Cómo se escribe.org.es

La palabra batayas
Cómo se escribe

Comó se escribe batayas o batallas?

Cual es errónea Batallas o Batayas?

La palabra correcta es Batallas. Sin Embargo Batayas se trata de un error ortográfico.

La Palabra batayas es una error ortográfica de la palabra batallas en la que se ha cambiado la letra u por la ü o viceversa, esto es falta o sobra la diéresis sobre una de sus vocales u de la palabra correcta que es batallas

Más información sobre la palabra Batallas en internet

Batallas en la RAE.
Batallas en Word Reference.
Batallas en la wikipedia.
Sinonimos de Batallas.

Errores Ortográficos típicos con la palabra Batallas

Cómo se escribe batallas o batallaz?
Cómo se escribe batallas o vatallas?
Cómo se escribe batallas o batayas?

Algunas Frases de libros en las que aparece batallas

La palabra batallas puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 412
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... ¡Qué diablos, capitán, no se ganan todas las batallas! El gran Pompeyo perdió la de Farsalia, y el rey Francisco I, que según lo que he oído decir valía tanto como él, perdió sin embargo la de Pavía. ...

En la línea 1759
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Las que eran ricas daban además una parte de su dinero, y se podría citar un buen número de héroes de esa galante época que no hubieran ganado ni sus espuelas primero, ni sus batallas luego, sin la bolsa más o menos provista que su amante ataba al arzón de su silla. ...

En la línea 271
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... ¡Desengáñese, _Batuschca_, desengáñese! España estaba dispuesta a luchar por vuestra causa, en tanto que al obrar así acrecentase su gloria; pero no le agrada perder batallas y más batallas en servicio vuestro. ...

En la línea 5344
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... ¡Qué de cosas no podría contar aquel hombre de marchas y retiradas, de batallas perdidas y ganadas, de ciudades saqueadas, conventos allanados! Quizás había visto las llamas de Moscou subir hasta las nubes, y «había medido sus fuerzas con las de la Naturaleza en el desierto invernal», asaltado por las borrascas de nieve y mordido por el tremendo frío de Rusia. ...

En la línea 6558
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... —¿Cabe exagerar el aprecio de un hombre—replicó un desconocido—cuyos pensamientos todos se encaminaron al honor de su país, que apenas combatió una vez sin dejar un pedazo de su cuerpo en la refriega, y, para no hablar de otros triunfos menores, vencedor en dos batallas tales como Abukir y Trafalgar? Poco después estábamos a la vista de la costa de Africa. ...

En la línea 467
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Los mozos, que no sabían de burlas, ni entendían aquello de despojos ni batallas, viendo que ya don Quijote estaba desviado de allí, hablando con las que en el coche venían, arremetieron con Sancho y dieron con él en el suelo; y, sin dejarle pelo en las barbas, le molieron a coces y le dejaron tendido en el suelo sin aliento ni sentido. ...

En la línea 836
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Mas yo me tengo la culpa de todo, que no había de poner mano a la espada contra hombres que no fuesen armados caballeros como yo; y así, creo que, en pena de haber pasado las leyes de la caballería, ha permitido el dios de las batallas que se me diese este castigo. ...

En la línea 866
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... A lo cual respondió don Quijote: -Las feridas que se reciben en las batallas, antes dan honra que la quitan. ...

En la línea 968
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Hiciéronlo ansí, y quedóse dormido más de tres horas, al cabo de las cuales despertó y se sintió aliviadísimo del cuerpo, y en tal manera mejor de su quebrantamiento que se tuvo por sano; y verdaderamente creyó que había acertado con el bálsamo de Fierabrás, y que con aquel remedio podía acometer desde allí adelante, sin temor alguno, cualesquiera ruinas, batallas y pendencias, por peligrosas que fuesen. ...

En la línea 2346
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Confieso que antes de ver el país por mí mismo, no podía comprender bien dos hechos referidos por Ellis: 1.0 que después de las terribles batallas de los tiempos antiguos los supervivientes del partido vencido se retiraron a las montañas, donde un puñado de hombres podía resistir a todo un ejército ...

En la línea 1403
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Ana soñó en adelante más que nada batallas, una Ilíada, mejor, un Ramayana sin argumento. ...

En la línea 1406
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Nada le decía de aquellas grandes batallas que le obligaba a ganar en el extremo Oriente, en las que ella le asistía haciendo el papel de reina consorte, con arranques de amazona. ...

En la línea 1856
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Ya no imaginaba tantos héroes y heroínas, y los que le quedaban en la cabeza eran menos fantásticos, sus sentimientos menos alambicados, y se complacía en describir su belleza exterior; los colocaba en parajes deliciosos y pintorescos y acababan todas las aventuras en batallas o en escenas de amor. ...

En la línea 5926
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Ella era el general invisible que dirigía aquellas cotidianas batallas; el Magistral era su instrumento inteligente. ...

En la línea 1313
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... César, héroe del Renacimiento, terrible y fastuoso, gran amigo de exterioridades, dispuesto a conversar con los artistas de su cortejo, entre dos asuntos políticos o dos batallas; sobre los .dibujos de un tapiz, la autenticidad de una estatua antigua o el cincelado de un puñal, se ocupó varias semanas en sus preparativos de viaje, que fueron enormes, amontonando vestiduras lujosas, pedrerías, armas, jaeces de caballos, libros valiosos, toda clase de ricos presentes. ...

En la línea 1619
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Consideraba lógico que dos hombres quisieran matarse por aquella hermosa viuda, hacia la cual se volvía su recuerdo muchas veces. Todas las mujares de vida interesante que provocaban batallas entre los hombres o eran motivo de sus lágrimas, heroínas de teatro y de libro, le hacían pensa inmediatamente en la señora de Pineda. Era para él una concreción de cuantas aventuras y caprichos alegran la existencia humana y la amargan a un tiempo, embelleciendo su natural monotonía. El también, de no ser quien era, habría acabado por hacer locuras, lo mismo que estos jóvenes, que le inspiraban una envidia mansa. ...

En la línea 3920
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Al entrar en la calle de Mira el Río, encontraron a Severiana, a quien doña Lupe había visto algunas veces. Llevaba un vaso con medicina, tapado con un papel a estilo de botica antigua. Doña Lupe la interrogó, y enterada la otra de que iban a ver a su hermana, hizo gustosamente de introductora, guiándolas por el sucio portal, la menos sucia y tortuosa escalera, hasta llegar al corredor. Ya se sabe que la vivienda de Severiana era una de las mejores de aquel falansterio, y que por su capacidad y arreglo bien podía pasar por lujosa en semejante vecindad. Vivía en compañía con aquélla una tal doña Fuensanta, viuda de un comandante, y la casa respondía a esta situación comanditaria, pues constaba de dos salitas enteramente iguales, cada una con ventana a la calle. Entre la puerta y la sala primera había un pasillo, en el cual se veía la artesa de lavar y la entrada de la cocina, cuya reja daba al corredor. Dos piezas interiores completaban el cuarto. Cuando Guillermina, comprendiendo el fin próximo de Mauricia, indujo a Severiana a sacarla del hospital por tercera vez y llevarla a su casa, la señora viuda del comandante cedió su cuarto para tan benéfico objeto, trasladando sus muebles al cuarto de otra vecina. Mauricia fue, pues, instalada en la segunda de las dos salitas. Severiana tenía su cama en la alcoba interior, y la sala primera estaba destinada a recibir visitas, como lo declaraban el relativo lujo de la cómoda, las sillas de Vitoria nuevecitas, el sofá de lo mismo, la mesa con cubierta de hule, el cuadrito de los dos corazones amantes, el de la Numancia en mar de musgo, los retratos de militares cuñados de Severiana, la estera de esparto flamante y sin ningún agujero, de empleitas rojas y amarillas, y en fin, las laminotas que recientemente habían sido adquiridas en el Rastro por una bicoca. Eran excelentes grabados ya pasados de moda, el papel viejo y con manchas de humedad, los marcos de caoba, y representaban asuntos que nada tenían de español, por cierto, las batallas de Napoleón I, reproducidas de los un tiempo célebres retratos de Horacio Vernet y el barón Gros. ¿Quién no ha visto el Napoleón en Eylau, y en Jena, el Bonaparte en Arcola, la apoteosis de Austerlitz y la Despedida de Fontainebleau? ...

En la línea 359
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... Durante tres años la muchacha fue testigo de sangrientas batallas donde perecieron miles de piratas y que dieron a Broocke una triste celebridad. ...

En la línea 367
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... Cuando ella cantaba las dulces canciones de su país natal, él no era ya más el pirata sanguinario. Conteniendo la respiración, bañado en sudor, escuchaba como en un ensueño, y al morir la nota final de la mandolina, permanecía con los ojos fijos en la joven, olvidado de Mompracem, de sus tigrecitos, y de sus batallas. ...

En la línea 378
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... ¿Qué le importaba que en Mompracem lo lloraran por muerto? ¿Qué le importaba su fiel Yáñez, cuando Mariana comenzaba a corresponderle? ¿Qué le importaba no experimentar las emociones terribles de las batallas, si ella le hacía sentir emociones mucho más sublimes? ¿Qué le importaba que lo descubrieran y que lo mataran, si todavía respiraba el mismo aire que respiraba Mariana? ...

En la línea 816
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —¡Olvidarla! ¡Es imposible, Yáñez, es imposible!¡Ni las batallas, ni las grandes emociones de la vida de pirata, ni la más espantosa venganza serán capaces de hacerme olvidarla! ¡Su imagen se interpondrá siempre entre todo eso y yo, y apagará la antigua energía y el valor del Tigre! ¡No, no la olvidaré! ¡Será mi mujer, aunque me cueste todo lo que soy y todo lo que tengo! ...


Vaya error ortográfico ¡¡¡¡

Reglas relacionadas con los errores de ll;y

Las Reglas Ortográficas de la LL y la Y

Se escribe LL:

Se escribe ll en las palabras que terminan en -illo, -illa. Por ejemplo: librillo, ventanilla.

Las Reglas Ortográficas de la Y:

Se escriben con y algunos tiempos y personas de los verbos cuyos infinitivos terminan en -uir:
Presente del Modo Indicativo
Ejemplos: construyo, influyes, huyo.
Excepciones: Nunca se escriben con y la primera y segunda personas del plural: huimos, construís, influimos.

Modo Imperativo
Ejemplo: construye, influye, influyamos, construya
Tercera persona del singular y del plural del pretérito indefinido.
Ejemplos: influyó, influyeron, construyó, construyeron
Modo subjuntivo.
Ejemplos: influya, construyera, influyere

Se escriben con y algunas formas de los verbos caer, leer, oír.
Ejemplos: cayó, leyeras, oyes


El Español es una gran familia


la Ortografía es divertida

Palabras parecidas a batallas

La palabra espadas
La palabra cruzaban
La palabra teros
La palabra mosque
La palabra viruela
La palabra fermo
La palabra mezcla

Webs amigas:

Ciclos Fp de informática en A Coruña . VPO en Gijon . Ciclos Fp de Administración y Finanzas en Tenerife . - Hotel en La Pineda