llama Al ramo de azucenas. Lo que te digo; el pueblo es así, sumamente ejecutivo y enemigo de trámites. ...

En la línea 3363
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —No sé… está incomodado conmigo… Esta mañana hemos reñido… La verdad… me enfadé, me tuve que enfadar. Figúrate que esta vez viene más hereje que nunca. Cada uno es dueño de condenarse; ¿pero a qué viene decirme a mí cosas contra la religión? ...

En la línea 4428
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Bajó Fortunata los peldaños riendo… Era una risa estúpida salpicada de interjecciones. «¡A mí, decirme… ! Si no me echan, la cojo… le levanto… pero no sé, no recuerdo bien si le arañé la cara. ¡A mí decirme! Si le pego un bocado no la suelto… Ja, ja, ja… ». Le temblaban tanto las piernas, que al llegar a la calle apenas podía andar. La luz y el aire parecía que le despejaban algo la cabeza, y empezó a darse cuenta de la situación. ¿Pero era verdad lo que había dicho y hecho? No estaba segura de haberle pegado; pero sí de que le dijo algo. ¿Y para qué la otra la había llamado a ella ladrona?… Subió por la calle de la Paz, pasando a cada instante de una acera a otra sin saber lo que hacía. ...

En la línea 4442
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... «Estará con su papá—pensó ella—, y aunque al volver me vea, no ha de decirme nada». ...

En la línea 1132
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... –¡No sé! Me dijo que me esperase. Creí que querría usted decirme algo… ...

En la línea 1614
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... –Sí, ya sé lo que vas a decirme. Venías a consultarme sobre tu estado, que desde hace algún tiempo es alarmante, verdaderamente alarmante, ¿no es eso? ...

En la línea 1655
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... –Bien, sepamos qué es lo que tenía que decirme. ...

En la línea 814
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -A fe mía, que así podría creerse. Pero usted, señor Aronnax -me preguntó Ned Land, obseso con su idea-, ¿no puede decirme cuántos hombres hay a bordo? ¿Diez, veinte, cincuenta, cien? ...

En la línea 1128
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -¿Y podría decirme qué es lo que sabe todo el mundo? -me preguntó con un tono un tanto irónico. ...

En la línea 1679
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -Pero ¿puede decirme el señor cuál es la causa de este singular efecto? Porque no creo yo que el agua se haya transformado en leche. ...

En la línea 1902
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -La conclusión vendrá a su tiempo. Además, no podemos hacer nada, y estamos discutiendo inútilmente. Si viniera usted a decirme: «Se nos ofrece una oportunidad de evasión», la discutiría con usted. Pero no es éste el caso, y para hablarle con toda franqueza, no creo que el capitán Nemo se aventure nunca por los mares europeos. ...

En la línea 255
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... — ¿Quiere usted hacerme el favor de decirme qué hora es? - preguntó el sargento dirigiéndose al señor Pumblechook, como si se hubiera dado cuenta de que era hombre tan exacto como el mismo reloj. ...

En la línea 370
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... — A consecuencia de eso, mi madre y yo nos escapamos varias veces de la casa de mi padre. Luego mi madre fue a trabajar, y solía decirme: «Ahora, Joe, si Dios quiere, podrás ir a la escuela, hijo mío.» Y quería llevarme a la escuela. Pero mi padre, en el fondo, tenía muy buen corazón y no podía vivir sin nosotros. Por eso vino a la casa en que vivíamos y armó tal escándalo en la puerta, que no tuvimos más remedio que irnos a vivir con él. Pero luego, en cuanto nos tuvo otra vez en casa, volvió a pegarnos. Y ésta fue la causa, Pip terminó Joe, dejando de remover las brasas y mirándome -, de que mi instrucción esté un poco atrasada. ...

En la línea 631
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... — ¿Qué me cuentas, Pip? - exclamó Joe con el mayor asombro -. ¿Acaso quieres decirme que… ? ...

En la línea 633
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... —Pero supongo que no lo será todo lo que dijiste. Casi estoy seguro de que no vas a decirme que no existe el coche tapizado de terciopelo negro. ...

En la línea 1064
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... «Señor: sólo quisiera saber una cosa. ¿Lo saben todo o lo ignoran todavía? Tal vez están aleccionados y no dan a entender nada porque estoy enfermo. Acaso me reserven la sorpresa de aparecer un día y decirme que lo saben todo desde hace tiempo y que sólo callaban porque… Pero ¿qué iba yo a hacer? Lo he olvidado. Parece hecho adrede. Lo he olvidado por completo. Sin embargo, estaba pensando en ello hace apenas un minuto… » ...

En la línea 1740
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑¡Calla! No hace falta que digas nada. Ya sé lo que quieres decirme. ...

En la línea 2128
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Tú no tienes nada que hacer. De modo que te has de quedar. Tú te quieres marchar porque se ha ido Zosimof. Quédate… ¿Qué hora es, a todo esto? ¡Qué preciosidad de reloj, Dunia! ¿Queréis decirme por qué seguís tan callados? El único que habla aquí soy yo. ...

En la línea 2264
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Tengo entendido que ha interrogado a todos los que tenían algún objeto empeñado en casa de la vieja. Yo también tenía algo empeñado… , muy poca cosa… , una sortija que me dio mi hermana cuando me vine a Petersburgo, y el reloj de plata de mi padre. Las dos cosas juntas sólo valen cinco o seis rublos, pero como recuerdos tienen un gran valor para mí. ¿Qué te parece que haga? No quisiera perder esos objetos, especialmente el reloj de mi padre. Hace un momento, temblaba al pensar que mi madre podía decirme que quería verlo, sobre todo cuando estábamos hablando del reloj de Dunetchka. Es el único objeto que nos queda de mi padre. Si lo perdiéramos, a mi madre le costaría una enfermedad. Ya sabes cómo son las mujeres. Dime, ¿qué debo hacer? Ya sé que hay que ir a la comisaría para prestar declaración. Pero si pudiera hablar directamente con Porfirio… ¿Qué te parece… ? Así se solucionaría más rápidamente el asunto… Ya verás como, apenas nos sentemos a la mesa, mi madre me habla del reloj. ...

En la línea 297
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Está estupefacto de que se hubiese expresado así, de que conservase sobre mí un imperio semejante, hasta el extremo de decirme claramente: “Corre a tu pérdida, mientras yo permaneceré aquí muy tranquila. “ Había en sus palabras un cinismo y una franqueza a mi parecer excesivos. ¿Pero cómo se comportaría después conmigo? Esto rebasaba los límites del envilecimiento y de la esclavitud. Y por absurda e increíble que fuese toda nuestra conversación, mi corazón se estremecía. ...

En la línea 1342
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Las gentes satisfechas de sí mismas, ¡con qué orgullosa satisfacción están dispuestas a censurar la conducta ajena! Si ellos supieran hasta qué punto me doy cuenta de mi ignominiosa situación actual no tendrían seguramente valor para culparme. ¿Pero qué pueden decirme de nuevo que yo no sepa? El hecho es que todo puede cambiar con una sola vuelta de la rueda, y entonces esos mismos moralistas serán los primeros —estoy seguro de ello— en felicitarme con amistosas bromas. Y no me volverán la espalda como ahora. ¡Que se vayan todos al diablo! ¿Qué soy ahora? Un cero. ¿Qué puedo ser mañana? ¡Mañana puedo resucitar de entre los muertos, comenzar una vida nueva! Puedo descubrir al hombre que hay en mí todavía en tanto que no esté hundido del todo. ...

En la línea 243
del libro Fantina Los miserables Libro 1
del afamado autor Victor Hugo
... - No tenéis que decirme quien sois. Esta no es mi casa, es la casa de Jesucristo. Esa puerta no pregunta al que entra por ella si tiene un nombre, sino si tiene algún dolor. Padecéis; tenéis hambre y sed; pues sed bien venido. No me lo agradezcáis; no me digáis que os recibo en mi casa. Aquí no está en su casa más que el que necesita asilo. Vos que pasáis por aquí, estáis en vuestra casa más que en la mía. Todo lo que hay aquí es vuestro. ¿Para qué necesito saber vuestro nombre? Además, tenéis un nombre que antes que me lo dijeseis ya lo sabía. ...

En la línea 1130
del libro Fantina Los miserables Libro 1
del afamado autor Victor Hugo
... - ¡Vos sois muy malo, señor! Eso es lo que quería decir y no sabía cómo. Yo no he robado nada, soy un hombre que no come todos los días. Venía de Ailly, iba por el camino después de una tempestad que había asolado el campo. Al lado del camino encontré una rama con manzanas en el suelo, y la recogí sin saber que me traería un castigo: Hace tres meses que estoy preso y que me interrogan. No sé qué decir; se habla contra mí; se me dice ¡responde! El gendarme, que es un buen muchacho, me da con el codo y me dice por lo bajo: contesta. Yo no sé explicarme; no he hecho estudios; soy un pobre. No he robado; recogí cosas del suelo. Habláis de Jean Valjean, de Jean Mathieu, yo no los conozco; serán aldeanos. Yo trabajé con el señor Baloup. Me llamo Champmathieu. Sois muy listos al decirme donde he nacido, pues yo lo ignoro; porque no todos tienen una casa para venir al mundo, eso sería muy cómodo. Creo que mi padre y mi madre andaban por los caminos y no sé nada más. Cuando era niño me llamaban Pequeño, ahora me llama Viejo. Estos son mis nombres de bautismo. Tomadlo como queráis, que he estado en Auvernia, que he en Faverolles, ¡qué sé yo! ¿Es imposible estado en Auvernia y en Faverolles sin haber estado antes en presidio? Os digo que no he robado y que soy el viejo Champmathieu, y que he vivido en casa del señor Baloup. Me estáis aburriendo con vuestras tonterías. ¿Por qué estáis tan enojados conmigo? ...

En la línea 175
del libro Amnesia
del afamado autor Amado Nervo
... Sin embargo, al terminar la pieza, solía decirme que la había comprendido perfectamente. ...

Reglas relacionadas con los errores de c;z

Las Reglas Ortográficas de la Z

Se escribe z y no c delante de a, o y u.

Se escriben con z las terminaciones -azo, -aza.

Ejemplos: pedazo, terraza

Se escriben con z los sustantivos derivados que terminan en las voces: -anza, -eza, -ez.

Ejemplos: esperanza, grandeza, honradez

La X y la S


Te vas a reir con las pifia que hemos hemos encontrado cambiando las letras c;z


El Español es una gran familia


la Ortografía es divertida

Más información sobre la palabra Decirme en internet

Decirme en la RAE.
Decirme en Word Reference.
Decirme en la wikipedia.
Sinonimos de Decirme.

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