Cual es errónea Audiencia o Haudiencia?
La palabra correcta es Audiencia. Sin Embargo Haudiencia se trata de un error ortográfico.
La falta ortográfica detectada en la palabra haudiencia es que se ha eliminado o se ha añadido la letra h a la palabra audiencia
Errores Ortográficos típicos con la palabra Audiencia
Cómo se escribe audiencia o haudiencia?
Cómo se escribe audiencia o audienzia?

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Reglas relacionadas con los errores de h
Las Reglas Ortográficas de la H
Regla 1 de la H Se escribe con h todos los tiempos de los verbos que la llevan en sus infinitivos. Observa estas formas verbales: has, hay, habría, hubiera, han, he (el verbo haber), haces, hago, hace (del verbo hacer), hablar, hablemos (del verbo hablar).
Regla 2 de la H Se escriben con h las palabras que empiezan con la sílaba hum- seguida de vocal. Observa estas palabras: humanos, humano.
Se escriben con h las palabras que empiezan por hue-. Por ejemplo: huevo, hueco.
Regla 3 de la H Se escriben con h las palabra que empiezan por hidro- `agua', hiper- `superioridad', o `exceso', hipo `debajo de' o `escasez de'. Por ejemplo: hidrografía, hipertensión, hipotensión.
Regla 4 de la H Se escriben con h las palabras que empiezan por hecto- `ciento', hepta- `siete', hexa- `seis', hemi- `medio', homo- `igual', hemat- `sangre', que a veces adopta las formas hem-, hemo-, y hema-, helio-`sol'. Por ejemplo: hectómetro, heptasílaba, hexámetro, hemisferio, homónimo, hemorragia, helioscopio.
Regla 5 de la H Los derivados de palabras que llevan h también se escriben con dicha letra.
Por ejemplo: habilidad, habilitado e inhábil (derivados de hábil).
Excepciones: - óvulo, ovario, oval... (de huevo)
- oquedad (de hueco)
- orfandad, orfanato (de huérfano)
- osario, óseo, osificar, osamenta (de hueso)
Algunas Frases de libros en las que aparece audiencia
La palabra audiencia puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 296
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... A esta pregunta, D'Artagnan se presentó con mucha humildad, se apoyó en el título de compatriota, y rogó al ayuda de cámara que había venido a hacerle aquella pregunta pedir por él al señor d e Tréville un momento de audiencia, petición que éste prometió en tono protector transmitir en tiempo y lugar. ...
En la línea 444
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Luego el señor de Tréville hizo un gesto con la mano y todos se retiraron excepto D'Artagnan, que no olvidaba que tenía audiencia y que, con su tenacidad de gascón, había permanecido en el mismo sitio. ...
En la línea 943
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Pero una de aquellas pelotas, lanzada por el puño hercúleo de Porthos, pasó tan cerca del rostro de D'Ar tagnan que pensó que, si en lugar de pasarle de lado, le hubiera dado, su audiencia se habría probablemente perdido, dado que le hubiera si do del todo imposible presentarse ante el rey. ...
En la línea 944
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Y como, según su ima ginación gascona, de aquella audiencia dependía todo su porvenir, saludó cortésmente a Porthos y Aramis, declarando que no proseguirla la partida sino cuando estuviera en situación de hacerles frente, y se volvió para situarse junto a la soga y en la galería. ...
En la línea 32
del libro Memoria De Las Islas Filipinas.
del afamado autor Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
... Sin embargo del buen concepto de la audiencia de Manila (digan lo que quieran sus antagonistas), yo tengo por muy conveniente la disposicion de la ley de Indias en cuanto á la amobilidad y promocion á tiempo dado de sus ministros, en justa escala que deberia establecerse, fundándome en las mismas causas de la ley, y sin necesidad de buscar otras, que algunas se hallan muy al alcance de todos; esto es, que no solo es muy útil premiar á sus majistrados, sino tambien desarraigarlos de las amistades y estrechas relaciones que cobran en aquellos paises donde residen largo tiempo. ...
En la línea 36
del libro Memoria De Las Islas Filipinas.
del afamado autor Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
... La audiencia de Manila ha procurado en todo tiempo con mas ó menos eficacia el dar mayor impulso á la administracion de justicia en las Islas de su vasto territorio; mas los efectos nunca han correspondido á sus buenos deseos, porque hay obstáculos naturales que su autoridad no puede vencer. ...
En la línea 40
del libro Memoria De Las Islas Filipinas.
del afamado autor Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
... Estos oficios son de muy corto número y escaso provecho; porque en la inmensa estension del fuero militar en las personas pudientes de Filipinas, la auditoría de guerra ha llevado asi todos los pleitos civiles de importancia en las Islas, y la audiencia se halla reducida á causas criminales y pleitos de tierras entre los indios, y no de mucha cuantía, y únicamente tiene por pleitos de algun valor los negocios de comercio desde la publicacion del código en aquel pais; pero estos, ni son muchos, ni muy graves, lo cual no escluye la idea de que haya algunos de mucha consideracion; mas no es lo jeneral: razones por las que no es posible ni fácil que españoles instruidos compren y entren á servir aquellos oficios de la audiencia. ...
En la línea 40
del libro Memoria De Las Islas Filipinas.
del afamado autor Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
... Estos oficios son de muy corto número y escaso provecho; porque en la inmensa estension del fuero militar en las personas pudientes de Filipinas, la auditoría de guerra ha llevado asi todos los pleitos civiles de importancia en las Islas, y la audiencia se halla reducida á causas criminales y pleitos de tierras entre los indios, y no de mucha cuantía, y únicamente tiene por pleitos de algun valor los negocios de comercio desde la publicacion del código en aquel pais; pero estos, ni son muchos, ni muy graves, lo cual no escluye la idea de que haya algunos de mucha consideracion; mas no es lo jeneral: razones por las que no es posible ni fácil que españoles instruidos compren y entren á servir aquellos oficios de la audiencia. ...
En la línea 2000
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Primero, la extremada facilidad con que obtuve audiencia del primer ministro de España. ...
En la línea 5093
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Mandé encuadernar lujosamente un ejemplar del Evangelio, y, encaminándome a Palacio, obtuve audiencia en el acto. ...
En la línea 5189
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Al pedir audiencia al _corregidor_ se proponía darle sus quejas y señalarle los peligros a que se exponía con el paso temerario que acababa de dar. ...
En la línea 5533
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Sin dificultad obtuve audiencia: un lacayo, asturiano a lo que creo, a quien hallé sentado en un banco de piedra del portal, me condujo a su presencia. ...
En la línea 6520
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Digo, pues, que sobre este río estaba una puente, y al cabo della, una horca y una como casa de audiencia, en la cual de ordinario había cuatro jueces que juzgaban la ley que puso el dueño del río, de la puente y del señorío, que era en esta forma: 'Si alguno pasare por esta puente de una parte a otra, ha de jurar primero adónde y a qué va; y si jurare verdad, déjenle pasar; y si dijere mentira, muera por ello ahorcado en la horca que allí se muestra, sin remisión alguna'. ...
En la línea 6533
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Y acábese con esto la audiencia desta mañana, y yo daré orden como el señor gobernador coma muy a su gusto. ...
En la línea 632
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Activo y enérgico Barbo como cardenal, le hizo el Papado flojo de carácter, y, sobre todo, perezoso y algo misántropo. Empezó a vivir al revés de los demás, haciendo de la noche día, dando audiencia a las dos o las tres de la madrugada y obligando a esperar varias semanas a sus amigos más íntimos, deseosos de hablarle. ...
En la línea 803
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Sólo en los pocos días transcurridos entre la última enfermedad de Inocencio VIII y la coronación de Alejandro VI se habían perpetrado en Roma doscientos veinte asesinatos. Por voluntad del Pontífice, cuatro delegados suyos oyeron las quejas de los vecinos, y el mismo Alejandro concedió audiencia a los que deseaban presentarle sus reclamaciones directamente. ...
En la línea 1410
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Sucedíanse las fiestas, desfilando a través de la ciudad un cortejo simbólico que representaba el triunfo de Julio César. Las glorias de los dos Césares, hijos de Roma, eran confundidas por la muchedumbre entusiástica. Mientras ésta se regocijaba día y noche en mascaradas y bailes, el héroe permanecía al margen de tales diversiones, oculto en su alojamiento del Vaticano, entre caudillos, prelados, escritores y pintores, hablando con ellos de poesía, de historia o artes plásticas. Empezó a llevar la existencia anormal de sus últimos años, que lo rodeaba de misterio, dando cierta veracidad ficticia a las calumnias de sus enemigos. Gustaba de no ser visto nunca por las gentes que hablaban de él en todo momento. Vivía de noche, dando audiencia en las horas de la madrugada. Si salía por la ciudad, era con antifaz y vestido de negro, para que nadie lo reconociese. ...
En la línea 1420
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Dos sucesos ocurridos dentro del Vaticano preocuparon por algún tiempo al pueblo de Roma. En junio de 1500 una tempestad echó abajo la gran chimenea del Palacio papal, destruyendo con sus escombros el techo del salón en donde daba audiencia Alejandro VI. Dicho derrumbamiento mató a varios de los que rodeaban al Pontífice, pero éste resultaba indemne gracias a una larga viga que al caer formó ángulo encima de su cabeza, librándolo de la lluvia de cascotes que indudablemente lo habría matado. ...
En la línea 2235
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... «¿Quieres que te diga una cosa?—gritaba el primogénito, descomponiéndose—. Pues don Carlos no ha triunfado ya por vuestra culpa, por culpa de los curas. Hay que ir allá, como he ido yo, para hacerse cargo de las intrigas de la gentualla de sotana, que todo lo quiere para sí, y no va más que a desacreditar con calumnias y chismes a los que verdaderamente trabajan. Yo no podía estar allí; me ahogaba. Le dije a Dorregaray: 'mi general, no sé cómo usted aguanta esto', y él se alzaba de hombros, ¡poniéndome una cara… ! No pasaba día sin que los lechuzos le llevaran un cuento a don Carlos. Que Dorregaray andaba en tratos con Moriones para rendirse, que Moriones le había ofrecido diez millones de reales, en fin, mil indecencias. Cuando llegó a mi noticia que me acusaban de haber ido al Cuartel General de Moriones a llevar recados de mi jefe, me volé, y aquella misma tarde, habiéndome encontrado a la camarilla en el atrio de la iglesia de San Miguel, me lié la manta a la cabeza, y por poco se arma allí un Dos de Mayo. «Aquí no hay más traidores que ustedes. Lo que tienen es envidia del traidor, si le hubiera, por el provecho que saque de su traición. No digo yo por diez millones; pero por diez mil ochavos venderían ustedes al Rey, y toda su descendencia; ladrones infames, tíos de Judas». En fin, que si no acierta a pasar el coronel Goiri, que me quería mucho, y me coge a la fuerza y me arranca de allí y me lleva a mi casa, aquella tarde sale el redaño de un cura a ver la puesta del sol. Estuve tres días en cama con un amago de ataque cerebral. Cuando me levanté, pedí una audiencia a Su Majestad. Su contestación fue ponerme en la mano el canuto y el pasaporte para la frontera. En fin, que los engarza-rosarios dieron conmigo en tierra, porque no me prestaba a ayudarles en sus maquinaciones contra los leales y valientes. Por las sotanas se perdió don Carlos V, y al VII no le aprovechó la lección. Allá se las haya. ¿No querías religión?, pues ahí la tienes; atrácate de curas, indigéstate y revienta. ...
En la línea 4261
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... «Tenemos mucho que hablar—le dijo Guillermina en la calle—; pero mucho. Lo de hoy no ha sido más que desflorar el asunto. Me ha sabido a nada. Y usted, ¿tendrá un poco más de paciencia para aguantarme? Porque si no ha quedado harta de mí, le he de rogar que me dé otra audiencia. ¿Será usted tan buena que quiera tener conmigo otro rato de palique?». ...
En la línea 620
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... Muy avanzado el día estuvo en una sala con una grande audiencia, conversando con el conde de Hertford, y esperando de muy mal ceño la hora señalada para la visita de gran número de encumbrados funcionarios y cortesanos. ...
En la línea 1091
del libro Fantina Los miserables Libro 1
del afamado autor Victor Hugo
... El magistrado de la audiencia que presidía el tribuna de Arras conocía, como todo el mundo, aquel nombre profunda y universalmente respetado, y dio orden al portero de que lo hiciera pasar. ...
En la línea 1099
del libro Fantina Los miserables Libro 1
del afamado autor Victor Hugo
... Estaba en la sala de la audiencia. ...
En la línea 1166
del libro Fantina Los miserables Libro 1
del afamado autor Victor Hugo
... - No quiero molestar por más tiempo a la audiencia -dijo Jean Valjean-. Me voy, puesto que no me prenden. Tengo mucho que hacer. El señor fiscal sabe quién soy y adónde voy y me mandará arrestar cuando quiera. ...
En la línea 1214
del libro Fantina Los miserables Libro 1
del afamado autor Victor Hugo
... Apenas Magdalena abandonó la sala de audiencia y fue puesto en libertad Champmathieu, el fiscal expidió una orden de arresto, encargando de ella al inspector Javert. La orden estaba concebida en estos términos: 'El inspector Javert reducirá a prisión al señor Magdalena, alcalde de M., reconocido en la sesión de hoy como el ex presidiario Jean Valjean'. ...

la Ortografía es divertida
Más información sobre la palabra Audiencia en internet
Audiencia en la RAE.
Audiencia en Word Reference.
Audiencia en la wikipedia.
Sinonimos de Audiencia.
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