Cual es errónea Curado o Currado?
La palabra correcta es Curado. Sin Embargo Currado se trata de un error ortográfico.
La falta ortográfica detectada en la palabra currado es que se ha eliminado o se ha añadido la letra r a la palabra curado

la Ortografía es divertida
Mira que burrada ortográfica hemos encontrado con la letra r
Reglas relacionadas con los errores de r
Las Reglas Ortográficas de la R y la RR
Entre vocales, se escribe r cuando su sonido es suave, y rr, cuando es fuerte aunque sea una palabra derivada o compuesta que en su forma simple lleve r inicial. Por ejemplo: ligeras, horrores, antirreglamentario.
En castellano no es posible usar más de dos r

El Español es una gran familia
Algunas Frases de libros en las que aparece curado
La palabra curado puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 713
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -¿Y?-Pues que estoy seguro de que en menos de tres días este bálsa mo os curará y al cabo de los tres días, cuando estéis curado, señor, sera para mí siempre un gran honor servuestro hombre. ...
En la línea 846
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... ¡No lo matéis, joven, os lo suplico; tengo un viejo asunto que terminar con él cuando esté curado y con buena salud! Desarmadle solamente, quitadle la espada. ...
En la línea 5090
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -Eso me ha curado de las mujeres hermosas, poéticas y amoro sas -dijo Athos levantándose y sin continuar el apólogo del conde-. ...
En la línea 816
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... No se había curado Sancho de echar sueltas a Rocinante, seguro de que le conocía por tan manso y tan poco rijoso que todas las yeguas de la dehesa de Córdoba no le hicieran tomar mal siniestro. ...
En la línea 863
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Dígolo porque esa bestezuela podrá suplir ahora la falta de Rocinante, llevándome a mí desde aquí a algún castillo donde sea curado de mis feridas. ...
En la línea 1821
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... -Suélenles dar -respondió el cura- algún beneficio, simple o curado, o alguna sacristanía, que les vale mucho de renta rentada, amén del pie de altar, que se suele estimar en otro tanto. ...
En la línea 6298
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Pero dejemos con su cólera a Sancho, y ándese la paz en el corro, y volvamos a don Quijote, que le dejamos vendado el rostro y curado de las gatescas heridas, de las cuales no sanó en ocho días, en uno de los cuales le sucedió lo que Cide Hamete promete de contar con la puntualidad y verdad que suele contar las cosas desta historia, por mínimas que sean. ...
En la línea 14405
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... por eso no puede decirse con exactitud que se ha curado. ...
En la línea 3912
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Desde la restauración de su legalidad doméstica había abandonalo por completo las lecturas filosóficas, reverdeciendo en su alma el mal curado dolor de su afrenta y los odios vengativos. Aquel ascetismo y aquel ver a Dios en sí fueron nada más que obra fugaz de la tristeza, o quizás de las circunstancias, y existían en su mente como esas lecciones, pegadas con saliva, que los estudiantes aprenden en los apuros del examen. Sus nuevas obligaciones en la botica le llamaban del lado de la química y de la farmacia, y se dedicó a esto con verdadero ardor, deseando aprender. Decíale doña Lupe que inventase algún específico, alguna papa cualquiera o antigualla que con nombre peregrino y nuevo pasase por prodigioso hallazgo; pero él se resistía porque lo consideraba impropio de la ciencia. Tía y sobrino tenían sobre esto altercados muy vivos… «¡Como si fuera un crimen idear cualquier clase de píldoras, cápsulas o grajeas, y allá te va un nombre!… ». «Cápsulas hipoquitropíticas vegetales… o animales, lo mismo da… del Doctor Rubín… infalibles… contra cualquier cosa… contra la tisis… o el moquillo de los perros… Lo que importa es descubrir algo y plantarle unas etiquetas muy chillonas con tu retrato… Eres un mandria. Si no inventas tú un específico, al fin tendré que inventarlo yo… Fortunata, dile que invente, hija, convéncele… Podéis ganar ríos de oro». ...
En la línea 4865
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... «¿Quieres que te hable con franqueza? Pues a mí no me disgustaba; pero nunca me dijo nada… Tenía buena figura y unos aires de caballero como los tienen pocos… Mamá y papá hechos unos tontos con aquella esperanza… ¡qué inocentes! Es muy lagarto ese hombre. ¡Casarse conmigo! Sí, para mí estaba. A lo mejor, meses y meses sin parecer por aquí. Yo me acordaba de él y de cuando venía a casa; como que al verle entrar nos quedábamos todos turulatos y nos parecía que entraba por esa puerta la Divina Majestad… Pues como te digo, dejó de venir. En aquel tiempo conocí a Fenelón; fue mi novio y me pidió. Mamá tenía todavía ilusiones; papá se había curado de ellas. Nos casamos… ¿Pues creerás que al mes de casados, viene el primo a Madrid y empieza a hacerme la corte por lo fino?». ...
En la línea 5374
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Con el cambio de vida y domicilio, reanudó la señora de Rubín algunas relaciones de familia que estaban absolutamente quebrantadas, siendo de notar entre ellas la de José Izquierdo, que, empezando por ir a cenar con su hermana y sobrina algunas noches, acabó, conforme a su genial parasitario, por estar allí todo el tiempo que tenía libre. Fortunata encontró a su tío transfigurado moralmente, con un reposo espiritual que nunca viera en él, suelto de palabra, curado de su loca ambición y de aquel negro pesimismo que le hacía renegar de su suerte a cada instante. El bueno de Platón, encontrando al fin el descanso de su vida vagabunda, se había sentado en una piedra del camino, a la sombra de frondoso árbol cargado de fruto (valga la figura) sin que nadie le disputase el hartarse de ella. No existía por aquel entonces en Madrid un modelo mejor, y los pintores se lo disputaban. Veíase Izquierdo acosado, requerido; recibía esquelas y recados a toda hora, y le desconsolaba el no tener tres o cuatro cuerpos para servir con ellos al arte. Ni había oficio en el mundo que más le cuadrase, porque aquello no era trabajar ¡qué demonio!, era retratarse, y el que trabajaba era el pintor, poniendo en él sus cinco sentidos y mirándole como se mira a una novia. En aquellos días de Febrero del 76, como se pusiera a hablar con su hermana y sobrina de las muchas obras que traía entre manos, no acababa. En tal estudio hacía de Pae Eterno, en el momento de estar fabricando la luz; en otro de Rey D. Jaime, a caballo, entrando en Valencia. Allí de Nabucodonosor andando a cuatro patas; aquí de un tío en pelota que le llaman Eneas, con su padre a la pela. «Pero lo mejor que estamos pintando ahora… y que lo vamos sacando de lo fino… , es aquel paso de Hernán-Cortés cuando manda dar fuego a las judías naves… ». Ganaba mi hombre todo lo que necesitaba, y era venturoso, y la sujeción del día la compensaba con las largas expansiones de charla y copas que se daba de noche en algún café, convidando a los amigos. A su sobrina le prestaba servicios, haciéndole cuantos encargos eran compatibles con sus tareas artísticas. Solía ella enviarle con algún mensaje a casa de su costurera, o se valía de él para recados y compras. Más de una vez le mandó a la gran tienda de Samaniego por tela o encajes para el ajuar que estaba haciendo; pero siempre le encargaba que no la descubriese allí, pues ya que Aurora no había ido a verla, lo que propiamente era una falta de educación, y hablando mal y pronto, una cochinada, no quería ella tampoco aparentar que solicitaba su amistad; y si razones tenía la Samaniega para retraerse, también ella las tenía para no rebajarse. «A fina me ganará; pero a orgullosa no». ...
En la línea 5434
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —Yo creo—dijo la de Jáuregui—, que si no está curado, le falta poco. ¿Y qué hay de eso? ...
En la línea 389
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —¡Qué iba a hacer! —exclamó con voz ronca—. Pero, ¿será verdad que amo a esa muchacha? ¿No es esto una locura? No soy ya el pirata de Mompracem, pues me siento arrastrado por una pasión irresistible hacia esa hija de una raza que odio. ¿Olvido a mi salvaje Mompracem, a mis fieles tigrecitos, a mi buen Yáñez? ¿Olvido que los compatriotas de ella no esperan más que el momento oportuno para destruir mi poder? ¡Apaguemos este volcán que arde en mi corazón, indigno del Tigre de la Malasia! ¡Haz oír tu rugido, Tigre; destierra de tu pecho el reconocimiento que debes a estas gentes que te han curado la herida y huye de estos sitios! ¡Vuelve al mar; vuelve a ser el terrible pirata de Mompracem! ...
En la línea 1324
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Ya hemos trabado conocimiento ‑dijo a Raskolnikof‑. Espero que, una vez esté curado, nuestras relaciones serán más íntimas, debido a las circunstancias que ya conoce usted. Le deseo un rápido restablecimiento. ...
En la línea 2039
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Sí; ya me doy cuenta de que estoy casi curado ‑dijo Raskolnikof, abrazando cariñosamente a su madre y a su hermana, lo que llenó de alegría a Pulqueria Alejandrovna‑. Y no digo esto como te dije ayer ‑añadió, dirigiéndose a Rasumikhine, mientras le estrechaba la mano afectuosamente. ...
En la línea 2040
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Estoy incluso asombrado ‑dijo Zosimof alegremente, pues, en sus diez minutos de charla con el enfermo, éste había llegado a desconcertarle con su lucidez‑. Si la cosa continúa así, dentro de tres o cuatro días estará curado por completo y habrá vuelto a su estado normal de un mes atrás… , o tal vez de dos o tres, pues hace mucho tiempo que llevaba la enfermedad en incubación… ¿No es así? Confiéselo. Y confiese también que tenía algún motivo para estar enfermo ‑añadió con una prudente sonrisa, como si temiera irritarlo. ...
En la línea 4886
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Una tarde, cuando ya estaba casi curado, Raskolnikof se durmió. Al despertar se acercó distraídamente a la ventana y vio a Sonia de pie junto al portal. Parecía esperar algo. Raskolnikof se estremeció: había sentido una dolorosa punzada en el corazón. Se apartó a toda prisa de la ventana. Al día siguiente Sonia no apareció; al otro, tampoco. Rodia se dio cuenta de que la esperaba ansiosamente. Al fin dejó el hospital. Ya en el presidio, sus compañeros le informaron de que Sonia Simonovna estaba enferma. Profundamente inquieto, Raskolnikof envió a preguntar por ella. En seguida supo que su enfermedad no tenía importancia. Sonia, al saber que su estado preocupaba a Rodia, le escribió una carta con lápiz para decirle que estaba mucho mejor y que sólo padecía un enfriamiento. Además, le prometía ir a verlo lo antes posible al lugar donde trabajaba. El corazón de Raskolnikof empezó a latir con violencia. ...
Errores Ortográficos típicos con la palabra Curado
Cómo se escribe curado o kurado?
Cómo se escribe curado o currado?
Cómo se escribe curado o surado?
Más información sobre la palabra Curado en internet
Curado en la RAE.
Curado en Word Reference.
Curado en la wikipedia.
Sinonimos de Curado.
Palabras parecidas a curado
La palabra dignidad
La palabra gado
La palabra padrinos
La palabra aires
La palabra resul
La palabra escogido
La palabra queteros
Webs amigas:
Ciclos Fp de informática en Zamora . Guia de la Herradura . VPO en Vizcaya . - Hotel en Costa del sol Holiday Hydros