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La palabra cautibo
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Comó se escribe cautibo o cautivo?

Cual es errónea Cautivo o Cautibo?

La palabra correcta es Cautivo. Sin Embargo Cautibo se trata de un error ortográfico.

El Error ortográfico detectado en el termino cautibo es que hay un Intercambio de las letras v;b con respecto la palabra correcta la palabra cautivo

Errores Ortográficos típicos con la palabra Cautivo

Cómo se escribe cautivo o sautivo?
Cómo se escribe cautivo o cautibo?

Algunas Frases de libros en las que aparece cautivo

La palabra cautivo puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 184
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Viendo esto don Quijote, embrazó su adarga, y, puesta mano a su espada, dijo: -¡Oh señora de la fermosura, esfuerzo y vigor del debilitado corazón mío! Ahora es tiempo que vuelvas los ojos de tu grandeza a este tu cautivo caballero, que tamaña aventura está atendiendo. ...

En la línea 266
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Recogió las armas, hasta las astillas de la lanza, y liólas sobre Rocinante, al cual tomó de la rienda, y del cabestro al asno, y se encaminó hacia su pueblo, bien pensativo de oír los disparates que don Quijote decía; y no menos iba don Quijote, que, de puro molido y quebrantado, no se podía tener sobre el borrico, y de cuando en cuando daba unos suspiros que los ponía en el cielo; de modo que de nuevo obligó a que el labrador le preguntase le dijese qué mal sentía; y no parece sino que el diablo le traía a la memoria los cuentos acomodados a sus sucesos, porque, en aquel punto, olvidándose de Valdovinos, se acordó del moro Abindarráez, cuando el alcaide de Antequera, Rodrigo de Narváez, le prendió y llevó cautivo a su alcaidía. ...

En la línea 267
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... De suerte que, cuando el labrador le volvió a preguntar que cómo estaba y qué sentía, le respondió las mesmas palabras y razones que el cautivo Abencerraje respondía a Rodrigo de Narváez, del mesmo modo que él había leído la historia en La Diana, de Jorge de Montemayor, donde se escribe; aprovechándose della tan a propósito, que el labrador se iba dando al diablo de oír tanta máquina de necedades; por donde conoció que su vecino estaba loco, y dábale priesa a llegar al pueblo, por escusar el enfado que don Quijote le causaba con su larga arenga. ...

En la línea 278
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Todo esto estaban oyendo el labrador y don Quijote, con que acabó de entender el labrador la enfermedad de su vecino; y así, comenzó a decir a voces: -Abran vuestras mercedes al señor Valdovinos y al señor marqués de Mantua, que viene malferido, y al señor moro Abindarráez, que trae cautivo el valeroso Rodrigo de Narváez, alcaide de Antequera. ...

En la línea 1008
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... César Borgia y su hermano Juan habían tenido con él cierta intimidad, y más de una vez, por la influencia de dicho trato amistoso, los dos hijos del Papa se mostraron en las calles de Roma con turbante y caftán, montados a la turca, imitando el aspecto del príncipe cautivo. ...

En la línea 1009
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... —Alejandro Sexto—dijo Enciso—no tenia ningún interés político en la muerte de Djem. Mientras viviese seguiría cobrando del sultán la pensión de cuarenta mil ducados. En cambio de continuar Djem al lado de Carlos Octavo, éste iba a verse en la obligación de aprovechar la influencia del cautivo, marchando inmediatamente a la conquista de Constantinopla. Era al rey de Francia, que nunca pensó seriamente en dicha conquista, a quien convenía la muerte del príncipe turco, y si existió envenenamiento, a él debe atribuirse… Pero, en realidad, Djem murió de sus excesos, que aún fueron mayores al abandonar el Vaticano y seguir a un ejército en el que todos iban ebrios o acuciados por la lujuria. ...

En la línea 1779
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Este documento, cuya desaparición interesaba mucho al monarca, no lo poseía ya el cautivo por haberlo confiado a uno de sus lugartenientes italianos, Baltasare de Sciplone; mas al fin consiguió el virrey de Nápoles, por medio de los Colonnas, apoderarse de él, rompiéndolo. ...

En la línea 1790
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Teniendo quince años lo habían nombrado arzobispo de Valencia, y, cuando' al fin podía visitar su antigua diócesis, era como cautivo. A los ocho había empezado su carrera dentro de la Iglesia, recibiendo la mitra de Pamplona, y el Destino lo iba empujando para morir en Navarra, al otro lado de la Península. ...

En la línea 239
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... Sentóse después el fatigado cautivo y se dispuso a quitarse las zapatillas, después de pedir tímidamente permiso con la mirada; mas otro oficioso criada, también ataviado de seda y terciopelo, se arrodilló y le ahorró el trabajo. Dos o tres esfuerzos más hizo el niño por servirse a si mismo; mas, como siempre se le anticiparon vivamente, acabó por ceder con un suspiro de resignación y diciendo entre dientes: 'Maravillame que no se empeñen también en respirar por mi' En chinelas y envuelto en suntuosa bata se tendió por fin a reposar, pero no a dormir, porque su cabeza estaba demasiado llena de pensamientos y la estancia demasiado llena de gente. No podía desechar los primeros, así que permanecieron; no sabía tampoco lo bastante para despedir a los segundos, así que también se quedaron, con gran pesar del príncipe y de ellos. ...

En la línea 309
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... Dejamos a John Canty arrastrando al verdadero príncipe hacia Offal Court, con una ruidosa y regocijada turba pisándole los talones. En ella sólo hubo una persona que brindó una palabra rogando por el cautivo, y no le hicieron caso: tan grande era el tumulto que apenas incluso se oyó. Continuó el príncipe luchando por su libertad y protestando contra el tratamiento que sufría, hasta que John Canty perdió la poca paciencia que le quedaba y con repentino furor levantó su garrote de roble sobre la cabeza del príncipe. El único defensor del chico saltó para detener el brazo del hombre, y el golpe dio en su propia muñeca. Canty rugió: ...

En la línea 542
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... Estaba despierto. Abrió los ojos y vio arrodillado junto a su lecho al Primer Lord de la Cámara, ricamente vestido. La belleza del sueño desvanecióse y el pobre muchacho conoció que era cautivo y rey. La estancia estaba llena de cortesanos con capas de púrpura –el color de luto– y de nobles servidores del monarca. Tom se sentó en la cama, y por entre las gruesas cortinas de seda miró tan selecta compañía. ...

En la línea 1013
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... Así pasaron varios días, y todas las miserias de aquella vida errante y toda la fatiga y sordidez y toda la mezquindad y vulgaridad de ella, llegaron a ser poco a poco tan intolerables para el cautivo, que éste empezó a decirse que el haberse librado del cuchillo del ermitaño no era al fin y al cabo sino, cuando más, un respiro temporal concedido por la muerte. ...

Reglas relacionadas con los errores de v;b

Las Reglas Ortográficas de la V

Regla 1 de la V Se escriben con v el presente de indicativo, subjuntivo e imperativo del verbo ir, así como el pretérito perfecto simple y el pretérito imperfecto de subjuntivo de los verbos tener, estar, andar y sus derivados. Por ejemplo: estuviera o estuviese.

Regla 2 de la V Se escriben con v los adjetivos que terminan en -ava, -ave, -avo, -eva, -eve, -evo, -iva, -ivo.

Por ejemplo: octava, grave, bravo, nueva, leve, longevo, cautiva, primitivo.

Regla 3 de la V Detrás de d y de b también se escribe v. Por ejemplo: advertencia, subvención.

Regla 4 de la V Las palabras que empiezan por di- se escriben con v.

Por ejemplo: divertir, división.

Excepciones: dibujo y sus derivados.

Regla 5 de la V Detrás de n se escribe v. Por ejemplo: enviar, invento.

Las Reglas Ortográficas de la B

Regla 1 de la B

Detrás de m se escribe siempre b.

Por ejemplo:

sombrío
temblando
asombroso.

Regla 2 de la B

Se escriben con b las palabras que empiezan con las sílabas bu-, bur- y bus-.

Por ejemplo: bujía, burbuja, busqué.

Regla 3 de la B

Se escribe b a continuación de la sílaba al- de inicio de palabra.

Por ejemplo: albanés, albergar.

Excepciones: Álvaro, alvéolo.

Regla 4 de la B

Las palabras que terminan en -bundo o -bunda y -bilidad se escriben con b.

Por ejemplo: vagabundo, nauseabundo, amabilidad, sociabilidad.

Excepciones: movilidad y civilidad.

Regla 5 de la B

Se escriben con b las terminaciones del pretérito imperfecto de indicativo de los verbos de la primera conjugación y también el pretérito imperfecto de indicativo del verbo ir.

Ejemplos: desplazaban, iba, faltaba, estaba, llegaba, miraba, observaban, levantaba, etc.

Regla 6 de la B

Se escriben con b, en todos sus tiempos, los verbos deber, beber, caber, haber y saber.

Regla 7 de la B

Se escribe con b los verbos acabados en -buir y en -bir. Por ejemplo: contribuir, imbuir, subir, recibir, etc.

Excepciones: hervir, servir y vivir, y sus derivados.


Te vas a reir con las pifia que hemos hemos encontrado cambiando las letras v;b


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Más información sobre la palabra Cautivo en internet

Cautivo en la RAE.
Cautivo en Word Reference.
Cautivo en la wikipedia.
Sinonimos de Cautivo.

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